Archivo de la categoría: Universidad de Sevilla

Apuntes sobre el IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020

nubeIVPlan

Representación visual del IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020

El pasado mes de octubre se aprobó el IV Plan Andaluz del Voluntariado 2017-2020. Por definición, este tipo de documentos establece un conjunto de actividades que enmarcan las líneas estratégicas públicas, en este caso, en materia de fomento de la participación ciudadana y el voluntariado.

El citado plan cuenta entre sus particularidades su continuidad en el tiempo, es decir, desde el año 2003 se han venido actualizando diferentes marcos estratégicos hasta alcanzar el periodo 2017-2020. Tomados desde un punto de vista histórico,  vienen a presentar la evolución del movimiento de voluntariado y las políticas públicas que lo fomentan.

Una segunda característica tiene que ver con algo no demasiado frecuente en este tipo de publicaciones, como es el caso de contar con un compromiso económico asociado a las diferentes medidas que lo configuran. A pesar de la complejidad en la definición de un movimiento tan heterogéneo como el voluntariado, se realiza el esfuerzo por estimar las inversiones públicas distribuidas por áreas de actuación del voluntariado y colectivos protagonistas que configuran el tejido asociativo.

El resultado es un conjunto de 74 medidas agrupadas alrededor de las siguientes líneas estratégicas:

  1. Promoción del voluntariado: Incluye la difusión del voluntariado, el reconocimiento de su actividad social o la financiación directa de sus programas.
  2. Capacitación del voluntariado: Integrado por aquellas actuaciones dirigidas al fomento de competencias para el ejercicio de sus actividades,  así como la mejora en la gestión de la vida asociativa de las entidades de voluntariado.
  3. Buenas prácticas y gestión por resultados de la acción voluntaria organizada. Área dedicada al intercambio de programas de voluntariado basados en la evidencia, sistematizar y compartir programas exitosos.
  4. Fomento de innovaciones sociales y comunitarias. Dirigida al fomento de prácticas online, iniciativas de responsabilidad social corporativa, promoción de la investigación así como de indicadores de medición del voluntariado.

Sobre el diseño del Plan

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades – LRPC, grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, participó en el diseño del IV Plan Andaluz del Voluntariado acompañando a la Dirección General de Voluntariado y Participación Ciudadana en la aplicación de diferentes técnicas de recogida y análisis de información, y que se resumen a continuación:

  • Proceso abierto y participativo de recogida de aportaciones.  Se diseñó un cuestionario online dirigido a realizar propuestas, al tiempo de generar una visión compartida sobre la experiencia de participación tanto de personas como de entidades. Posteriormente, se organizaron asambleas o foros territoriales donde debatir abiertamente propuestas, identificar riesgos, fortalezas y expectativas sobre la realidad social del voluntariado. Sus resultados inspiraron el análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que aparece en la introducción del IV Plan.
  • Revisión normativa  sobre voluntariado. El IV Plan aporta una recopilación de los principales avances normativos e institucionales ocurridos en los últimos años, organizados por diferentes niveles (Naciones Unidas, Unión Europea y ámbito estatal).
  • Análisis  de la literatura científica. De igual manera, se realizó una búsqueda bibliográfica con el fin de identificar buenas prácticas o programas ejemplares en materia de promoción del voluntariado, cuyo resultado también puede observarse en el documento final.
  • Análisis secundario de ficheros. Concretamente, nos referimos a la explotación de los datos del Registro General de Entidades de Voluntariado. Esta información permite conocer una distribución aproximada de la naturaleza de las entidades inscritas. No obstante, se realizaron análisis más complejos gracias a los que se identificaron diferencias en indicadores de gestión asociativa en el ámbito urbano respecto al rural, tal y como aparecen descritas en el documento.

En suma, la colaboración entre diferentes actores sociales, comenzando por los propios protagonistas del voluntariado, sus entidades, la Plataforma Andaluza del Voluntariado, las instituciones públicas y la universidad, pensamos ha enriquecido la versión final del documento y ojalá, así sea, la utilidad social de su contenido.

El IV Plan Andaluz del Voluntariado está disponible para su descarga en el siguiente enlace [formato pdf] También se ha publicado una presentación resumida [formato pdf]

Anuncios

El paseo comunitario y sus posibilidades para conocer espacios urbanos

El pasado 19 de mayo estudiantes de la Northeastern University  (Boston, USA) caminan por el Polígono Norte de Sevilla, un barrio construido en los años 70 y cuya evolución ha derivado hasta considerarse una de las zonas con mayor incidencia de problemas comunitarios. Los indicadores de fracaso escolar, desempleo, adicciones, salud mental y desestructuración familiar así lo manifiestan.

Sin embargo, poco o nada tiene que ver conocer un barrio únicamente desde los manuales científicos. Las ciudades son libros que se leen con los pies. Por ello, como parte del curso de formación sobre etnografía y redes sociales, los estudiantes participan en una visita guiada al barrio, organizada por el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, grupo de investigación de la Universidad de Sevilla.

DSC_0415

El propósito de la visita es conocer  iniciativas a través de los cuales la sociedad civil organizada y las administraciones luchan contra los factores de riesgo de exclusión social en la zona. El planteamiento metodológico del paseo es similar a la propuesta realizada por la iniciativa Jane´s Walk  en Sevilla. La idea de base es identificar cómo el espacio urbano determina la interacción entre sus habitantes y, por consiguiente, también su comportamiento. Por ello, se estructuran una serie de etapas donde diferentes personas y colectivos sociales presentan visiones diversas sobre su trabajo comunitario en el barrio, todo muy alejado del circuito turístico tradicional.

Descripción del itinerario del paseo comunitario por el Polígono Norte

La ruta comenzó por el Centro de Salud del Polígono Norte, donde Carlos García (Trabajador Social) y Carlota Muñoz (Adjunta Enfermería) mostraron los programas de atención y prevención comunitaria. Posteriormente, en la Plaza del Olivo, Juan Lafuente, profesor del IES Azahar, describió su experiencia y conocimiento acumulados durante más de 30 años como docente en el barrio. La siguiente etapa llevó a los participantes al interior del Polígono Norte, donde conocieron el programa de refuerzo escolar de la Asociación Rutas, presentado por Irene Castilla, su coordinadora. También visitaron la Asociación Manos Abiertas, donde María Arce, su responsable, les presentó el programa de promoción del voluntariado y participación juvenil en la zona. La explicación de las iniciativas de empleo y programas de inserción laboral corrió por cuenta de AESIM, gracias a las explicaciones de Marta Diaz, la coordinadora de la entidad y miembro activo de la Red Sevilla Norte. La última etapa llevó a los participantes a detenerse junto al contenedor de recogida de ropa usada a través del cual Cáritas, en colaboración con la Fundación Persán, la recicla y reutiliza de manera sostenible.

DSC_0368

La sesión finalizó con una breve dinámica de evaluación, a través de la cual los propios participantes comentaban aquellas ideas que más les llamaron la atención desde su propia experiencia personal. Los comentarios fueron diversos. La conexión entre teoría y práctica fue una constante. También conocer una parte de la ciudad con una intensidad difícilmente posible de otra manera. Se subrayó positivamente el enorme caudal participativo  y de auto-organización comunitaria del barrio, la implicación de actores clave en su articulación social, la gestión de su diversidad y la respuesta de la ciudadanía en términos de participación ciudadana. En suma, en el Polígono Norte no solo hay problemas, sino también propuestas más que sugerentes para combatirlos y una cierta conciencia sobre cómo superarlos.

Cómo organizar un paseo comunitario en cinco pasos.

1.- Los preparativos son importantes. Estudia el perfil de los participantes, sus motivaciones e inquietudes. Anticípales lo que van a visitar. Por ejemplo, prepara un plano con el itinerario, las rutas y los horarios.  Una sugerencia. Más de dos horas de duración convierte un paseo interactivo en una caminata agotadora.

2.- Los actores sociales son clave. Identifica aquellos recursos del barrio que resulten de calidad. No queremos lecciones magistrales, pero sí personas que puedan transmitir su conocimiento acumulado a partir de su experiencia en el barrio. Intenta también, en la medida de lo posible, que haya cierta diversidad en las etapas del camino. No se trata de buscar la verdad absoluta, sino de conocer diferentes puntos de vista sobre una realidad compartida por sus protagonistas.

3.- Convierte el paseo en una experiencia significativa. Es decir, no asignes a los participantes un papel meramente pasivo durante la visita. Una cosa es que no conozcan el barrio y otra que no tengan nada que aportar. Una mirada desde fuera también contribuye a retratarnos a modo de espejo. Es más, la interacción que se genera suele producir efectos muy interesantes.

4.- No olvides la evaluación, es una manera de seguir caminando. Los tránsitos entre las etapas son espacios para interactuar. Conviene que los paseos sean guiados por personas que tengan un conocimiento mínimo del barrio, de manera que pueda ir comprobando las reacciones,  resolviendo preguntas de manera continua y valorando el progreso de la actividad. Al final, una breve reacción colectiva sobre las impresiones del paseo pueden ayudarte a organizar mejor el siguiente.

5.- Cuéntalo, divúlgalo dentro y fuera del barrio  Una manera de ir desmontando prejuicios y superar estereotipos sobre un lugar es contar experiencias positivas allí vividas. Y un paseo comunitario es una oportunidad excelente para compartir un análisis de la realidad desde un observatorio único, como lo son sus propias calles. Trata de documentar gráficamente la experiencia, realiza una galería gráfica o multimedia y devuélvela a sus protagonistas de la misma manera generosa y altruista con la que el barrio te ha acogido. Si cuentas con un blog, ya sabes, a compartirlo.

Itinerario

  • Descarga el paseo [pdf].

Personal Laboral – Proyecto OpenMed

La dirección de Recursos Humanos de la Universidad de Sevilla ha publicado una oferta de contratación en el proyecto OpenMed, para la actividad de formación de formadores en prácticas digitales abiertas.

La Universidad de Sevilla participa junto con UNIMED – Unione delle Università del Mediterraneo – en el Proyecto “OpenMed. A bottom-up approach for opening up education in South-Mediterranean countries” (en adelante, OpenMed), con número de referencia 561651-EPP-1-2015-1-IT-EPPKA2-CBHEJP, el cual ha sido aprobado por la EACEA de la Comisión Europea en el marco del Programa Erasmus+. El objetivo principal del citado proyecto, coordinado por UNIMED, es sensibilizar y promover las prácticas educativas abiertas en las instituciones de educación superior del sur del Mediterráneo.

 


REDES en abierto

red_es

ARS

REDES es una revista de acceso abierto que publica en español y portugués sobre análisis de redes sociales. La experiencia editorial de la revista ha sido analizada en el compendio de casos de educación abierta en el Mediterráneo, publicado recientemente por el proyecto OpenMed. En la experiencia de la revista destacan los siguientes factores:

  1. La revista se origina en el medio digital y se basa en la existencia previa de una comunidad virtual de práctica de investigadores.

  2. La comunidad de práctica se beneficia de un liderazgo abierto y activo, que promueve las dinámicas de intercambio y la reciprocidad entre los participantes.

  3. La iniciativa se basa en el trabajo voluntario y redes de colaboración de lazos débiles, con una base institucional de perfil bajo y una conexión difusa con la asociación internacional de análisis de redes.

  4. REDES constituye una comunidad abierta, con miembros muy activos que conforman una estructura centro-periferia, que desemboca en el desarrollo de relaciones fuertes y un alto sentido de comunidad.

  5. Los incentivos de participación se organizan en torno al aprendizaje de técnicas de análisis de datos, la traducción de clásicos del análisis de redes y otros elementos de legitimación científica.

  6. REDES constituye un puente de los investigadores iberoamericanos con la comunidad internacional.

Descarga el caso a continuación, para saber más de la experiencia:

  • Maya-Jariego, I., Molina, J. L., Holgado, D. & Santolaya, F. J. (2016). REDES: an open access journal for the promotion of network analysis among Latin American researchers. [CASE] [ESP]

captura-de-pantalla-8


Recursos educativos abiertos en el proyecto OpenMed

by-nc-saCC

La UNESCO define los REA (Recursos educativos abiertos) como “materiales de enseñanza, aprendizaje o investigación que se encuentran en el dominio público o que han sido publicados con una licencia de propiedad intelectual que permite su utilización, adaptación y distribución gratuitas”.   Conocidos también con sus siglas en inglés (OER – Open Educational Resources), los REA se definen como una oportunidad estratégica en el avance al acceso e intercambio del conocimiento. Su difusión se enmarca en el contexto del intercambio de prácticas educativas a escala global.

El desarrollo de herramientas tecnológicas ha multiplicado las opciones de colaboración entre profesionales, instituciones y centros de investigación, cuya filosofía quedó recogida en el impulso formal que supuso la conocida como Declaración de París, en 2012. Los REA se ubican, por tanto, en el contexto de las políticas de acceso a la educación a escala internacional y en el marco del cumplimiento de derechos humanos esenciales, fundamentalmente por cuanto implica la inclusión de aquellos grupos sociales, colectivos o contextos con mayor vulnerabilidad en lo relativo al acceso al conocimiento en cualquiera de sus expresiones (personas con discapacidad, privación de recursos, pobreza, aislamiento geográfico, etc).

5009661706_f512a5c5d8_o

Fuente: opensource.com (CC  BY-SA 2.0)

Un ejemplo visible del impacto de los REA en los procesos de aprendizaje son los conocidos como MOOC (Massive Online Open Courses) o cursos online masivos en abierto. La Guía de Cursos en Internet de Libre Acceso para Países en Desarrollo  publicada por la UNESCO es lectura recomendada en esta materia.

Pero el “movimiento” OER no solo centra su interés en el desarrollo de contenidos abiertos, sino que trata de fomentar una cultura de participación e intercambio de experiencias entre la comunidad educativa. Esto implica que no solo al profesorado, sino también a las instituciones educativas y a gobiernos, fundamentalmente en lo que tiene que ver con el impulso estratégico a los procesos educativos abiertos. En este sentido, cabe citar la experiencia de Escocia, y su Scottish Open Declaration, reconocida como una práctica de enfoque de abajo-arriba (bottom-up) en la concienciación alrededor del uso de prácticas educativas abiertas por los diferentes actores sociales.

Para conocer más sobre el estado actual a nivel internacional de los REA, se recomienda el Global Open Policy Report 2016, divulgado por Creative Commons y en que se sistematizan buenas prácticas, estudios de caso de 38 países e indicadores de desarrollo de políticas abiertas. Por su parte, el mapa de recursos educativos abiertos es una buena muestra del alcance internacional de estas prácticas.

El proyecto OpenMed

#OpenMed es un proyecto de colaboración transnacional e interuniversitario a través del cual promover la apropiación de prácticas de aprendizaje fundamentadas en los REA a lo largo del arco mediterráneo. Participa un consorcio de universidades del Reino Unico, España, Italia, Marruecos, Egipto, Palestina y Jordania.

El pasado 6 y 7 de Diciembre se celebró en Marrakech (Marruecos) el Open Education Day – Morocco OER Strategy Forum, cuyo contenido está narrado en esta crónica del blog Open Education Working Group. El consorcio ya está produciendo sus primero productos, como el caso del compendio de buenas prácticas basadas en REA.

El trabajo en red entre las diferentes universidades participantes fortalece el intercambio de prácticas educativas, la democratización del espacio universitario y el acceso libre al conocimiento como valor estratégico en el contexto globalizado. Algunos ejemplos se presentaron en este último encuentro en la Universidad Cadi Ayyad, donde se presentaron repositorios digitales como el de la UNIR, la web especializada en humanidades humbox, la open university,  o la propuesta de dotación de dominios de la Universidad de Conventry.

Web del proyecto


Selección de publicaciones del LRPC (2015-2016)

LRPC

En la presentación se recoge una selección de las publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, durante el curso 2015-2016. Algunas de ellas están disponibles en la página de publicaciones. Estos son algunos de los trabajos referenciados:


Puertos, lugares de vida

banderola

Lugares de vida

El 28 de abril se inaugura la exposición “Puertos. Lugares de vida” en el Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla.

La exposición muestra 100 imágenes que provienen de un trabajo etnográfico realizado en el marco del proyecto “Dinamización de los enclaves pesqueros del sistema portuario andaluz”.

Las fotografías tratan los siguientes temas:

  • muelles y pertrechos
  • cuartos de armadores
  • lonjas
  • paisajes y lugares
  • rituales
  • embarcaciones
  • otras actividades.

La exposición estará abierta hasta el 16 de octubre y presenta una panorámica de los puertos y la pesca a lo largo del litoral andaluz.


Juventud, Voluntariado y TIC

Cibervoluntarios.jpg

El próximo 20 de mayo tendrá lugar en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Sevilla la jornada “Competencias en positivo”, organizada por la Fundación Cibervoluntarios, la Plataforma Andaluza de Voluntariado y el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC).

La jornada tiene como objetivo la difusión de iniciativas y experiencias sobre juventud, voluntariado, cooperación y nuevas tecnologías, como el proyecto Voluntarízate de Cibervoluntarios o la iniciativa de aplicación de las TIC en el proyecto de intervención en trabajo infantil “Edúcame Primero Perú“, desarrollada por el LRPC e implementada por un grupo de estudiantes de Practicum del Grado en Psicología.


Análisis de redes e intervención comunitaria

Corlew et al (2015)

Corlew et al (2015)

Psychosocial Intervention, 24 (3), diciembre 2015

En los últimos años se han empezado a desarrollar aplicaciones del análisis de redes sociales en el ámbito de la intervención social y comunitaria. El enfoque de redes permite el análisis multinivel y contribuye a una interpretación relacional del sentido psicológico de comunidad, el empoderamiento y otros conceptos clásicos de la psicología comunitaria (Maya-Jariego, 2004). Por su parte, las técnicas de análisis de redes se empiezan a utilizar en la evaluación de necesidades, la evaluación de programas y en estrategias participativas de investigación-acción. También hay aplicaciones en el estudio y la mejora de las coaliciones comunitarias, los barrios y la mediación comunitaria. Este número especial recoge trabajos que de forma general utilizan el análisis de redes en la comprensión o la mejora de la implementación de intervenciones sociales y comunitarias.

Una de las acepciones más extendidas de la intervención basada en redes consiste en la utilización de datos de redes sociales para promover el cambio de comportamiento, tomando como referencia la teoría de la difusión de innovaciones (Valente, 1995). Este enfoque se ha utilizado con frecuencia en la implementación de campañas de transmisión de mensajes de salud (Chambers, Wilson, Thompson & Harden, 2012). De acuerdo con ello, Thomas W. Valente distinguió cuatro estrategias de intervención basadas en redes, a saber: (a) la identificación de agentes de cambio o líderes de opinión, a partir de indicadores de centralidad, intermediación y otras estrategias de evaluación de actores clave; (b) la segmentación en grupos para exponerlos simultáneamente a un proceso de intervención significativo; (c) las estrategias de inducción que promueven la interacción entre iguales para aprovechar la pertinencia y el efecto multiplicador de las redes naturales; y (d) la alteración de la red con la incorporación o la eliminación de determinadas relaciones (Valente, 2012). En todos estos casos la red es el medio a través del cual se canalizan las estrategias de cambio de comportamiento.

Tabla 1. Usos emergentes del análisis de redes para la intervención comunitaria

  • Aplicación del análisis de redes sociales en la evaluación de programas.
  • Combinación con el análisis de stakeholders y las formas de gobernanza participativa.
  • Mediadores, personas clave e intervenciones de redes.
  • Selección de agentes de salud y mediadores comunitarios con indicadores de redes sociales.
  • Netmap, sociogramas participativos y redes en contextos de investigación-acción.
  • El enfoque de redes en el estudio del empoderamiento y el sentido de comunidad.
  • Las encuestas de redes personales en la descripción relacional de comunidades.
  • Análisis de redes interorganizativas de coaliciones comunitarias.
  • Evaluación relacional de barrios, espacios y escenarios de conducta.
  • Los modelos de difusión de la innovación en las campañas de prevención y promoción de la salud.

Sin embargo, el análisis de redes puede integrarse en los procesos de intervención social y comunitaria de modos muy diversos (Tabla 1). Por un lado, puede aplicarse en los diferentes momentos del ciclo de intervención, desde el diagnóstico comunitario a la evaluación del impacto, pasando por la implementación de actividades y las diversas formas de acción directa en la comunidad. Por otro lado, puede utilizarse como modelo y como estrategia, así como en la operacionalización de conceptos comunitarios (véase, por ejemplo, para el caso de la preparación comunitaria: Feinberg, Riggs & Greenberg, 2005). Aunque ha sido de aplicación preferente en el diseño y la aplicación de programas basados en la evidencia, también es una herramienta de monitorización efectiva para valorar la fidelidad de la implementación y la sostenibilidad de las intervenciones (Valente, Palinkas, Czaja, Chu, & Brown, 2015). Sin ánimo de ser exhaustivos, a continuación resumimos algunas de las líneas de aplicación del análisis de redes en los contextos de intervención comunitaria:

  1. La teoría de la difusión de innovaciones se utiliza en campañas de prevención y en la propagación de mensajes de salud.
  2. Los datos relacionales informan las estrategias de mediación comunitaria, agentes de salud y otras acciones con efecto multiplicador.
  3. Las encuestas de redes personales y la descripción de la red social de la comunidad forman parte del diagnóstico de necesidades y la evaluación de programas.
  4. El análisis de redes se utiliza en la traducción relacional de conceptos básicos de psicología comunitaria, tales como la determinación de comunidades, la preparación comunitaria o las relaciones entre grupos.
  5. Las redes interorganizativas sirven para operacionalizar la estructura de colaboración de las coaliciones comunitarias.
  6. El análisis de redes se integra en dinámicas de investigación-acción, a través de sociogramas participativos, o proporcionando feedback con la visualización de las redes.
  7. También permite monitorizar el proceso de implementación de programas y la transferencia de la ciencia a la práctica.
  8. Las estrategias de apoyo social, de larga tradición en la intervención psicosocial, han ido incorporando en algunos casos las propiedades estructurales de las redes personales.

Contenidos del monográfico

En este monográfico recogemos una serie de artículos que hacen contribuciones innovadoras a la intervención social y comunitaria desde el análisis de redes sociales. Siguiendo el índice de este volumen, podemos leer: un estudio que valora el impacto de las redes de colaboración de las organizaciones comunitarias en la efectividad de la implementación de intervenciones (Faust, Christens, Sparks & Hingeldorf, 2015); una aplicación de la visualización de grandes bases de datos relacionales para mejorar la comunicación entre profesionales (Corlew, Keener, Finucane, Brewington & Nunn-Crichton, 2015); un análisis de redes de afiliación que sirve para identificar dos tipos de grupos interreligiosos según sean las entidades con las que intercambian recursos (Todd, Houston & Suffrin, 2015); una evaluación del papel de los lazos fuertes, que se desarrollan a través de múltiples tipos de relaciones, entre las entidades que conforman una coalición (Menger, Stallones, Cross, Henry & Chen, 2015); una descripción de la influencia de la red de los consejos de violencia familiar en las prácticas de las organizaciones que la componen (Rana & Allen, 2015); un examen teórico de las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención (Neal, Neal, Lawlor & Mills, 2015); y una encuesta sobre la variabilidad de las redes personales en función de los patrones de movilidad geográfica metropolitana (Maya-Jariego & Holgado, 2015).

Otros trabajos corresponden a la tradición de los estudios de apoyo social. Las relaciones interpersonales positivas aportan recursos de apoyo afectivo, informativo e instrumental que facilitan el afrontamiento del estrés y fomentan el bienestar psicológico y la calidad de vida. Como vemos en dos investigaciones con este enfoque, las redes sociales son un factor de protección contra el suicidio y el consumo abusivo de alcohol en una comunidad nativa de Alaska (Philip, Ford, Henry, Rasmus & Allen, 2015), mientras que los recursos informales de apoyo se cuentan entre los activos comunitarios más relevantes de los asiático-americanos residentes en Florida (Weng, 2015). Veamos las contribuciones del monográfico más detenidamente.

Faust et al. (2015)

Faust et al. (2015)

Redes interorganizativas y coaliciones comunitarias

Uno de los ámbitos en los que el análisis de redes se ha ido consolidando más claramente es el estudio de las coaliciones comunitarias, junto con otras formas de colaboración entre organizaciones locales y agrupaciones de la comunidad. Las coaliciones suman esfuerzos, movilizan el apoyo público, facilitan la coordinación, previenen la duplicación de servicios y aumentan la efectividad de la intervención (Butterfoss, 2007). Como demuestran varios artículos de este monográfico, las redes interorganizativas son una manera eficiente de operacionalizar la estructura de la colaboración entre un conjunto de organizaciones comunitarias.

Dos temas relevantes en ese sentido son la estructura centro-periferia y la interacción de organizaciones individuales con el conjunto de la red. Por un lado, la existencia de un pequeño núcleo de organizaciones densamente conectado entre sí parece ser fundamental en el buen funcionamiento de las coaliciones (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015). Por otro lado, la vinculación con una red de entidades permite a una organización comunitaria mejorar su efectividad (Faust et al., 2015), pero también hace que esté más expuesta a la influencia de las políticas y normas sociales de la misma (Rana & Allen, 2015).

Victoria Faust, Brian E. Christens, Shannon M. A. Sparks y Amy E. Hingeldorf realizan un estudio retrospectivo sobre las relaciones entre 23 organizaciones que, a lo largo de 12 años, colaboran para prevenir la mortalidad infantil de una ciudad de Wisconsin, en Estados Unidos. Pese a que la colaboración entre hospitales, asociaciones comunitarias y servicios sociales mejora a lo largo del periodo observado –con un ligero aumento de la cohesión de la red inter-organizativa-, esto no se traduce en un aumento de la efectividad en la reducción de las desigualdades de salud para la minoría negra. Sin embargo, el análisis de redes permite documentar el caso de organizaciones que, a título individual, mejoraron la efectividad de su intervención a través de la colaboración con otras entidades.

Lauren Marie Menger, Lorann Stallones, Jennifer Eileen Cross, Kimberly Lynn Henry y Peter Yu Chen estudiaron las redes de colaboración entre 37 organizaciones de prevención del suicidio en una comunidad de Colorado, en Estados Unidos. Concretamente, examinaron las relaciones de intercambio de información y recursos, así como las actividades de coordinación y la colaboración en la prestación de servicios. La existencia de un pequeño grupo de organizaciones que mantienen lazos fuertes entre sí demostró ser determinante en el proceso de colaboración. La acción coordinada entre las entidades que afrontan un mismo problema social, en este caso el suicido, mejora la accesibilidad en la prestación de servicios, previene la duplicación de prestaciones y contribuye al desarrollo de normas compartidas en la intervención.

Shaheen Rana y Nicole E. Allen examinaron las redes de colaboración en cinco Consejos de Violencia Familiar, para identificar qué entidades tenían un papel clave. Comprobaron que las organizaciones con mayor centralidad estaban expuestas a una mayor influencia de las políticas del Consejo, y que los programas de violencia doméstica tendían a tener un papel más central en la red que otro tipo de organizaciones.

Para completar esta sección, contamos con dos artículos que analizan la colaboración entre profesionales de la intervención y la distribución de recursos comunitarios. El estudio de Laura Kate Corlew, Victoria Keener, Melissa Finucane, Laura Brewington y Rachel Nunn-Crichton ilustra el uso de las herramientas de análisis y visualización de redes en el mapeo de las relaciones profesionales en diferentes regiones geográficas del Pacífico. Concretamente, se centra en evaluar y mejorar la comunicación entre más de mil profesionales que tratan los problemas del cambio climático. La visualización de redes tiene un interesante valor descriptivo y de investigación-acción (Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014), que permite, como en este caso, identificar actores clave, definir conglomerados regionales cohesivos y dinamizar la comunicación entre los profesionales de este ámbito.

Finalmente, Nathan R. Todd, Jaclyn D. Houston y Rachael L. Suffrin utilizan redes de afiliación para evaluar la contribución de los grupos interreligiosos de Estados Unidos al empoderamiento y el cambio comunitario. La descripción de las redes de relaciones entre 88 grupos permitió distinguir dos tipos de agrupaciones de carácter ecuménico: unas que se centran fundamentalmente en el intercambio de recursos con congregaciones religiosas y otras que colaboran con organizaciones no gubernamentales y otro tipo de entidades más diversos. Los grupos interreligiosos parecen funcionar como las organizaciones comunitarias de carácter local.

Neal et al. (2015)

Neal et al. (2015)

Brecha ciencia-práctica, redes personales y apoyo social

Este volumen se completa con una muestra de la investigación basada en redes sobre la transferencia de la ciencia a la práctica, la estructura de las redes personales y los recursos de apoyo social. En primer lugar, contamos con un trabajo que interpreta el paso de la teoría a la práctica en términos de relaciones entre investigadores e interventores. Zachary P. Neal, Jennifer Watling Neal, Jennifer A. Lawlor y Kristen J. Mills se basan en el modelo de redes de mundo pequeño para comprender la brecha entre los modelos científicos y la aplicación de programas. De modo que una forma de salvar la brecha (bridging the gap) consiste en mediar entre ambos mundos (brokering the gap) (Neal, Neal, Kornbluh, Mills & Lawlor, 2015). Con un enfoque innovador, analizan las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención. Como se apunta en el artículo de Neal, Neal, Kornbluh, et al. (2015), el tipo de agente que hace de intermediario, de bróker, puede condicionar la difusión del conocimiento científico y de las prácticas basadas en la evidencia. Este es un tema que seguro dará lugar a investigación en el futuro.

Esta primera recopilación se cierra con una encuesta de redes personales, que representa una segunda tradición del análisis de redes con entidad propia. Se trata de un enfoque en el que se analizan las relaciones de individuos concretos, ya sea en un caso individual o en una muestra, y en el que pueden examinarse las mismas propiedades estructurales que en redes completas (Crossley, Bellotti, Edwards, Everett, Koskinen & Tranmer, 2015; Domínguez & Maya-Jariego, 2008; McCarty, 2002; Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014). Si los artículos que hemos glosado más arriba se basan en datos de redes completas, Isidro Maya Jariego y Daniel Holgado analizan en este caso la variabilidad de las propiedades estructurales de las redes personales en función del patrón de movilidad geográfica individual. Para ello se parte de una encuesta representativa en una ciudad del entorno metropolitano de Sevilla, en un ámbito en el que han predominado las pequeñas muestras de carácter intencional. Además, se sigue una metodología que se caracteriza por generar un número fijo de contactos en cada encuestado (McCarty, 2002), que se ha mostrado eficiente en el análisis de las estructuras de las redes personales. Este enfoque es una evolución de los estudios de apoyo social, de los que se encuentran más cercanos los trabajos de Philip et al. (2015) y Weng (2015), también publicados en Psychosocial Intervention.

Maya Jariego & Holgado (2015)

Maya Jariego & Holgado (2015)

Conclusiones

El análisis de redes es una “metodología que captura el contexto” (Luke, 2005) y la confluencia de dinámicas micro- y macro-sociales (Maya-Jariego, 2004). De modo, que resulta especialmente pertinente en los estudios de psicología comunitaria y en las intervenciones psicosociales. Como comprobamos en este monográfico, las redes permiten detectar dinámicas de colaboración que no se perciben de manera intuitiva (Todd, Houston & Suffrin, 2015), sirven para examinar la influencia mutua de las organizaciones comunitarias individuales y las redes de colaboración inter-organizativa (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015), facilitan la difusión de las prácticas basadas en la evidencia entre los profesionales de la intervención (Neal et al., 2015), y son una herramienta de intervención por sí mismas (Corlew et al., 2015).

La intervención social y comunitaria es uno de los ámbitos en los que el análisis de redes puede trascender el valor eminentemente descriptivo que se le atribuía originalmente (Carrington, Scott & Wasserman, 2005), formando parte de dinámicas de investigación-acción, poniendo de manifiesto pautas de organización comunitaria que no son evidentes a los grupos implicados, o con contribuciones a la mejora de la efectividad en la implementación de programas.

Para citar este artículo

Maya-Jariego, I. & Holgado, D. (2015). Network analysis for social and community interventions. Psychosocial Intervention, 24 (3), 121-124. [ENG] [ESP]


Crecer Jugando en Jicamarca y Villa El Salvador

Prevención del trabajo infantil en Lima (Perú)

CRECER JUGANDO

Crecer Jugando es un proyecto de intervención comunitaria para la prevención del trabajo infantil en Jicamarca y Villa el Salvador (Lima, Perú), impulsado por la Pontificia Universidad Católica del Perú.

En el video que acompaña esta entrada se resumen algunos de los componentes de la intervención, caracterizada -entre otros aspectos- por (a) el fortalecimiento de los niños y niñas participantes, (b) la colaboración el profesorado y las familias, y (c) las dinámicas de investigación-acción.

Junto a la potenciación del espacio académico, un elemento fundamental del programa consiste en garantizar un espacio para actividades lúdicas. Más allá de ser un elemento de prevención del trabajo infantil (en la medida en que configura un contexto de actividad alternativo), el juego ofrece oportunidades para el desarrollo de competencias y tiene un impacto directo en el bienestar psicológico de los menores. El juego es un contexto en el que se aprenden el comportamiento regulado por reglas y pautas de comunicación de positivas.

En el video, además de los profesores impulsores de la iniciativa, participan varios de los facilitadores que desarrollaron el programa. Los facilitadores reflexionan sobre la diversidad de formas de trabajo infantil y su impacto en el desarrollo psicológico de los niños. Esta experiencia transfiere a Perú algunas de las lecciones aprendidas en el programa Edúcame Primero Colombia.


A %d blogueros les gusta esto: