Archivo de la etiqueta: Prevention

2016 en 10 entradas

2016En 2016 hemos publicado 49 entradas. Aquí tienes una selección de 10 de las entradas más visitadas y comentadas.

  • 20 años de voluntariado en América Latina y El Caribe [Voluntariado]
  • Rochelambert para guiris [Paseos]
  • Redes, influencia social y consumo de alcohol [Prevención]
  • Causas y consecuencias del trabajo infantil [Trabajo Infantil]
  • El movimiento de pobladores en el Perú [Pobladores]
  • Ajuste comunitario con padres de niños autistas [Ajuste]
  • Escuela de padres virtual [Padres]
  • Teorías en psicología comunitaria [Teorías]
  • Competencias del psicólogo comunitario [Competencias]
  • 7 usos de las redes en la intervención [Redes]

La implementación de programas con familias en riesgo

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Jordy Ferket (CC BY 2.0)

FAF

El Programa de Formación y Apoyo Familiar es una intervención para promover la parentalidad positiva que se aplica a nivel local. Se trata de una estrategia de prevención secundaria que integra acciones psico-educativas y comunitarias, y que se aplica con familias en contexto de riesgo social. A través de la participación en el programa los padres desarrollan competencias de comunicación, aumentan sus redes de apoyo social y se muestran generalmente satisfechos con su rol de padres.

La evaluación de la implementación del programa se centró en dos tipos de elementos clave:

  • Estrategias de implementación: apoyo organizativo, entrenamiento de los profesionales, adaptabilidad, selección de los participantes y composición del grupo.
  • Resultados de implementación: fidelidad, intensidad y dosis, y reacción de los participantes.

Los resultados mostraron una aplicación bastante homogénea en 19 grupos de aplicación del programa. En general, los aplicadores siguieron las recomendaciones del manual de aplicación tanto en la selección de los participantes, como en la composición del grupo. Las unidades más importantes fueron aplicadas y se obtuvieron niveles adecuados de adherencia al programa entre los participantes.

Sin embargo, hubo algunas diferencias entre grupos en lo que se refiere a la dosis e intensidad de la intervención, así como en el tamaño de los grupos. Esto permitió clasificar, en función de la implementación, en tres conglomerados diferentes. La evaluación mostró que los grupos más grandes y con mayor intensidad de aplicación obtuvieron mejores resultados de la intervención en los padres. El programa se mostró adaptable, aunque mantuvo los componentes centrales de la intervención.

Entre la efectividad y la implementación

La investigación sobre la aplicación de programas ha evolucionado desde un foco central en la efectividad de la intervención a la consideración cada vez más habitual de las dinámicas de implementación. El conocimiento de prácticas basadas en la evidencia es necesario pero no suficiente para conseguir los cambios comportamentales pretendidos. Una adecuada implementación del programa en contextos específicos (con niveles adecuados de ajuste comunitario) son esenciales para obtener resultados positivos.

  1. El programa de Formación y Apoyo Familiar es un ejemplo de implementación adecuada que contó con el apoyo de la municipalidad, manuales de aplicación definidos, adaptables a diferentes necesidades familiares y con grupos diversos en composición (desde el punto de vista del riesgo y de las características sociales de los participantes).
  2. El caso (a) muestra de forma clara la diferenciación entre los componentes centrales y los componentes secundarios de una intervención, y (b) ilustra la importancia de la intensidad y la dosis en la obtención de resultados positivos.
  3. Además, contar con una guía de aplicación en un contexto organizativo definido para la implementación del programa contribuyó a la obtención de resultados homogéneos.

Comentario basado en:

Hidalgo, M. V., Jiménez, L., López-Verdugo, I., Lorence, B. & Sánchez, J. (2016). “Family Education and Support” program for families at psychosocial risk: The role of implementation process. Psychosocial Intervention 25 (2), 79-85. [PSI]


Así trabaja un psicólogo comunitario

Intervención social y comunitaria

En el video “Así trabaja el psicólogo comunitario” se resume en 3 minutos en qué consiste el rol de los profesionales de la psicología de la intervención social y comunitaria. Para ello se utiliza el caso de Manchay, un asentamiento humano en las afueras de Lima (Perú).

Entre los roles del psicólogo comunitario se mencionan (a) las actividades de evaluación de necesidades y diagnóstico comunitario, (b) los talleres participativos y campañas de salud mental comunitaria, y (c) el diseño e implementación de programas de prevención y promoción. En el desarrollo de su labor, el psicólogo tiene que establecer contacto con líderes comunitarios, médicos, policías y organizaciones no-gubernamentales. También tiene el reto de involucrar a los miembros de la comunidad en los procesos de cambio.

Los asentamientos humanos son comunidades formadas a partir de los desplazamientos de población. Con frecuencia han surgido a partir de la auto-organización de los propios residentes, que han puesto en marcha dinámicas informales de liderazgo y participación comunitaria.


7 usos de las redes en la intervención

Magnus Norden (CC BY 2.0)

Magnus Norden (CC BY 2.0)

La Revista REDES publica en el volumen 27 (2) de 2016 un artículo sobre las estrategias de intervención social y comunitaria que se basan, al menos en una parte de su desarrollo, en el análisis de redes sociales. Concretamente, propone 7 usos habituales de las redes en la intervención.

Abstract. El análisis y la visualización de redes se integran de múltiples maneras en la intervención social y comunitaria. En esta revisión describimos siete usos específicos de las redes en el diseño, implementación y evaluación de programas, la dinamización comunitaria, y las campañas de prevención y promoción de la salud. En función de la estrategia de intervención, distinguimos (a) la selección de agentes de salud, (b) la segmentación de grupos en campañas de difusión de mensajes de prevención y promoción, (c) las coaliciones comunitarias, (d) el uso de la visualización de redes en dinámicas participativas de investigación-acción, (e) la intervención en grupos de auto-ayuda, (f) las encuestas comunitarias de redes personales y (g) el análisis de la interacción informal entre participantes o aplicadores en la implementación de programas. En cada caso describimos las características de la estrategia de intervención y resumimos las principales aplicaciones de las técnicas de análisis y representación gráfica de redes. Estas siete estrategias se resumen en tres funciones del análisis de redes en la intervención comunitaria: traducción relacional de conceptos, mejora de la efectividad a través de la interacción social, y herramienta de intervención por sí misma.

Palabras clave: Análisis de redes sociales – Intervención social y comunitaria – Prevención – Participación – Implementación.

Referencia del artículo
  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27, (2), 1-10. [pdf] [ResearchGate]

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Formas de trabajo infantil y preparación comunitaria

El programa Edúcame Primero de prevención del trabajo infantil se ha implantado en dos comunidades de Lima (Perú), después de unos años de aplicación en Barranquilla (Colombia). Como parte de la monitorización del programa, se han realizado dos publicaciones recientes que valoran algunos de los factores relevantes en la reducción del trabajo infantil en los países en desarrollo.

  • En Colombia se analizaron los factores que condicionan el trabajo infantil en contexto rural y en contexto urbano. Con más de tres mil familias se comprobó que el desplazamiento interno por violencia política está especialmente conectado con las formas de trabajo infantil en contexto rural y peri-urbano. Por su parte, en la ciudad tienen más peso los antecedentes personales de la madre.
  • En Perú hemos analizado la influencia del contexto comunitario en la efectividad de los programas preventivos. El grado de estructuración comunitaria y la relación del colegio con su entorno tienen un papel importante en términos de preparación comunitaria.

Trabajo infantil en Colombia y Perú

TononTwo profiles of child labor in the Colombian Caribbean Coast

Resumen:
Analizamos las factores educativos, económicos y laborales que causan el trabajo infantil. Realizamos un análisis de segmentación jerárquica con una muestra de 3259 familias participantes en un programa de prevención del trabajo infantil en el Caribe colombiano. El modelo resultante sirvió para identificar dos perfiles de trabajo infantil. En las familias rurales o periurbanas, el trabajo infantil está vinculado con el desplazamiento forzado en los últimos cinco años. En las familias que viven en un contexto urbano, el trabajo infantil se asocia con los ingresos familiares y con características de la madre, tales como estar empleada, el nivel educativo, o el hecho de haber trabajado también durante su infancia.

Palabras clave:
Causas del trabajo infantil – Segmentación jerárquica – Áreas suburbanas – Desplazamiento forzado – Calidad de vida – Perfiles para la intervención.

DiagnosticoSocialPreparación comunitaria y trabajo infantil en Lima

Resumen:
En este trabajo realizamos la evaluación de la preparación comunitaria en dos contextos de aplicación del programa de reducción del trabajo infantil “Edúcame Primero Perú”. Se trata de una intervención psico-educativa, con un módulo centrado en el desarrollo de competencias personales y otro en actividades lúdicas (Maya-Jariego & Palacio, 2012). El programa se ha aplicado con éxito en varios países de Latinoamérica. Concretamente se ha documentado un impacto significativo consistente en las habilidades sociales, las competencias cognitivas y el desempeño académico de los participantes. La intervención previene el abandono de la escuela e indirectamente reduce la prevalencia del trabajo infantil. En su aplicación más reciente, fue implementado con buenos resultados en la región Caribe de Colombia (Holgado, Maya-Jariego, Palacios & Oviedo-Trespalacios, 2015; Holgado, Maya-Jariego, Ramos & Palacio, 2014; Holgado, Maya-Jariego, Palacio, Ramos, Oviedo-Trespalacios, Romero & Amar, 2014). En este contexto, la evaluación de la preparación comunitaria es una estrategia para facilitar la transferencia del programa de Colombia a Perú (Maya-Jariego & Holgado, 2014).

Palabras clave:
Preparación comunitaria – trabajo infantil – comunidades – organizaciones educativas – Perú.


Redes, influencia social y consumo de alcohol

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Adrià Sanchez Aràn (CC BY 2.0)

Enedina Quiroga, investigadora del grupo Salud, Bienestar y Sostenibilidad Socio-Sanitaria de la Universidad de León, coordinado por Pilar Marqués, participó en un seminario de doctorado con el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades de la Universidad de Sevilla. Durante la sesión presentó su trabajo de investigación en desarrollo “Influencia de las redes sociales del adolescente en el consumo de alcohol”, dentro del Programa de Doctorado en Biomedicina de la Universidad de León.

En dicho trabajo estudia la influencia de las redes de amistad y las redes de consumo familiar y entre iguales en las conductas de consumo de alcohol en adolescentes en los contextos urbano y rural. El trabajo realiza aportaciones de interés a un campo de investigación que ya cuenta con un gran desarrollo teórico, metodológico y práctico. La incorporación del Análisis de Redes Sociales supone un cambio de perspectiva de enorme relevancia. La comparación entre el ámbito urbano y rural incorpora un espacio de reflexión en torno a las diferencias en los patrones de relación, comportamiento y consumo de alcohol en estos contextos. Además, la integración de las perspectivas epidemiológica, psicosocial y conductual supone una apuesta de enorme valor y alcance.

Contagio, influencia social y consumo de alcohol

La investigación sobre el papel de los procesos de influencia social en el consumo abusivo de alcohol y otras drogas es un área consolidada en las ciencias sociales. Es un ámbito que cuenta con evidencias teóricas, con conocimientos prácticos y con resultados de prevención positivos.

La confluencia de las redes con la influencia social en el consumo se ha producido de diferentes formas:

  • El análisis de los procesos de contagio, incorporando información sobre relaciones en los estudios epidemiológicos.
  • El análisis de los procesos de selección e influencia entre iguales, que redunda en normas sociales de consumo.
  • El estudio de la presión de los iguales a través de las relaciones interpersonales, tanto para valorar el inicio al consumo como el establecimiento de niveles y patrones de consumo específicos.
  • La documentación de interacciones de aprendizaje social entre iguales y en el contexto familiar, etcétera.

Uno de los elementos clave consiste en determinar qué contenido de las relaciones es objeto de análisis: la norma subjetiva, los intercambios de información, la presión social, los valores y actitudes compartidos, la prevalencia del consumo en el entorno interpersonal… Cada uno de ellos remite a contextos de investigación específicos.

Composición, estructura y escenarios de relación

En este sentido, uno de los principales retos de la investigación en este ámbito puede estar en lograr la integración de una perspectiva diádica, basadas en la influencia directa de los vínculos de amistad y de consumo sobre la conducta del adolescente, y el análisis de la estructura de relaciones y la influencia de los diferentes escenarios en los que se producen estas relaciones. En el primer caso, estaríamos hablando de estudios basados en la influencia de la composición de las redes egocéntricas de los actores de la red (con relaciones directas de primer grado) y en el segundo caso de la influencia de la posición de los actores y la estructura de relaciones (no solo directas, sino a diferentes niveles relacionales).

De hecho, la incorporación de los escenarios de conducta y relación puede suponer un cambio cualitativo en la reflexión en torno a los procesos de influencia en el consumo, a través de la comparación de diferentes relaciones en diferentes espacios y con consecuencias diversas sobre la conducta de consumo. Por ejemplo, la influencia de las posiciones en las redes de compañerismo y amistad en la clase y en el uso del tiempo libre y las redes de consumo, o la vinculación de la relación diádica a un contexto determinado (que puede funcionar como facilitador, inhibidor o modulador del proceso de influencia de esa relación).

A pesar del enorme volumen de estudios y evidencia existentes en el ámbito de las drogodependencias, existe aún margen para realizar aportaciones de interés, sobre todo en la confluencia entre diferentes perspectivas teóricas y metodológicas.


Análisis de redes e intervención comunitaria

Corlew et al (2015)

Corlew et al (2015)

Psychosocial Intervention, 24 (3), diciembre 2015

En los últimos años se han empezado a desarrollar aplicaciones del análisis de redes sociales en el ámbito de la intervención social y comunitaria. El enfoque de redes permite el análisis multinivel y contribuye a una interpretación relacional del sentido psicológico de comunidad, el empoderamiento y otros conceptos clásicos de la psicología comunitaria (Maya-Jariego, 2004). Por su parte, las técnicas de análisis de redes se empiezan a utilizar en la evaluación de necesidades, la evaluación de programas y en estrategias participativas de investigación-acción. También hay aplicaciones en el estudio y la mejora de las coaliciones comunitarias, los barrios y la mediación comunitaria. Este número especial recoge trabajos que de forma general utilizan el análisis de redes en la comprensión o la mejora de la implementación de intervenciones sociales y comunitarias.

Una de las acepciones más extendidas de la intervención basada en redes consiste en la utilización de datos de redes sociales para promover el cambio de comportamiento, tomando como referencia la teoría de la difusión de innovaciones (Valente, 1995). Este enfoque se ha utilizado con frecuencia en la implementación de campañas de transmisión de mensajes de salud (Chambers, Wilson, Thompson & Harden, 2012). De acuerdo con ello, Thomas W. Valente distinguió cuatro estrategias de intervención basadas en redes, a saber: (a) la identificación de agentes de cambio o líderes de opinión, a partir de indicadores de centralidad, intermediación y otras estrategias de evaluación de actores clave; (b) la segmentación en grupos para exponerlos simultáneamente a un proceso de intervención significativo; (c) las estrategias de inducción que promueven la interacción entre iguales para aprovechar la pertinencia y el efecto multiplicador de las redes naturales; y (d) la alteración de la red con la incorporación o la eliminación de determinadas relaciones (Valente, 2012). En todos estos casos la red es el medio a través del cual se canalizan las estrategias de cambio de comportamiento.

Tabla 1. Usos emergentes del análisis de redes para la intervención comunitaria

  • Aplicación del análisis de redes sociales en la evaluación de programas.
  • Combinación con el análisis de stakeholders y las formas de gobernanza participativa.
  • Mediadores, personas clave e intervenciones de redes.
  • Selección de agentes de salud y mediadores comunitarios con indicadores de redes sociales.
  • Netmap, sociogramas participativos y redes en contextos de investigación-acción.
  • El enfoque de redes en el estudio del empoderamiento y el sentido de comunidad.
  • Las encuestas de redes personales en la descripción relacional de comunidades.
  • Análisis de redes interorganizativas de coaliciones comunitarias.
  • Evaluación relacional de barrios, espacios y escenarios de conducta.
  • Los modelos de difusión de la innovación en las campañas de prevención y promoción de la salud.

Sin embargo, el análisis de redes puede integrarse en los procesos de intervención social y comunitaria de modos muy diversos (Tabla 1). Por un lado, puede aplicarse en los diferentes momentos del ciclo de intervención, desde el diagnóstico comunitario a la evaluación del impacto, pasando por la implementación de actividades y las diversas formas de acción directa en la comunidad. Por otro lado, puede utilizarse como modelo y como estrategia, así como en la operacionalización de conceptos comunitarios (véase, por ejemplo, para el caso de la preparación comunitaria: Feinberg, Riggs & Greenberg, 2005). Aunque ha sido de aplicación preferente en el diseño y la aplicación de programas basados en la evidencia, también es una herramienta de monitorización efectiva para valorar la fidelidad de la implementación y la sostenibilidad de las intervenciones (Valente, Palinkas, Czaja, Chu, & Brown, 2015). Sin ánimo de ser exhaustivos, a continuación resumimos algunas de las líneas de aplicación del análisis de redes en los contextos de intervención comunitaria:

  1. La teoría de la difusión de innovaciones se utiliza en campañas de prevención y en la propagación de mensajes de salud.
  2. Los datos relacionales informan las estrategias de mediación comunitaria, agentes de salud y otras acciones con efecto multiplicador.
  3. Las encuestas de redes personales y la descripción de la red social de la comunidad forman parte del diagnóstico de necesidades y la evaluación de programas.
  4. El análisis de redes se utiliza en la traducción relacional de conceptos básicos de psicología comunitaria, tales como la determinación de comunidades, la preparación comunitaria o las relaciones entre grupos.
  5. Las redes interorganizativas sirven para operacionalizar la estructura de colaboración de las coaliciones comunitarias.
  6. El análisis de redes se integra en dinámicas de investigación-acción, a través de sociogramas participativos, o proporcionando feedback con la visualización de las redes.
  7. También permite monitorizar el proceso de implementación de programas y la transferencia de la ciencia a la práctica.
  8. Las estrategias de apoyo social, de larga tradición en la intervención psicosocial, han ido incorporando en algunos casos las propiedades estructurales de las redes personales.

Contenidos del monográfico

En este monográfico recogemos una serie de artículos que hacen contribuciones innovadoras a la intervención social y comunitaria desde el análisis de redes sociales. Siguiendo el índice de este volumen, podemos leer: un estudio que valora el impacto de las redes de colaboración de las organizaciones comunitarias en la efectividad de la implementación de intervenciones (Faust, Christens, Sparks & Hingeldorf, 2015); una aplicación de la visualización de grandes bases de datos relacionales para mejorar la comunicación entre profesionales (Corlew, Keener, Finucane, Brewington & Nunn-Crichton, 2015); un análisis de redes de afiliación que sirve para identificar dos tipos de grupos interreligiosos según sean las entidades con las que intercambian recursos (Todd, Houston & Suffrin, 2015); una evaluación del papel de los lazos fuertes, que se desarrollan a través de múltiples tipos de relaciones, entre las entidades que conforman una coalición (Menger, Stallones, Cross, Henry & Chen, 2015); una descripción de la influencia de la red de los consejos de violencia familiar en las prácticas de las organizaciones que la componen (Rana & Allen, 2015); un examen teórico de las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención (Neal, Neal, Lawlor & Mills, 2015); y una encuesta sobre la variabilidad de las redes personales en función de los patrones de movilidad geográfica metropolitana (Maya-Jariego & Holgado, 2015).

Otros trabajos corresponden a la tradición de los estudios de apoyo social. Las relaciones interpersonales positivas aportan recursos de apoyo afectivo, informativo e instrumental que facilitan el afrontamiento del estrés y fomentan el bienestar psicológico y la calidad de vida. Como vemos en dos investigaciones con este enfoque, las redes sociales son un factor de protección contra el suicidio y el consumo abusivo de alcohol en una comunidad nativa de Alaska (Philip, Ford, Henry, Rasmus & Allen, 2015), mientras que los recursos informales de apoyo se cuentan entre los activos comunitarios más relevantes de los asiático-americanos residentes en Florida (Weng, 2015). Veamos las contribuciones del monográfico más detenidamente.

Faust et al. (2015)

Faust et al. (2015)

Redes interorganizativas y coaliciones comunitarias

Uno de los ámbitos en los que el análisis de redes se ha ido consolidando más claramente es el estudio de las coaliciones comunitarias, junto con otras formas de colaboración entre organizaciones locales y agrupaciones de la comunidad. Las coaliciones suman esfuerzos, movilizan el apoyo público, facilitan la coordinación, previenen la duplicación de servicios y aumentan la efectividad de la intervención (Butterfoss, 2007). Como demuestran varios artículos de este monográfico, las redes interorganizativas son una manera eficiente de operacionalizar la estructura de la colaboración entre un conjunto de organizaciones comunitarias.

Dos temas relevantes en ese sentido son la estructura centro-periferia y la interacción de organizaciones individuales con el conjunto de la red. Por un lado, la existencia de un pequeño núcleo de organizaciones densamente conectado entre sí parece ser fundamental en el buen funcionamiento de las coaliciones (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015). Por otro lado, la vinculación con una red de entidades permite a una organización comunitaria mejorar su efectividad (Faust et al., 2015), pero también hace que esté más expuesta a la influencia de las políticas y normas sociales de la misma (Rana & Allen, 2015).

Victoria Faust, Brian E. Christens, Shannon M. A. Sparks y Amy E. Hingeldorf realizan un estudio retrospectivo sobre las relaciones entre 23 organizaciones que, a lo largo de 12 años, colaboran para prevenir la mortalidad infantil de una ciudad de Wisconsin, en Estados Unidos. Pese a que la colaboración entre hospitales, asociaciones comunitarias y servicios sociales mejora a lo largo del periodo observado –con un ligero aumento de la cohesión de la red inter-organizativa-, esto no se traduce en un aumento de la efectividad en la reducción de las desigualdades de salud para la minoría negra. Sin embargo, el análisis de redes permite documentar el caso de organizaciones que, a título individual, mejoraron la efectividad de su intervención a través de la colaboración con otras entidades.

Lauren Marie Menger, Lorann Stallones, Jennifer Eileen Cross, Kimberly Lynn Henry y Peter Yu Chen estudiaron las redes de colaboración entre 37 organizaciones de prevención del suicidio en una comunidad de Colorado, en Estados Unidos. Concretamente, examinaron las relaciones de intercambio de información y recursos, así como las actividades de coordinación y la colaboración en la prestación de servicios. La existencia de un pequeño grupo de organizaciones que mantienen lazos fuertes entre sí demostró ser determinante en el proceso de colaboración. La acción coordinada entre las entidades que afrontan un mismo problema social, en este caso el suicido, mejora la accesibilidad en la prestación de servicios, previene la duplicación de prestaciones y contribuye al desarrollo de normas compartidas en la intervención.

Shaheen Rana y Nicole E. Allen examinaron las redes de colaboración en cinco Consejos de Violencia Familiar, para identificar qué entidades tenían un papel clave. Comprobaron que las organizaciones con mayor centralidad estaban expuestas a una mayor influencia de las políticas del Consejo, y que los programas de violencia doméstica tendían a tener un papel más central en la red que otro tipo de organizaciones.

Para completar esta sección, contamos con dos artículos que analizan la colaboración entre profesionales de la intervención y la distribución de recursos comunitarios. El estudio de Laura Kate Corlew, Victoria Keener, Melissa Finucane, Laura Brewington y Rachel Nunn-Crichton ilustra el uso de las herramientas de análisis y visualización de redes en el mapeo de las relaciones profesionales en diferentes regiones geográficas del Pacífico. Concretamente, se centra en evaluar y mejorar la comunicación entre más de mil profesionales que tratan los problemas del cambio climático. La visualización de redes tiene un interesante valor descriptivo y de investigación-acción (Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014), que permite, como en este caso, identificar actores clave, definir conglomerados regionales cohesivos y dinamizar la comunicación entre los profesionales de este ámbito.

Finalmente, Nathan R. Todd, Jaclyn D. Houston y Rachael L. Suffrin utilizan redes de afiliación para evaluar la contribución de los grupos interreligiosos de Estados Unidos al empoderamiento y el cambio comunitario. La descripción de las redes de relaciones entre 88 grupos permitió distinguir dos tipos de agrupaciones de carácter ecuménico: unas que se centran fundamentalmente en el intercambio de recursos con congregaciones religiosas y otras que colaboran con organizaciones no gubernamentales y otro tipo de entidades más diversos. Los grupos interreligiosos parecen funcionar como las organizaciones comunitarias de carácter local.

Neal et al. (2015)

Neal et al. (2015)

Brecha ciencia-práctica, redes personales y apoyo social

Este volumen se completa con una muestra de la investigación basada en redes sobre la transferencia de la ciencia a la práctica, la estructura de las redes personales y los recursos de apoyo social. En primer lugar, contamos con un trabajo que interpreta el paso de la teoría a la práctica en términos de relaciones entre investigadores e interventores. Zachary P. Neal, Jennifer Watling Neal, Jennifer A. Lawlor y Kristen J. Mills se basan en el modelo de redes de mundo pequeño para comprender la brecha entre los modelos científicos y la aplicación de programas. De modo que una forma de salvar la brecha (bridging the gap) consiste en mediar entre ambos mundos (brokering the gap) (Neal, Neal, Kornbluh, Mills & Lawlor, 2015). Con un enfoque innovador, analizan las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención. Como se apunta en el artículo de Neal, Neal, Kornbluh, et al. (2015), el tipo de agente que hace de intermediario, de bróker, puede condicionar la difusión del conocimiento científico y de las prácticas basadas en la evidencia. Este es un tema que seguro dará lugar a investigación en el futuro.

Esta primera recopilación se cierra con una encuesta de redes personales, que representa una segunda tradición del análisis de redes con entidad propia. Se trata de un enfoque en el que se analizan las relaciones de individuos concretos, ya sea en un caso individual o en una muestra, y en el que pueden examinarse las mismas propiedades estructurales que en redes completas (Crossley, Bellotti, Edwards, Everett, Koskinen & Tranmer, 2015; Domínguez & Maya-Jariego, 2008; McCarty, 2002; Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014). Si los artículos que hemos glosado más arriba se basan en datos de redes completas, Isidro Maya Jariego y Daniel Holgado analizan en este caso la variabilidad de las propiedades estructurales de las redes personales en función del patrón de movilidad geográfica individual. Para ello se parte de una encuesta representativa en una ciudad del entorno metropolitano de Sevilla, en un ámbito en el que han predominado las pequeñas muestras de carácter intencional. Además, se sigue una metodología que se caracteriza por generar un número fijo de contactos en cada encuestado (McCarty, 2002), que se ha mostrado eficiente en el análisis de las estructuras de las redes personales. Este enfoque es una evolución de los estudios de apoyo social, de los que se encuentran más cercanos los trabajos de Philip et al. (2015) y Weng (2015), también publicados en Psychosocial Intervention.

Maya Jariego & Holgado (2015)

Maya Jariego & Holgado (2015)

Conclusiones

El análisis de redes es una “metodología que captura el contexto” (Luke, 2005) y la confluencia de dinámicas micro- y macro-sociales (Maya-Jariego, 2004). De modo, que resulta especialmente pertinente en los estudios de psicología comunitaria y en las intervenciones psicosociales. Como comprobamos en este monográfico, las redes permiten detectar dinámicas de colaboración que no se perciben de manera intuitiva (Todd, Houston & Suffrin, 2015), sirven para examinar la influencia mutua de las organizaciones comunitarias individuales y las redes de colaboración inter-organizativa (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015), facilitan la difusión de las prácticas basadas en la evidencia entre los profesionales de la intervención (Neal et al., 2015), y son una herramienta de intervención por sí mismas (Corlew et al., 2015).

La intervención social y comunitaria es uno de los ámbitos en los que el análisis de redes puede trascender el valor eminentemente descriptivo que se le atribuía originalmente (Carrington, Scott & Wasserman, 2005), formando parte de dinámicas de investigación-acción, poniendo de manifiesto pautas de organización comunitaria que no son evidentes a los grupos implicados, o con contribuciones a la mejora de la efectividad en la implementación de programas.

Para citar este artículo

Maya-Jariego, I. & Holgado, D. (2015). Network analysis for social and community interventions. Psychosocial Intervention, 24 (3), 121-124. [ENG] [ESP]


Dosis y oportunidad de la intervención

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Los efectos de la prevención 9 años después

Communities That Care (CTC) es una estrategia integral de prevención que normalmente consiste en: (a) poner en marcha una coalición comunitaria a nivel local, para (b) implementar prácticas basadas en la evidencia de reducción del riesgo y potenciación de factores protectores. La intervención se dirige a reducir las drogodependencias, los comportamientos delictivos, la violencia y otros comportamientos perjudiciales para la salud entre los adolescentes.

Después de un año y medio de aplicación suelen observarse los primeros cambios significativos. La intervención necesita entre 2 y 5 años para reducir los factores de riesgo, y entre 4 y 10 años para tener un impacto de nivel comunitario. Sin embargo, hasta ahora no se habían evaluado los efectos sostenidos de la implementación de CTC a lo largo de la vida de los participantes en el programa.

En una reciente prueba controlada aleatorizada evaluaron los efectos de CTC 9 años después de su aplicación en 24 ciudades de 7 estados diferentes en Estados Unidos. En general se observaron efectos significativos en el caso de los hombres pero no en el caso de las mujeres. Para la muestra completa sólo se observaron efectos sostenidos en la prevención del comportamiento delictivo.

Las comunidades que recibieron la intervención seguían mostrando un mayor nivel de abstinencia en las 11 drogas evaluadas y en los comportamientos delictivos hasta la edad de 19 años en los varones. Entre los chicos se da una mayor prevalencia de los problemas que se pretenden prevenir con CTC, lo que puede influir en que sean más sensibles a la intervención. En cualquier caso, parece de interés tomar en consideración las diferencias de género en las acciones de carácter comunitario en el futuro.

Referencia del artículo

Oesterle, S., Hawkins, J. D., Kuklinski, M. R., Fagan, A. A., Fleming, C., Rhew, I. C., Brown, E. C., Abbott, R. D., & Catalano, R. F. (2015). Effects of Communities That Care on males’ and females’ drug use and delinquency 9 years after baseline in a community-randomized trial. American Journal of Community Psychology, 56, (3-4), 217-228.

Intensidad, continuidad y oportunidad de las intervenciones en contextos comunitarios

La intervención comunitaria ha prestado especial atención en los últimos años a las condiciones en las que se produce la implementación de programas. Communities That Care ilustra cómo las acciones de prevención se ven obligadas a compensar la influencia persistente de los contextos de riesgo con acciones que contrarresten en la misma medida. En este sentido merece la pena destacar tres elementos:

  • Dosis. Los proyectos que consisten en un pequeño número de sesiones o que apenas se extienden un año tienen un impacto reducido en términos de cambio comportamental. Se hace necesario desarrollar proyectos de medio plazo para obtener resultados preventivos y/o que alcancen una repercusión comunitaria. Parece que a partir de los 4 años de implementación empiezan a calar en el nivel meso-social o comunitario.
  • Acción concertada. Esto se ve reforzado cuando no se trata de acciones puntuales sino de procesos de cambio en los que colaboran organizaciones y agentes clave de la comunidad. Las coaliciones comunitarias facilitan que las prácticas basadas en la evidencia aumenten su impacto, en la medida en que los miembros de la comunidad están expuestos a las mismas influencias desde diferentes fuentes y en diferentes escenarios.
  • Momentos críticos. La prevención temprana con población infantil ha mostrado ser la más eficiente. Especialmente, cuando es de carácter selectivo y se dirige a grupos expuestos a más factores de riesgo. Communities That Care empieza a aplicarse antes de la adolescencia, justo cuando para el conjunto de la población se inician los primeros comportamientos de consumo de drogas o algunas conductas de carácter delictivo. Como observamos en este estudio, la intervención en este momento crítico deja huella, especialmente en los varones, hasta 9 años después.

De prevención temprana basada en la evidencia

Incredible Years

Incredible Years es “una serie de programas para padres, niños y profesores, para prevenir y tratar los problemas de comportamiento de los niños pequeños y promover su competencia social, emocional y académica“. Estos programas han demostrado ser efectivos en diferentes contextos socio-económicos y culturales.

Se estima que entre el 6 y el 15 por ciento de los niños entre 3 y 12 años muestran problemas emocionales y conductuales clínicamente significativos. Más de un tercio de las familias viven en barrios económicamente desfavorecidos, que pueden convertirse en un factor de riesgo adicional. Por eso resulta pertinente llevar a cabo estrategias de intervención temparana que reducen los problemas de conducta y previenen riesgos posteriores antes de la edad adulta.

Incredible Years es (a) una estrategia de intervención con grupos de padres de niños con problemas de comportamiento, (b) proporciona entrenamiento para mejorar las prácticas parentales y desarrollar competencias de comunicación efectivas y (c) presta apoyo a los padres poniéndolos en contacto con otros que experimentan una situación similar.

El programa se basa en los modelos de aprendizaje social y promueve el desarrollo de relaciones y la auto-eficacia. Para ello sigue en parte estrategias de entrenamiento estructurado de habilidades. Sin embargo, esta intervención se completa con la intervención directa con los niños y también con sus profesores. Entre otros temas, trata los siguientes:

  • Con los padres se promueven pautas de disciplina positivas, la relación con la escuela y el desarrollo de redes de apoyo con otras familias.
  • Con los niños se trabaja el control de reacciones violentas, las habilidades de comunicación y la empatía.
  • Con el profesorado las pautas de disciplina efectivas y la capacidad de resolver problemas en el aula.

En Portugal, como en otros contextos se han desarrollado experiencias de aplicación del programa, adaptándolo a las peculiaridades institucionales y familiares del contexto.

Referencia

  • Webster-Stratton, C., Gaspar, M. F. & Seabra-Santos, M. J. (2012). Incredible Years. Parent, Teachers and Children’s Series: Transportability to Portugal of Early Intervention Programs for Preventing Conduct Problems and Promoting Social and Emotional Competence. Psychosocial Intervention, 21, 157-169. http://dx.doi.org/10.5093/in2012a15 [pdf ESP] [pdf ENGLISH]

Elementos de prevención efectiva

Algunos aspectos que merece destacar de esta experiencia son los siguientes:

  • Incredible Years es una práctica basada en la evidencia: se trata de un programa que ha sido evaluado con rigor y del que existe evidencia empírica de su efectividad. El programa se ha desarrollado en paralelo a más de 30 años de investigación sobre los problemas de conducta de los niños. Ha sido evaluado con ensayos experimentales y también se ha comprobado en diversas poblaciones, tanto desde el punto de vista clínica como socio-cultural. Esto hace que esté recogido en varios directorios de prácticas basadas en la evidencia.
  • Es una intervención orientada a momentos clave del desarrollo: la intervención temprana permite interrumpir comportamientos problema antes de que arraigen como hábitos definitivos y antes de que se traduzcan en nuevos factores de riesgo.
  • Está dirigida a grupos de alto riesgo e interviene en múltiples ámbitos (padres, profesorado y niños), mejorando así la efectividad de la intervención.
  • Tiene una fuerte base conductual, proporcionando herramientas y recursos concretos para mejorar la comunicación en contextos familiares.

Crecer Jugando en Jicamarca y Villa El Salvador

Prevención del trabajo infantil en Lima (Perú)

CRECER JUGANDO

Crecer Jugando es un proyecto de intervención comunitaria para la prevención del trabajo infantil en Jicamarca y Villa el Salvador (Lima, Perú), impulsado por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

En el video que acompaña esta entrada se resumen algunos de los componentes de la intervención, caracterizada -entre otros aspectos- por (a) el fortalecimiento de los niños y niñas participantes, (b) la colaboración el profesorado y las familias, y (c) las dinámicas de investigación-acción.

Junto a la potenciación del espacio académico, un elemento fundamental del programa consiste en garantizar un espacio para actividades lúdicas. Más allá de ser un elemento de prevención del trabajo infantil (en la medida en que configura un contexto de actividad alternativo), el juego ofrece oportunidades para el desarrollo de competencias y tiene un impacto directo en el bienestar psicológico de los menores. El juego es un contexto en el que se aprenden el comportamiento regulado por reglas y pautas de comunicación de positivas.

En el video, además de los profesores impulsores de la iniciativa, participan varios de los facilitadores que desarrollaron el programa. Los facilitadores reflexionan sobre la diversidad de formas de trabajo infantil y su impacto en el desarrollo psicológico de los niños. Esta experiencia transfiere a Perú algunas de las lecciones aprendidas en el programa Edúcame Primero Colombia.


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