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Qué aprende un estudiante de psicología comunitaria

“Cerezas” by Miguel Ángel García (CC BY 2.0)

A lo largo del curso 2019-2020 he ido anotando, después de cada clase teórica de la asignatura “Psicología de la Intervención Social y Comunitaria”, los mensajes principales que reciben los estudiantes. Al final de cada sesión planteábamos un mini-debate para intentar extraer las ideas más importantes. Este es el resultado:

  1. Una de las primeras ideas que aprende un estudiante de psicología comunitaria es que “el contexto importa”. Los problemas sociales y psicológicos no se distribuyen al azar en la población sino que están directamente relacionados con los lugares de residencia, las condiciones de vida y la desigualdad de los ingresos económicos. En consecuencia, la perspectiva ecológica consiste en darle importancia a los contextos comunitarios, tanto en el análisis como en la intervención psicosocial. Esto se traduce en la práctica en la aplicación de estrategias de prevención, centradas en los factores sociales que causan los problemas psicológicos, promoviendo cambios en el contexto que tengan una duración a largo plazo.
  2. Como consecuencia de lo anterior se produce un cambio en el rol de los profesionales de la psicología, que empiezan a prestar más atención a los factores sociales que influyen en el comportamiento individual e incorporan estrategias de intervención centradas en las familias y en la comunidad. Los profesionales de la psicología pueden concebirse como agentes de cambio comunitario. También se asume la necesidad de colaboración interdisciplinar en los contextos aplicados. Los antecedentes directos de este enfoque comunitario son las experiencias efectivas de prevención de nivel poblacional en el ámbito de la salud pública, el movimiento de desinstitucionalización psiquiátrica y reforma del sistema de salud mental, y los modelos de investigación-acción.
  3. Los psicólogos comunitarios le prestan especial atención a los escenarios en los que tiene lugar la interacción social. Incluso pequeños elementos del entorno físico pueden tener un impacto significativo en el comportamiento. En determinados contextos se reproducen, de manera sistemática, patrones de relación predecibles y persistentes, con independencia de los individuos que participen en un momento determinado. Los entornos ambientales pueden evaluarse a través de la percepción del clima social, la identificación de escenarios de conducta y el análisis de redes sociales. Es decir, podemos recurrir respectivamente a la agregación de percepciones individuales, a la covariación del comportamiento con coordenadas espacio-temporales, y al estudio de la estructura de la interacción social.
  4. Los barrios constituyen uno de los entornos más estudiados en la psicología comunitaria. Es un contexto en el que diferentes procesos de nivel meso-social inciden en el comportamiento individual. En primer lugar, los problemas sociales se concentran en los barrios más desfavorecidos, de forma que se puede observar una correlación entre la desventaja social y “el código postal”. En segundo lugar, el hacinamiento, la polución o el ruido, junto a otras condiciones físicas, pueden generar estrés entre la población residente. En tercer lugar, la prevalencia de la violencia y otros comportamientos disruptivos se traduce en la exposición continuada a normas sociales negativas, que pueden reforzarse a través de procesos de aprendizaje social. No obstante lo anterior, también es un contexto que dispone de activos comunitarios y recursos positivos, tales como la participación, el apoyo social, la organización comunitaria y el sentido de comunidad.
  5. El sentido psicológico de comunidad es uno de los conceptos centrales de la disciplina, cuya preocupación surge en parte como reacción a los problemas de cohesión social derivados de la industrialización y la urbanización. Aunque se ha estudiado sobre todo la experiencia subjetiva de pertenencia a un colectivo, otros dos componentes fundamentales son la interdependencia y las redes de interacción. La conexión emocional compartida con individuos a los que no necesariamente conoces personalmente (pero a los que estás conectado a través de redes de relaciones indirectas) tiene efectos decisivos en los mecanismos de control social y en las normas sociales que inciden en el comportamiento individual. Por lo tanto, la realidad psicológica puede darse en un nivel meso-social. En este ámbito se ha comprobado que determinados lugares de los barrios, los líderes comunitarios y las asociaciones de base tienen un papel de mediación en el sentido de pertenencia. Las organizaciones comunitarias son “estructuras mediadoras”, en las que el nivel de participación resulta determinante.
  6. La otra cara de la moneda es la diversidad humana, que está en tensión dialéctica con la cohesión comunitaria. Es recomendable examinar la diversidad en el contexto de las relaciones de poder y tomar en consideración que se trata de una dimensión que no solo afecta a las minorías. Los contextos comunitarios varían en el grado de heterogeneidad de los miembros que los componen, desde entornos rurales altamente cohesivos y homogéneos hasta espacios urbanos “súper-diversos”, en los que la diversidad es la norma. Esto nos lleva a diferenciar entre la “diversidad de contextos” y los “contextos de diversidad” y revela que la identidad depende del contexto de interacción. En el caso de las minorías se ha comprobado que el grupo social de pertenencia resulta relevante después de pasar por las primeras experiencias de discriminación. Pese a que en primera instancia los miembros de las minorías se identifican con la corriente social mayoritaria, con el tiempo desarrollan una identificación con el colectivo minoritario, lo cual funciona como un factor protector ante la discriminación. Por último, tanto el concepto de distancia cultural como el modelo de aculturación permiten examinar la cultura por comparación. Es decir, con un enfoque empírico y pragmático que evita una visión esencialista de la cultura.
  7. La prevención es una estrategia de intervención comunitaria que resulta efectiva en el afrontamiento de problemas sociales. Normalmente consiste en poner en marcha acciones públicas, de nivel poblacional, que pretenden modificar aspectos comportamentales para evitar la aparición, el desarrollo o las consecuencias de un problema social. Basándose en evidencias epidemiológicas, los factores de riesgo se utilizan para definir la población objetivo y los factores protectores para fundamentar el contenido psicológico de los programas. Por lo general se traduce en una reorganización de los servicios existentes, promoviendo la incidencia en las condiciones de vida y los factores del contexto, para alcanzar a los colectivos en mayor riesgo. Los programas centrados en colectivos específicos son normalmente más eficientes que los programas de carácter universal. Los programas que se aplican durante la infancia pueden tener un impacto significativo a lo largo de la vida adulta.
  8. Muchas de las iniciativas de acción comunitaria se canalizan a través del diseño, la implementación y la evaluación de programas. Para desarrollar intervenciones efectivas es recomendable seleccionar prácticas basadas en la evidencia y adaptarlas a cada contexto específico. Eso significa combinar los principios de efectividad y ajuste comunitario. La evaluación de programas sirve para identificar qué acciones resultan efectivas en la práctica. Sin embargo, cuando dichas acciones se implementan, los resultados dependen en parte de la dosis de la intervención, las capacidades organizativas y las competencias de los aplicadores de los programas. La participación comunitaria resulta clave en la preparación para el cambio.

Para citar esta entrada

Esta entrada ha sido publicada previamente en inglés en el blog de la Society for Community Research and Action (SCRA). Para citar esta entrada, utiliza por favor la siguiente referencia:

Para saber más

También puedes consultar un breve comentario sobre los principales conceptos y modelos teóricos de la psicología comunitaria a continuación.

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Ecological Settings and Theory of Community Action. [Web] [pdf] [ESP]

Agresores generalistas y agresores extra-familiares

Women by Chany Crystal (CC BY-ND 2.0)

De las diversas formas de violencia

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30 por ciento de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual por parte de su pareja. En este contexto, una de las líneas de investigación en psicología ha consistido en determinar los tipos de victimarios existentes. En algún caso se ha distinguido a los varones que solo son violentos en la familia de los que son violentos en general (en algún caso considerados “antisociales”). Es decir, se diferencia entre los “agresores generalistas” (que tienen variedad de delitos, además de la violencia contra la pareja) y los “agresores especialistas” (que solo tienen delitos relacionados con la violencia contra las mujeres). También se suele distinguir cuando hay un elemento psicopatológico.

Siguiendo esta lógica de construcción de tipologías, en un estudio realizado con presos de una cárcel de Asturias, se exploraron las diferencias entre los agresores generalistas (con un historial amplio y variado de violencia social y hacia la pareja) y los agresores extra-familiares (con un historial amplio y variado de violencia social, aunque sin incidentes de violencia contra las mujeres).

  • Los dos grupos no mostraron diferencias significativas en características de personalidad, ni en las actitudes sexistas, ni en los indicadores de abuso de alcohol y otras drogas.
  • El estudio indica que en algunos casos se ha observado que un perfil de hombres violentos generalistas empiezan con la violencia hacia quienes no forman parte de sus relaciones más íntimas y progresivamente pueden empezar a incluir a miembros de la familia, entre ellos la pareja, entre sus víctimas. De hecho, la existencia de una larga trayectoria criminal aumenta las probabilidades de la violencia hacia la pareja. Estas observaciones apuntan hacia una etiología común de ambos tipos de violencia.

En este ámbito se ha producido una innovación con el diseño e implementación de programas de intervención para maltratadores. Por ejemplo, el programa Contexto se desarrolla con victimarios que participan en actividades de formación y rehabilitación, en cumplimiento de las suspensiones de condena condicionadas. La intervención pretende promover la toma de conciencia sobre el proceso que lleva al comportamiento violento, potencia las estrategias de autocontrol y gestión responsable de las emociones, realiza prevención terciaria de las actitudes sexistas, y pone en marcha estrategias de cambio comportamental.

Comentario basado en:

  • Juarros Basterrechea, J., Herrero Olaizola, J. B., Fernández Suárez, A., Pérez, B., & Rodríguez Díaz, F. J. (2018). Are generalist batterers different from generally extra-family violent men? A study among imprisoned male violent offenders. European Journal of Psychology Applied to Legal Context, 10(1), 8-14.
  • Lila, M., Catalá, A., Conchell, R., García, A., Lorenzo, M. V., Pedrón, V., & Terreros, E. (2010). Una experiencia de investigación, formación e intervención con hombres penados por violencia contra la mujer en la Universidad de Valencia: Programa Contexto. Psychosocial Intervention, 19(2), 167-179.

Edúcame Primero Latinoamérica

Prevención comunitaria en Latinoamérica

El Laboratorio de Redes ha aplicado el programa Edúcame Primero de prevención del trabajo infantil en tres países latinoamericanos: Colombia, Perú y Honduras. La intervención en diferentes contextos conlleva la puesta en práctica de estrategias de ajuste y adaptación a las peculiaridades locales. Pese a que se mantienen los componentes centrales de la intervención, cada aplicación conlleva un proceso de transferencia e innovación.

La experiencia de intervención se ha reflejado en tres catálogos que documentan algunas de las lecciones aprendidas en la implementación del programa en tres contextos nacionales diferentes:

Para saber más


Catálogo Edúcame Primero Honduras

El desarrollo de competencias socio-emocionales

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) ha editado el catálogo “Edúcame Primero Honduras” en el que se describen las actividades de desarrollo de competencias socio-emocionales que se han implementado con menores en riesgo en Tegucigalpa.

El proyecto se desarrolló con el apoyo de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla, en colaboracion con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. En esta edición ha sido fundamental la participación de un grupo semi-autónomo de voluntarios de España y Honduras. El programa ha atendido a 170 niños y niñas trabajadores o en riesgo de trabajar durante tres meses en los mercados y el basurero-crematorio de Tegucigalpa (Honduras). En concreto se ha intervenido en el Mercado Zonal Belén (Comayagüela) y en el basurero municipal situado la aldea del Guanábano, al norte de la ciudad.

  • Puedes descargar el Catálogo Edúcame Primero Honduras del siguiente enlace [pdf].

Investigación-acción en el marco del programa

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3


Catálogo Edúcame Primero Perú

Edúcame Primero Perú

Implementación de programas para la prevención del trabajo infantil en Latinoamérica

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) ha editado el catálogo “Edúcame Primero Perú” en el que se describe el proceso de implementación del programa en Lima. El proyecto se desarrolló con el apoyo de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla. El folleto se ha diseñado como parte de una beca de investigación de la Fundación Sabadell y está vinculado a la tesis doctoral de Esperanza Márquez.

  • Puedes descargar el Catálogo Edúcame Primero Perú del siguiente enlace [pdf]
  • Un antecedente de este trabajo es el catálogo Edúcame Primero Colombia, que corresponde a la aplicación del mismo programa en Barranquilla [pdf]

Investigación-acción en el marco del programa

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3


Introducción a la psicología comunitaria

#ISyC

Un libro de acceso abierto para iniciarse en la psicología comunitaria

El doctor Leonard Jason, profesor de la DePaul University en Chicago, ha liderado a un grupo de académicos y expertos en intervención psicosocial para editar un manual de psicología comunitaria de acceso abierto.

El libro es un texto introductorio, escrito en un lenguaje accesible, que pretende mejorar la visibilidad de la psicología comunitaria tanto en el ámbito académico como en el ámbito profesional. Pretende facilitar un primer acercamiento, no excesivamente técnico, a los modelos y estrategias de intervención comunitaria; con cierto énfasis en las acciones de movilización comunitaria y cambio social. Se trata de un libro de texto de acceso abierto, disponibles en la plataforma electrónica Rebus, dirigido a “la nueva generación de psicólogos comunitarios”. En la presentación del mismo se indica:

“Este libro le mostrará cómo analizar, investigar y abordar de manera integral los problemas de la desigualdad económica, la violencia, el abuso de sustancias, la falta de vivienda, la pobreza y el racismo. El libro aporta herramientas para asociarse con miembros de la comunidad y con las organizaciones comunitarias para promover una asignación equitativa de recursos y oportunidades.”

En la publicación han contribuido más de 40 co-autores, con una cobertura internacional, y estará conectado a la formación de nuevos profesionales a través de la Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias, de la American Psychological Association. Cada capítulo incluye ejercicios prácticos, casos de intervención, videos y cuestionarios, junto con oportunidades para la reflexión sobre la acción comunitaria.

Referencia y acceso a los contenidos

  • Leonard A. Jason, Olya Glantsman, Jack O’Brien, and Kaitlyn Ramian (Eds). Introduction to Community Psychology. Becoming an Agent of Change. Rebus: Montreal, Quebec, Canada. [Acceso abierto]

El libro incluye un capítulo elaborado por miembros del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, en el que se presenta el concepto de Intervención Comunitaria. Para ello, a través de casos de intervención concretos, se presentan los conceptos de efectividad, implementación e investigación-acción.

  • Maya-Jariego, I. & Holgado, D. (2019). Community Interventions. In Leonard A. Jason, Olya Glantsman, Jack O’Brien, and Kaitlyn Ramian (Eds). Introduction to Community Psychology. Becoming an Agent of Change. Rebus: Montreal, Quebec, Canada. [Acceso abierto]

Antirretrovirales y estrategias comunitarias de prevención de SIDA

aids by Philippe Put (CC BY 2.0)

La exposición a programas conductuales mejora el acceso a los programas biomédicos

En 2012 se empezó a utilizar la administración de antirretrovirales como la estrategia preferente en el tratamiento del SIDA. Como es un tipo de intervención bastante eficiente, los centros de referencia en la prevención (como el CDC en Estados Unidos), optaron por centrar los programas en las personas con VIH y sus parejas. A su vez, esto llevó a des-implementar las intervenciones preventivas de base-conductual, que se habían estado desarrollando con éxito durante más de dos décadas.

Sin embargo, las prácticas conductuales basadas en la evidencia no sólo estaban resultando efectivas sino que la exposición a las mismas mostraba tener efectos indirectos beneficiosos para otros programas (entre otros, los de carácter biomédico). Por ejemplo, estar expuesto a los programas preventivos de base conductual aumentaba la probabilidad de que los individuos se hicieran la prueba del SIDA, acudieran a los centros de salud o estuvieran en contacto con los servicios de prevención de drogodependencias o los servicios de salud mental. En sentido contrario, también se ha documentado el caso de que la retirada de algunos de estos programas preventivos redujo la colaboración entre diferentes servicios de salud.

Este caso demuestra que la sustitución de un tipo de programas por otros no sólo incide en la relación coste-efectividad, sino que afecta al ecosistema de los servicios de prevención e, indirectamente, a los resultados. Esto ilustra a la perfección la importancia de prestar atención a los procesos de des-implementación de programas.

En un artículo reciente en el American Journal of Community Psychology, Pinto y Witte (2018) reflexionan sobre cómo la introducción de una intervención farmacológica altamente efectiva transformó las estrategias de prevención de SIDA prevalentes hasta entonces. Sin embargo, la des-implementación de los programas anteriores ha hecho que surjan nuevos problemas, puesto que las intervenciones conductuales proporcionaban el tipo de conocimientos, actitudes y auto-eficacia que son necesarias para una adecuada adherencia a los tratamientos farmacológicos. Por eso recomiendan tomar en consideración la percepción de la comunidad a lo largo de todo el proceso, especialmente cuando se trata de facilitar el acceso a colectivos de alto-riesgo.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Pinto, R. M., & Witte, S. S. (2018). No Easy Answers: Avoiding Potential Pitfalls of De‐implementation. American Journal of Community Psychology. DOI 10.1002/ajcp.12298 [AJCP]

Visualización para la intervención

Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria

El volumen 29(2) de REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, correspondiente a diciembre de 2018, publica un artículo sobre los usos de la visualización en la intervención comunitaria, basándose para ello en el caso de estudio del programa Ciudades ante las Drogas. Se trata de un programa de prevención comunitaria que fue objeto de evaluación formativa para mejorar el proceso de implementación.

REDESEl artículo, bajo la autoría de Daniel Holgado, se publica en la sección “lazos sueltos” que recoge habitualmente casos innovadores de aplicación del análisis de redes sociales:

  • Holgado, D. (2018). Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria. Estudio de caso del programa Ciudades ante las Drogas. [pdf]

Para saber más

Otras publicaciones de la revista sobre innovaciones en el análisis de redes están disponibles a continuación:

  • 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria [RGpdf]
  • 7 ejemplos de intervención basada en redes [RGpdf]

A continuación se puede consultar también el informe de evaluación formativa del programa Ciudades ante las Drogas:

  • Empoderamiento y prevención del consumo abusivo de drogas [pdf]

Intervención preventiva y contextos sociales

Child Labor vs. Prevention through education. ILO in Asia and the Pacific (CC BY-ND 2.0)

De cómo la prevención interactúa con los contextos comunitarios

Los participantes en los programas preventivos no son receptores pasivos de los mensajes de salud, sino que ponen dichos mensajes en relación con los grupos sociales de los que forman parte. Por ejemplo, cuando en el colegio se promueve una dieta saludable, el cambio de comportamiento depende en parte de las costumbres familiares y de las actitudes de los compañeros. Esta interacción de la intervención con los contextos naturales en los que se mueve el individuo ha sido insuficientemente teorizada.

Un artículo recientemente publicado en Prevention Science analiza precisamente la relación de las acciones preventivas con los micro-sistemas en los que participan los individuos. Se parte del supuesto de que los resultados de la intervención dependen en parte de los contextos sociales en los que viven los participantes y de la interacción social relacionada con los contenidos del programa. De acuerdo con ello, se pueden identificar diversas situaciones en las que los mensajes preventivos entran en interacción con los micro-sistemas y los meso-sistemas de los participantes en el programa:

  • Hay casos en los que la interacción de la intervención con otros contextos comunitarios es prácticamente insignificante. En ese caso se puede examinar el impacto directo de la intervención en los participantes, valorando el cambio de comportamiento, sin ir más allá.
  • Un escenario diferente es cuando el mensaje se dirige a un micro-sistema con la intención de que genere cambios de comportamiento en otro micro-sistema. Por ejemplo, un programa de prevención de drogodependencias que se desarrolla en clase se espera que genere cambios posteriormente en los contextos de relación con los amigos. Se trata de dinámicas de transferencia.
  • Otro caso consiste en que la intervención se aplica en un micro-sistema y se depende de otro para la consecución de resultados. Por ejemplo, un programa aplicado en la escuela para promover una dieta saludable depende de las familias para la obtención de resultados. Se trata de procesos de dependencia entre sistemas.
  • Finalmente, puede ocurrir que los resultados correspondan a una intervención que se está realizando en dos micro-sistemas diferentes. Por ejemplo, un programa que actúa simultáneamente en la escuela y en la familia. La intervención en dos contextos suele ser más efectiva. Es una situación de interdependencia.

Desde este enfoque, la interacción social contribuye a la difusión de las campañas preventivas. Los cuatro casos anteriores ofrecen explicaciones alternativas cuando una intervención no obtiene resultados positivos. También puede servir de base para estrategias de (a) preparación comunitaria, (b) diseño de mensajes preventivos de manera que sean bien recibidos y difundidos, y (c) facilitar la coordinación entre micro-sistemas.

Para saber más

Este comentario está basado en:

Una de las cuestiones que revela este enfoque teórico consiste en la interacción social que discurre en paralelo a la implementación de programas. Al respecto, puede consultarse el siguiente artículo:

  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27(2), 1-10. [pdf]

Salud comunitaria en los barrios de Barcelona

By Alhzeia (CC BY-SA 2.0)

Comunidades y distritos de salud

El sistema de bienestar social, y en particular los servicios de salud, se enfrentan a retos significativos relacionados con las dificultades financieras y con el aumento de la desigualdad. En ese contexto se han puesto en marcha iniciativas de acción comunitaria para la promoción de la salud, especialmente en el nivel local.

En un estudio en la ciudad de Barcelona se analizaron 49 barrios utilizando indicadores sobre el grado de implicación ciudadana, la implementación de cambios organizativos y la existencia de mesas de salud u otros contextos para la participación. Esto sirvió para clasificar a los barrios en función del grado de desarrollo de iniciativas de salud comunitaria.

Las acciones de carácter comunitario suelen conllevar:

  • una reformulación del papel del sector público,
  • niveles adecuados de participación ciudadana y organización comunitaria, y
  • la puesta en marcha de políticas de renovación urbana.

Estos indicadores se combinaron en el caso de Barcelona, para describir la situación en diferentes contextos vecinales, es decir, en el nivel meso-social. El sistema de indicadores utilizados fue el siguiente:

  1. Proyectos de salud e intervenciones de base comunitaria implementados en el territorio.
    • Acciones de prevención o promoción de la salud dirigidas a la población.
    • Iniciativas de salud de base comunitaria, con la colaboración del vecindario.
    • Iniciativas comunitarias de transformación organizativa e institucional.
  2. Existencia de estructuras de participación estables.
  3. Existencia de equipos comunitarios que trabajan específicamente temas de salud, en colaboración con los recursos públicos.
  4. Existencia de un programa específico de salud en barrios.

Los resultados mostraron una clara conexión entre la fortaleza de las iniciativas comunitarias en cada barrio y la ubicación geográfica del mismo, mostrando la existencia de zonas en situación de riesgo. En consecuencia, se indica el interés de realizar estudios en profundidad de los barrios antes de poner en marcha iniciativas de prevención o promoción específicas.

Preparación comunitaria

Este tipo de evaluación y clasificación de contextos comunitarios puede aplicarse en la mejora de la implementación de programas de prevención y promoción de la salud. Concretamente, aplicando el concepto de preparación comunitaria, los programas de salud pueden adaptarse en función del nivel de sensibilización y de organización de la comunidad, como puede comprobarse en el siguiente caso de estudio:

  • “Comunidades preparadas para la salud en Andalucía” [pdf]

En el caso andaluz se observó la importancia de la interacción entre el contexto organizativo de los centros de atención primaria y las dinámicas del entorno comunitario en los distritos de salud. A través de la evaluación de 81 centros de salud, se pudo comprobar que la participación comunitaria mejora el ajuste de las acciones de prevención y de promoción de la salud. Por otro lado, dado su carácter particularista, el potencial de la acción comunitaria aumenta cuando se integra con los fines universalistas del sistema público de salud.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Barbieri, N., Gallego, R., Morales, E., Rodríguez-Sanz, M., Palència, L., & Pasarín, M. I. Measuring and Analysing Community Action for Health: An Indicator-Based Typology and Its Application to the Case of Barcelona. Social Indicators Research, 139(1), 25-25. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11205-017-1703-4

El concepto de preparación comunitaria se puede relacionar con el uso de indicadores sociales para describir contextos comunitarios:

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]

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