Archivo de la categoría: Intervención social

Selección de publicaciones del LRPC (2017-2018)


LRPC

En la presentación superior se recoge una selección de publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades durante 2017-2018. Varios artículos corresponden a la línea de investigación sobre prevención del trabajo infantil y están disponibles en los siguientes enlaces:

  • Implementación del programa “Edúcame Primero Perú” [ARQOL]
  • Reflexiones sobre la prevención del trabajo infantil [AJCP]
  • Redes de familias en la prevención del trabajo infantil [PI]
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Psychosocial Intervention

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Psychosocial Intervention es una revista editada por el Colegio Oficial de Psicólogos y dirigida por Enrique Gracia, que tiene como objetivo “el  avance del conocimiento y la aportación de evidencia científica sobre las intervenciones psicosociales que abordan los problemas sociales y comunitarios y promueven el bienestar social y la calidad de vida”. Publica artículos sobre investigación básica y aplicada, de evaluación de programas y sus resultados, además de revisiones teóricas y metodológicas.

Se trata de una de las revistas en español de mayor impacto en el área de la intervención social y comunitaria. Además, recientemente ha sido aceptada para su indexación en el Social Science Citation Index-SSCI de la Web of Science, una de las bases de datos de publicaciones científicas en ciencias sociales más prestigiosas a nivel internacional.

En los últimos años ha publicado monográficos dedicados a la calidad de la implementación de programas de parentalidad positiva o la aplicación del análisis de redes sociales en la intervención comunitaria, entre otros.

Número actual de la revista: Vol. 27, Núm. 1, 2018


Redes personales y escenarios de conducta en la periferia de Lima

Foto José Orihuela

La vida comunitaria en las escuelas de barrios desfavorecidos

El contexto ecológico resulta fundamental en la comprensión del comportamiento humano. Sin embargo, una gran parte de la investigación en psicología se ha centrado en el estudio de las diferencias individuales. A veces eso ha conllevado abstraerse del contexto o considerarlo simplemente un factor moderador del comportamiento individual.

Los modelos ecológicos supusieron una innovación en este ámbito, puesto que nos condujeron a considerar que el contexto consiste en unas reglas de funcionamiento o unos patrones de interacción que se mantienen constantes con independencia de cuáles son los miembros individuales que participan en el mismo. Algunos trabajos recientes utilizan el análisis de redes sociales en la definición operativa de dichas regularidades sociales y en la descripción de las diferentes estructuras que adoptan los contextos. Por ejemplo, en un estudio realizado en Quebec describieron las relaciones que se producen entre los profesionales de los servicios de protección a la infancia y las familias, combinando el análisis de redes con la técnica de incidentes críticos. En este caso el análisis estructural sirve para traducir el concepto de “regularidades sociales” y, aunque se basa en anécdotas cualitativas, ilustra el potencial de las redes para la evaluación de contextos.

Otro caso similar es una investigación en la que un equipo de miembros del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades evaluamos los escenarios de conducta en tres colegios de barrios pobres en la periferia de Lima (Perú). Para ello realizamos una encuesta de redes personales que fueron representadas con la técnica de grafos agrupados. La investigación nos permitió identificar cuáles son los lugares del barrio en los que es más frecuente interactuar con los vecinos y demostró el papel central de los colegios en la vida comunitaria. Resumimos la metodología y los resultados de dicha investigación a continuación.

El estudio en colegios peruanos

Se realizó una encuesta a padres y madres de tres colegios de barrios periféricos de Lima (Perú) en los que se aplicaba el programa “Edúcame Primero Perú” para la prevención del trabajo infantil. La encuesta incluía información sobre las redes personales de los entrevistados y se complementó con la observación participante a lo largo de más de dos años de aplicación del programa. Estas son algunas de las observaciones más significativas.

  • La existencia de relaciones de intercambio de información y apoyo social entre las familias del barrio es un recurso protector del trabajo infantil. Las redes de conocimiento mutuo entre hogares parecen ejercer una función de control social, con un valor preventivo.
  • En los colegios se concentran algunos de los escenarios de conducta fundamentales para el desarrollo de este tipo de relaciones. Las madres y padres del barrio inician relaciones en la puerta del centro educativo, en fiestas organizadas por el colegio, en sesiones de tutoría y en escuelas de padres.
  • Las redes entre familias están menos desarrolladas en los asentamientos humanos más recientes, con una historia de desarrollo comunitario más corta. En esas barriadas de aluvión, en las que hay un mayor riesgo de trabajo infantil, los colegios suelen ejercer un papel de puente hacia recursos laborales y otros servicios disponibles fuera del distrito.

Referencia

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. [pdf]

  • Descarga una versión del artículo en español [pdf] (se trata de un pre-print que no incluye los cambios introducidos durante el proceso de revisión y edición).

Otras publicaciones sobre el programa “Edúcame Primero” en Perú y en Colombia están disponibles en nuestra cuenta de ResearchGate:


Networking entre agricultores para prevenir la degradación del suelo

Robert Wilson (CC BY-ND 2.0)

Memoria ambiental espacialmente distribuida

Las comunidades rurales suelen desarrollar un conocimiento compartido sobre el medio ambiente local. Sin embargo, esta memoria colectiva sobre las prácticas ecológicas suele referirse al espacio geográfico inmediato y reproducirse en redes cohesivas que disponen de información redundante. Por el contrario, las relaciones con individuos geográficamente distantes permiten acceder a una memoria ambiental diversa, así como a prácticas ecológicas que pueden resultar innovadoras en el entorno local. Por eso los temporeros agrícolas, los pastores trashumantes o los agricultores migrantes pueden contribuir a difundir nuevas prácticas agropecuarias y a la introducción de innovaciones para la conservación ambiental.

En varias comunidades rurales de Indonesia se realizó un experimento para evaluar el impacto en las redes sociales de unos talleres de networking que pretendían difundir información para la adopción de fertilizantes orgánicos. La intervención se centró en promover los contactos interregionales, de forma que los participantes compartieran diferentes experiencias y accedieran a conocimiento ecológico novedoso para ellos.

Aunque la intervención no funcionó igualmente en todos los contextos, en una de las comunidades (en la Isla de Java) se encontró que los participantes en los talleres desarrollaron nuevos lazos interregionales (es decir, con personas externas a su comunidad local), lo cual contribuyó a (a) que hicieran de pioneros en la adopción de nuevas prácticas para prevenir la degradación del suelo y (b) que aumentara su popularidad en la comunidad local (en términos de indegree), de modo que otros agricultores empezaron a considerarlos una importante fuente de información.

Este experimento es un ejemplo de la incorporación del análisis de redes en la evaluación de intervenciones, o incluso como estrategia de intervención por sí misma. También ilustra cómo diferentes comunidades pueden estar preparadas de modo diferente para la misma intervención. Es decir, el grado de preparación comunitaria puede determinar que se obtengan más o menos resultados con la misma intervención. Por ejemplo, la historia previa o la experiencia ambiental de una comunidad pueden determinar el grado de aprovechamiento de los talleres de networking o de la formación especializada para utilizar fertilizantes orgánicos.

Referencia

Este comentario está basado en el siguiente artículo:

Matous, P. & Todo, Y. (2018). An experiment in strengthening the networks of remote communities in the face of environmental change: leveraging spatially distributed environmental memory. Regional Environmental Change. [pdf] https://doi.org/10.1007/s10113-018-1307-9


Mantenimiento a largo plazo de la prevención basada en la evidencia

DarmstadtKoeln (CC BY-SA 2.0)

Sostenibilidad de las coaliciones comunitarias

Las coaliciones comunitarias se han convertido en uno de los mecanismos claves de prevención en el nivel comunitario. Una de sus ventajas a priori es que pueden contribuir al mantenimiento del impacto de la intervención, a través de cambios en las maneras de organizarse y distribuir recursos en la comunidad.

Por eso una de las cuestiones abiertas es qué ocurre cuando se termina la financiación para este tipo de iniciativas. Es una manera de valorar la sostenibilidad de la intervención. En Tennessee (Estados Unidos) se realizó un amplio estudio para valorar la supervivencia de las coaliciones para la prevención de drogodependencias, un lustro después de su implementación inicial. Los resultados mostraron buenos indicadores de sostenibilidad:

  1. El 70 por ciento de las coaliciones comunitarias seguían en funcionamiento cinco años y medio después de que hubiese finalizado la financiación federal. En la obtención de estos resultados tan positivos parece haber jugado un papel clave el desarrollo de capacidades del personal encargado de las acciones preventivas, concretamente (a) la formación continua de alta calidad y (b) la asistencia técnica. Estos resultados son consistentes con otras evidencias previas que muestran la importancia de las capacidades organizativas. En este caso, el personal fue entrenado en cómo reclutar nuevos miembros, cómo conseguir recursos financieros, como diseñar e implementar intervenciones, etcétera.
  2. Sin embargo, sólo el 42 por ciento de las intervenciones eran prácticas basadas en la evidencia (PBE). Pese a que tenemos constancia de que las PBE obtienen por lo general un mayor impacto. Por eso se ha sugerido que los financiadores podrían ser más rigurosos y exigentes sobre el tipo de programas a los que asignan subvenciones.
  3. En cualquier caso, las intervenciones también mostraron un nivel muy elevado de sostenibilidad a corto y medio plazo. Los predictores de sostenibilidad en el nivel de las PBE fueron el aumento en recursos, datos y capacidades a lo largo del tiempo. Una vez más, organizaciones con más conocimiento experto, mayor formalización y más recursos mostraron mayor sostenibilidad.
  4. En la selección y continuidad de las PBE, resultó especialmente relevante su versatilidad, de modo que pudiesen probarse e implementarse en pequeños pasos.

Referencia

Este comentario está basado en el siguiente artículo:

  • Johnson, K., Collins, D., Shamblen, S., Kenworthy, T. & Wandersman, A. (2017). Long-Term Sustainability of Evidence-Based Prevention Interventions and Community Coalitions Survival: a Five and One-Half Year Follow-up Study. Prevention Science, 18 (5), 610-621. [Prevention Science]

Seis principios para promover la equidad a través de coaliciones comunitarias

Las coaliciones son una estrategia cada vez más utilizada, que se ha mostrado efectiva en los cambios de nivel comunitario e incluso macro-social. Por ejemplo, recientemente un grupo de psicólogos comunitarios elaboraron un listado de principios para el funcionamiento efectivo de las coaliciones comunitarias que pretenden promover la equidad y la justicia. Son los siguientes:

  1. Abordar explícitamente la cuestión de la injusticia social y económica.
  2. Seguir un enfoque de desarrollo comunitario en el que los residentes tienen el mismo poder para determinar la agenda de la coalición y la asignación de recursos.
  3. Recurrir a la organización comunitaria como parte del proceso, contribuyendo al liderazgo y el poder de los residentes.
  4. Centrarse en las políticas y en el cambio estructural.
  5. Basarse en la gran cantidad de investigaciones de las últimas cuatro décadas que demuestran qué estrategias resultan efectivas en los contextos comunitarios.
  6. Facilitar la colaboración y el liderazgo entre los participantes.
  7. Desarrollar estructuras que faciliten la colaboración y el liderazgo comunitario.

Para saber más

Wolff, T., Minkler, M., Wolfe, S., Berkowitz, B., Bowen, L., Dunn Butterfoss, F., … & Lee, K. (2017). Collaborating for equity and justice: Moving beyond collective impact. Nonprofit Quarterly, 9. [NPQ]


Problemas de vivienda crónicos y episódicos en enfermos mentales

Ivaan Kotulsky ca. 1995 City of Toronto Archives (CC BY 2.0)

Patrones temporales de vida en la calle

Las intervenciones que se dirigen a grupos específicos son más efectivas que las que se dirigen de manera genérica a toda la población. En el caso de las personas sin hogar, esto se ha traducido en la elaboración de tipologías, que permiten diseñar servicios especializados para cada subgrupo en función de sus condiciones de vida y sus características comportamentales.

  • Por ejemplo, se ha distinguido entre las personas sin hogar de forma crónica y aquellos que están en esta situación de manera episódica. Mientras que los primeros suelen utilizar los refugios para personas sin hogar de manera continuada, los segundos entran y salen de este tipo de servicios.
  • También se han elaborado clasificaciones en función de indicadores físicos y comportamentales de salud, agrupando a las personas sin hogar en función de si padecen problemas de salud física, problemas de salud mental y abuso de drogas. Esto ha servido para determinar que los que muestran problemas con las drogas tienen más dificultades para conseguir cierta estabilidad residencial. El consumo abusivo de drogas es un factor de riesgo decisivo.

En un condado de Seattle (Washington), realizaron una investigación específica centrada en el subgrupo de personas sin hogar que padecen enfermedad mental. En este caso se identificaron cuatro grupos en función de los patrones temporales de uso de la vivienda: sin hogar de manera continuada, con alojamiento de manera continuada, sin hogar intermitentemente, y sin hogar temporalmente. El estudio permitió identificar algunos factores de riesgo:

  • Las personas con problemas de salud mental mostraron mayor riesgo de inestabilidad residencial a largo plazo (en comparación con la población sin hogar general).
  • Los hombres también fueron más vulnerables que las mujeres, estando más representados en el grupo de personas sin hogar de manera continuada. En este caso el género puede coincidir con otros factores de riesgo, tales como (a) el consumo abusivo de drogas y (b) la encarcelación. El consumo de drogas puede discurrir con situaciones episódicas de falta de vivienda y están en contacto con todo tipo de programas, desde refugios a programas especializados o la cárcel. Los centros de servicios son un escenario especialmente relevante para este tipo de población.
  • También es interesante constatar que quienes no cuentan con un diagnóstico de enfermedad mental, o quienes muestran problemas menos severos que la psicosis, pueden tener necesidades específicas en el acceso a las prestaciones.

Notas para la intervención

  1. Este es un ámbito en el que la prevención puede resultar especialmente pertinente, dada la asociación entre enfermedad mental y vida en la calle.
  2. También resulta útil diseñar programas basados en la idea de la continuidad de los programas de vivienda, facilitando transiciones hacia entornos residenciales progresivamente más independientes.
  3. Una de las prácticas basadas en la evidencia es el programa Housing First. En España se ha denominado “Programa Hábitat”, como se muestra en el video a continuación:

Programa Hábitat

Referencia del artículo

  • Brown, M., Chodzen, G., Mihelicova, M., & Collins, K. (2017). Applying a Time‐Patterned Typology of Homelessness Among Individuals with Mental Illness. American Journal of Community Psychology, 59, 306-315. [AJCP]

¿Se pueden promover comunidad y diversidad simultáneamente?

Kevin Dooley (CC BY 2.0)

La paradoja de la intervención comunitaria

La cohesión comunitaria y el respeto de la diversidad cultural son dos de los valores centrales en la psicología comunitaria. Sin embargo, promover un fuerte sentido psicológico de comunidad puede entrar en contradicción con la promoción de la diversidad comunitaria. Son dos principios-guía que están en tensión entre sí.

Zachary P. Neal y Jennifer Watling Neal realizaron un análisis de simulación para demostrar que comunidad y diversidad mantienen una relación inversa. El American Journal of Community Psychology ha publicado un monográfico en el que se retoma este debate y sus implicaciones. El artículo de presentación del monográfico resume alguna de las observaciones fundamentales del debate, desde el punto de vista de los coordinadores:

  1. Siguiendo las observaciones de Robert Putnam, una gran cantidad de estudios han demostrado en diversos países que los niveles de confianza son menores en los barrios más diversos étnicamente.
  2. La diversidad también parece mostrar relaciones inversas con la participación cívica y el capital social.
    • Aunque se han cuestionado los modelos (abstractos) de simulación, también hay evidencias empíricas que parecen mostrar la misma relación inversa.
  3. La paradoja cohesión/diversidad se da incluso remitiéndonos a “comportamientos benignos”, aunque también se ha indicado que puede obedecer a la discriminación y el repliegue identitario.
  4. Algunos grupos nacionalistas han tomado estas evidencias “para justificar una agenda anti-diversidad en el nombre de construir comunidades más fuertes” (p. 257). Sin embargo, también se pueden proponer formas de equilibrar ambos valores y promoverlos simultáneamente.
  5. Es importante hacer una distinción conceptual entre: (a) diversidad: tamaño de los grupos presentes en un contexto determinado; (b) respeto por la diversidad: apertura de los miembros de un contexto determinado hacia diferentes grupos; y (c) segregación.
    • La construcción de comunidades integradas (o no-segregadas) se propone como un requisito del respeto por la diversidad.
    • Las ciudades más diversas tienen más probabilidades de casos de segregación.
    • Promover la diversidad o promover el respeto a la diversidad son dos procesos diferenciados… Es importante manejar los matices conceptuales en el debate diversidad/comunidad.
  6. Las redes personales más densas pueden ser un requisito necesario pero no suficiente del sentido psicológico de comunidad.
  7. Para explorar esta complejidad, se ha propuesto (a) tomar en consideración las relaciones cohesivas y de intermediación, utilizando el concepto de capital social; (b) analizar múltiples sentidos de comunidad; y (c) examinar de manera transversal diferentes elementos de diversidad.

La diversidad de contextos y los contextos de diversidad (otra vez)

La tensión entre cohesión y diversidad pueden coincidir con algunas intuiciones sobre la vida en comunidad. Podríamos suponer que comunidades extremadamente cohesivas pueden resultar excluyentes para las minorías o para grupos diversos. También cabe pensar, sobre el papel, que un extremo de diversidad puede traducirse en disgregación comunitaria.

Por eso resulta pertinente la diferenciación de Edison J. Trickett entre la diversidad de contextos y los contextos de diversidad. Promover el sentido psicológico de comunidad o el respeto a la diversidad podría funcionar de manera diferente en los diferentes contextos de diversidad (entendida como la composición y el tamaño de los diferentes grupos en contacto en un escenario determinado). Quizás el respeto a la diversidad es una norma social potencialmente cohesiva en los contextos con una diversidad muy elevada (es decir, una composición altamente diferenciada, o un contexto de “superdiversidad”). También podría tener un efecto compensatorio en comunidades rurales insulares altamente cohesivas.

En cualquier caso, parece relevante tener en cuenta ambas a la vez, puesto que las acciones que se orientan en un sentido pueden tener efectos indirectos en el otro.

Referencia

Este comentario está basado en el artículo:

  • Neal, Z. P. (2017). Taking Stock of the Diversity and Sense of Community Debate. American Journal of Community Psychology, 59, 255-260. DOI: 10.1002/ajcp.12132 [AJCP]

Para saber más


Redes y relaciones en el sistema de protección infantil por negligencia

Maureen Barlin (CC BY-NC-ND 2.0)

Regularidades sociales en una intervención comunitaria multicomponente

En Quebec se lleva a cabo una intervención de base comunitaria para atender a las familias que han sido remitidas al sistema de protección infantil por algún caso de negligencia en el cuidado de los hijos. Las familias firman un acuerdo voluntario con el que se comprometen a participar en un programa con dos componentes centrales:

  • Servicios para padres, proporcionados por profesionales de los servicios sociales. Incluyen, entre otras acciones, trabajo social de casos y participación en grupos de discusión. Se trata de grupos de apoyo y escuelas de padres.
  • Educación temprana para los niños. Consiste en actividades educativas compensatorias y estimulación temprana. Con ellas se pretende afrontar los problemas de desarrollo que muestran los menores.

En el primer componente participan trabajadores sociales y en el segundo, educadores sociales. En la medida en que participen de manera continuada en ambas acciones, los padres pueden mantener la custodia de sus hijos.

Redes y regularidades sociales

Un estudio etnográfico, con la aplicación de la técnica de incidentes críticos y el análisis de redes sociales, sirvió para documentar (a) las regularidades sociales que se producen en la implementación del programa y (b) los cambios que se producen cuando los profesionales intervienen ante circunstancias de crisis.

  • En la aplicación rutinaria del programa, los grupos de padres y la educación temprana funcionan en paralelo, con escasa interacción entre ambos. La acción de los trabajadores sociales se centra en los padres, mientras que la acción de los educadores sociales se centra en los menores.
  • Sin embargo, ante una situación crítica, el sistema de relaciones se reorganizó (a) aumentando la colaboración entre los profesionales de cada programa y (b) tomando como referencia compartida la relación padres-hijos.

Para afrontar las necesidades de las familias, los profesionales de diferentes servicios se vieron impelidos a colaborar y a extender su acción más allá del microsistema de referencia. Esto les lleva a establecer, por consenso, una posición común en el afrontamiento de los problemas familiares. Esto ilustra los planteamientos ecológicos de Seidman, según los cuales las intervenciones sólo son efectivas cuando modifican las regularidades sociales de un contexto determinado. Se pone el acento, por tanto, en el desarrollo de “cambios de segundo orden”.

De la segregación de roles profesionales al foco en las relaciones

  1. Una de las aportaciones innovadoras de esta investigación es utilizar el análisis de redes sociales para “traducir” el concepto de regularidades sociales. De esa forma se pueden evaluar las relaciones que se producen entre los profesionales y entre los usuarios durante la prestación de servicios.
  2. Resulta interesante observar que una fuerte diferenciación de los roles profesionales puede conducir a una segregación relacional de los servicios. Por ejemplo, las relaciones de los trabajadores sociales y las de los educadores sociales están segregadas entre sí, con escasa interacción mutua. En esos casos, son los usuarios los únicos que conectan los diferentes programas, lo cual aumenta el poder relativo de los mismos en relación con los profesionales…
  3. Para mejorar la efectividad de la intervención resultó fundamental centrarse en la relación entre las madres y sus hijos, como un sistema familiar, en lugar de tratarlos individualmente, cada uno por separado.

Referencia

Este comentario está basado en el artículo:

  • Quiroz Saavedra, R., Brunson, L., & Bigras, N. (2017). Transforming Social Regularities in a Multicomponent Community‐Based Intervention: A Case Study of Professionals’ Adaptability to Better Support Parents to Meet Their Children’s Needs. American Journal of Community Psychology, 59, 316-332. [AJCP]

Para saber más

Otro artículo que utiliza el análisis de redes sociales para traducir conceptos ecológicos (en este caso los “escenarios de conducta” o behavior settings) es el siguiente:

  • Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention. [PSI]

También puedes consultar una presentación sobre los modelos ecológicos en psicología comunitaria [Environments]


Tres veces siete

Lazos sueltos

El volumen 28 (2) de REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, correspondiente a diciembre de 2017, publica un artículo de introducción a los usos aplicados del análisis de redes en intervención comunitaria, con 7 ejemplos prácticos. El artículo se ha publicado en la sección “Lazos sueltos”, que inicia una serie en la que se publicarán materiales educativos, casos de visualización y presentaciones de datos, en formato libre.

Con este artículo se completa la serie de tres publicaciones que introducen al análisis de redes sociales con fines aplicados:

  • 7 lecturas para iniciarse en el análisis de redes sociales [Bubok]
  • 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria [RGpdf]
  • 7 ejemplos de intervención basada en redes [RGpdf]

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