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La implementación de programas con familias en riesgo

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Jordy Ferket (CC BY 2.0)

FAF

El Programa de Formación y Apoyo Familiar es una intervención para promover la parentalidad positiva que se aplica a nivel local. Se trata de una estrategia de prevención secundaria que integra acciones psico-educativas y comunitarias, y que se aplica con familias en contexto de riesgo social. A través de la participación en el programa los padres desarrollan competencias de comunicación, aumentan sus redes de apoyo social y se muestran generalmente satisfechos con su rol de padres.

La evaluación de la implementación del programa se centró en dos tipos de elementos clave:

  • Estrategias de implementación: apoyo organizativo, entrenamiento de los profesionales, adaptabilidad, selección de los participantes y composición del grupo.
  • Resultados de implementación: fidelidad, intensidad y dosis, y reacción de los participantes.

Los resultados mostraron una aplicación bastante homogénea en 19 grupos de aplicación del programa. En general, los aplicadores siguieron las recomendaciones del manual de aplicación tanto en la selección de los participantes, como en la composición del grupo. Las unidades más importantes fueron aplicadas y se obtuvieron niveles adecuados de adherencia al programa entre los participantes.

Sin embargo, hubo algunas diferencias entre grupos en lo que se refiere a la dosis e intensidad de la intervención, así como en el tamaño de los grupos. Esto permitió clasificar, en función de la implementación, en tres conglomerados diferentes. La evaluación mostró que los grupos más grandes y con mayor intensidad de aplicación obtuvieron mejores resultados de la intervención en los padres. El programa se mostró adaptable, aunque mantuvo los componentes centrales de la intervención.

Entre la efectividad y la implementación

La investigación sobre la aplicación de programas ha evolucionado desde un foco central en la efectividad de la intervención a la consideración cada vez más habitual de las dinámicas de implementación. El conocimiento de prácticas basadas en la evidencia es necesario pero no suficiente para conseguir los cambios comportamentales pretendidos. Una adecuada implementación del programa en contextos específicos (con niveles adecuados de ajuste comunitario) son esenciales para obtener resultados positivos.

  1. El programa de Formación y Apoyo Familiar es un ejemplo de implementación adecuada que contó con el apoyo de la municipalidad, manuales de aplicación definidos, adaptables a diferentes necesidades familiares y con grupos diversos en composición (desde el punto de vista del riesgo y de las características sociales de los participantes).
  2. El caso (a) muestra de forma clara la diferenciación entre los componentes centrales y los componentes secundarios de una intervención, y (b) ilustra la importancia de la intensidad y la dosis en la obtención de resultados positivos.
  3. Además, contar con una guía de aplicación en un contexto organizativo definido para la implementación del programa contribuyó a la obtención de resultados homogéneos.

Comentario basado en:

Hidalgo, M. V., Jiménez, L., López-Verdugo, I., Lorence, B. & Sánchez, J. (2016). “Family Education and Support” program for families at psychosocial risk: The role of implementation process. Psychosocial Intervention 25 (2), 79-85. [PSI]


Teorías en psicología comunitaria

camiseta_lewinContextos, acción y comunidad

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (2) a reflexionar sobre el estado de las teorías en psicología comunitaria.

Hace unos meses, algunos investigadores de la DePaul University preguntaron en la lista de correo de la Society for Community Research and Action por los modelos y teorías más utilizadas por los psicólogos comunitarios en su investigación y en su práctica profesional. Como resultado obtuvieron una lista de 32 marcos teóricos y modelos de corto alcance, reflejando una gran diversidad de orientaciones y tradiciones intelectuales. Esto llevó a debatir sobre la oportunidad de disponer de teorías más asentadas y consensuadas en el área, lo cual se refleja en parte en el presente monográfico.

El volumen 7 (2) del GJCPP es una reflexión sobre las teorías en el ámbito de la psicología comunitaria. El monográfico gira en torno a un artículo de Leonard Jason y colaboradores que analiza la situación de las teorías en este ámbito. Este artículo presta especial atención a los modelos ecológicos, el sentido psicológico de comunidad y el empoderamiento.

  • Leonard A. Jason, Ed Stevens, Daphna Ram, Steven A. Miller, Christopher R. Beasley, Kristen D. Gleason (USA). Theories in the Field of Community Psychology. [Web] [pdf]

A continuación, siguen 10 comentarios de psicólogos comunitarios en reacción a dicho artículo. Los comentarios tratan temas tan diversos como la base metodológica de la disciplina, los planteamientos de investigación-acción, la necesidad de sistematizar el conocimiento sobre los contextos comunitarios, o el valor predictivo y de confirmación de hipótesis de las teorías, entre otros temas. También se indica el carácter interdisciplinar y multi-paradigmático de la disciplina.

Este material puede ser muy útil en los cursos de introducción a la psicología comunitaria, para los estudiantes de grado, proporcionando un acercamiento crítico al área.

Uno de los comentarios está también disponible en español, con reflexiones sobre los escenarios de conducta, investigación-acción, sentido de comunidad y empoderamiento:

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Ecological Settings and Theory of Community Action. [Web] [pdf] [ESP]

Si lo deseas, puedes participar en el debate teórico con tus comentarios en esta entrada.

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7 usos de las redes en la intervención

Magnus Norden (CC BY 2.0)

Magnus Norden (CC BY 2.0)

La Revista REDES publica en el volumen 27 (2) de 2016 un artículo sobre las estrategias de intervención social y comunitaria que se basan, al menos en una parte de su desarrollo, en el análisis de redes sociales. Concretamente, propone 7 usos habituales de las redes en la intervención.

Abstract. El análisis y la visualización de redes se integran de múltiples maneras en la intervención social y comunitaria. En esta revisión describimos siete usos específicos de las redes en el diseño, implementación y evaluación de programas, la dinamización comunitaria, y las campañas de prevención y promoción de la salud. En función de la estrategia de intervención, distinguimos (a) la selección de agentes de salud, (b) la segmentación de grupos en campañas de difusión de mensajes de prevención y promoción, (c) las coaliciones comunitarias, (d) el uso de la visualización de redes en dinámicas participativas de investigación-acción, (e) la intervención en grupos de auto-ayuda, (f) las encuestas comunitarias de redes personales y (g) el análisis de la interacción informal entre participantes o aplicadores en la implementación de programas. En cada caso describimos las características de la estrategia de intervención y resumimos las principales aplicaciones de las técnicas de análisis y representación gráfica de redes. Estas siete estrategias se resumen en tres funciones del análisis de redes en la intervención comunitaria: traducción relacional de conceptos, mejora de la efectividad a través de la interacción social, y herramienta de intervención por sí misma.

Palabras clave: Análisis de redes sociales – Intervención social y comunitaria – Prevención – Participación – Implementación.

Referencia del artículo
  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27, (2), 1-10. [pdf] [ResearchGate]

7Usos copia


De las redes a la intervención

Special IssueHaz click en la imagen para acceder a los contenidos del monográfico “análisis de redes para la intervención social y comunitaria”, publicado en la revista Psychosocial Intervention.

  • También puedes descargar del siguiente enlace un pdf con el monográfico completo [Special Issue]

A mejor comienzo, mejor futuro

Doug Matthews (CC BY-NC-ND 2.0)

Doug Matthews (CC BY-NC-ND 2.0)

Better Beginnings, Better futures

Better Beginnings, Better Futures es un programa de prevención primaria y promoción de la salud mental en niños pequeños y sus familias en comunidades económicamente desfavorecidas. El programa se ha aplicado durante más de 20 años en Ontario (Canadá) y desde el principio se ha caracterizado por (a) implicar a los miembros de la comunidad en (b) la aplicación de programas para promover las capacidades de las familias y las comunidades en la atención a la necesidades de desarrollo infantil.

En su implementación se caracteriza por combinar un conjunto de programas diferentes en cada caso, con las siguientes características:

  • Se aplica de manera universal a los niños de 4 a 8 años.
  • Incluye acciones con los niños, con las familias y con la comunidad.
  • Se hace con el desarrollo de una coalición de servicios locales.
  • Se integra con los servicios existentes.
  • Son programas impulsados por la comunidad, de modo que resulta fundamental la implicación ciudadana.

Los componentes centrales del programa se mantienen en todas las ubicaciones, aunque en cada aplicación se introducen innovaciones para adaptarlo a las condiciones locales.

  • Con los niños se aplican programas de desarrollo emocional, actividades extraescolares y programas de ocio.
  • Con los padres se hacen visitas a domicilio, grupos de apoyo y respiro, y escuelas de padres.
  • En la comunidad se hacen programas de líderes comunitarios, celebraciones y promoción de la seguridad en el barrio.

Durante su implementación dos elementos fundamentales en la aplicación del programa fueron la participación ciudadana y el enfoque en el desarrollo de capacidades. Las alianzas reducen la duplicidad de servicios y generan una visión compartida sobre la prevención y el fortalecimiento de la comunidad.

Fortalecimiento de niños, familias y comunidades

El programa contribuye a una reducción de los problemas de conducta y un aumento del rendimiento escolar en los niños. También fue más frecuente la realización de ejercicio físico entre los participantes y menos frecuentes los comportamientos delictivos.

Los padres informaron de una mejora del funcionamiento familiar y se observó una reducción de la prevalencia de la depresión. En las comunidades se observaron niveles más elevados de participación y una mejora del acceso a los servicios disponibles.

Los análisis de coste-beneficio indican que es una iniciativa eficiente. Si bien se trata de un programa originado y extendido en Ontario, actualmente se trabaja en la generalización del programa a diferentes comunidades en Canadá. Como se trata de una iniciativa que moviliza a la comunidad para poner en marcha iniciativas de fortalecimiento de la infancia, de la familia y de los contextos locales, la transferencia exige una intensa interacción entre los investigadores de BBBF y las comunidades donde se aplica.

Referencia del artículo

Worton, S. K., Caplan, R., Nelson, G., Pancer, S. M., Loomis, C., Peters, D. R., and Hayward, K. (2014). Better Beginnings, Better Futures: Theory, research, and knowledge transfer of a community-based initiative for children and families. Psychosocial Intervention, 23, 135-143. [pdfENG] [pdfESP]


Dosis y oportunidad de la intervención

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Jack Zalium (CC BY-ND 2.0)

Los efectos de la prevención 9 años después

Communities That Care (CTC) es una estrategia integral de prevención que normalmente consiste en: (a) poner en marcha una coalición comunitaria a nivel local, para (b) implementar prácticas basadas en la evidencia de reducción del riesgo y potenciación de factores protectores. La intervención se dirige a reducir las drogodependencias, los comportamientos delictivos, la violencia y otros comportamientos perjudiciales para la salud entre los adolescentes.

Después de un año y medio de aplicación suelen observarse los primeros cambios significativos. La intervención necesita entre 2 y 5 años para reducir los factores de riesgo, y entre 4 y 10 años para tener un impacto de nivel comunitario. Sin embargo, hasta ahora no se habían evaluado los efectos sostenidos de la implementación de CTC a lo largo de la vida de los participantes en el programa.

En una reciente prueba controlada aleatorizada evaluaron los efectos de CTC 9 años después de su aplicación en 24 ciudades de 7 estados diferentes en Estados Unidos. En general se observaron efectos significativos en el caso de los hombres pero no en el caso de las mujeres. Para la muestra completa sólo se observaron efectos sostenidos en la prevención del comportamiento delictivo.

Las comunidades que recibieron la intervención seguían mostrando un mayor nivel de abstinencia en las 11 drogas evaluadas y en los comportamientos delictivos hasta la edad de 19 años en los varones. Entre los chicos se da una mayor prevalencia de los problemas que se pretenden prevenir con CTC, lo que puede influir en que sean más sensibles a la intervención. En cualquier caso, parece de interés tomar en consideración las diferencias de género en las acciones de carácter comunitario en el futuro.

Referencia del artículo

Oesterle, S., Hawkins, J. D., Kuklinski, M. R., Fagan, A. A., Fleming, C., Rhew, I. C., Brown, E. C., Abbott, R. D., & Catalano, R. F. (2015). Effects of Communities That Care on males’ and females’ drug use and delinquency 9 years after baseline in a community-randomized trial. American Journal of Community Psychology, 56, (3-4), 217-228.

Intensidad, continuidad y oportunidad de las intervenciones en contextos comunitarios

La intervención comunitaria ha prestado especial atención en los últimos años a las condiciones en las que se produce la implementación de programas. Communities That Care ilustra cómo las acciones de prevención se ven obligadas a compensar la influencia persistente de los contextos de riesgo con acciones que contrarresten en la misma medida. En este sentido merece la pena destacar tres elementos:

  • Dosis. Los proyectos que consisten en un pequeño número de sesiones o que apenas se extienden un año tienen un impacto reducido en términos de cambio comportamental. Se hace necesario desarrollar proyectos de medio plazo para obtener resultados preventivos y/o que alcancen una repercusión comunitaria. Parece que a partir de los 4 años de implementación empiezan a calar en el nivel meso-social o comunitario.
  • Acción concertada. Esto se ve reforzado cuando no se trata de acciones puntuales sino de procesos de cambio en los que colaboran organizaciones y agentes clave de la comunidad. Las coaliciones comunitarias facilitan que las prácticas basadas en la evidencia aumenten su impacto, en la medida en que los miembros de la comunidad están expuestos a las mismas influencias desde diferentes fuentes y en diferentes escenarios.
  • Momentos críticos. La prevención temprana con población infantil ha mostrado ser la más eficiente. Especialmente, cuando es de carácter selectivo y se dirige a grupos expuestos a más factores de riesgo. Communities That Care empieza a aplicarse antes de la adolescencia, justo cuando para el conjunto de la población se inician los primeros comportamientos de consumo de drogas o algunas conductas de carácter delictivo. Como observamos en este estudio, la intervención en este momento crítico deja huella, especialmente en los varones, hasta 9 años después.

Empoderamiento, implementación y resultados

Las intervenciones basadas en la evidencia son necesarias pero no suficientes para la obtención de resultados

Abraham Wandersman reflexiona en la Eastern Evaluation Research Society (EERS) sobre la evaluación basada en el empoderamiento y las estrategia para mejorar la implementación de programas. En su presentación expone algunas ideas de interés para la evaluación de programas:

  • Los programas que se han mostrado efectivos experimentalmente no siempre funcionan cuando se generalizan y aplican en diferentes contextos comunitarios y organizativos. Se hace necesario atender y ser sensible a los contextos de aplicación. Además de un conocimiento basado en la teoría se hacen necesarias estrategias de mejora de la implementación de programas y modificaciones que aumenten el ajuste comunitario de la intervención.
  • Parte de las dificultades pueden estar en las reacciones de los participantes a ser evaluados, por lo que es necesario impulsar estrategias amigables de evaluación.
  • Las coaliciones comunitarias requieren de formas participativas de desarrollar la evaluación de programas. Las coaliciones comunitarias funcionan cuando se hacen cargo de su propio proceso de toma de decisiones y siguen un proceso autónomo y flexible de planificación, implementación y evaluación de resultados. No obstante, la participación de evaluadores locales puede ayudar a que las coaliciones sean más efectivas.
  • La herramienta Getting to Outcomes (GTO), orientada a la obtención de resultados, es precisamente una estrategia para facilitar la participación y el empoderamiento de las coaliciones en el desarrollo de programas e iniciativas comunitarias.
  • Los 10 pasos del modelo GTO pueden valorarse en múltiples niveles (individuos, organizaciones, comunidades, región, estado) dando lugar a diferentes consideraciones y grupos de interés.

El trabajo de Abraham Wandersman ha impulsado el interés por los procesos de implementación en la evaluación de programas. También ha mostrado la conexión directa entre implementación y empoderamiento comunitario. El video que acompaña esta entrada ilustra algunos de estos temas de interés.


Barrios, familias y ajuste comunitario en la reducción del trabajo infantil

El programa Edúcame Primero Colombia es una acción psico-educativa que pretende reducir el trabajo infantil y garantizar el acceso universal a la educación. Se trata de una práctica basada en la evidencia que ha obtenido resultados positivos en Colombia y en varios países centroamericanos.

En este video se resumen tres lecciones aprendidas por los facilitadores del programa y el profesorado que colaboró con el mismo, a saber: (1) la necesidad de ajustar el programa a las características de los barrios y los contextos comunitarios específicos, (2) la importancia de la implicación de las familias en el contexto educativo y (3) la competencia entre el tiempo dedicado a trabajar y el tiempo dedicado a estudiar.

Tras la intervención en Barranquilla (Colombia) está previsto trasladar el programa a Lima (Perú). El material ha sido diseñado en encuentros de evaluación formativa con los facilitadores del programa en Colombia; y presenta de manera organizada las buenas prácticas de aplicación, de forma que sirvan de recomendaciones para los futuros aplicadores de la intervención en Perú.

Para citar este video:

Maya-Jariego, I., Holgado, D., Palacio, J. E. & Romero, P. (2014). Edúcame Primero Colombia. Reducing Child Labor in Barranquilla [Video file]. Retrieved from http://youtu.be/pfjLRfkEm18

SCRA-logo2-rgb SCRA Mini-Grants

Este trabajo de sistematización de la práctica forma parte del siguiente proyecto, financiado por la Society for Community Research and Action:

  • Kick-off meeting: transfer and community fit of best practices for reduction of child labor from Barranquilla (Colombia) to Lima (Peru). Society for Community Research and Action (SCRA). Community Mini Grants (#2014-01).

Los retos de la psicología comunitaria

John Fekner (CC BY-SA 3.0) Broken Promises/Falsas Promesas, Charlotte Street, South Bronx, 1980

Los psicólogos comunitarios han reflexionado desde los orígenes de la disciplina sobre los principios y valores que deben regular su intervención en el ámbito social; el compromiso con los grupos desfavorecidos; las estrategias de transferencia del conocimiento y la efectividad de los programas; y su inserción en el contexto histórico y sociopolítico.

En un trabajo recientemente publicado en el Journal of Community Psychology, Maritza Montero y María Winkler resumen las percepciones de un grupo de expertos iberoamericanos de Psicología Comunitaria sobre (a) los problemas sociales a los que deberán hacer frente en los próximos años, (b) las competencias básicas que serán necesarias en dicho contexto y (c) los retos que ello plantea en la educación y la formación en Psicología Comunitaria.

Algunas de las conclusiones que se derivan de su análisis son las siguientes:

  • La Psicología Comunitaria tiene una fuerte vinculación al contexto, por lo que no puede ignorar que los problemas sociales demandan soluciones que se insertan en un contexto global complejo, donde las crisis económicas y ambientales y los cambios sociales derivados de la inserción de las nuevas tecnologías, generan nuevos contextos de intervención y problemas sociales de naturaleza diversa.
  • Como consecuencia de ello, es necesario ampliar el espectro de los ámbitos clásicos de intervención, yendo más allá de la atención a colectivos desfavorecidos: la calidad de vida y la seguridad en contextos urbanos, la complejidad de la vida moderna y la inserción de las TICs en el contexto sociocomunitario, los problemas ambientales y su impacto en la calidad de vida de las comunidades, entre otros.
  • Las competencias generales y específicas señaladas suelen hacer referencia a la interdisciplinariedad, el aumento del rigor metodológico, el manejo y la incorporación de recursos tecnológicos en la evaluación y la implementación de los programas y el posicionamiento claro ante los problemas sociales, junto al análisis crítico de los contextos sociales y políticos.
  • Se adivina la tensión que apuntan Trickett, Trimble y Allen (2014) entre los modelos clínicos o de la salud y los modelos sociales en la atención a los problemas comunitarios. De forma sorprendente, pocos expertos apuntan a la necesidad de trabajar con la comunidad, y hay pocas referencias explícitas a procesos como la participación, la potenciación o la preparación comunitarias (conceptos clave en los últimos 30 años en la literatura sobre Psicología Comunitaria).
  • En general, hay una visión pesimista sobre el futuro en cuanto al crecimiento de las desigualdades, la pobreza y la exclusión social y, por extensión, sobre cómo la Psicología Comunitaria podrá hacer frente a estos cambios sociales y comunitarios.

Estas reflexiones sobre los retos actuales y futuros de la Psicología Comunitaria, deben servir no solamente para la mejora y la adaptación del rol y el desempeño profesional de los psicólogos comunitarios, sino también de la investigación y la formación en la disciplina. Como planteaban algunos de los expertos entrevistados por Maritza Montero, la Psicología Comunitaria no debe dejar de ser “la conciencia social de la Psicología”, pero sin olvidar sus raíces académicas y científicas.

Referencia:

Montero, M. & Winkler, M. (2014). Iberian and Latin American Ethics in Community Psychology: The Contradiction between Facts and Academician’s Perception. Journal of Community Psychology, 42(8), 997-1014.


Qué sucede realmente en la aplicación de programas

Brian Glanz (CC BY 2.0)

Brian Glanz (CC BY 2.0)

En las últimas décadas el campo de la intervención comunitaria se ha centrado en gran medida en describir las dinámicas de implementación de programas. Esto ha dado lugar a una revisión del propio concepto de intervención social, teniendo en cuenta que, más allá del diseño de intervenciones efectivas, la preparación comunitaria, el grado de cohesión social y los procesos de empoderamiento son determinantes de los resultados.

En un monográfico reciente del American Journal of Community Psychology, Edison J. Trickett y Joseph E. Trimble aprovechan para resumir algunas de las características del proceso de intervención social, a la luz de las dinámicas de implementación de programas:

  1. La intervención no consiste en la implementación de una tecnología o un programa sino en la creación de un entorno.
  2. En cualquier intervención se produce una tensión implícita entre los modelos de las ciencias sociales y de la salud en los que se inspira y la cultura de la comunidad implicada.
  3. Más allá de la aplicación de actividades específicas, la intervención conlleva el desarrollo de la colaboración –y la confianza resultante-, la propiedad local del trabajo y el efecto dominó en múltiples niveles de la comunidad.
  4. La intervención ha puesto énfasis tradicionalmente en los resultados a nivel individual en lugar de adoptar una visión sistémica, atendiendo a efectos no previstos, cambios en diferentes niveles ecológicos o en diferentes momentos y efectos indirectos en quienes no participan directamente en la intervención.
  5. El mediador entre los modelos de intervención y la comunidad local es el proceso colaborativo. La apropiación local dependen de disponer de información válida, tener libertad de elección para participar en la intervención y el compromiso interno con la intervención.
  6. Los profesionales tienen que adaptarse a las circunstancias cambiantes de la vida comunitaria, de forma que un compromiso sostenido con la comunidad resulta especialmente relevante.
  7. Las dinámicas de ajuste comunitario no son exclusivas de las comunidades culturalmente diversas sino que están presentes de un modo u otro en todos los contextos comunitarios.

Conocer qué sucede realmente en la aplicación de programas y describir la relación de los modelos científicos con las comunidades locales ofrece enormes oportunidades para enriquecer la teoría de la intervención.

Referencia del artículo:

Trickett, E.J., Trimble, J.E. & Allen, J. (2014). Most of the Story is Missing: Advocating for a More Complete Intervention Story. American Journal of Community Psychology, 54, (1-2), 180-186. [AJCP]

Para ampliar información:

La revista Apuntes de Psicología acaba de re-editar un artículo en el número especial “30 años de Apuntes de Psicología” en el que se describe esta evolución del concepto de intervención social:

  • De la ciencia a la práctica en la intervención comunitaria. La transferencia del conocimiento científico a la actuación profesional. [pdf]

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