Archivo de la categoría: Sistematización de la práctica

Preparación para el cambio y Recursos Educativos Abiertos

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5 Rs of Open Education. Photo: Giulia Forsythe / Flickr (CC0 1.0)

La efectividad en la adopción y el uso de Recursos Educativos Abiertos (REA) depende de que educadores, estudiantes y gestores posean determinadas capacidades, recursos y competencias. Por ejemplo, el conocimiento del tipo de recursos abiertos que se pueden usar, la experiencia previa con este tipo de recursos y prácticas o la infraestructura tecnológica disponible, pueden ser factores que influyan en una apropiación efectiva de los recursos e innovaciones basadas en la educación abierta. Estos factores pueden influir además en el impacto potencial que los REA tendrán en el contexto educativo a medio y largo plazo.

Por ejemplo, el proyecto OpenMed tiene como finalidad generar conciencia sobre los REA y facilitar su adopción por parte de las instituciones participantes en el proyecto. En este sentido, ha tenido en cuenta desde su comienzo la preparación de los contextos locales para la adopción de prácticas y recursos educativos abiertos, tanto desde el punto de vista de las instituciones educativas como de los docentes y estudiantes. Por ejemplo, el curso “Open Education: Fundamentals and Approaches” surge de la necesidad de proveer a las universidades e instituciones educativas participantes de una formación básica vinculada al uso, la adaptación y la creación de REA y las prácticas educativas asociadas a los mismos. Además ha desarrollado iniciativas de sistematización de la práctica, y de análisis de los factores sociales, culturales, organizacionales que pueden mediar en la efectividad de la adopción de innovaciones vinculadas a la educación abierta.

Factores de preparación para la adopción de los REA

En otras ocasiones hemos hablado de la relevancia de tener en cuenta los factores que determinan el nivel de preparación del contexto comunitario y organizativo para la adopción de innovaciones en diversos ámbitos, como la intervención social en salud, la prevención del trabajo infantil o la promoción de la alfabetización. La preparación comunitaria se refiere al nivel de disposición para el cambio de un contexto determinado, como resultado de la implementación de intervenciones o innovaciones que requieren de modificaciones sustanciales en los procesos y estructuras presentes en ese contexto. En cierto modo, la preparación para el cambio determina la capacidad de los contextos comunitarios para adoptar con éxito estas innovacioess como respuesta a problemas y necesidades percibidos, por lo que puede ser un indicador adecuado para anticipar el impacto o los resultados que se alcanzarán.

En el contexto de los REA, Henry Potter y Glenda Cox, de la Universidad de Ciudad del Cabo, a partir de un estudio en tres universidades sudafricanas y en el marco del proyecto ROER4R, han desarrollado recientemente un modelo que (a) identifica y describe varios de los factores que influyen en la adopción de los REA y (b) propone estrategias de evaluación de la preparación de la institución y los educadores o estudiantes para ello. Este modelo, denominado “Pirámide para la Adopción de REA” (OER Adoption Pyramid), plantea la existencia de seis factores jerarquizados que influyen en la preparación del contexto institucional y de sus miembros para la apropiación de los REA.

Acceso. Los REA necesitan de una infraestructura tecnológica adecuada y de recursos materiales y humanos para garantizar el acceso a los mismos, sobre todo en contextos digitales. Disponer de un acceso rápido y estable a Internet, dispositivos electrónicos o personal técnico de apoyo para su mantenimiento, son factores clave para la adopción de los REA.

Permiso. El nivel de acceso legal disponible no solo para usar, sino sobre todo para adaptar los recursos existentes o desarrollar otros nuevos puede influir en el grado de adopción de los mismos y en su impacto en el contexto educativo. Las licencias adecuadas al tipo de uso de los REA influyen en la capacidad de la institución para gestionar estos recursos.

Conciencia. Los docentes y estudiantes deben ser conscientes de la naturaleza y las características de los REA y las implicaciones del uso de estos recursos en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, puede ser importante conocer las diferencias entre los REA y otro tipo de recursos educativos, o entre su uso como material complementario o como modelo educativo.

Capacidad. El uso y la adopción de REA requiere de determinadas habilidades y capacidades técnicas y semánticas por parte de los usuarios. Por ejemplo, para los educadores, puede ser necesario conocer las diferentes licencias Creative Commons existentes y sus implicaciones o tener un conocimiento adecuado del tipo de recursos digitales que pueden implementar en el aula. Por parte de los estudiantes, pueden ser útil disponer de habilidades para la búsqueda de recursos o de competencias sociales para la interacción con otros usuarios. Por otro lado, la experiencia previa en el uso y manejo de REA puede servir de base para su adopción e implementación.

Disponibilidad.  La relevancia y la pertinencia de los REA para los docentes y estudiantes y para el contexto institucional en el que se implementan son determinantes en el impacto de estos recursos. En este caso puede ser necesario su adaptación y ajuste, en función de factores como el idioma, el contenido, el nivel educativo, los contenidos o las estrategias didácticas. Por otro lado, es necesario que la institución disponga de los recursos materiales, personales y económicos suficientes para garantizar la sostenibilidad a medio y largo plazo de un modelo educativo basado en el uso de los REA.

Motivación. La voluntad y la motivación para adoptar una innovación es un aspecto básico de la preparación para el cambio. En cierto modo, modula y define el efecto de los factores anteriores, a la vez que se ve afectado por ellos. Se trata de la predisposición o intención de cambio del contexto organizacional y comunitario y de sus miembros, más allá de las capacidades, la experiencia y la conciencia de la existencia de estos recursos.

Niveles de preparación para el cambio y adopción de los REA

El análisis de los factores que determinan la preparación para el cambio nos puede ayudar por tanto a (a) diagnosticar y definir los factores que pueden influir en la adopción de los REA como estrategia educativa, (b) determinar las barreras y los facilitadores para que esta adopción sea efectiva y (c) entender la utilidad de plantear una adopción progresiva de estos recursos. Además, puede servir para establecer determinados perfiles o niveles de preparación de los contextos organizacionales y comunitarios y determinar las acciones efectivas en cada caso para la adopción de innovaciones y los cambios asociados. En cada nivel, será posible poner en marcha determinadas medidas de uso e implementación de REA, así como determinadas estrategias de mejora de los indicadores de preparación para el cambio.

Ausencia de conciencia y falta de sensibilización

En contextos en los que (a) no existe conciencia ni conocimiento de la existencia o de las características de los REA o donde (b) no hay experiencia previa de uso o bien esta es limitada, puede ser necesario comenzar por generar este conocimiento o sensibilizar a los agentes implicados en los beneficios de su adopción. En este caso, puede ser conveniente comenzar por su utilización como materiales complementarios, sin modificar las dinámicas del proceso de enseñanza y aprendizaje y sin introducir innovaciones didácticas que supongan un cambio de modelo en la institución.

Por otro lado, la intervención en la mejora de la infraestructura tecnológica y la reducción de la brecha digital, puede ser una estrategia básica para garantizar un acceso a recursos online no ubicados localmente. Del mismo modo, desarrollar campañas y programas que informen de la relevancia y utilidad de estos recursos para todos los agentes implicados en el contexto educativo ayudará a mejorar el conocimiento sobre los mismos. Finalmente, puede ser necesario simplificar y sistematizar los sistemas de almacenamiento y recuperación de recursos educativos, por ejemplo, creando repositorios accesibles y con métodos sencillos de búsqueda de recursos.

Inicio de la adopción de los REA como estrategia educativa

Las primeras experiencias de uso de los REA pueden servir a las instituciones y a los usuarios para familiarizarse con este tipo de recursos. Además, los primeros resultados positivos pueden ayudar a generar confianza en su utilización y su adopción como modelo educativo. En estos casos, estas experiencias iniciales permiten detectar áreas culturales o sociales sensibles en estos recursos que pueden necesitar de una adaptación a los contextos locales. Asimismo, la generalización del uso de repositorios de contenidos educativos y de espacios de colaboración puede crear dinámicas de intercambio que ayuden a la generalización de su uso.

La promoción de figuras de liderazgo entre los usuarios (docentes y estudiantes), a partir de su experiencia o su conocimiento sobre los REA, puede ayudar a promover acciones de uso, readaptación y localización de estos recursos. Estos líderes pueden promover un clima favorable hacia el uso de recursos abiertos entre los miembros de la comunidad educativa.

Institucionalización y profesionalización del uso de los REA

Conforme el uso de REA y de las prácticas asociadas se van generalizando entre los agentes educativos y se van acumulando resultados positivos de aplicación, buenas prácticas y lecciones aprendidas, el uso de los REA se puede convertir en una práctica habitual en el contexto educativo. En ocasiones, las experiencias de adaptación y de creación de contenidos pueden ir de la mano, sobre todo cuando los contenidos son difícilmente localizables o requieren de una modificación y transformación profunda para poder ser utilizados.

En este caso, puede ser necesario desarrollar estrategias que permitan mantener la cultura de creación e intercambio de contenidos abiertos, por ejemplo mediante (a) el desarrollo de planes a medio plazo para establecer programas y titulaciones basados principalmente en prácticas educativas abiertas, (b) el establecimiento de incentivos para la creación de REA, como su inclusión en los requisitos de promoción del personal educativo o la creación de premios docentes basados en REA y (c) crear programas de sistematización de la práctica de creación y uso de REA.

Niveles de preparación y grados de inclusión social de los REA

Los tres niveles de preparación para el cambio que hemos definido (ausencia de conciencia, inicio de la intervención e institucionalización) guardan relación con las tres formas de entender este tipo de recursos para la generación de dinámicas de inclusión social. Los usuarios, docentes y estudiantes, pueden tener diferentes grados de protagonismo en el uso, la adaptación y la creación de REA, lo que vendrá en parte determinado por el nivel de competencias, capacidades y recursos individuales e institucionales disponibles.

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En definitiva, los REA son recursos que ofrecen oportunidades y plantean desafíos para las instituciones educativas y para los usuarios. La implicación en el uso, adaptación y creación de estos recursos depende de la presencia de determinadas condiciones, relacionadas con el clima, la infraestructura y la predisposición de las instituciones y los conocimientos, las competencias y motivaciones de los usuarios.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.

 


El paseo comunitario y sus posibilidades para conocer espacios urbanos

El pasado 19 de mayo estudiantes de la Northeastern University  (Boston, USA) caminan por el Polígono Norte de Sevilla, un barrio construido en los años 70 y cuya evolución ha derivado hasta considerarse una de las zonas con mayor incidencia de problemas comunitarios. Los indicadores de fracaso escolar, desempleo, adicciones, salud mental y desestructuración familiar así lo manifiestan.

Sin embargo, poco o nada tiene que ver conocer un barrio únicamente desde los manuales científicos. Las ciudades son libros que se leen con los pies. Por ello, como parte del curso de formación sobre etnografía y redes sociales, los estudiantes participan en una visita guiada al barrio, organizada por el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, grupo de investigación de la Universidad de Sevilla.

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El propósito de la visita es conocer  iniciativas a través de los cuales la sociedad civil organizada y las administraciones luchan contra los factores de riesgo de exclusión social en la zona. El planteamiento metodológico del paseo es similar a la propuesta realizada por la iniciativa Jane´s Walk  en Sevilla. La idea de base es identificar cómo el espacio urbano determina la interacción entre sus habitantes y, por consiguiente, también su comportamiento. Por ello, se estructuran una serie de etapas donde diferentes personas y colectivos sociales presentan visiones diversas sobre su trabajo comunitario en el barrio, todo muy alejado del circuito turístico tradicional.

Descripción del itinerario del paseo comunitario por el Polígono Norte

La ruta comenzó por el Centro de Salud del Polígono Norte, donde Carlos García (Trabajador Social) y Carlota Muñoz (Adjunta Enfermería) mostraron los programas de atención y prevención comunitaria. Posteriormente, en la Plaza del Olivo, Juan Lafuente, profesor del IES Azahar, describió su experiencia y conocimiento acumulados durante más de 30 años como docente en el barrio. La siguiente etapa llevó a los participantes al interior del Polígono Norte, donde conocieron el programa de refuerzo escolar de la Asociación Rutas, presentado por Irene Castilla, su coordinadora. También visitaron la Asociación Manos Abiertas, donde María Arce, su responsable, les presentó el programa de promoción del voluntariado y participación juvenil en la zona. La explicación de las iniciativas de empleo y programas de inserción laboral corrió por cuenta de AESIM, gracias a las explicaciones de Marta Diaz, la coordinadora de la entidad y miembro activo de la Red Sevilla Norte. La última etapa llevó a los participantes a detenerse junto al contenedor de recogida de ropa usada a través del cual Cáritas, en colaboración con la Fundación Persán, la recicla y reutiliza de manera sostenible.

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La sesión finalizó con una breve dinámica de evaluación, a través de la cual los propios participantes comentaban aquellas ideas que más les llamaron la atención desde su propia experiencia personal. Los comentarios fueron diversos. La conexión entre teoría y práctica fue una constante. También conocer una parte de la ciudad con una intensidad difícilmente posible de otra manera. Se subrayó positivamente el enorme caudal participativo  y de auto-organización comunitaria del barrio, la implicación de actores clave en su articulación social, la gestión de su diversidad y la respuesta de la ciudadanía en términos de participación ciudadana. En suma, en el Polígono Norte no solo hay problemas, sino también propuestas más que sugerentes para combatirlos y una cierta conciencia sobre cómo superarlos.

Cómo organizar un paseo comunitario en cinco pasos.

1.- Los preparativos son importantes. Estudia el perfil de los participantes, sus motivaciones e inquietudes. Anticípales lo que van a visitar. Por ejemplo, prepara un plano con el itinerario, las rutas y los horarios.  Una sugerencia. Más de dos horas de duración convierte un paseo interactivo en una caminata agotadora.

2.- Los actores sociales son clave. Identifica aquellos recursos del barrio que resulten de calidad. No queremos lecciones magistrales, pero sí personas que puedan transmitir su conocimiento acumulado a partir de su experiencia en el barrio. Intenta también, en la medida de lo posible, que haya cierta diversidad en las etapas del camino. No se trata de buscar la verdad absoluta, sino de conocer diferentes puntos de vista sobre una realidad compartida por sus protagonistas.

3.- Convierte el paseo en una experiencia significativa. Es decir, no asignes a los participantes un papel meramente pasivo durante la visita. Una cosa es que no conozcan el barrio y otra que no tengan nada que aportar. Una mirada desde fuera también contribuye a retratarnos a modo de espejo. Es más, la interacción que se genera suele producir efectos muy interesantes.

4.- No olvides la evaluación, es una manera de seguir caminando. Los tránsitos entre las etapas son espacios para interactuar. Conviene que los paseos sean guiados por personas que tengan un conocimiento mínimo del barrio, de manera que pueda ir comprobando las reacciones,  resolviendo preguntas de manera continua y valorando el progreso de la actividad. Al final, una breve reacción colectiva sobre las impresiones del paseo pueden ayudarte a organizar mejor el siguiente.

5.- Cuéntalo, divúlgalo dentro y fuera del barrio  Una manera de ir desmontando prejuicios y superar estereotipos sobre un lugar es contar experiencias positivas allí vividas. Y un paseo comunitario es una oportunidad excelente para compartir un análisis de la realidad desde un observatorio único, como lo son sus propias calles. Trata de documentar gráficamente la experiencia, realiza una galería gráfica o multimedia y devuélvela a sus protagonistas de la misma manera generosa y altruista con la que el barrio te ha acogido. Si cuentas con un blog, ya sabes, a compartirlo.

Itinerario

  • Descarga el paseo [pdf].

Competencias del psicólogo comunitario

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R (CC BY-NC-SA 2.0)

De la aplicación de programas a las iniciativas de base comunitaria

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (4) a debatir sobre las 18 competencias para la práctica profesional de la psicología comunitaria propuestas por la Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias (SCRA) en 2012.

Las 18 competencias del psicólogo comunitario describen los principios de empoderamiento y cohesión social, las habilidades para la gestión y el desarrollo de programas comunitarios, las competencias para poner en marcha iniciativas de cambio social, y las estrategias de investigación comunitaria.

El volumen 7 (4) del GJCPP es una recopilación de experiencias en Estados Unidos y en Europa sobre la formación y el desarrollo profesional de los psicólogos comunitarios. En todos los casos se examina dicha experiencia desde el punto de vista de las 18 competencias profesionales definidas originalmente por Dalton y Wolfe (2012). El monográfico se abre con un interesante comentario por parte de James H. Dalton, un investigador con gran ascendencia en el área y autor de uno de los manuales ya clásicos de psicología comunitaria:

  • Dalton, J. H. (2016). Just What Community Psychologists Would Do: A Commentary on the Special Issue. Global Journal of Community Psychology Practice, 7 (4), 1-6. [Web] [pdf]

A continuación siguen 10 artículos que presentan experiencias sobre la formación doctoral de los psicólogos comunitarios, las estrategias participativas de cambio comunitario, el compromiso cívico y el empoderamiento, entre otros temas. La revisión de experiencias en Estados Unidos se completan con un caso referido a Reino Unido y otro a España.

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Competencies for Community Psychology Practice in Spain. [Web] [pdf] [ESP]

Este material puede ser de interés para los estudiantes de psicología y ciencias sociales que se están especializando en el campo de la intervención social y comunitaria.

Si lo deseas, puedes participar con tus comentarios sobre las competencias profesionales en el foro que han abierto para ello en la revista GJCPP.fullLogo

CommPsych

Para saber más


5 pasos en las políticas basadas en la evidencia

Government Accountability, by Raymond Bryson (CC BY 2.0)

Government Accountability, by Raymond Bryson (CC BY 2.0)

En un contexto de escasez para la inversión de los recursos públicos, se han ido abriendo camino recientemente algunas herramientas para mejorar la eficiencia de la intervención. Entre ellos se cuenta el movimiento para promover “políticas basadas en la evidencia”. Normalmente son una combinación que pretende la gestión eficiente del gasto, la promoción de los programas más innovadores y la rendición de cuentas.

Recientemente la Fundación Pew-MacArthur ha publicado un informe que resume en cinco pasos las políticas basadas en la evidencia:

  1. Evalúa los programas financiados y clasifícalos en función de las evidencias disponibles sobre su efectividad.
  2. Incorpora dichos criterios en la gestión de subvenciones y ayudas públicas. Por ejemplo, estableciendo prioridades sobre el tipo de programas que serán financiados, aportando incentivos por la implementación de aquellos programas basados en la evidencia o incorporando criterios de rendimiento en la justificación de los proyectos.
  3. Prestar especial atención a que los programas se implementan de acuerdo con las evidencias previas disponibles.
  4. Valorar de manera sistemática que los programas están obteniendo los resultados pretendidos.
  5. Promover la continuidad de los programas efectivos y condicionar la financiación futura a la efectividad de las intervenciones.
  • Descarga el informe: Evidence-based Policymaking [pdf]

Facilitadores comunitarios en la prevención del trabajo infantil

Foto de Antonio Gallardo, Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla

Foto de Antonio Gallardo, Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla

La revista Universitas Psychologica ha publicado en el último número de 2014 el artículo de evaluación formativa de los Espacios para Crecer, como parte del programa Edúcame Primero Colombia. A continuación puedes consultar el abstract y descargarte el artículo completo si es de tu interés:

Resumen
Se describe la evaluación formativa de un programa de intervención educativa con menores trabajadores en Barranquilla (Colombia). Un equipo internacional de evaluadores realizó entrevistas cualitativas a una selección de facilitadores (n = 8), familias de los participantes (n = 38) y profesores de los centros educativos, en los que se implementó el programa (n= 40). Las entrevistas se centraron en el proceso de implementación y analizaron el papel de los facilitadores que aplicaban el programa y desarrollaron estrategias de mediación comunitaria. Los resultados muestran la conexión entre los procesos de implicación comunitaria y la efectividad de la intervención. Los facilitadores hicieron de puente entre el programa y los contextos organizativo y comunitario. En el proceso de implementación, el papel de los facilitadores consistió en (a) ajustar el programa a las particularidades y dificultades del contexto, (b) el intercambio de buenas prácticas y (c) la mediación con el profesorado y las familias implicadas. Mientras que el papel de mediación y ajuste comunitario de los facilitadores estaba previsto en el diseño, la formación de un grupo informal entre los aplicadores más activos terminó afectando a los componentes centrales del programa. Paradójicamente, dicha dinámica mejoró la implementación y los resultados. En ese contexto, se discuten las lecciones aprendidas en la prevención del trabajo infantil.

Palabras clave
Facilitadores; Implementación; Efectividad; Evaluación Formativa; Mediación; Trabajo Infantil; Colombia.

Referencia

  • Holgado, D., Maya-Jariego, I., Ramos, I. & Palacio, J. (2014). El papel de los facilitadores en la implementación de los “Espacios para Crecer”: evaluación formativa del programa con menores trabajadores “Edúcame Primero, Colombia”. Universitas Psychologica, 13 (4), 15-33. [pdf]

Los retos de la psicología comunitaria

John Fekner (CC BY-SA 3.0) Broken Promises/Falsas Promesas, Charlotte Street, South Bronx, 1980

Los psicólogos comunitarios han reflexionado desde los orígenes de la disciplina sobre los principios y valores que deben regular su intervención en el ámbito social; el compromiso con los grupos desfavorecidos; las estrategias de transferencia del conocimiento y la efectividad de los programas; y su inserción en el contexto histórico y sociopolítico.

En un trabajo recientemente publicado en el Journal of Community Psychology, Maritza Montero y María Winkler resumen las percepciones de un grupo de expertos iberoamericanos de Psicología Comunitaria sobre (a) los problemas sociales a los que deberán hacer frente en los próximos años, (b) las competencias básicas que serán necesarias en dicho contexto y (c) los retos que ello plantea en la educación y la formación en Psicología Comunitaria.

Algunas de las conclusiones que se derivan de su análisis son las siguientes:

  • La Psicología Comunitaria tiene una fuerte vinculación al contexto, por lo que no puede ignorar que los problemas sociales demandan soluciones que se insertan en un contexto global complejo, donde las crisis económicas y ambientales y los cambios sociales derivados de la inserción de las nuevas tecnologías, generan nuevos contextos de intervención y problemas sociales de naturaleza diversa.
  • Como consecuencia de ello, es necesario ampliar el espectro de los ámbitos clásicos de intervención, yendo más allá de la atención a colectivos desfavorecidos: la calidad de vida y la seguridad en contextos urbanos, la complejidad de la vida moderna y la inserción de las TICs en el contexto sociocomunitario, los problemas ambientales y su impacto en la calidad de vida de las comunidades, entre otros.
  • Las competencias generales y específicas señaladas suelen hacer referencia a la interdisciplinariedad, el aumento del rigor metodológico, el manejo y la incorporación de recursos tecnológicos en la evaluación y la implementación de los programas y el posicionamiento claro ante los problemas sociales, junto al análisis crítico de los contextos sociales y políticos.
  • Se adivina la tensión que apuntan Trickett, Trimble y Allen (2014) entre los modelos clínicos o de la salud y los modelos sociales en la atención a los problemas comunitarios. De forma sorprendente, pocos expertos apuntan a la necesidad de trabajar con la comunidad, y hay pocas referencias explícitas a procesos como la participación, la potenciación o la preparación comunitarias (conceptos clave en los últimos 30 años en la literatura sobre Psicología Comunitaria).
  • En general, hay una visión pesimista sobre el futuro en cuanto al crecimiento de las desigualdades, la pobreza y la exclusión social y, por extensión, sobre cómo la Psicología Comunitaria podrá hacer frente a estos cambios sociales y comunitarios.

Estas reflexiones sobre los retos actuales y futuros de la Psicología Comunitaria, deben servir no solamente para la mejora y la adaptación del rol y el desempeño profesional de los psicólogos comunitarios, sino también de la investigación y la formación en la disciplina. Como planteaban algunos de los expertos entrevistados por Maritza Montero, la Psicología Comunitaria no debe dejar de ser “la conciencia social de la Psicología”, pero sin olvidar sus raíces académicas y científicas.

Referencia:

Montero, M. & Winkler, M. (2014). Iberian and Latin American Ethics in Community Psychology: The Contradiction between Facts and Academician’s Perception. Journal of Community Psychology, 42(8), 997-1014.


Qué sucede realmente en la aplicación de programas

Brian Glanz (CC BY 2.0)

Brian Glanz (CC BY 2.0)

En las últimas décadas el campo de la intervención comunitaria se ha centrado en gran medida en describir las dinámicas de implementación de programas. Esto ha dado lugar a una revisión del propio concepto de intervención social, teniendo en cuenta que, más allá del diseño de intervenciones efectivas, la preparación comunitaria, el grado de cohesión social y los procesos de empoderamiento son determinantes de los resultados.

En un monográfico reciente del American Journal of Community Psychology, Edison J. Trickett y Joseph E. Trimble aprovechan para resumir algunas de las características del proceso de intervención social, a la luz de las dinámicas de implementación de programas:

  1. La intervención no consiste en la implementación de una tecnología o un programa sino en la creación de un entorno.
  2. En cualquier intervención se produce una tensión implícita entre los modelos de las ciencias sociales y de la salud en los que se inspira y la cultura de la comunidad implicada.
  3. Más allá de la aplicación de actividades específicas, la intervención conlleva el desarrollo de la colaboración –y la confianza resultante-, la propiedad local del trabajo y el efecto dominó en múltiples niveles de la comunidad.
  4. La intervención ha puesto énfasis tradicionalmente en los resultados a nivel individual en lugar de adoptar una visión sistémica, atendiendo a efectos no previstos, cambios en diferentes niveles ecológicos o en diferentes momentos y efectos indirectos en quienes no participan directamente en la intervención.
  5. El mediador entre los modelos de intervención y la comunidad local es el proceso colaborativo. La apropiación local dependen de disponer de información válida, tener libertad de elección para participar en la intervención y el compromiso interno con la intervención.
  6. Los profesionales tienen que adaptarse a las circunstancias cambiantes de la vida comunitaria, de forma que un compromiso sostenido con la comunidad resulta especialmente relevante.
  7. Las dinámicas de ajuste comunitario no son exclusivas de las comunidades culturalmente diversas sino que están presentes de un modo u otro en todos los contextos comunitarios.

Conocer qué sucede realmente en la aplicación de programas y describir la relación de los modelos científicos con las comunidades locales ofrece enormes oportunidades para enriquecer la teoría de la intervención.

Referencia del artículo:

Trickett, E.J., Trimble, J.E. & Allen, J. (2014). Most of the Story is Missing: Advocating for a More Complete Intervention Story. American Journal of Community Psychology, 54, (1-2), 180-186. [AJCP]

Para ampliar información:

La revista Apuntes de Psicología acaba de re-editar un artículo en el número especial “30 años de Apuntes de Psicología” en el que se describe esta evolución del concepto de intervención social:

  • De la ciencia a la práctica en la intervención comunitaria. La transferencia del conocimiento científico a la actuación profesional. [pdf]

Sobre el impacto del tercer sector

thirdsectorimpactEl Third Sector Impact Project es una iniciativa configurada a modo de consorcio de universidades, plataformas y organizaciones sociales con el propósito de describir la compleja realidad del tercer sector y los efectos de su actividad en la realidad social y económica europea.

El proyecto tiene una vocación comparativa europea. Actualmente, participan más de 30 investigadores procedentes de 10 países, donde colaboran alrededor de 100 entidades asociadas cuya prácticas es analizada a la hora de proponer indicadores clave sobre el desempeño del tercer sector.

Para ello, el proyecto organiza eventos, seminarios y pone a disposición diferentes publicaciones que, a modo de recursos online, introducen al lector en el terreno de palabras y procesos clave asociados al impacto organizativo y al establecimiento de sus indicadores de medición.

En el protal web del proyecto (por ahora solo en inglés) se identifican sus cuatro áreas de trabajo:

  • Concepto: Dirigida a precisar la definición de las diversidad de manifestaciones en torno al tercer sector y su relación con la realidad socioeconómica, así como con otros sectores públicos y privados.
  • Medida:  Área más centrada en el establecimiento de indicadores de desempeño compartidos a escala europea y que rindan cuenta de manera estable sobre el funcionamiento del tercer sector.
  • Impacto: Orientada hacia la definición de sistemas empíricos sobre la efectividad del tercer sector y la acción voluntaria, así como de integrar estos indicadores en lo sistemas estadísticos existentes a escala europea.
  • Barreras: Se propone estudiar aquellos aspectos organizativos y contextuales que limitan la consecución del éxito en las iniciativas del tercer sector, proponiendo alternativas para reducir o limitar el efecto de estos obstáculos.

Más información en: http://thirdsectorimpact.eu/

En E-VOLUNTAS ya comentamos algunos recursos sobre medición del voluntariado y su situación a nivel internacional [1] [2]


Activista social visitante en la Universidad de Michigan

El Centro para la Educación de la Mujer de la Universidad de Michigan tiene abierta la convocatoria para participar en el programa “activista social visitante”. Se trata de una beca de 10.000 dólares y alojamiento durante cuatro semanas en University of Michigan-Ann Arbor. Los beneficiarios elaborarán durante su estancia un producto que contribuya a sus iniciativas de activismo social y que puedan beneficiar potencialmente a otros activistas.

Los productos pueden ser materiales educativos, videos, artículos de investigación, planes de acción o estrategias de comunicación, entre otros.


Herramientas de aprendizaje servicio

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UUSC (CC BY-NC-ND 2.0)

Campus Compact ha puesto en marcha estrategias para implantar iniciativas de aprendizaje-servicio en contextos universitarios. Una de ellas consiste en una caja de herramientas para el aprendizaje servicio.

Amplía información sobre aprendizaje-servicio.


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