Archivo de la etiqueta: LRPC

Apuntes sobre el IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020

nubeIVPlan

Representación visual del IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020

El pasado mes de octubre se aprobó el IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020. Por definición, este tipo de documentos establece un conjunto de actividades que enmarcan las líneas estratégicas públicas, en este caso, en materia de fomento de la participación ciudadana y el voluntariado.

El citado plan cuenta entre sus particularidades su continuidad en el tiempo, es decir, desde el año 2003 se han venido actualizando diferentes marcos estratégicos hasta alcanzar el periodo 2017-2020. Tomados desde un punto de vista histórico,  vienen a presentar la evolución del movimiento de voluntariado y las políticas públicas que lo fomentan.

Una segunda característica tiene que ver con algo no demasiado frecuente en este tipo de publicaciones, como es el caso de contar con un compromiso económico asociado a las diferentes medidas que lo configuran. A pesar de la complejidad en la definición de un movimiento tan heterogéneo como el voluntariado, se realiza el esfuerzo por estimar las inversiones públicas distribuidas por áreas de actuación del voluntariado y colectivos protagonistas que configuran el tejido asociativo.

El resultado es un conjunto de 74 medidas agrupadas alrededor de las siguientes líneas estratégicas:

  1. Promoción del voluntariado: Incluye la difusión del voluntariado, el reconocimiento de su actividad social o la financiación directa de sus programas.
  2. Capacitación del voluntariado: Integrado por aquellas actuaciones dirigidas al fomento de competencias para el ejercicio de sus actividades,  así como la mejora en la gestión de la vida asociativa de las entidades de voluntariado.
  3. Buenas prácticas y gestión por resultados de la acción voluntaria organizada. Área dedicada al intercambio de programas de voluntariado basados en la evidencia, sistematizar y compartir programas exitosos.
  4. Fomento de innovaciones sociales y comunitarias. Dirigida al fomento de prácticas online, iniciativas de responsabilidad social corporativa, promoción de la investigación así como de indicadores de medición del voluntariado.

Sobre el diseño del Plan

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades – LRPC, grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, participó en el diseño del IV Plan Andaluz del Voluntariado acompañando a la Dirección General de Voluntariado y Participación Ciudadana en la aplicación de diferentes técnicas de recogida y análisis de información, y que se resumen a continuación:

  • Proceso abierto y participativo de recogida de aportaciones.  Se diseñó un cuestionario online dirigido a realizar propuestas, al tiempo de generar una visión compartida sobre la experiencia de participación tanto de personas como de entidades. Posteriormente, se organizaron asambleas o foros territoriales donde debatir abiertamente propuestas, identificar riesgos, fortalezas y expectativas sobre la realidad social del voluntariado. Sus resultados inspiraron el análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que aparece en la introducción del IV Plan.
  • Revisión normativa  sobre voluntariado. El IV Plan aporta una recopilación de los principales avances normativos e institucionales ocurridos en los últimos años, organizados por diferentes niveles (Naciones Unidas, Unión Europea y ámbito estatal).
  • Análisis  de la literatura científica. De igual manera, se realizó una búsqueda bibliográfica con el fin de identificar buenas prácticas o programas ejemplares en materia de promoción del voluntariado, cuyo resultado también puede observarse en el documento final.
  • Análisis secundario de ficheros. Concretamente, nos referimos a la explotación de los datos del Registro General de Entidades de Voluntariado. Esta información permite conocer una distribución aproximada de la naturaleza de las entidades inscritas. No obstante, se realizaron análisis más complejos gracias a los que se identificaron diferencias en indicadores de gestión asociativa en el ámbito urbano respecto al rural, tal y como aparecen descritas en el documento.

En suma, la colaboración entre diferentes actores sociales, comenzando por los propios protagonistas del voluntariado, sus entidades, la Plataforma Andaluza del Voluntariado, las instituciones públicas y la universidad, pensamos ha enriquecido la versión final del documento y ojalá, así sea, la utilidad social de su contenido.

El IV Plan Andaluz del Voluntariado está disponible para su descarga en el siguiente enlace [formato pdf] También se ha publicado una presentación resumida [formato pdf]


El paseo comunitario y sus posibilidades para conocer espacios urbanos

El pasado 19 de mayo estudiantes de la Northeastern University  (Boston, USA) caminan por el Polígono Norte de Sevilla, un barrio construido en los años 70 y cuya evolución ha derivado hasta considerarse una de las zonas con mayor incidencia de problemas comunitarios. Los indicadores de fracaso escolar, desempleo, adicciones, salud mental y desestructuración familiar así lo manifiestan.

Sin embargo, poco o nada tiene que ver conocer un barrio únicamente desde los manuales científicos. Las ciudades son libros que se leen con los pies. Por ello, como parte del curso de formación sobre etnografía y redes sociales, los estudiantes participan en una visita guiada al barrio, organizada por el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, grupo de investigación de la Universidad de Sevilla.

DSC_0415

El propósito de la visita es conocer  iniciativas a través de los cuales la sociedad civil organizada y las administraciones luchan contra los factores de riesgo de exclusión social en la zona. El planteamiento metodológico del paseo es similar a la propuesta realizada por la iniciativa Jane´s Walk  en Sevilla. La idea de base es identificar cómo el espacio urbano determina la interacción entre sus habitantes y, por consiguiente, también su comportamiento. Por ello, se estructuran una serie de etapas donde diferentes personas y colectivos sociales presentan visiones diversas sobre su trabajo comunitario en el barrio, todo muy alejado del circuito turístico tradicional.

Descripción del itinerario del paseo comunitario por el Polígono Norte

La ruta comenzó por el Centro de Salud del Polígono Norte, donde Carlos García (Trabajador Social) y Carlota Muñoz (Adjunta Enfermería) mostraron los programas de atención y prevención comunitaria. Posteriormente, en la Plaza del Olivo, Juan Lafuente, profesor del IES Azahar, describió su experiencia y conocimiento acumulados durante más de 30 años como docente en el barrio. La siguiente etapa llevó a los participantes al interior del Polígono Norte, donde conocieron el programa de refuerzo escolar de la Asociación Rutas, presentado por Irene Castilla, su coordinadora. También visitaron la Asociación Manos Abiertas, donde María Arce, su responsable, les presentó el programa de promoción del voluntariado y participación juvenil en la zona. La explicación de las iniciativas de empleo y programas de inserción laboral corrió por cuenta de AESIM, gracias a las explicaciones de Marta Diaz, la coordinadora de la entidad y miembro activo de la Red Sevilla Norte. La última etapa llevó a los participantes a detenerse junto al contenedor de recogida de ropa usada a través del cual Cáritas, en colaboración con la Fundación Persán, la recicla y reutiliza de manera sostenible.

DSC_0368

La sesión finalizó con una breve dinámica de evaluación, a través de la cual los propios participantes comentaban aquellas ideas que más les llamaron la atención desde su propia experiencia personal. Los comentarios fueron diversos. La conexión entre teoría y práctica fue una constante. También conocer una parte de la ciudad con una intensidad difícilmente posible de otra manera. Se subrayó positivamente el enorme caudal participativo  y de auto-organización comunitaria del barrio, la implicación de actores clave en su articulación social, la gestión de su diversidad y la respuesta de la ciudadanía en términos de participación ciudadana. En suma, en el Polígono Norte no solo hay problemas, sino también propuestas más que sugerentes para combatirlos y una cierta conciencia sobre cómo superarlos.

Cómo organizar un paseo comunitario en cinco pasos.

1.- Los preparativos son importantes. Estudia el perfil de los participantes, sus motivaciones e inquietudes. Anticípales lo que van a visitar. Por ejemplo, prepara un plano con el itinerario, las rutas y los horarios.  Una sugerencia. Más de dos horas de duración convierte un paseo interactivo en una caminata agotadora.

2.- Los actores sociales son clave. Identifica aquellos recursos del barrio que resulten de calidad. No queremos lecciones magistrales, pero sí personas que puedan transmitir su conocimiento acumulado a partir de su experiencia en el barrio. Intenta también, en la medida de lo posible, que haya cierta diversidad en las etapas del camino. No se trata de buscar la verdad absoluta, sino de conocer diferentes puntos de vista sobre una realidad compartida por sus protagonistas.

3.- Convierte el paseo en una experiencia significativa. Es decir, no asignes a los participantes un papel meramente pasivo durante la visita. Una cosa es que no conozcan el barrio y otra que no tengan nada que aportar. Una mirada desde fuera también contribuye a retratarnos a modo de espejo. Es más, la interacción que se genera suele producir efectos muy interesantes.

4.- No olvides la evaluación, es una manera de seguir caminando. Los tránsitos entre las etapas son espacios para interactuar. Conviene que los paseos sean guiados por personas que tengan un conocimiento mínimo del barrio, de manera que pueda ir comprobando las reacciones,  resolviendo preguntas de manera continua y valorando el progreso de la actividad. Al final, una breve reacción colectiva sobre las impresiones del paseo pueden ayudarte a organizar mejor el siguiente.

5.- Cuéntalo, divúlgalo dentro y fuera del barrio  Una manera de ir desmontando prejuicios y superar estereotipos sobre un lugar es contar experiencias positivas allí vividas. Y un paseo comunitario es una oportunidad excelente para compartir un análisis de la realidad desde un observatorio único, como lo son sus propias calles. Trata de documentar gráficamente la experiencia, realiza una galería gráfica o multimedia y devuélvela a sus protagonistas de la misma manera generosa y altruista con la que el barrio te ha acogido. Si cuentas con un blog, ya sabes, a compartirlo.

Itinerario

  • Descarga el paseo [pdf].

ABC del trabajo infantil

abc1La Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el marco del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo
Infantil (IPEC) ha publicado recientemente, a través de la Oficina de Paises de la OIT para México y Cuba un manual básico denominado “ABC del Trabajo Infantil”. El documento comienza con un apartado introductorio, dedicado a la definición de trabajo infantil, haciendo hincapié en las peores formas de trabajo infantil como aquellas directamente vinculadas con la violencia u opresión hacia los menores, agravada por la invisibilidad (por ejemplo en el caso del trabajo doméstico forzoso en el caso de las niñas) o las condiciones laborales a veces de precariedad en las que los trabajos son desempeñados.

Se habla de trabajo infantil cuando niños y niñas realizan una actividad laboral que:

  • Es física, mental, social o moralmente perjudicial o dañina.
  • Interfiere con su escolarización y los priva de la oportunidad de ir a la escuela o los obliga a abandonar las aulas.
  • Les exige que intenten combinar la asistencia a la escuela con largas jornadas de trabajo pesado.

abc3

Causas y consecuencias.

La pobreza y la marginación son identificadas como las primeras causas del trabajo infantil, una condiciones sociales de opresión de las que la realización de trabajos de diversa consideración por parte de los menores es una de sus expresiones. La inaccesibilidad al sistema educativo se encuentra también entre los aspectos facilitadores del trabajo infantil. A veces se trata de aspectos físicos, como la distancia al centro educativo, pero otras son de tipo económico, como los costes de escolarización, no siempre asumibles por todas las familias, todavía menos por aquellas en situación de monoparentalidad.

En suma, el documento enfatiza cómo en aquellos contextos con escasez de protección de los derechos de los menores en cualquiera de sus expresiones, tales como a la educación, a una calidad de vida digna o a una condiciones de salud y bienestar básicos se ubica en la raíz de este complejo fenómeno que sólo en América Latina afecta a alrededor de 12,5 millones de niños, niñas y adolescentes.

Por ello las consecuencias del trabajo infantil se estiman en el corto y largo plazo, tanto para niños y niñas (es el caso del rendimiento académico, la seguridad personal o la salud y su desarrollo psicológico y moral) como para sus familias (por ejemplo, se estima que las familias ingresarían un 11% más por cada curso escolarizado de un niño o niña) y, en última instancia, para el desarrollo de una región. No en vano, la OIT estima que la economía global podría obtener una ganancia neta de 4,1 trillones de dólares en 20 años si se eliminara el trabajo infantil.

El reto de la prevención del trabajo infantil.

La educación es definida como la principal estrategia de prevención del trabajo infantil. Por educación no solo se entiende la escolarización de los niños y niñas, sino la eliminación de barreras físicas y culturales que dificultan el acceso a la misma. Se trata, en definitiva, de configurar la escuela como escenario alternativo, seguro y significativo respecto al de la explotación laboral. El debate sobre la calidad del sistema educativo es esencial y, por consiguiente, también el compromiso de los gobiernos por asegurar este derecho básico y las condiciones de estabilidad familiar básicas para que así ocurra.

De igual manera, la escuela es también un recurso comunitario nuclear para la prevención del trabajo infantil. Si dotar de equipamiento, logística, tecnología y profesionales es un primer paso, el siguiente es asegurar unos niveles óptimos de adaptabilidad de enfoques pedagógicos a la diversidad de situaciones que conviven en las escuelas, especialmente interesante resulta la adaptación curricular a los niños y niñas más vulnerables al trabajo infantil.

La capacitación a padres y madres es otro elemento a considerar en un programa preventivo. Diagnosticar las fortalezas y los factores de riesgo, sus antecedentes, expectativas y actitudes hacia la escolarización de sus niños y niñas es vital para fomentar no solo la implicación en el proceso educativo, sino también la participación en la comunidad educativa.

El ciclo se completaría con idénticos niveles de exigencia al mercado y empleadores, que en última instancia incluyen en sus plantillas a niños y niñas en condiciones no siempre compatibles con la escolarización. El cumplimiento de los estándares y acuerdos internacionales se convierte en una herramienta a considerar en algunos sectores, esencialmente en aquellos en los que el trabajo infantil se realiza en contextos más invisibles. La realización de campañas de sensibilización también ayudaría a concienciar a una población y a fomentar actitudes favorables a la prevención.

Por último, la investigación sobre este fenómeno permitirá actualizar el diagnóstico del trabajo infantil, así como analizar aquellas estrategias más efectivas para su prevención, establecer lecciones aprendidas y divulgar aquellas prácticas exitosas para su generalización a otros contexto. El papel de la comunidad científica e investigadora también es subrayado en el citado documento.

El programa Edúcame Primero: Perú. Comunidades preparadas para la Prevención del Trabajo Infantil en Lima.

#diversidad #escuela #Lima #Perú

A post shared by Fran Santolaya Soriano (@fransantolaya) on

La Universidad de Sevilla, a través del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades – LRPC, y en colaboración con la Universidad del Norte de Colombia y la Pontificia Universidad Católica del Perú, desarrollan esta iniciativa de prevención del trabajo infantil en Lima, a partir de la experiencia de colaboración previa en Colombia.

Esta iniciativa de cooperación internacional universitaria se fundamenta en la implementación de estrategias basadas en el juego como enfoque psicoeducativo, combinado con talleres para el crecimiento personal y evolutivo de los menores de diferentes zonas vulnerables de la capital peruana. De manera complementaria, el programa prevé la capacitación del equipo docente de las escuelas y la involucración de las familias en el proceso educativo a través la participación en dinámicas comunitarias, jornadas y talleres específicos.

Para ampliar información


A %d blogueros les gusta esto: