Archivo de la categoría: Prácticas basadas en la evidencia

Coaliciones comunitarias para promover la alfabetización

De la capacidad de colaboración frente a los problemas sociales

Las coaliciones comunitarias consisten en redes de colaboración entre instituciones que colaboran para afrontar conjuntamente los problemas sociales de un área geográfica determinada. Además de mejorar (1) la implementación y (2) la efectividad de las intervenciones sociales, contribuyen a (3) la sostenibilidad de las acciones comunitarias.

Es habitual que surjan en contextos de pobreza y desigualdad para responder a los problemas de la comunidad. Se trata de iniciativas que conciben la intervención como acciones para promover el cambio sociocultural, que van más allá de la mera implementación de programas. A continuación reproducimos una reseña de una publicación reciente sobre el tema.

Reseña de:

Ridzi, Frank & Doughty, Margaret. Does Collective Impact Work? What Literacy Coalitions Tell Us. Lexington Books, London, 2017, 261 pp.

Redes de organizaciones para promover la enseñanza de la lectura y la escritura

El libro Does Collective Impact Work? es un análisis de las coaliciones comunitarias que pretenden promover la alfabetización en Estados Unidos, donde “32 millones de adultos no saben leer” (p. 5). Los problemas de alfabetización resultan centrales, especialmente durante la infancia, puesto que parecen conectados con la delincuencia juvenil, el abandono escolar temprano, el rendimiento educativo y la inserción socio-laboral posterior. Diversas estimaciones han demostrado que la educación infantil genera un retorno beneficioso, tanto por la reducción de los costes asociados a la delincuencia y el encarcelamiento como por el impacto de los programas formativos de alta calidad en la preparación de la mano de obra e, indirectamente, en la economía nacional. Varios de los problemas sociales que experimenta una comunidad pueden verse positivamente impactados por la alfabetización (pp. 6-10).

Sin embargo, no se trata de un libro sobre alfabetización. Como se reconoce en la propia introducción, “la alfabetización es simplemente el contexto de fondo sobre el que exploramos el fenómeno social emergente de las coaliciones comunitarias con un impacto colectivo” (p.11). Las coaliciones comunitarias normalmente se conciben como un conjunto de organizaciones que colaboran para afrontar un problema social común (Butterfoss, 2007). Habitualmente se basan en la coordinación entre instituciones y en el fomento de una norma social compartida para afrontar problemas sociales y de salud pública. Para ello, (1) se reúnen miembros de la comunidad local, (2) que se organizan en una red de instituciones y (3) se promueven cambios de nivel comunitario.

La coordinación de los líderes locales mejora los resultados. Cuando se trabaja para concentrar los recursos disponibles y facilitar que los esfuerzos sean consistentes, aumenta el impacto comunitario. Sin embargo, la naturaleza de las coaliciones comunitarias no puede reducirse a simples mejoras de coordinación entre agentes sociales. Las coaliciones efectivas conllevan una transformación del exo-sistema que mejora el contexto institucional en el que se desenvuelven los individuos: “Por ejemplo, al proporcionar desarrollo profesional a los trabajadores de los servicios sociales o al crear mecanismos de comunicación entre los docentes y los monitores de actividades extra-escolares, los actores del exo-sistema pueden lograr un verdadero cambio positivo en la vida de los niños sin ni siquiera conocerlos” (p. 16). Las coaliciones son un indicador de preparación comunitaria, que mejoran la implementación de programas y contribuyen a la sostenibilidad a medio plazo de los cambios comunitarios.

En la investigación sobre coaliciones comunitarias han predominado los estudios de casos. Una de las contribuciones originales de Does Collective Impact Work? es la realización de un estudio de ámbito nacional que describe los patrones de formación, desarrollo y mantenimiento a largo plazo de las coaliciones; analiza la financiación de las mismas y evalúa el impacto comunitario para el conjunto de Estados Unidos. Para ello, el libro se basa en dos encuestas nacionales coordinadas por los autores, con sendas muestras de 78 coaliciones de alfabetización y 45 financiadores. En su conjunto, los datos apoyan el impacto colectivo de las coaliciones. Los resultados muestran que este tipo de iniciativas no son un fin en sí mismas sino una herramienta para mejorar la situación de la comunidad. La presencia de coaliciones de alfabetización en una zona geográfica determinada se asocia positivamente con las tasas de graduación en la enseñanza secundaria. Además, de manera interesante se observa que una vez que una vez que se ponen en marcha estrategias de colaboración, dichas capacidades se transfieren a otras necesidades. Por ejemplo, las coaliciones de alfabetización parecen aumentar la preparación de la comunidad para afrontar otros problemas sociales.

En el Capítulo 2 se explica que los financiadores suelen estar motivados por un problema comunitario específico (por ejemplo, la educación adultos o la alfabetización), y que para enfrentarlo de manera efectiva necesitan reducir la fragmentación del sistema de servicios. La coordinación entre organizaciones se puede monitorizar a través de grafos de redes inter-organizativas, donde se evalúan los patrones de networking entre el comité de la coalición y otras instituciones relevantes en la comunidad (pp. 85-91). Esta forma de ver cómo la coalición (con representantes de diferentes entidades) se conecta a su vez con una red de instituciones comunitarias resulta sugerente y podría beneficiarse en el futuro de la aplicación de estrategias formales de análisis de redes sociales. Eso llevaría, por ejemplo, a ubicar el nivel de análisis en las relaciones intra-comité o a examinar las relaciones existentes entre comités (como se hace en el caso de las conexiones cruzadas entre consejos de administración).

Las coaliciones comunitarias surgen con frecuencia en contextos de pobreza, con escuelas deficientes, en las que se comparte cierto sentimiento de privación relativa y desigualdad. La formación de redes de organizaciones y la implementación de acciones coordinadas parece mejorar el impacto colectivo (aunque cada coalición puede tener una historia y seguir un itinerario diferente). Este libro sobre What Literacy Coalitions Tell Us revisa sistemáticamente qué factores contribuyen a que este tipo de iniciativas funcionen de manera efectiva. Los autores llevan a cabo un análisis que puede servir de referencia para la implementación de coaliciones basadas en la evidencia.

Referencias

Butterfoss, F. D. (2007). Coalitions and partnerships in community health. John Wiley & Sons, San Francisco.

Para citar esta reseña:

Maya-Jariego, I. (2018). Book review of Does Collective Impact Work? What Literacy Coalitions Tell Us by Frank Ridzi & Margaret Doughty. Voluntas. International Journal of Voluntary and Nonprofit Organizations. DOI: https://doi.org/10.1007/s11266-018-9993-y

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Competencias del psicólogo comunitario

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R (CC BY-NC-SA 2.0)

De la aplicación de programas a las iniciativas de base comunitaria

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (4) a debatir sobre las 18 competencias para la práctica profesional de la psicología comunitaria propuestas por la Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias (SCRA) en 2012.

Las 18 competencias del psicólogo comunitario describen los principios de empoderamiento y cohesión social, las habilidades para la gestión y el desarrollo de programas comunitarios, las competencias para poner en marcha iniciativas de cambio social, y las estrategias de investigación comunitaria.

El volumen 7 (4) del GJCPP es una recopilación de experiencias en Estados Unidos y en Europa sobre la formación y el desarrollo profesional de los psicólogos comunitarios. En todos los casos se examina dicha experiencia desde el punto de vista de las 18 competencias profesionales definidas originalmente por Dalton y Wolfe (2012). El monográfico se abre con un interesante comentario por parte de James H. Dalton, un investigador con gran ascendencia en el área y autor de uno de los manuales ya clásicos de psicología comunitaria:

  • Dalton, J. H. (2016). Just What Community Psychologists Would Do: A Commentary on the Special Issue. Global Journal of Community Psychology Practice, 7 (4), 1-6. [Web] [pdf]

A continuación siguen 10 artículos que presentan experiencias sobre la formación doctoral de los psicólogos comunitarios, las estrategias participativas de cambio comunitario, el compromiso cívico y el empoderamiento, entre otros temas. La revisión de experiencias en Estados Unidos se completan con un caso referido a Reino Unido y otro a España.

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Competencies for Community Psychology Practice in Spain. [Web] [pdf] [ESP]

Este material puede ser de interés para los estudiantes de psicología y ciencias sociales que se están especializando en el campo de la intervención social y comunitaria.

Si lo deseas, puedes participar con tus comentarios sobre las competencias profesionales en el foro que han abierto para ello en la revista GJCPP.fullLogo

CommPsych

Para saber más


Ajuste comunitario en intervenciones con padres de niños con trastornos del espectro autista

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Hepingting (CC BY-SA 2.0)

ImPACT

El Proyecto ImPACT es una intervención basada en la evidencia que enseña a los padres de niños con trastornos del espectro autista cómo promover las habilidades de comunicación de sus hijos. Para ello les muestra cómo aplicar toda una serie de técnicas basadas en la imitación, la implicación social, las instrucciones verbales, las habilidades de juego, etcétera. Sigue un procedimiento estructurado de entrenamiento en el que (a) primero se les dan instrucciones de cómo actuar, (b) a continuación el instructor hace de modelo en la aplicación de la técnica, (c) se practica durante la sesión en interacción con el niño/a, y (d) finalmente se hacen prácticas en casa de unos veinte minutos diarios.

Este tipo de intervenciones mediadas por los padres han resultado muy efectivas. Sin embargo, se han aplicado sobre todo en contextos controlados y han sido menos frecuentes con padres con bajo estatus socio-económico, minorías étnicas y otros colectivos que obligan a una adaptación cultural del entrenamiento.

Barreras y ajuste comunitario en intervenciones mediadas por padres

Un estudio cualitativo reciente, recogió la opinión de padres y aplicadores del programa a través de grupos de discusión, para detectar las barreras específicas que se encuentran con colectivos de un nivel socio-económico más bajo. Entre otros temas, los participantes mencionaron las siguientes dificultades:

  • Es difícil darle continuidad a la intensidad de la intervención. Los entornos menos estructurados o más conflictivos hacen complicado dedicar 30 minutos diarios a una interacción organizada con el niño/a, aplicando la técnica de comunicación correspondiente.
  • El programa desarrolla 14 técnicas diferentes: los aplicadores del programa ven de interés la reducción del número de técnicas a entrenar, para dar la oportunidad de repetir el entrenamiento con cada una de ellas. De esa forma se refuerza el aprendizaje.
  • Los entornos familiares pueden resultar caóticos y poco receptivos para la aplicación de técnicas estructuradas de comunicación. En general fue difícil implicar de manera continuada a padres que están luchando para encontrar una vivienda, comida o un empleo con los que ayudar a la familia.
  • También parece recomendable tener versiones en árabe y en español de los materiales del programa.

Estas barreras requieren de estrategias de adaptación del programa al tipo de contexto comunitario de los padres. Concretamente:

  • Los videos con modelos de comunicación efectiva se cuentan entre los materiales mejor valorados (y son preferidos al material escrito).
  • El formato de aplicación en grupo mejora la implicación de los padres y facilita el intercambio de apoyo social con otros padres en circunstancias similares y de extracción social parecida.
  • También es importante reorganizar el tiempo de práctica en el hogar, siendo flexibles en su aplicación: por ejemplo, los 30 minutos de juego pueden reformularse con 10 minutos durante la comida y 15 durante el baño.

Este estudio muestra que el abandono o la falta de implicación de los padres en programas para mejorar la comunicación con sus hijos no necesariamente tienen que ver con la falta de motivación, sino que pueden estar asociados con las barreras antes mencionadas. Con el análisis anterior hemos mostrado que:

  1. Manteniendo los componentes centrales, cada programa puede ser muy variable en función de los elementos secundarios que se adaptan al tipo de familia y al tipo de contexto comunitario.
  2. La intervención con familias de nivel socio-económico bajo conlleva retos especiales que se relacionan con el grado de preparación del contexto familiar para llevar a la práctica en el hogar lo que han aprendido en las sesiones grupales del programa.

Comentario basado en:

Pickard, K. E., Kilgore, A. N. & Ingersoll, B. R. (2016). Using Community Partnerships to Better Understand the Barriers to Using an Evidence-Based, Parent-Mediated Intervention for Autism Spectrum Disorder in a Medicaid System. American Journal of Community Psychology, 57 (3-4), 391-403. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27216766


La implementación de programas con familias en riesgo

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Jordy Ferket (CC BY 2.0)

FAF

El Programa de Formación y Apoyo Familiar es una intervención para promover la parentalidad positiva que se aplica a nivel local. Se trata de una estrategia de prevención secundaria que integra acciones psico-educativas y comunitarias, y que se aplica con familias en contexto de riesgo social. A través de la participación en el programa los padres desarrollan competencias de comunicación, aumentan sus redes de apoyo social y se muestran generalmente satisfechos con su rol de padres.

La evaluación de la implementación del programa se centró en dos tipos de elementos clave:

  • Estrategias de implementación: apoyo organizativo, entrenamiento de los profesionales, adaptabilidad, selección de los participantes y composición del grupo.
  • Resultados de implementación: fidelidad, intensidad y dosis, y reacción de los participantes.

Los resultados mostraron una aplicación bastante homogénea en 19 grupos de aplicación del programa. En general, los aplicadores siguieron las recomendaciones del manual de aplicación tanto en la selección de los participantes, como en la composición del grupo. Las unidades más importantes fueron aplicadas y se obtuvieron niveles adecuados de adherencia al programa entre los participantes.

Sin embargo, hubo algunas diferencias entre grupos en lo que se refiere a la dosis e intensidad de la intervención, así como en el tamaño de los grupos. Esto permitió clasificar, en función de la implementación, en tres conglomerados diferentes. La evaluación mostró que los grupos más grandes y con mayor intensidad de aplicación obtuvieron mejores resultados de la intervención en los padres. El programa se mostró adaptable, aunque mantuvo los componentes centrales de la intervención.

Entre la efectividad y la implementación

La investigación sobre la aplicación de programas ha evolucionado desde un foco central en la efectividad de la intervención a la consideración cada vez más habitual de las dinámicas de implementación. El conocimiento de prácticas basadas en la evidencia es necesario pero no suficiente para conseguir los cambios comportamentales pretendidos. Una adecuada implementación del programa en contextos específicos (con niveles adecuados de ajuste comunitario) son esenciales para obtener resultados positivos.

  1. El programa de Formación y Apoyo Familiar es un ejemplo de implementación adecuada que contó con el apoyo de la municipalidad, manuales de aplicación definidos, adaptables a diferentes necesidades familiares y con grupos diversos en composición (desde el punto de vista del riesgo y de las características sociales de los participantes).
  2. El caso (a) muestra de forma clara la diferenciación entre los componentes centrales y los componentes secundarios de una intervención, y (b) ilustra la importancia de la intensidad y la dosis en la obtención de resultados positivos.
  3. Además, contar con una guía de aplicación en un contexto organizativo definido para la implementación del programa contribuyó a la obtención de resultados homogéneos.

Comentario basado en:

Hidalgo, M. V., Jiménez, L., López-Verdugo, I., Lorence, B. & Sánchez, J. (2016). “Family Education and Support” program for families at psychosocial risk: The role of implementation process. Psychosocial Intervention 25 (2), 79-85. [PSI]


Teorías en psicología comunitaria

camiseta_lewinContextos, acción y comunidad

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (2) a reflexionar sobre el estado de las teorías en psicología comunitaria.

Hace unos meses, algunos investigadores de la DePaul University preguntaron en la lista de correo de la Society for Community Research and Action por los modelos y teorías más utilizadas por los psicólogos comunitarios en su investigación y en su práctica profesional. Como resultado obtuvieron una lista de 32 marcos teóricos y modelos de corto alcance, reflejando una gran diversidad de orientaciones y tradiciones intelectuales. Esto llevó a debatir sobre la oportunidad de disponer de teorías más asentadas y consensuadas en el área, lo cual se refleja en parte en el presente monográfico.

El volumen 7 (2) del GJCPP es una reflexión sobre las teorías en el ámbito de la psicología comunitaria. El monográfico gira en torno a un artículo de Leonard Jason y colaboradores que analiza la situación de las teorías en este ámbito. Este artículo presta especial atención a los modelos ecológicos, el sentido psicológico de comunidad y el empoderamiento.

  • Leonard A. Jason, Ed Stevens, Daphna Ram, Steven A. Miller, Christopher R. Beasley, Kristen D. Gleason (USA). Theories in the Field of Community Psychology. [Web] [pdf]

A continuación, siguen 10 comentarios de psicólogos comunitarios en reacción a dicho artículo. Los comentarios tratan temas tan diversos como la base metodológica de la disciplina, los planteamientos de investigación-acción, la necesidad de sistematizar el conocimiento sobre los contextos comunitarios, o el valor predictivo y de confirmación de hipótesis de las teorías, entre otros temas. También se indica el carácter interdisciplinar y multi-paradigmático de la disciplina.

Este material puede ser muy útil en los cursos de introducción a la psicología comunitaria, para los estudiantes de grado, proporcionando un acercamiento crítico al área.

Uno de los comentarios está también disponible en español, con reflexiones sobre los escenarios de conducta, investigación-acción, sentido de comunidad y empoderamiento:

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Ecological Settings and Theory of Community Action. [Web] [pdf] [ESP]

Si lo deseas, puedes participar en el debate teórico con tus comentarios en esta entrada.

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Selección de publicaciones del LRPC (2015-2016)

LRPC

En la presentación se recoge una selección de las publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, durante el curso 2015-2016. Algunas de ellas están disponibles en la página de publicaciones. Estos son algunos de los trabajos referenciados:


Dosis y oportunidad de la intervención

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Los efectos de la prevención 9 años después

Communities That Care (CTC) es una estrategia integral de prevención que normalmente consiste en: (a) poner en marcha una coalición comunitaria a nivel local, para (b) implementar prácticas basadas en la evidencia de reducción del riesgo y potenciación de factores protectores. La intervención se dirige a reducir las drogodependencias, los comportamientos delictivos, la violencia y otros comportamientos perjudiciales para la salud entre los adolescentes.

Después de un año y medio de aplicación suelen observarse los primeros cambios significativos. La intervención necesita entre 2 y 5 años para reducir los factores de riesgo, y entre 4 y 10 años para tener un impacto de nivel comunitario. Sin embargo, hasta ahora no se habían evaluado los efectos sostenidos de la implementación de CTC a lo largo de la vida de los participantes en el programa.

En una reciente prueba controlada aleatorizada evaluaron los efectos de CTC 9 años después de su aplicación en 24 ciudades de 7 estados diferentes en Estados Unidos. En general se observaron efectos significativos en el caso de los hombres pero no en el caso de las mujeres. Para la muestra completa sólo se observaron efectos sostenidos en la prevención del comportamiento delictivo.

Las comunidades que recibieron la intervención seguían mostrando un mayor nivel de abstinencia en las 11 drogas evaluadas y en los comportamientos delictivos hasta la edad de 19 años en los varones. Entre los chicos se da una mayor prevalencia de los problemas que se pretenden prevenir con CTC, lo que puede influir en que sean más sensibles a la intervención. En cualquier caso, parece de interés tomar en consideración las diferencias de género en las acciones de carácter comunitario en el futuro.

Referencia del artículo

Oesterle, S., Hawkins, J. D., Kuklinski, M. R., Fagan, A. A., Fleming, C., Rhew, I. C., Brown, E. C., Abbott, R. D., & Catalano, R. F. (2015). Effects of Communities That Care on males’ and females’ drug use and delinquency 9 years after baseline in a community-randomized trial. American Journal of Community Psychology, 56, (3-4), 217-228.

Intensidad, continuidad y oportunidad de las intervenciones en contextos comunitarios

La intervención comunitaria ha prestado especial atención en los últimos años a las condiciones en las que se produce la implementación de programas. Communities That Care ilustra cómo las acciones de prevención se ven obligadas a compensar la influencia persistente de los contextos de riesgo con acciones que contrarresten en la misma medida. En este sentido merece la pena destacar tres elementos:

  • Dosis. Los proyectos que consisten en un pequeño número de sesiones o que apenas se extienden un año tienen un impacto reducido en términos de cambio comportamental. Se hace necesario desarrollar proyectos de medio plazo para obtener resultados preventivos y/o que alcancen una repercusión comunitaria. Parece que a partir de los 4 años de implementación empiezan a calar en el nivel meso-social o comunitario.
  • Acción concertada. Esto se ve reforzado cuando no se trata de acciones puntuales sino de procesos de cambio en los que colaboran organizaciones y agentes clave de la comunidad. Las coaliciones comunitarias facilitan que las prácticas basadas en la evidencia aumenten su impacto, en la medida en que los miembros de la comunidad están expuestos a las mismas influencias desde diferentes fuentes y en diferentes escenarios.
  • Momentos críticos. La prevención temprana con población infantil ha mostrado ser la más eficiente. Especialmente, cuando es de carácter selectivo y se dirige a grupos expuestos a más factores de riesgo. Communities That Care empieza a aplicarse antes de la adolescencia, justo cuando para el conjunto de la población se inician los primeros comportamientos de consumo de drogas o algunas conductas de carácter delictivo. Como observamos en este estudio, la intervención en este momento crítico deja huella, especialmente en los varones, hasta 9 años después.

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