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Implementación de programas en las escuelas

School by Alan Levin (CC BY 2.0)

Factores organizativos en la implementación de programas en las escuelas

En un estudio con una muestra de colegios de Barranquilla (en Colombia) hemos comprobado que la fidelidad de la implementación de programas en las escuelas depende en parte de las características de la tarea del profesorado y, por extensión, del diseño del trabajo. La investigación se desarrolló durante una de las fases más activas de la pandemia. Pese a que durante el confinamiento por COVID-19 se produjo una reducción generalizada en los indicadores de implementación de programas, el grado de supervisión por parte de los superiores jerárquicos fue un predictor significativo de la continuidad de las intervenciones. No obstante, en líneas generales el impacto del cierre de los colegios fue tan significativo que no se apreciaron grandes diferencias en el mantenimiento de la implementación en función del contexto organizativo previo.

El estudio permitió la comparación de dos programas psicoeducativos diferentes. El programa Pisotón se aplica a grupos de clase preexistentes y se integra con otras actividades regladas. Los módulos de Metodologías Flexibles constituyen grupos de niños con necesidades educativas especiales, ya sea porque no tienen acceso a la educación formal o porque están en riesgo de abandonar los estudios antes de completar la educación obligatoria. El programa Pisotón desarrolla estrategias primarias basadas en el fomento de las competencias socioemocionales. Los módulos de Metodologías Flexibles garantizan la cobertura universal o proporcionan refuerzo educativo a través de acciones de prevención secundaria o terciaria. Pese a las diferencias, en ambos casos hemos comprobado que las características organizativas de las escuelas, y más concretamente el diseño del trabajo de los profesores, condicionan la implementación de programas.

A continuación se puede consultar el resumen del trabajo:

Factores organizativos en la implementación de módulos educativos en escuelas de Barranquilla (Colombia). Este estudio examina la influencia del contexto organizativo en la implementación de un programa psicoeducativo y un módulo de nivelación académica en colegios colombianos. Se recogió información de 102 profesores que ejercían de facilitadores en la implementación de dichas intervenciones en un total de 72 instituciones educativas de la ciudad de Barranquilla. Con un cuestionario de diseño del trabajo se analizaron las características de la tarea y las condiciones laborales del profesorado. Para evaluar la implementación del programa, se obtuvieron indicadores de fidelidad, dosis, frecuencia y efectividad percibida de la intervención. Los resultados muestran que la autonomía y las características intrínsecas de la tarea se relacionan positivamente con la fidelidad de la implementación. También se observó cierta influencia de las condiciones de trabajo del profesorado en la dosis de las actividades educativas desarrolladas. Complementariamente, describimos el impacto del confinamiento durante la pandemia por coronavirus en la implementación de programas. Por último, reflexionamos sobre las características organizativas que facilitan la sostenibilidad de las intervenciones.

Reconocimientos. Este estudio contó con el apoyo del Incentivo al Grupo de Investigación “Laboratorio de Redes Personales y Comunidades” (2019/HUM-059) del Plan Andaluz de Investigación (PAIDI). El primer autor participó con la Ayuda para la Movilidad Internacional (Modalidad A) del Plan Propio de Investigación de la Universidad de Sevilla (I.3A VIPPITUS), con la que realizó una estancia como profesor visitante en la Lisbon School of Economics and Management (ISEG). El trabajo de campo forma parte de la investigación doctoral de Andrés Muñoz Alvis, que realizó su tesis doctoral en régimen de cotutela y doble titulación en la Universidad del Norte y la Universidad de Sevilla. Andrés Muñoz Alvis contó con una beca doctoral de la Universidad del Norte (Barranquilla, Colombia).

Para citar este artículo

  • Maya-Jariego, I., Muñoz-Alvis, A., Polo-Vargas, J.D. et al. Organisational factors in the implementation of educational modules at schools in Barranquilla (Colombia). Humanit Soc Sci Commun 9, 63 (2022). https://doi.org/10.1057/s41599-022-01081-z [HSSC]

Comorbilidad, acumulación de riesgos y acciones preventivas polivalentes

Find Rehab Centers (CC BY 2.0)

Factores de riesgo y protección en los programas de prevención efectiva

El modelo de riesgo y protección proporciona un fundamento empírico para el diseño de intervenciones efectivas. Son factores de riesgo aquellos que aumentan la probabilidad de aparición de un problema, mientras que los factores protectores la reducen. En el diseño y la implementación de programas, los factores de riesgo sirven de criterio para seleccionar a la población diana, mientras que los factores de protección dotan de contenido psicosocial a las acciones preventivas.

Normalmente la investigación se centra en identificar los factores de riesgo y protección específicos para cada problema social. Sin embargo, algunos de los factores identificados pueden ser comunes a diferentes problemas sociales. Joseph A. Durlak revisó más de 1200 estudios para detectar los factores comunes en seis áreas de intervención diferentes: (a) problemas comportamentales, (b) problemas académicos, (c) maltrato infantil, (d) lesiones físicas, (e) uso de drogas, y (f) problemas de salud. A partir de dicho análisis elaboró una lista de factores de riesgo comunes, transversales a los diferentes problemas analizados:

  1. Barrios empobrecidos.
  2. Políticas sociales ineficaces.
  3. Escuelas de baja calidad.
  4. Modelos y presión social inadecuadas por parte de los iguales.
  5. Bajo nivel socioeconómico familiar.
  6. Problemas psicopatológicos de los padres.
  7. Conflictos de pareja entre los padres.
  8. Crianza punitiva.
  9. Aparición temprana del problema.
  10. Estrés.

Es frecuente que diferentes problemas sociales coincidan en un mismo segmento de población. Dicha comorbilidad se corresponde probablemente con la coincidencia en los factores de riesgo que hacen de antecedentes en cada caso. Además, se ha comprobado que la acumulación de riesgos tiene un efecto determinante en la aparición de problemas. La exposición a cuatro o más factores simultáneamente acrecienta de forma significativa la vulnerabilidad. Por otro lado, conviene destacar que los factores de riesgo se producen en múltiples niveles ecológicos: individual, familiar, comunitario y social.

Del análisis anterior se pueden extraer algunas conclusiones para la intervención:

  • Los programas que actúan en varios niveles ecológicos son más efectivos. Por ejemplo, una intervención que entrena en habilidades sociales a los adolescentes, que mejora los estilos de crianza de los padres y que promueve un clima social positivo en la escuela puede resultar especialmente funcional en la prevención del abuso de drogas.
  • La incidencia en algunos factores transversales tales como las condiciones de vida en el barrio o la distribución del ingreso pueden tener un valor preventivo generalizado, con una repercusión positiva en varios problemas sociales a la vez.  

El análisis de Joseph A. Durlak también permitió identificar una serie de factores protectores comunes, que pueden utilizarse como guía para la intervención:

  1. Normas sociales positivas.
  2. Políticas sociales efectivas.
  3. Escuelas de calidad.
  4. Modelos positivos por parte de los iguales.
  5. Relaciones positivas padres-hijos.
  6. Habilidades sociales y personales.
  7. Autoeficacia.
  8. Apoyo social.

Tanto la preparación del contexto institucional y comunitario como las pautas de socialización familiar tienen un potencial preventivo importante. Los mecanismos de control social y las regulaciones legales reducen las probabilidades de comportamientos problemáticos. Por su parte, la crianza familiar repercute de forma decisiva en un periodo evolutivo crítico, cuya influencia se alarga a lo largo del ciclo vital.

El modelo de riesgo y protección se basa en la acumulación inductiva de evidencias empíricas. No obstante, el análisis transversal en función de diferentes problemas sociales, como muestra el trabajo pionero de Joseph A. Durlak, puede contribuir a la sistematización de dicho conocimiento, así como a una comprensión más abarcadora de las estrategias de prevención efectivas. También ofrece cierto potencial para la integración (o la coordinación) de los diferentes esfuerzos preventivos.

Referencia

Comentario basado en:

  • Durlak, J. A. (1998). Common risk and protective factors in successful prevention programs. American Journal of Orthopsychiatry, 68(4), 512-520. [PubMed]

Las redes de amistad como factor preventivo

Classroom by Lead Beyond (CC BY 2.0)

La integración del análisis de redes en las acciones preventivas

Los programas de prevención que se aplican en contextos educativos suelen influir en la red de relaciones entre iguales, ya sea de forma directa o modificando las normas sociales prevalentes en la escuela. Sin embargo, con frecuencia estos efectos se evalúan agregando los indicadores de nivel individual, en lugar de examinar las redes sociales en dicho entorno comunitario.

Son muchas las intervenciones educativas que inciden en las redes sociales, por ejemplo:

  • Realizar actividades extraescolares, en las que se implican estudiantes de varios niveles educativos, para promover el sentido de comunidad en la escuela.
  • Organizar el tamaño de las clases de modo que se puedan producir relaciones más personalizadas entre los profesores y los estudiantes.
  • Promover la integración de los individuos más aislados.
  • Desarrollar grupos cooperativos de trabajo en los que se facilita la integración de los estudiantes de minorías.
  • Fomentar un clima social positivo que promueva la sociabilidad dentro de la escuela.

En consecuencia, el análisis de redes puede ser útil para analizar dichas dinámicas de nivel comunitario. En lugar de agregar indicadores individuales, es una estrategia que permite caracterizar la estructura de las relaciones en un escenario de interacción específico, como es el caso de la escuela. A ese respecto, Gest et al. (2011) describen dos usos del análisis de redes en la evaluación de los programas preventivos:

  1. Describir las propiedades estructurales de las redes de iguales.
  2. Analizar las dinámicas de selección e influencia en las redes de iguales.

La densidad, la reciprocidad y la transitividad pueden utilizarse como indicadores del grado de integración social existente en una clase o en un colegio. De modo que potencialmente podrían servir para comprobar, por ejemplo, si una intervención para desarrollar competencias socioemocionales en los menores redunda en el desarrollo de relaciones positivas. Por su parte, la existencia de subgrupos se puede utilizar para evaluar el impacto de las intervenciones para reducir la segregación étnica o en función del género. Todos estos indicadores se pueden evaluar con independencia de las actitudes o el comportamiento de los individuos implicados.

Por otro lado, las redes pueden servir para examinar los procesos de selección e influencia. Para ello es necesario examinar la co-determinación de las redes y el comportamiento. Las intervenciones pueden dirigirse a reducir la presencia de un atributo comportamental negativo (como el consumo abusivo de tabaco) o a reducir la influencia social de los individuos que tienen dicho atributo comportamental. Además, la prevalencia de determinados comportamientos en la red de amistad puede ser un indicador indirecto de la norma social. En este contexto, las redes son útiles para modelizar la difusión del comportamiento-problema y diseñar, de acuerdo con ello, estrategias preventivas. Por ejemplo:

  • Intervenciones para reducir la tendencia a elegir compañeros con el comportamiento-problema que se quiere prevenir.
  • Intervenciones para fomentar la capacidad de resistencia a la influencia de los compañeros sobre la ejecución del comportamiento problema.

Tanto los indicadores de centralidad individual como los de similitud comportamental (por ejemplo, con indicadores de homofilia en las relaciones) pueden ser útiles en este ámbito.

En conclusión, el análisis de redes puede permitir ser más precisos en la formulación de los objetivos de las intervenciones que pretenden modificar la estructura de las relaciones de amistad o afectar a las dinámicas comportamentales. Esto puede servir tanto para mejorar los planteamientos teóricos como para evaluar de manera objetiva el efecto de las intervenciones.

Referencia

Comentario basado en:

  • Gest, S. D., Osgood, D. W., Feinberg, M. E., Bierman, K. L., & Moody, J. (2011). Strengthening prevention program theories and evaluations: Contributions from social network analysis. Prevention Science, 12(4), 349-360. [PREV]

Para saber más también puedes consultar:

  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. Redes. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27(2), 1-10. [REDES]

Edúcame Primero Latinoamérica

Prevención comunitaria en Latinoamérica

El Laboratorio de Redes ha aplicado el programa Edúcame Primero de prevención del trabajo infantil en tres países latinoamericanos: Colombia, Perú y Honduras. La intervención en diferentes contextos conlleva la puesta en práctica de estrategias de ajuste y adaptación a las peculiaridades locales. Pese a que se mantienen los componentes centrales de la intervención, cada aplicación conlleva un proceso de transferencia e innovación.

La experiencia de intervención se ha reflejado en tres catálogos que documentan algunas de las lecciones aprendidas en la implementación del programa en tres contextos nacionales diferentes:

Para saber más


El clima escolar en la implementación de programas

Stanstead School by Somanedu (CC BY-ND 2.0)

El clima social en las organizaciones educativas influye en la intensidad y la calidad de la implementación de programas. La implicación del profesorado resulta fundamental para que un programa funcione, de forma que los factores del contexto organizativo pueden influir en el desempeño de la intervención. Así se puso de manifiesto en la aplicación del programa Positive Action para el desarrollo de competencias socio-emocionales.

Algunos estudios previos han mostrado que la conectividad entre el personal que trabaja en el colegio y el apoyo de la administración del centro son elementos facilitadores en la implementación. Tanto las relaciones entre el personal del centro como las capacidades organizativas de la institución funcionan como elementos de preparación para una intervención efectiva.

En un estudio realizado en Chicago, con una muestra de escuelas con un alto porcentaje de estudiantes de grupos minoritarios se evaluó un programa psicoeducativo en el que se observaron dos dimensiones del clima organizativo claramente relacionadas con la implementación de la intervención:

  • La percepción por parte del profesorado de que su escuela es innovadora se asoció con un mayor número de sesiones impartidas y con una mayor calidad percibida de la intervención realizada.
  • La percepción por parte del profesorado de una mayor conectividad entre profesores se relacionó con una mayor implementación de actividades suplementarias.

Una mayor apertura de la escuela a experimentar con nuevas prácticas parece facilitar la incorporación y la implementación de los programas psicoeducativos. Por otro lado, las relaciones entre profesores parecen incidir en la cantidad de actividades adicionales, posiblemente influidos por la experiencia de sus colegas en la aplicación del programa.

Comentario basado en:

  • Malloy, M., Acock, A., DuBois, D. L., Vuchinich, S., Silverthorn, N., Ji, P., & Flay, B. R. (2015). Teachers’ perceptions of school organizational climate as predictors of dosage and quality of implementation of a social-emotional and character development program. Prevention Science, 16(8), 1086-1095.

Factores organizativos en la implementación

Los factores organizativos se cuentan entre los elementos que tienen una influencia más decisiva en la correcta implementación de los programas. El liderazgo, el clima organizativo, las competencias profesionales, el diseño de los puestos de trabajo y la estructura organizativa proporcionan el andamiaje en el que se desarrollan las intervenciones psicoeducativas. En ocasiones aparecen como facilitadores o barreras. También se ha comprobado que la preparación comunitaria corresponde a la interacción de factores organizativos y comunitarios.


Prevención psicoeducativa del trabajo infantil

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Seminario en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla

Los pasados 24 y 29 de octubre se realizaron dos sesiones de presentación del programa de prevención psicoeducativa del trabajo infantil “Edúcame Primero”, en la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla. En los dos seminarios, con la participación de los coordinadores de la intervención, se presentaron los resultados de implementación del programa en Honduras, así como el dossier “Edúcame Primero Perú. Las escuelas como centros comunitarios”. Las jornadas contaron con la participación de Esperanza Márquez, coordinadora de la implementación del programa en Perú y Honduras, así como de los voluntarios Pablo Delgado, Carmen García, Carmen Molina y Marta Jiménez, del Programa de Voluntariado Internacional de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla.

Edúcame Primero Honduras

“Edúcame Primero Honduras” ha sido implementado durante 2019 por el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, en colaboración con la Escuela de Ciencias Psicológicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Este programa, financiado por la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla, tiene como objetivos (a) reducir la dedicación de los niños y niñas participantes a actividades laborales, (b) mitigar sus efectos negativos sobre el desarrollo socioemocional del menor y (c) fomentar la concienciación del contexto familiar y social sobre la importancia de la educación en el desarrollo del niño. El programa prevé también el análisis de la relación entre la educación formal, el trabajo infantil y la transmisión del conocimiento ecológico local en las actividades pesqueras en las costas de Honduras. Esta iniciativa ha contado con la participación de practicantes del Grado en Psicología de la UNAH además de voluntarios internacionales de la Universidad de Sevilla.

El programa se ha implementado en tres centros educativos de Tegucigalpa, donde se ha atendido a 170 niños y niñas trabajadores de los mercados de la ciudad y el crematorio-basurero municipal, que han participado en un total de 87 talleres psicoeducativos. A su vez, se han organizado 7 escuelas de padres para la mejora de las habilidades parentales y la sensibilización sobre el trabajo infantil, además de 7 sesiones formativas con docentes para la adquisición de competencias didácticas para la aplicación de contenidos del programa en el aula. Otras actividades complementarias han sido la atención psicopedagógica y el asesoramiento familiar, así como el desarrollo de actividades de dinamización en los centros escolares.

69042294_10157733530934170_2830270151121698816_oJunto a ello, se han realizado visitas de investigación a San Lorenzo, en la costa del Pacífico de Honduras, para la recogida de información mediante entrevistas, grupos focales y la observación del contexto. El objetivo ha sido el análisis del contexto socio-ecológico, la descripción de las actividades pesqueras en este entorno y la evaluación de la presencia y el papel del trabajo infantil en estas actividades. En el Golfo de Fonseca, la pesca artesanal se ha vinculado tradicionalmente al trabajo infantil. Los niños participan desde la primera infancia en actividades extractivas como la pesca de curiles (molusco bivalvo muy abundante en la zona), antes de incorporarse a otras actividades pesqueras de mayor intensidad. En estos casos, el trabajo infantil se justifica, además de por la necesidad de sostenimiento de la economía familiar, por el papel de socialización otorgado al trabajo y por el patrón de transmisión intergeneracional del conocimiento ecológico local.

Edúcame Primero Perú. Las escuelas como centros comunitarios

En el marco de este proyecto y con la colaboración de la Fundación Banco Sabadell a través de sus becas de ayuda a la investigación 2018,  se ha editado el dossier “Edúcame Primero Perú. Las escuelas como centros comunitarios”. Su objetivo es servir de vehículo de difusión de la intervención en trabajo infantil en Perú, mediante el programa Edúcame Primero, así como recoger lecciones aprendidas sobre dicha intervención que puedan ser transferidas a otros contextos: El documento se divide en tres secciones. En primer lugar, se presentan los resultados de investigación sobre la implementación del programa. En concreto se centra en describir cómo diversos factores de innovación y ajuste de los contenidos del programa supusieron una mejora en la dosis y la respuesta de los niños participantes, incrementando su asistencia, sus actitudes hacia el programa y la intensidad de la intervención, que mejoraron su efectividad.

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En segundo lugar, se incluye una colección comentada de fotografías del contexto de intervención. Esta sección, a modo de análisis etnográfico del contexto, se detiene en describir las condiciones del entorno urbano, el papel comunitario del centro educativo y la movilización comunitaria en torno al programa Edúcame Primero.

Finalmente, en el dossier se describe la transferencia del programa de Colombia y Perú a Honduras. En este caso, se describen las condiciones del contexto hondureño, los elementos centrales que se aplicarán y el componente de análisis del papel del trabajo infantil en la transmisión del conocimiento socio-ecológico en el sector pesquero en Honduras.


Edúcame Primero es una iniciativa de prevención y erradicación del trabajo infantil que se ha aplicado en la última década en República Dominicana, Colombia y Perú donde se ha atendido a más de 20.000 niños trabajadores o en riesgo de dedicarse al trabajo infantil. Durante su implementación, ha mostrado su efectividad en la reducción del impacto del trabajo infantil en el bienestar y el desarrollo social y educativo de los niños participantes, en la mejora del clima y la dinámica escolar y familiar y en la sensibilización acerca de las consecuencias del trabajo infantil. El componente principal del programa son los Espacios para Crecer. Se trata de talleres psicoeducativos con un componente lúdico. Son entornos en los que se trabajan principalmente competencias sociales y emocionales que tienen como objetivo principal el desarrollo del niño y la mejora de su rendimiento académico y su vinculación a la escuela. Junto a ello se desarrollan escuelas de padres, talleres con docentes, estrategias de atención psicopedagógica y actividades de dinamización comunitaria.

Más información:

  • Programa Edúcame Primero Colombia [video].
  • Dossier Edúcame Primero Colombia [pdf].
  • Edúcame Primero Perú [Evoluntas].
  • Trabajo infantil y desempeño académico [artículo].
  • Centros educativos, escenarios de relación y trabajo infantil [artículo].

US_VSSyC-OCD_rojo.jpg                              índice


Catálogo Edúcame Primero Perú

Edúcame Primero Perú

Implementación de programas para la prevención del trabajo infantil en Latinoamérica

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) ha editado el catálogo “Edúcame Primero Perú” en el que se describe el proceso de implementación del programa en Lima. El proyecto se desarrolló con el apoyo de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla. El folleto se ha diseñado como parte de una beca de investigación de la Fundación Sabadell y está vinculado a la tesis doctoral de Esperanza Márquez.

  • Puedes descargar el Catálogo Edúcame Primero Perú del siguiente enlace [pdf]
  • Un antecedente de este trabajo es el catálogo Edúcame Primero Colombia, que corresponde a la aplicación del mismo programa en Barranquilla [pdf]

Investigación-acción en el marco del programa

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3


Aprendizaje socioemocional e intervención psicoeducativa

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Keep playin’ kids. Cedric Lange/Flickr (CC BY-NC-SA 2.0)

El desarrollo socioemocional en el niño se basa en la adquisición de los conocimientos, las habilidades y las competencias necesarias para entender y manejar emociones, desarrollar relaciones positivas y empáticas con los demás y conseguir objetivos personales y grupales. El aprendizaje de competencias socioemocionales ha demostrado ser fundamental para el desarrollo integral del niño, incluyendo el rendimiento y el éxito en contextos escolares y laborales. De hecho, la intervención en las competencias sociales y emocionales de los niños ha sido una de las áreas de mayor expansión en contextos educativos, asistenciales y clínicos en los últimos años. Por ejemplo, programas como Incredible Years o Positive Action han mostrado su efectividad en la atención a problemas conductuales, desempeño académico o relaciones paterno-filiales en niños de educación básica y primaria.

Los programas de aprendizaje socioemocional se estructuran en torno a cinco competencias básicas: autoconciencia, autogestión emocional, conciencia social, habilidades sociales y toma responsable de decisiones. A corto plazo, estos programas favorecen el incremento del control emocional, las habilidades sociales, la mejora de las actitudes hacia la escuela, hacia sí mismo y hacia los demás y la creación de entornos de aprendizaje y desarrollo adecuados en la escuela y en la familia. Estos resultados pueden llevar en primer lugar a una reducción de problemas de conducta, menor número de incidencias relacionadas con conflictos en la escuela y una mejora de las relaciones familia-escuela. Por otro lado, influyen en el rendimiento académico del niño y se han mostrado como factores protectores frente a la delincuencia y el consumo de sustancias en la adolescencia y en la adultez.

Finalmente, este tipo de programas muestran cómo la conducta social y emocional positiva en los niños se basa en la adquisición de una serie de habilidades y competencias específicas, que pueden ser aprendidas y reforzadas mediante (a) cambios significativos en el clima familiar y escolar, (b) la implicación de agentes relacionados con el desarrollo del niño y (c) la intervención en etapas tempranas y periodos críticos del desarrollo del menor.

¿Por qué son efectivos los programas de aprendizaje socioemocional en la escuela?

Algunos aspectos que influyen en la efectividad de estos programas son los siguientes:

  • Base conductual. Parten del entrenamiento de competencias conductuales, a partir de estrategias de aprendizaje social, basadas en el modelado, el ensayo y la generalización de las competencias aprendidas. Las sesiones de los programas se suelen desarrollar en grupo, de modo que favorezcan el reforzamiento de las conductas y la interacción social.
  • Intervención focalizada y dirigida al problema. La mayoría de los programas de aprendizaje socioemocional efectivos se centran en el entrenamiento de unas pocas competencias o en la intervención en un problema concreto. Las intervenciones que tienen múltiples componentes y que abordan múltiples problemas pueden dispersar sus recursos y exceder las capacidades de implicación de niños, padres y docentes.
  • Intervención en el contexto escolar, familiar y comunitario. Los programas de aprendizaje socioemocional se implementan preferentemente en el contexto escolar. Se basan en la combinación de acciones transversales y complementarias al currículum académico formal. Además, proporcionas herramientas y estrategias de intervención coordinadas en el contexto escolar y comunitario. De este modo, basan parte de su efectividad en la interacción y la sinergia de diferentes escenarios y sistemas de desarrollo del niño.
  • Base teórica del cambio. Parten de modelos teóricos contrastados y con base empírica sobre el desarrollo infantil, las dinámicas familiares y el papel de los procesos socioemocionales en el rendimiento académico, las relaciones personales y el desarrollo adulto.
  • Periodo crítico de intervención. Se basan en la intervención temprana, la sincronización con periodos clave del desarrollo y la prevención primaria de problemas conductuales y emocionales. Los resultados muestran que la intervención es más efectiva en la primera infancia, cuando aun no se han instaurado comportamientos agresivos o delictivos que se encuentran integrados en diferentes sistemas de refuerzo y que se han generalizado a diferentes contextos.
  • Programas basados en la evidencia. En algunos casos, se trata de programas que han mostrado su efectividad en ensayos experimentales, en diferentes contextos y con diferentes poblaciones. Algunos repositorios como CASEL o Blueprints recogen algunos de estos programas en función de criterios de evaluación de resultados y calidad de la intervención.

Los Espacios para Crecer como estrategia de entrenamiento socioemocional en la prevención del trabajo infantil

Los Espacios para Crecer son talleres psicoeducativos que forman parte de las estrategias de intervención en prevención y erradicación del trabajo infantil del programa Edúcame Primero. Son sesiones grupales con niños trabajadores o en riesgo de trabajar, en los que se trabajan contenidos relacionados con el desarrollo personal, como las habilidades sociales, la autoestima o las relaciones positivas con los iguales, la familia y la comunidad. A su vez, incluyen componentes académicos y recreativos y plantean acciones con el centro educativo y el contexto familiar y comunitario.

El programa parte de la premisa de que el trabajo infantil puede tener una repercusión negativa en el desarrollo social y emocional del menor, además del rendimiento académico y la experiencia educativa. Ello puede desincentivar la permanencia en la escuela de estos niños y reforzar su implicación en actividades laborales. La intervención en edades tempranas, cuando la dedicación al trabajo es incipiente, sirve como estrategia (a) de retención del menor en el contexto educativo, a través de la inclusión en actividades gratificantes dentro de la escuela, (b) de amortiguación de los efectos negativos del trabajo infantil sobre el desarrollo del niño, mediante la creación de espacios seguros de aprendizaje y juego y (c) de sensibilización sobre el impacto del trabajo infantil, mediante la participación de padres y docentes.


Publicaciones del LRPC en 2018

La presentación superior corresponde a una comunicación con la que presentamos en 2016 los primeros resultados de nuestra investigación en tres escuelas de Lima, en el marco de un proyecto para la reducción del trabajo infantil. Esos datos se publicaron como artículo en enero de 2018 en la revista Psychosocial Intervention y es posiblemente la publicación del grupo que ha captado más atención en los últimos meses. Actualmente es uno de los artículos más visitados y más descargados de la revista. Entre sus aportaciones se cuentan: (a) evaluar el concepto de «escenarios de conducta» con la metodología de análisis de redes personales, (b) utilizar una aproximación de metodología mixta, combinando estrategias cualitativas y cuantitativas, y (c) aplicar la técnica de «grafos agrupados» con un total de 8 categorías. Está disponible a continuación:

  • Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3 [pdf]

Como hemos hecho en años anteriores, más abajo se recogen una selección de publicaciones del LRPC en el segundo semestre de 2018. Esta selección incluye trabajos sobre comunidades de pescadores, visualización de redes sociales, generadores de nombres, participación ciudadana, voluntariado y coaliciones comunitarias.

Tipologías de redes personales

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) obtuvo en 2016 y 2017 sendos “sellos de excelencia” en reconocimiento del proyecto Typology and dynamics of personal networks and their relationship with psychological attributes en la convocatoria Marie Sklodowska-Curie (MSCA-IF). El LRPC continúa impulsando esta línea de investigación en la que combina la elaboración de tipologías de redes personales con el estudio de las diferencias individuales, con un diseño comparativo transcultural.


Factores comunitarios en la resiliencia personal

At the pub, by Giuseppe Milo (CC BY 2.0)

Superando la adversidad

La resiliencia hace referencia a la capacidad de adaptación ante circunstancias adversas. La investigación sobre prevención ha tenido un sesgo hacia los factores de riesgo, pese a que existen evidencias de recursos con valor protector que contribuyen a sobreponerse a las dificultades. También sabemos que resulta fundamental el tipo de interacción del individuo con su entorno ecológico.

En este contexto, la mayor parte de los instrumentos para evaluar la resiliencia se han centrado en las características individuales, sin prestar mucha atención a la calidad de los recursos relacionales. Además, se han enfocado en población infantil, por lo que apenas se han evaluado los factores ecológicos que promueven la adaptación posterior a las experiencias de riesgo entre los adultos.

En un estudio con víctimas de abuso infantil en Irlanda se diseñó una herramienta que tuvo en cuenta las características de los entornos ecológicos con población adulta. Se trataba de un grupo que cuando eran niños (entre los años 1930 y 1970 en Irlanda) habían asistido a escuelas religiosas que se gestionaban de manera autoritaria, implantaban una disciplina muy severa, recurrían al maltrato físico y a la separación de sus familias, y en algunos casos fueron víctimas de abuso sexual. Este tipo de condiciones suele traducirse en problemas de ansiedad, estrés y afecciones psicológicas en el 80 por ciento de los casos.

Sin embargo, siempre hay un porcentaje que se sobrepone a dichas circunstancias. Centrándose en dicho perfil, en este caso se encontraron como factores protectores significativos los siguientes:

  • La cohesión comunitaria,
  • el apoyo familiar,
  • una identidad positiva (niveles elevados de identidad nacional y afiliación colectiva), y
  • las competencias personales.

Los aspectos comunitarios, familiares y de identidad colectiva resultaron muy relevantes en la determinación de la capacidad de resiliencia. Por el contrario, se observaba cierta desvinculación de prácticas espirituales o religiosas.

El concepto de resiliencia ha servido para orientar la intervención hacia recursos positivos, que aumentan las oportunidades de adaptación individual. Es el caso, por ejemplo de la calidad del barrio, la calidad de las escuelas o el sistema de prestación de servicios educativos y de salud. También la calidad de los entornos relacionales, tales como tener relaciones positivas con adultos que actúan de modelos positivos de comportamiento, o tener relaciones pro-sociales con los compañeros.

Para saber más

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