Archivo de la categoría: Comunidad

Cómo hacer comunidad

Riega las macetas y sonríe…

Tener una conversación informal sin importancia con tus vecinos puede ser bueno para la salud de la comunidad. Algunos estudios recientes muestran que compartir experiencias positivas mejora el estado de ánimo y se relaciona con la capacidad de resiliencia individual. Por eso las fiestas de barrio o las actividades comunitarias ofrecen oportunidades para el encuentro que pueden tener resultados positivos.

Pequeñas acciones contribuyen a construir sentido de comunidad. La cultura popular ha representado este conocimiento en posters y azulejos que enumeran formas en las que se puede ayudar a construir vida de barrio. Por ejemplo, la imagen que acompaña esta entrada menciona entre otros los siguientes:

  • Apaga la tele.
  • Sal de casa.
  • Levanta la cabeza cuando vas andando.
  • Saluda a los vecinos.
  • Compra a los comerciantes locales.
  • Pide ayuda cuando lo necesites.
  • Recoge la basura del suelo.
  • Organiza una fiesta con los vecinos de tu bloque de pisos.
  • Ayuda a transportar objetos pesados en la escalera.
  • Cuida el jardín compartido.
  • Utiliza la biblioteca de tu localidad.
  • Arréglalo aunque no lo hayas roto tú.
  • Lleva a los niños al parque.
  • Apoya a las escuelas del barrio.
  • (…)

Parecen de sentido de común… Esto no significa que no haya acciones que corresponden al Estado o al ayuntamiento y que son determinantes de la calidad de vida en los barrios. Pero estas pequeñas acciones tienen la ventaja de que en gran medida dependen de ti. Completa en los comentarios de más abajo otras formas que crees que pueden contribuir al fortalecimiento de los barrios.

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Salud comunitaria en los barrios de Barcelona

By Alhzeia (CC BY-SA 2.0)

Comunidades y distritos de salud

El sistema de bienestar social, y en particular los servicios de salud, se enfrentan a retos significativos relacionados con las dificultades financieras y con el aumento de la desigualdad. En ese contexto se han puesto en marcha iniciativas de acción comunitaria para la promoción de la salud, especialmente en el nivel local.

En un estudio en la ciudad de Barcelona se analizaron 49 barrios utilizando indicadores sobre el grado de implicación ciudadana, la implementación de cambios organizativos y la existencia de mesas de salud u otros contextos para la participación. Esto sirvió para clasificar a los barrios en función del grado de desarrollo de iniciativas de salud comunitaria.

Las acciones de carácter comunitario suelen conllevar:

  • una reformulación del papel del sector público,
  • niveles adecuados de participación ciudadana y organización comunitaria, y
  • la puesta en marcha de políticas de renovación urbana.

Estos indicadores se combinaron en el caso de Barcelona, para describir la situación en diferentes contextos vecinales, es decir, en el nivel meso-social. El sistema de indicadores utilizados fue el siguiente:

  1. Proyectos de salud e intervenciones de base comunitaria implementados en el territorio.
    • Acciones de prevención o promoción de la salud dirigidas a la población.
    • Iniciativas de salud de base comunitaria, con la colaboración del vecindario.
    • Iniciativas comunitarias de transformación organizativa e institucional.
  2. Existencia de estructuras de participación estables.
  3. Existencia de equipos comunitarios que trabajan específicamente temas de salud, en colaboración con los recursos públicos.
  4. Existencia de un programa específico de salud en barrios.

Los resultados mostraron una clara conexión entre la fortaleza de las iniciativas comunitarias en cada barrio y la ubicación geográfica del mismo, mostrando la existencia de zonas en situación de riesgo. En consecuencia, se indica el interés de realizar estudios en profundidad de los barrios antes de poner en marcha iniciativas de prevención o promoción específicas.

Preparación comunitaria

Este tipo de evaluación y clasificación de contextos comunitarios puede aplicarse en la mejora de la implementación de programas de prevención y promoción de la salud. Concretamente, aplicando el concepto de preparación comunitaria, los programas de salud pueden adaptarse en función del nivel de sensibilización y de organización de la comunidad, como puede comprobarse en el siguiente caso de estudio:

  • “Comunidades preparadas para la salud en Andalucía” [pdf]

En el caso andaluz se observó la importancia de la interacción entre el contexto organizativo de los centros de atención primaria y las dinámicas del entorno comunitario en los distritos de salud. A través de la evaluación de 81 centros de salud, se pudo comprobar que la participación comunitaria mejora el ajuste de las acciones de prevención y de promoción de la salud. Por otro lado, dado su carácter particularista, el potencial de la acción comunitaria aumenta cuando se integra con los fines universalistas del sistema público de salud.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Barbieri, N., Gallego, R., Morales, E., Rodríguez-Sanz, M., Palència, L., & Pasarín, M. I. Measuring and Analysing Community Action for Health: An Indicator-Based Typology and Its Application to the Case of Barcelona. Social Indicators Research, 139(1), 25-25. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11205-017-1703-4

El concepto de preparación comunitaria se puede relacionar con el uso de indicadores sociales para describir contextos comunitarios:

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]

Experiencias de comunidad en inmigrantes y locales

Leonardo Caforio (CC BY-NC-SA 2.0)

Inmigrantes y sociedad receptora tienen experiencias personales similares de sentido de comunidad

Los movimientos de población transforman la composición de las comunidades. Los inmigrantes internacionales se incorporan a comunidades locales con las que comparten unos colectivos de pertenencia y difieren en otros. Sin embargo, por lo que respecta a la experiencia psicológica de comunidad, parece que entre inmigrantes y locales son más las cosas que comparten que las que los diferencian.

La experiencia de los inmigrantes puede entenderse como una transición ecológica entre la comunidad local del país de origen y la comunidad local del país receptor, mediada por la comunidad relacional de compatriotas inmigrados. La gestión de estas tres pertenencias resulta determinante de los proceso de aculturación, adaptación e integración social en el país de acogida. El sentido de comunidad originario suele ser más fuerte que el resto, mientras que la experiencia de movilidad geográfica (o las experiencias de diversidad en general) contribuyen a atenuar el proceso de identificación colectiva.

Un estudio desarrollado en Italia y Estados Unidos, comparó las experiencias de sentido de comunidad de los inmigrantes y los miembros de la comunidad receptora. A través de 201 entrevistas cualitativas se comprobó que los participantes en el estudio compartían muchas similitudes en la forma de experimentar su pertenencia comunitaria. En general tanto inmigrantes como personas de la sociedad receptora tienden a valorar como más significativas e importantes las comunidades relacionales que las comunidades de base territorial. Por otro lado, mientras que las personas de la sociedad receptora tienen una noción abarcadora de las comunidades territoriales, los inmigrantes se referían normalmente al subconjunto de personas con las que tienen contacto en dicho espacio geográfico.

Por otro lado, suelen identificar estructuras de nivel intermedio, meso-sociales, e indican que “el sentido de pertenencia se basa en la proximidad, la interacción continuada, la cercanía y la percepción de similitud”. Los problemas compartidos en un territorio pueden generar experiencias similares en los inmigrantes y los miembros de la sociedad receptora, contribuyendo a una identidad común: es el caso de los problemas de delincuencia, de limpieza, de tráfico o de gestión de la propiedad.

Compartir espacios, compartir problemas, compartir comunidades

Las comunidades son colectivos más difusos que los grupos pequeños, de modo que los individuos tienen más dificultades para procesarlas de manera consciente.

  • La experiencia de la migración parece contribuir a que los individuos sean más conscientes de las comunidades en las que están insertos y de las consecuencias de dicha pertenencia en términos prácticos.
  • El sentido de comunidad requiere de participación directa y continuada en entornos sociales compartidos. Los problemas en los barrios unen a inmigrantes y sociedad receptora ante un destino común. También compartir escenarios (como un espacio religioso o una asociación) contribuye a generar sentido de pertenencia.
  • Los grupos que proporcionan apoyo de manera directa median la integración en comunidades más amplias. Las redes de familiares y amigos facilitan la conexión a estructuras más amplias.
  • Las limitaciones en términos de ciudadanía dificultan la participación de los inmigrantes en las comunidades locales y el desarrollo del sentido de pertenencia territorial. La estratificación y la segregación tienen un impacto negativo en la vida comunitaria de las poblaciones inmigradas.
  • Las escuelas públicas, los lugares de trabajo o las asociaciones ofrecen oportunidades para el desarrollo de una conexión emocional compartida entre inmigrantes y sociedad receptora.

De la complejidad del sentido de pertenencia comunitario

Una parte significativa de la investigación sobre sentido de comunidad se ha centrado en evaluar el sentido de pertenencia al barrio de residencia. (Es decir, se ha puesto el acento en la proximidad y en la homogeneidad). Sin embargo, la identidad comunitaria es un proceso más complejo que la conexión con un solo objeto de referencia:

  • Un mismo individuo participa en múltiples comunidades, geográficas y relacionales.
  • En cada comunidad puede haber diferencias internas, diversidad e incluso conflicto. Diferentes subgrupos difieren en la forma en la que se identifican con la misma comunidad de pertenencia.
  • Una comunidad puede estar anidada en categorías más amplias. Por ejemplo, un barrio forma parte de un distrito, que forma parte de una ciudad, y el individuo puede mantener una identificación diferente en cada caso (incluso a veces contradictoria).
  • Los procesos de cohesión comunitaria pueden tener una vertiente negativa y traducirse en prácticas excluyentes hacia otros colectivos.
  • De hecho, puede haber una tensión implícita entre comunidad y diversidad. En el caso de la inmigración, en las comunidades locales se detectó junto con un debate sobre el “respeto a la diversidad” una expectativa de compartir elementos comunes para desplegar un sentido de comunidad positivo.

En el estudio analizado es de interés que, pese a comparar inmigrantes con sociedad receptora y el caso italiano con el de Estados Unidos, se encontraron más semejanzas que diferencias en las experiencias personales de sentido de comunidad. También se comprobó la importancia de los contextos de participación inmediatos (asociaciones, escuelas públicas, lugares compartidos) en el desarrollo del sentido de comunidad.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Buckingham, S. L., Brodsky, A. E., Rochira, A., Fedi, A., Mannarini, T., Emery, L., … & Gattino, S. (2018). Shared Communities: A Multinational Qualitative Study of Immigrant and Receiving Community Members. American Journal of Community Psychology. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1002/ajcp.12255

Un estudio previo sobre los múltiples sentidos de comunidad en inmigrantes y personas con un estilo de vida metropolitano está disponible en:


El desarrollo comunitario y los Recursos Educativos Abiertos

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OERAfrica (CC BY 2.0)

El proyecto AgShare fue una iniciativa de investigación-acción implementada en 2011 en diversas zonas rurales de Uganda, cuyo objetivo consistió en la creación de recursos educativos abiertos (REA) a partir de la información obtenida en el proceso de evaluación de las necesidades del contexto comunitario. En concreto, la intervención se realizó desde dos másteres sobre gestión agrícola y ganadera de la Universidad de Makerere en el sector de la producción lechera de un distrito del Suroeste de Uganda. En su implementación participaron también la Universidad de Michigan y OER Africa. El proyecto fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates.

El proyecto proponía un modelo de investigación basado en el desarrollo de REA tanto para la formacion de los estudiantes como para la intervención en el contexto local con el objetivo de mejorar el conocimiento y la innovación en la producción lechera. Se trataba por tanto de (a) generar materiales de enseñanza y aprendizaje para dos módulos basados en contenidos abiertos: un módulo de higiene y producción lechera y otro sobre gestión y marketing con productos lácteos y (b) mejorar la optimización de los procesos productivos en la cadena de valor de la producción lechera mediante el uso de. Para ello se llevaron a cabo las siguientes acciones:

  1. Un análisis de las necesidades de los actores implicados en la cadena de valor de la producción lechera (ganaderos, transportistas, comerciantes, etcétera) y la documentación de las habilidades y los conocimientos informales que ponían en práctica estos actores en su actividad profesional. La información recogida se centraba en los aspectos vinculados a la higiene, la calidad, el procesamiento y las estrategias de venta y marketing de la leche y los derivados.
  2. A partir de esta información se se crearon materiales y módulos educativos abiertos para la formación de los estudiantes de los dos másteres implicados. Estos materiales estaban basados fundamentalmente en estudios de caso que servían para la aplicación de contenidos teóricos impartidos.
  3. A su vez, se desarrollaron intervenciones basadas en los resultados del análisis de necesidades. Estas intervenciones incluían actividades con los ganaderos participantes para aplicar métodos de mejora de la eficiencia en la producción lechera o para el desarrollo de sistemas de medición de la higiene en el producto, entre otros. Además, se crearon materiales formativos abiertos, que se impartieron en sesiones y seminarios con los ganaderos y otros actores locales.

Una de las claves del proyecto estuvo en la implicación en todas sus fases de los estudiantes de los dos másteres. Participaron en (a) la recogida de información, (b) la creación de los contenidos de los módulos educativos para la formación de los estudiantes, (c) las actividades de intervención y los contenidos de formación y entrenamiento para los ganaderos, y (d) la implementación de los paquetes formativos y la evaluación de los resultados del proyecto.

Resultados

Los resultados mostraron el impacto positivo del proyecto en el contexto universitario y en el contexto comunitario:

  • En el contexto universitario, los materiales generados sirvieron para crear dos módulos que se imparten actualmente en sendos másteres en la Universidad de Makerere como parte de su oferta académica y que están disponibles en el repositorio de OER Africa. Los estudiantes reafirmaron el valor de los aprendizajes adquiridos en sus estudios universitarios, además de mejorar sus habilidades sociales, personales y profesionales, conocer las características y posibilidades de los REA en su formación y aprender manejarse en un contexto de investigación e intervención. Por otro lado, el proyecto generó en la universidad un clima favorable a la adopción de los REA como estrategia básica de enseñanza. Otros departamentos no implicados inicialmente en el proyecto comenzaron a crear y utilizar los REA como parte de su oferta educativa.
  • Los ganaderos y otros actores de la comunidad valoraron positivamente las mejoras implementadas en sus explotaciones y los aprendizajes adquiridos durante las sesiones de formación. Se produjeron cambios en las actitudes y un aumento de la conciencia sobre los beneficios de ciertas prácticas de explotación (vinculadas a la aplicación de mejoras tecnológicas y de gestión empresarial. Por otro lado, se pusieron en valor aquellos conocimientos informales que habían venido desarrollando hasta el momento. Uno de los efectos de la intervención fue precisamente la formalización de algunas de estas prácticas, gracias a su organización en paquetes formativos distribuidos e impartidos entre los actores de las zonas de intervención.

A modo de conclusión

Las estrategias de colaboración y las coaliciones entre la universidad y la comunidad son una estrategia clásica para la transferencia de conocimiento y el desarrollo comunitario. Los REA pueden tener un rol importante en estas experiencias de colaboración entre instituciones educativas y contextos locales, como recursos y prácticas que requieren de la implicación de diversos agentes sociales y educativos para su implementación efectiva.

Desde AgShare se planteó un sistema de circulación, actualización y sistematización del conocimiento para la creación de REA que sirvió para (a) la formación significativa, pertinente y ajustada al contexto de los estudiantes y (b) la generación de estrategias de intervención y entrenamiento con los ganaderos, productores, etcétera para la mejora de la producción lechera.

En cierto modo, el programa se basó en un modelo de aprendizaje-servicio. Los contenidos de formación surgieron del análisis y la intervención en el contexto y concluyó con la generación de contenidos y prácticas educativas abiertas que redundaron en estrategias de mejora y desarrollo comunitario. La combinación del aprendizaje-servicio y prácticas educativas abiertas, puede redundar en la (a) adopción de un espíritu crítico ante el proceso de enseñanza, (b) la mejora de la sensibilización e implicación comunitaria del contexto educativo y (c) el desarrollo personal, social y vocacional de los estudiantes.

Lecciones aprendidas sobre el papel de los REA en la inclusión y el desarrollo social

El proyecto AgShare muestra cómo los REA puede ser una estrategia adecuada para la implicación de las universidades en la inclusión social y educativa de colectivos desfavorecidos y en el desarrollo socioeconómico de países en vías de desarrollo. Los resultados del proyecto permiten obtener algunas lecciones de interés sobre el papel de los REA en los procesos de desarrollo e inclusión social:

  • Los REA pueden ser un medio para hacer frente a las necesidades educativas en las instituciones superiores en países en vías de desarrollo, donde el aumento del número de estudiantes, la escasez de recursos y ausencia de una infraestructura adecuada son barreras para el acceso adecuado a la educación.
  • El diseño, la creación y el desarrollo de REA a partir de las experiencias de investigación e intervención en el contexto social, posiciona a la Universidad como un actor de relevancia en el desarrollo local. A partir de un modelo basado en la investigación sobre el terreno llevada a cabo por estudiantes y docentes, se consigue el doble objetivo de proveer a los estudiantes de recursos educativos abiertos y accesibles basados en la investigación y de promover el desarrollo social proporcionando recursos de formación técnica a los agentes locales.
  • La dinámica de trabajo con recursos educativos y de intervención propios y adaptados al contexto local, promueve un papel proactivo de diversos agentes educativos, sociales y económicos en el desarrollo de soluciones innovadoras a los problemas y necesidades locales.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


Los Recursos Educativos Abiertos como estrategia de inclusión social

Los Recursos Educativos Abiertos (REA) se basan en la idea de que la educación debe ser una fuente de oportunidades, accesible y disponible para todos. Permiten la creación y la transferencia de conocimiento en múltiples contextos, la libertad en la elección del itinerario formativo y la creación de una cultura de colaboración e intercambio en contextos educativos y científicos.

De hecho, el objetivo de la inclusión social está detrás de la propia definición de los REA. Por ejemplo, la Declaración de París de 2012 sobre los Recursos Educativos Abiertos, promovida por la UNESCO, indica de forma explícita que los Estados deben “promover y usar los REA para contribuir a la inclusión social, la igualdad de género y la atención a las necesidades educativas especiales y promover la eficiencia y la calidad de los resultados de enseñanza y aprendizaje”. Del mismo modo, en el 2017 Ljubljana OER Action Plan se reconoce que para la creación de sociedades del conocimiento realmente integradoras,  los REA deben “apoyar una educación de calidad que sea equitativa, integradora, abierta y participativa”. Los REA pueden ser, por tanto, una herramienta básica para el acceso a la educación, el cumplimiento de los derechos humanos y la inclusión de grupos sociales desfavorecidos o en riesgo de exclusión en el contexto internacional.

Para ello, los REA favorecen el acceso a una enorme diversidad de recursos educativos, con múltiples propósitos, con mayor libertad en su utilización y partiendo de una perspectiva en la que el estudiante adquiere un papel protagonista en su propio proceso de aprendizaje. Ello sitúa al estudiante en el centro de este proceso, en un contexto inclusivo y colaborativo, con mayor capacidad de atracción y con una base fundamentada en la búsqueda de justicia social en el contexto comunitario. Además, los REA y las prácticas asociadas a éstos, ponen un énfasis especial en el uso de tecnologías abiertas que faciliten la colaboración, el aprendizaje flexible y el intercambio de prácticas y estrategias educativas que empoderen tanto a los educadores como a los estudiantes.

Los REA pueden crear oportunidades para promover comunidades educativas diversas que sirven para salvar las diferencias culturales, económicas y sociales y promover la inclusión en el aula, en las instituciones y en el contexto comunitario. Los REA y las prácticas asociadas a los mismos desafían la imagen clásica de las Universidades como torres de marfil en las que el conocimiento es generado, usado y preservado solamente para una élite. Hacen de las universidades y otras instituciones espacios más inclusivos y abiertos, donde el esfuerzo se pone no solamente en la generación de conocimiento, sino en su transferencia al contexto social del que proviene en primera instancia.  En definitiva los recursos educativos abiertos son un producto y un resultado del proceso de globalización y democratización del conocimiento que han traído en parte los avances sociales y tecnológicos de las últimas décadas.

Los REA y la cooperación internacional

El análisis y la reflexión sobre el papel de los REA en la inclusión social no es nuevo. Por ejemplo, en 2012 la revista Distance Education dedicó un monográfico al tema, en el que autores como Gráinne Conole, Andy Lane o Maggie McPherson discutieron sobre el papel de los REA en el desarrollo social y económico y en la inclusión de colectivos desfavorecidos en diversas partes del mundo, especialmente en los países en vías de desarrollo.

La comprensión del modo en que los REA pueden ayudar a la inclusión social es especialmente relevante en el caso de los países en vías de desarrollo, donde (a) la demanda creciente y las desigualdades en el acceso a educación, (b) la falta de recursos y la baja calidad del sistema educativo formal y (c) los altos costes y las dificultades para la sostenibilidad del sistema, limitan la capacidad de los sistemas educativos para proporcionar una educación accesible, asequible y de calidad. Los defensores del movimiento basado en la educación abierta apuntan a que los REA pueden servir como un catalizador para salvar la brecha digital, nivelar las condiciones educativas de los países desarrollados y los países en vías de desarrollo y hacer frente a las restricciones impuestas por la industria del conocimiento en el acceso a los contenidos y recursos para la educación.

El proyecto ROER4D

Un ejemplo del interés que los REA y las prácticas asociadas a los mismos han despertado en el contexto del desarrollo y la cooperación internacional es el proyecto ROER4D (Research on Open Educational Resources for Development), financiado por el Centro de Investigación en Desarrollo Internacional de Canadá (IDRC), el Departamento de Desarrollo Internacional de Reino Unido (DFID) y la Open Society Foundations (OFS). Este proyecto, iniciado en 2013, tiene como objetivo analizar las circunstancias y modos en los que la adopción, el uso y la creación de REA en el contexto internacional repercuten en la demanda de una educación relevante, asequible y de calidad en los países en vías de desarrollo.

Mediante el análisis de la adopción y el impacto de los OER y de las prácticas relacionadas en la Educación Secundaria y Superior y la formación de los docentes en 21 países de América del Sur, África subsahariana y Asia meridional y sudoriental, los estudios realizados en el marco del proyecto ROER4D tienen como finalidad contribuir a mejorar las políticas, la prácticas y la investigación en materia de educación abierta en los países en vías de desarrollo.

Recientemente, se ha publicado un informe de resultados a partir de los estudios realizados en el que se proponen recomendaciones para el uso de los REA en contextos educativos formales, como:

  • La articulación de estrategias de apoyo y defensa global de los REA, como la creación de conciencia sobre su uso o la promoción de proyectos internacionales de cooperación.
  • La promoción de políticas de educación abierta que incidan la mejora de las infraestructuras y el acceso a las nuevas tecnologías o la promoción de la creación de contenidos abiertos.
  • El desarrollo de prácticas basadas en los REA, mediante la creación de redes y comunidades locales de práctica y el fomento de una cultura de apertura e intercambio de recursos educativos.

Lecciones aprendidas sobre cooperación internacional e inclusión social desde OpenMed

OpenMed es un proyecto de cooperación internacional en el contexto universitario, a través del cual se trata de promover la apropiación de prácticas de enseñanza y aprendizaje fundamentadas en los REA a lo largo del arco mediterráneo. Está desarrollado por un consorcio de universidades del Reino Unido, España, Italia, Marruecos, Egipto, Palestina y Jordania.

Los casi tres años de desarrollo del proyecto han puesto en evidencia la importancia de la internacionalización y la cooperación internacional para garantizar la accesibilidad y el uso adecuado y adaptado a los contextos locales de los REA . Algunas experiencias y resultados, como el Compendio de buenas prácticas de educación abierta en el Mediterráneo o el curso “Open Education: Fundamentals and Approaches”, cuyo objetivo es la promoción de las prácticas digitales abiertas en las universidades de Oriente Medio y Norte de África, muestra cómo la cooperación internacional puede ser un factor clave en la promoción de prácticas educativas abiertas e inclusivas en países en vías de desarrollo.

En este caso, el trabajo en red entre instituciones universitarias de diversos países de Europa, Norte de África y Oriente Medio facilita el intercambio de prácticas educativas, promueve el intercambio de prácticas y recursos educativos y facilita la creación de iniciativas basadas en la educación abierta en estos países, con un elevado grado de pertinencia y ajuste cultural lo que ayuda a garantizar el acceso de la población a los estudios superiores, promueve la democratización del espacio universitario y garantiza la transferencia y el acceso al conocimiento en un contexto internacional.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


La comunidad como eslabón perdido en la gestión pesquera

Fishing boats. Mexico. Photo: Curt Carnemark / World Bank (CC BY-NC-ND 2.0)

La pesca sostenible se basa en comunidades sostenibles

La gestión pesquera se concibe normalmente como la acción de agencias gubernamentales sobre los usuarios individuales y, en consecuencia, ignora el nivel comunitario de intervención. Svein Jentoft propuso en un artículo seminal publicado en Marine Policy en el año 2000 que para que una comunidad pesquera sea viable hace falta que los recursos marinos sean sostenibles, pero que también es verdad lo contrario: la sostenibilidad de las poblaciones de peces depende de que las comunidades pesqueras sean viables.

De este supuesto se derivan algunas reflexiones interesantes:

  • En lugar de interpretar la “tragedia de los comunes” como el resultado agregado de las acciones racionales de los individuos en el mercado, cabe interpretarla como una consecuencia de la anomia social en la que las comunidades de pescadores experimentan confusión normativa, los lazos son débiles y los estándares morales están en crisis. En consecuencia, los gestores tienen que preocuparse por respetar la estructura y la cultura de las comunidades de pescadores, y prevenir los daños en el tejido social, la cohesión comunitaria y el sentido de pertenencia.
  • Las formas de gobernanza colaborativa resultan especialmente pertinentes para respetar los lazos sociales, los valores tradicionales y el sentido de responsabilidad social en las comunidades pesqueras. La lógica de la reciprocidad ha sido uno de los activos tradicionales en la sostenibilidad de estos colectivos, y es frecuente que se vea alterada por el rediseño de incentivos que introducen las políticas pesqueras.
  • Tener en cuenta la dimensión comunitaria puede traducirse, por ejemplo, en que las cuotas de pesca son asignadas a comunidades locales (para garantizar elementos de control social internos en su implementación); o en que las comunidades locales están representadas como colectivo en los comités de toma de decisiones en la gestión pesquera. Es decir, se ponen en marcha estrategias de cogestión de base comunitaria.
  • El funcionamiento adecuado de la sociedad civil es una condición necesaria de la cogestión. Es importante que los pescadores desarrollen una historia de asociacionismo y desarrollo comunitario, de forma que desplieguen las competencias relacionadas con la acción colectiva, la representación y la deliberación que les permiten participar eficientemente en la toma de decisiones.

Como hemos ilustrado con el caso de la pesca, parece haber una conexión directa entre la vitalidad de las comunidades costeras y la sostenibilidad de los recursos naturales. La cogestión tiene que integrarse de manera efectiva en las comunidades, de forma que la gestión pesquera y el desarrollo comunitario se refuercen mutuamente.

Comentario basado en:

  • Jentoft, S. (2000). The community: a missing link of fisheries management. Marine Policy, 24(1), 53-60. [JMPO]

Psychosocial Intervention

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Psychosocial Intervention es una revista editada por el Colegio Oficial de Psicólogos y dirigida por Enrique Gracia, que tiene como objetivo “el  avance del conocimiento y la aportación de evidencia científica sobre las intervenciones psicosociales que abordan los problemas sociales y comunitarios y promueven el bienestar social y la calidad de vida”. Publica artículos sobre investigación básica y aplicada, de evaluación de programas y sus resultados, además de revisiones teóricas y metodológicas.

Se trata de una de las revistas en español de mayor impacto en el área de la intervención social y comunitaria. Además, recientemente ha sido aceptada para su indexación en el Social Science Citation Index-SSCI de la Web of Science, una de las bases de datos de publicaciones científicas en ciencias sociales más prestigiosas a nivel internacional.

En los últimos años ha publicado monográficos dedicados a la calidad de la implementación de programas de parentalidad positiva o la aplicación del análisis de redes sociales en la intervención comunitaria, entre otros.

Número actual de la revista: Vol. 27, Núm. 1, 2018


Redes personales y escenarios de conducta en la periferia de Lima

Foto José Orihuela

La vida comunitaria en las escuelas de barrios desfavorecidos

El contexto ecológico resulta fundamental en la comprensión del comportamiento humano. Sin embargo, una gran parte de la investigación en psicología se ha centrado en el estudio de las diferencias individuales. A veces eso ha conllevado abstraerse del contexto o considerarlo simplemente un factor moderador del comportamiento individual.

Los modelos ecológicos supusieron una innovación en este ámbito, puesto que nos condujeron a considerar que el contexto consiste en unas reglas de funcionamiento o unos patrones de interacción que se mantienen constantes con independencia de cuáles son los miembros individuales que participan en el mismo. Algunos trabajos recientes utilizan el análisis de redes sociales en la definición operativa de dichas regularidades sociales y en la descripción de las diferentes estructuras que adoptan los contextos. Por ejemplo, en un estudio realizado en Quebec describieron las relaciones que se producen entre los profesionales de los servicios de protección a la infancia y las familias, combinando el análisis de redes con la técnica de incidentes críticos. En este caso el análisis estructural sirve para traducir el concepto de “regularidades sociales” y, aunque se basa en anécdotas cualitativas, ilustra el potencial de las redes para la evaluación de contextos.

Otro caso similar es una investigación en la que un equipo de miembros del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades evaluamos los escenarios de conducta en tres colegios de barrios pobres en la periferia de Lima (Perú). Para ello realizamos una encuesta de redes personales que fueron representadas con la técnica de grafos agrupados. La investigación nos permitió identificar cuáles son los lugares del barrio en los que es más frecuente interactuar con los vecinos y demostró el papel central de los colegios en la vida comunitaria. Resumimos la metodología y los resultados de dicha investigación a continuación.

El estudio en colegios peruanos

Se realizó una encuesta a padres y madres de tres colegios de barrios periféricos de Lima (Perú) en los que se aplicaba el programa “Edúcame Primero Perú” para la prevención del trabajo infantil. La encuesta incluía información sobre las redes personales de los entrevistados y se complementó con la observación participante a lo largo de más de dos años de aplicación del programa. Estas son algunas de las observaciones más significativas.

  • La existencia de relaciones de intercambio de información y apoyo social entre las familias del barrio es un recurso protector del trabajo infantil. Las redes de conocimiento mutuo entre hogares parecen ejercer una función de control social, con un valor preventivo.
  • En los colegios se concentran algunos de los escenarios de conducta fundamentales para el desarrollo de este tipo de relaciones. Las madres y padres del barrio inician relaciones en la puerta del centro educativo, en fiestas organizadas por el colegio, en sesiones de tutoría y en escuelas de padres.
  • Las redes entre familias están menos desarrolladas en los asentamientos humanos más recientes, con una historia de desarrollo comunitario más corta. En esas barriadas de aluvión, en las que hay un mayor riesgo de trabajo infantil, los colegios suelen ejercer un papel de puente hacia recursos laborales y otros servicios disponibles fuera del distrito.

Referencia

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. [pdf]

  • Descarga una versión del artículo en español [pdf] (se trata de un pre-print que no incluye los cambios introducidos durante el proceso de revisión y edición).

Otras publicaciones sobre el programa “Edúcame Primero” en Perú y en Colombia están disponibles en nuestra cuenta de ResearchGate:


Barrios con alta prevalencia de extremismo islamista

Lieven Soete (CC BY-NC-SA 2.0)

Prevenir la radicalización construyendo mejores barrios

Después de los atentados de París en noviembre de 2015, el barrio de Molenbeek en Bruselas se convirtió en el paradigma de los barrios segregados en los que se desarrolla un enclave de islamismo radical. Los propietarios de pequeños negocios se sienten presionados por las bandas de jóvenes que han hecho las calles más peligrosas. Este caso ilustra cómo la violencia y la radicalización pueden ser en parte resultados de dinámicas que ocurren en el nivel meso-social, es decir, de la evolución del barrio. Coincide con otras investigaciones que han demostrado que (a) la prevalencia de la violencia en el barrio tiene un efecto en las probabilidades del comportamiento agresivo a nivel individual, (b) la exposición indirecta a la violencia en el barrio puede ser un factor de riesgo de salud mental, y, en sentido contrario, (c) la cohesión y el apoyo social en el barrio ejercen un efecto protector sobre la depresión asociada a la violencia.

Veamos el caso de los autores de atentados terroristas:

  1. En el plano individual es frecuente que su perfil corresponda al de jóvenes europeos, descendientes de inmigrantes, que inicialmente no eran religiosos pero, tras algunas experiencias personales, se han convertido y radicalizado en el islam. También es habitual que provengan de clase media o trabajadora y que, después de abandonar la escuela, hayan cometido pequeños delitos, abusado de las drogas o pasado un tiempo en la cárcel.
  2. En el plano colectivo, con cierta frecuencia suelen provenir de barrios en los que los comportamientos anteriores están relativamente generalizados. Pese a la diversidad de circunstancias, el extremismo no se distribuye aleatoriamente en la población, sino que se produce en ciertos lugares, en barrios concretos

Esto hace que determinadas políticas que promueven la integración social pueden tener un valor preventivo, tales como: (a) evitar la segregación física en el transporte y el diseño urbano, (b) mejorar la calidad del sistema educativo para prevenir el abandono temprano, (c) reducir las trabas legales y burocráticas para poner en marcha pequeños negocios, y (d) evitar las barreras institucionales que dificultan la participación y la ciudadanía activa por parte de los colectivos inmigrados.

No hay recetas mágicas. No obstante, y pese a las dificultades a la hora de ponerlo en práctica, no está de más recordar lo que sabemos…

Los barrios cohesivos y conectados con su entorno, que tienen buenas escuelas, con una alta concentración de pequeños negocios y con niveles adecuados de participación comunitaria previenen la segregación, la radicalización y los comportamientos violentos.

Referencia

Este comentario está basado parcialmente en:


Análisis de redes en psicología comunitaria

Neuronal network by Emiliano Ricci (CC BY 2.0)

De psicología, redes y comunidades

Una de las raíces del desarrollo histórico del análisis de redes sociales corresponde a la psicología social, con aportaciones clásicas de Jacob L. Moreno, el grupo de Kurt Lewin en el MIT y el propio Stanley Milgram. En los últimos años las aplicaciones del análisis de redes en el ámbito de la psicología comunitaria parecen haber aumentado. Un artículo reciente de Zachary P. Neal y Jennifer Watling Neal revisa la utilización del análisis de redes en el American Journal of Community Psychology (AJCP), la revista de referencia en psicología comunitaria.

El análisis de redes sociales permite:

  • Describir el contexto,
  • Examinar múltiples niveles de análisis, y
  • Comprender intervenciones en contextos específicos.

Desde su fundación en 1974, el AJCP ha publicado trabajos tanto con datos de redes personales (n= 17) como con datos de redes completas (n= 29), aunque en los últimos años ha aumentado la presencia relativa de estos últimos. Mientras que las redes personales permiten evaluar el impacto del entorno social en el individuo, las redes completas se centran en comprender procesos en los contextos comunitarios y permiten explicaciones “extra-individuales”.

  • En los estudios de redes personales se han utilizado sobre todo los indicadores de densidad y grado (degree);
  • mientras que en los estudios de redes completas, además de la densidad, se suelen utilizar varios indicadores de centralidad (incluyendo el grado) y la identificación de subgrupos en la red.

A partir de estos antecedentes, Neal y Watling Neal proponen cinco recomendaciones en el uso de las redes en la psicología comunitaria:

  1. Evitar los diseños de elección-fija (fixed-choice design) en los generadores de nombres, en la medida en que sesgan las propiedades estructurales de las redes.
  2. Reducir al mínimo los datos perdidos (si es necesario con estrategias de incentivos, mapas cognitivos o proyecciones).
  3. Para cada métrica de redes que se calcula, el investigador debe explicar qué constructo de interés se pretende medir y por qué.
  4. Asegurarse de que se cumplen los supuestos de las pruebas estadísticas aplicadas (especialmente el supuesto de independencia de las pruebas paramétricas).
  5. Reflexionar sobre los sesgos que puede introducir la forma en la que los datos fueron recogidos, transformados o analizados.

Sobre el primer punto volveremos más adelante en el blog, puesto que su uso se ha extendido, con resultados razonablemente buenos, en el análisis de redes personales. Con el tercer punto se trata de evitar el uso indiscriminado de indicadores de redes para ver si alguno muestra una tendencia significativa. Los autores del artículo recurren a las palabras de Barry Wellman para dejarlo claro:

“Otros han atornillado variables como lo harían con un turbocompresor con el fin de aumentar la varianza explicada” (Wellman, 1998, p.19)

Referencia

Neal, Z. P., & Neal, J. W. (2017). Network Analysis in Community Psychology: Looking Back, Looking Forward. American Journal of Community Psychology. DOI: 10.1002/ajcp.12158

El artículo está accesible en Open Access.

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