Aprendizaje socioemocional e intervención psicoeducativa

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Keep playin’ kids. Cedric Lange/Flickr (CC BY-NC-SA 2.0)

El desarrollo socioemocional en el niño se basa en la adquisición de los conocimientos, las habilidades y las competencias necesarias para entender y manejar emociones, desarrollar relaciones positivas y empáticas con los demás y conseguir objetivos personales y grupales. El aprendizaje de competencias socioemocionales ha demostrado ser fundamental para el desarrollo integral del niño, incluyendo el rendimiento y el éxito en contextos escolares y laborales. De hecho, la intervención en las competencias sociales y emocionales de los niños ha sido una de las áreas de mayor expansión en contextos educativos, asistenciales y clínicos en los últimos años. Por ejemplo, programas como Incredible Years o Positive Action han mostrado su efectividad en la atención a problemas conductuales, desempeño académico o relaciones paterno-filiales en niños de educación básica y primaria.

Los programas de aprendizaje socioemocional se estructuran en torno a cinco competencias básicas: autoconciencia, autogestión emocional, conciencia social, habilidades sociales y toma responsable de decisiones. A corto plazo, estos programas favorecen el incremento del control emocional, las habilidades sociales, la mejora de las actitudes hacia la escuela, hacia sí mismo y hacia los demás y la creación de entornos de aprendizaje y desarrollo adecuados en la escuela y en la familia. Estos resultados pueden llevar en primer lugar a una reducción de problemas de conducta, menor número de incidencias relacionadas con conflictos en la escuela y una mejora de las relaciones familia-escuela. Por otro lado, influyen en el rendimiento académico del niño y se han mostrado como factores protectores frente a la delincuencia y el consumo de sustancias en la adolescencia y en la adultez.

Finalmente, este tipo de programas muestran cómo la conducta social y emocional positiva en los niños se basa en la adquisición de una serie de habilidades y competencias específicas, que pueden ser aprendidas y reforzadas mediante (a) cambios significativos en el clima familiar y escolar, (b) la implicación de agentes relacionados con el desarrollo del niño y (c) la intervención en etapas tempranas y periodos críticos del desarrollo del menor.

¿Por qué son efectivos los programas de aprendizaje socioemocional en la escuela?

Algunos aspectos que influyen en la efectividad de estos programas son los siguientes:

  • Base conductual. Parten del entrenamiento de competencias conductuales, a partir de estrategias de aprendizaje social, basadas en el modelado, el ensayo y la generalización de las competencias aprendidas. Las sesiones de los programas se suelen desarrollar en grupo, de modo que favorezcan el reforzamiento de las conductas y la interacción social.
  • Intervención focalizada y dirigida al problema. La mayoría de los programas de aprendizaje socioemocional efectivos se centran en el entrenamiento de unas pocas competencias o en la intervención en un problema concreto. Las intervenciones que tienen múltiples componentes y que abordan múltiples problemas pueden dispersar sus recursos y exceder las capacidades de implicación de niños, padres y docentes.
  • Intervención en el contexto escolar, familiar y comunitario. Los programas de aprendizaje socioemocional se implementan preferentemente en el contexto escolar. Se basan en la combinación de acciones transversales y complementarias al currículum académico formal. Además, proporcionas herramientas y estrategias de intervención coordinadas en el contexto escolar y comunitario. De este modo, basan parte de su efectividad en la interacción y la sinergia de diferentes escenarios y sistemas de desarrollo del niño.
  • Base teórica del cambio. Parten de modelos teóricos contrastados y con base empírica sobre el desarrollo infantil, las dinámicas familiares y el papel de los procesos socioemocionales en el rendimiento académico, las relaciones personales y el desarrollo adulto.
  • Periodo crítico de intervención. Se basan en la intervención temprana, la sincronización con periodos clave del desarrollo y la prevención primaria de problemas conductuales y emocionales. Los resultados muestran que la intervención es más efectiva en la primera infancia, cuando aun no se han instaurado comportamientos agresivos o delictivos que se encuentran integrados en diferentes sistemas de refuerzo y que se han generalizado a diferentes contextos.
  • Programas basados en la evidencia. En algunos casos, se trata de programas que han mostrado su efectividad en ensayos experimentales, en diferentes contextos y con diferentes poblaciones. Algunos repositorios como CASEL o Blueprints recogen algunos de estos programas en función de criterios de evaluación de resultados y calidad de la intervención.

Los Espacios para Crecer como estrategia de entrenamiento socioemocional en la prevención del trabajo infantil

Los Espacios para Crecer son talleres psicoeducativos que forman parte de las estrategias de intervención en prevención y erradicación del trabajo infantil del programa Edúcame Primero. Son sesiones grupales con niños trabajadores o en riesgo de trabajar, en los que se trabajan contenidos relacionados con el desarrollo personal, como las habilidades sociales, la autoestima o las relaciones positivas con los iguales, la familia y la comunidad. A su vez, incluyen componentes académicos y recreativos y plantean acciones con el centro educativo y el contexto familiar y comunitario.

El programa parte de la premisa de que el trabajo infantil puede tener una repercusión negativa en el desarrollo social y emocional del menor, además del rendimiento académico y la experiencia educativa. Ello puede desincentivar la permanencia en la escuela de estos niños y reforzar su implicación en actividades laborales. La intervención en edades tempranas, cuando la dedicación al trabajo es incipiente, sirve como estrategia (a) de retención del menor en el contexto educativo, a través de la inclusión en actividades gratificantes dentro de la escuela, (b) de amortiguación de los efectos negativos del trabajo infantil sobre el desarrollo del niño, mediante la creación de espacios seguros de aprendizaje y juego y (c) de sensibilización sobre el impacto del trabajo infantil, mediante la participación de padres y docentes.

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Edúcame Primero en Honduras

Edúcame Primero es un programa psicoeducativo de prevención del trabajo infantil. Ha sido aplicado en la última década en República Dominicana, Colombia y Perú donde se ha atendido a más de 20.000 niños trabajadores o en riesgo de dedicarse al trabajo infantil. Durante su implementación, ha mostrado su efectividad en la reducción del impacto del trabajo infantil en el bienestar y el desarrollo social y educativo de los niños participantes. El programa se basa en la intervención en el contexto educativo, y tiene como finalidad (a) reducir la dedicación de los niños participantes a actividades laborales y mitigar sus efectivos negativos sobre el desarrollo socioemocional del menor, y (b) fomentar la concienciación del contexto familiar y comunitario sobre la importancia de la educación en el desarrollo del niño.

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades y la Escuela de Ciencias Psicológicas de la UNAH, implementarán el programa en Honduras en 2019, gracias a un proyecto financiado por la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla. El programa se basa en la transferencia y la implementación de las estrategias y buenas prácticas utilizadas en Colombia y Perú, siguiendo criterios de efectividad, mantenimiento de los elementos centrales del programa y ajuste social y cultural al contexto hondureño.

En concreto, el programa seguirá teniendo como elemento central los Espacios para Crecer. Son talleres psicoeducativos basados en el desarrollo de espacios de aprendizaje seguros, divertidos y significativos para niños y adolescentes, que estimulen el desarrollo y el aprendizaje socioemocional mediante actividades atractivas y carácter principalmente lúdico. Junto a ello, se organizarán sesiones de sensibilización y formación con padres y docentes de los centros educativos, además de la atención psicopedagógica individualizada a familias y niños participantes en el programa.

Otro componente importante del proyecto será el estudio del papel del trabajo infantil en la transmisión del conocimiento ecológico local en la pesca artesanal en Honduras. En el Golfo de Honduras, principalmente en los departamentos de Islas de la Bahía, Gracias a Dios, Colón y Atlántida y con frecuencia entre comunidades indígenas como los garífuna o los misquitos, el trabajo infantil se vincula en muchas ocasiones a pequeños negocios familiares, basados en la pesca artesanal. Se trata de actividades pesqueras relacionadas principalmente con el buceo submarino y la extracción intensiva de camarón, langosta, caracol y algunas especies de peces, especialmente pargos y meros. En estos casos, el trabajo infantil se justifica por (a) la necesidad de colaboración para el sostenimiento de la economía familiar, (b) el papel otorgado al trabajo en la formación del menor en valores vinculados al trabajo, como la responsabilidad y el compromiso, y (c) la transmisión intergeneracional del conocimiento ecológico local, mediante las oportunidades de aprendizaje que ofrece la implicación de los hijos en las actividades laborales de los padres.

Para saber más

  • Edúcame Primero en el LRPC [Programas]
  • Cooperación al Desarrollo en el LRPC [Nota Esperanza Márquez]
  • Catálogo sobre la aplicación del programa en Colombia [Catálogo]
  • Video sobre Edúcame Primero Colombia [Video]
  • Infografías sobre Edúcame Primero Perú [Infografías]
  • Artículo sobre el papel de los voluntarios y facilitadores que aplican el programa [pdf]
  • Descripción de los contextos comunitarios en los que se aplicó el programa en Perú [pdf]
  • Descripción del papel comunitario de los centros educativos y los contextos de interacción de las familias vinculadas al programa [pdf]

Cómo hacer comunidad

Riega las macetas y sonríe…

Tener una conversación informal sin importancia con tus vecinos puede ser bueno para la salud de la comunidad. Algunos estudios recientes muestran que compartir experiencias positivas mejora el estado de ánimo y se relaciona con la capacidad de resiliencia individual. Por eso las fiestas de barrio o las actividades comunitarias ofrecen oportunidades para el encuentro que pueden tener resultados positivos.

Pequeñas acciones contribuyen a construir sentido de comunidad. La cultura popular ha representado este conocimiento en posters y azulejos que enumeran formas en las que se puede ayudar a construir vida de barrio. Por ejemplo, la imagen que acompaña esta entrada menciona entre otros los siguientes:

  • Apaga la tele.
  • Sal de casa.
  • Levanta la cabeza cuando vas andando.
  • Saluda a los vecinos.
  • Compra a los comerciantes locales.
  • Pide ayuda cuando lo necesites.
  • Recoge la basura del suelo.
  • Organiza una fiesta con los vecinos de tu bloque de pisos.
  • Ayuda a transportar objetos pesados en la escalera.
  • Cuida el jardín compartido.
  • Utiliza la biblioteca de tu localidad.
  • Arréglalo aunque no lo hayas roto tú.
  • Lleva a los niños al parque.
  • Apoya a las escuelas del barrio.
  • (…)

Parecen de sentido de común… Esto no significa que no haya acciones que corresponden al Estado o al ayuntamiento y que son determinantes de la calidad de vida en los barrios. Pero estas pequeñas acciones tienen la ventaja de que en gran medida dependen de ti. Completa en los comentarios de más abajo otras formas que crees que pueden contribuir al fortalecimiento de los barrios.


Antirretrovirales y estrategias comunitarias de prevención de SIDA

aids by Philippe Put (CC BY 2.0)

La exposición a programas conductuales mejora el acceso a los programas biomédicos

En 2012 se empezó a utilizar la administración de antirretrovirales como la estrategia preferente en el tratamiento del SIDA. Como es un tipo de intervención bastante eficiente, los centros de referencia en la prevención (como el CDC en Estados Unidos), optaron por centrar los programas en las personas con VIH y sus parejas. A su vez, esto llevó a des-implementar las intervenciones preventivas de base-conductual, que se habían estado desarrollando con éxito durante más de dos décadas.

Sin embargo, las prácticas conductuales basadas en la evidencia no sólo estaban resultando efectivas sino que la exposición a las mismas mostraba tener efectos indirectos beneficiosos para otros programas (entre otros, los de carácter biomédico). Por ejemplo, estar expuesto a los programas preventivos de base conductual aumentaba la probabilidad de que los individuos se hicieran la prueba del SIDA, acudieran a los centros de salud o estuvieran en contacto con los servicios de prevención de drogodependencias o los servicios de salud mental. En sentido contrario, también se ha documentado el caso de que la retirada de algunos de estos programas preventivos redujo la colaboración entre diferentes servicios de salud.

Este caso demuestra que la sustitución de un tipo de programas por otros no sólo incide en la relación coste-efectividad, sino que afecta al ecosistema de los servicios de prevención e, indirectamente, a los resultados. Esto ilustra a la perfección la importancia de prestar atención a los procesos de des-implementación de programas.

En un artículo reciente en el American Journal of Community Psychology, Pinto y Witte (2018) reflexionan sobre cómo la introducción de una intervención farmacológica altamente efectiva transformó las estrategias de prevención de SIDA prevalentes hasta entonces. Sin embargo, la des-implementación de los programas anteriores ha hecho que surjan nuevos problemas, puesto que las intervenciones conductuales proporcionaban el tipo de conocimientos, actitudes y auto-eficacia que son necesarias para una adecuada adherencia a los tratamientos farmacológicos. Por eso recomiendan tomar en consideración la percepción de la comunidad a lo largo de todo el proceso, especialmente cuando se trata de facilitar el acceso a colectivos de alto-riesgo.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Pinto, R. M., & Witte, S. S. (2018). No Easy Answers: Avoiding Potential Pitfalls of De‐implementation. American Journal of Community Psychology. DOI 10.1002/ajcp.12298 [AJCP]

Publicaciones del LRPC en 2018

La presentación superior corresponde a una comunicación con la que presentamos en 2016 los primeros resultados de nuestra investigación en tres escuelas de Lima, en el marco de un proyecto para la reducción del trabajo infantil. Esos datos se publicaron como artículo en enero de 2018 en la revista Psychosocial Intervention y es posiblemente la publicación del grupo que ha captado más atención en los últimos meses. Actualmente es uno de los artículos más visitados y más descargados de la revista. Entre sus aportaciones se cuentan: (a) evaluar el concepto de “escenarios de conducta” con la metodología de análisis de redes personales, (b) utilizar una aproximación de metodología mixta, combinando estrategias cualitativas y cuantitativas, y (c) aplicar la técnica de “grafos agrupados” con un total de 8 categorías. Está disponible a continuación:

  • Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3 [pdf]

Como hemos hecho en años anteriores, más abajo se recogen una selección de publicaciones del LRPC en el segundo semestre de 2018. Esta selección incluye trabajos sobre comunidades de pescadores, visualización de redes sociales, generadores de nombres, participación ciudadana, voluntariado y coaliciones comunitarias.

Tipologías de redes personales

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) obtuvo en 2016 y 2017 sendos “sellos de excelencia” en reconocimiento del proyecto Typology and dynamics of personal networks and their relationship with psychological attributes en la convocatoria Marie Sklodowska-Curie (MSCA-IF). El LRPC continúa impulsando esta línea de investigación en la que combina la elaboración de tipologías de redes personales con el estudio de las diferencias individuales, con un diseño comparativo transcultural.


Visualización para la intervención

Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria

El volumen 29(2) de REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, correspondiente a diciembre de 2018, publica un artículo sobre los usos de la visualización en la intervención comunitaria, basándose para ello en el caso de estudio del programa Ciudades ante las Drogas. Se trata de un programa de prevención comunitaria que fue objeto de evaluación formativa para mejorar el proceso de implementación.

REDESEl artículo, bajo la autoría de Daniel Holgado, se publica en la sección “lazos sueltos” que recoge habitualmente casos innovadores de aplicación del análisis de redes sociales:

  • Holgado, D. (2018). Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria. Estudio de caso del programa Ciudades ante las Drogas. [pdf]

Para saber más

Otras publicaciones de la revista sobre innovaciones en el análisis de redes están disponibles a continuación:

  • 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria [RGpdf]
  • 7 ejemplos de intervención basada en redes [RGpdf]

A continuación se puede consultar también el informe de evaluación formativa del programa Ciudades ante las Drogas:

  • Empoderamiento y prevención del consumo abusivo de drogas [pdf]

Factores comunitarios en la resiliencia personal

At the pub, by Giuseppe Milo (CC BY 2.0)

Superando la adversidad

La resiliencia hace referencia a la capacidad de adaptación ante circunstancias adversas. La investigación sobre prevención ha tenido un sesgo hacia los factores de riesgo, pese a que existen evidencias de recursos con valor protector que contribuyen a sobreponerse a las dificultades. También sabemos que resulta fundamental el tipo de interacción del individuo con su entorno ecológico.

En este contexto, la mayor parte de los instrumentos para evaluar la resiliencia se han centrado en las características individuales, sin prestar mucha atención a la calidad de los recursos relacionales. Además, se han enfocado en población infantil, por lo que apenas se han evaluado los factores ecológicos que promueven la adaptación posterior a las experiencias de riesgo entre los adultos.

En un estudio con víctimas de abuso infantil en Irlanda se diseñó una herramienta que tuvo en cuenta las características de los entornos ecológicos con población adulta. Se trataba de un grupo que cuando eran niños (entre los años 1930 y 1970 en Irlanda) habían asistido a escuelas religiosas que se gestionaban de manera autoritaria, implantaban una disciplina muy severa, recurrían al maltrato físico y a la separación de sus familias, y en algunos casos fueron víctimas de abuso sexual. Este tipo de condiciones suele traducirse en problemas de ansiedad, estrés y afecciones psicológicas en el 80 por ciento de los casos.

Sin embargo, siempre hay un porcentaje que se sobrepone a dichas circunstancias. Centrándose en dicho perfil, en este caso se encontraron como factores protectores significativos los siguientes:

  • La cohesión comunitaria,
  • el apoyo familiar,
  • una identidad positiva (niveles elevados de identidad nacional y afiliación colectiva), y
  • las competencias personales.

Los aspectos comunitarios, familiares y de identidad colectiva resultaron muy relevantes en la determinación de la capacidad de resiliencia. Por el contrario, se observaba cierta desvinculación de prácticas espirituales o religiosas.

El concepto de resiliencia ha servido para orientar la intervención hacia recursos positivos, que aumentan las oportunidades de adaptación individual. Es el caso, por ejemplo de la calidad del barrio, la calidad de las escuelas o el sistema de prestación de servicios educativos y de salud. También la calidad de los entornos relacionales, tales como tener relaciones positivas con adultos que actúan de modelos positivos de comportamiento, o tener relaciones pro-sociales con los compañeros.

Para saber más

Este comentario está basado en:


Consecuencias psicológicas de la deportación

Faisal Akram (CC BY-SA 2.0)

Estrés, desconfianza comunitaria e impacto económico de la separación familiar

En el caso de Estados Unidos la deportación ha aumentado de manera muy significativa en las últimas décadas. La Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias, División 27 de la Asociación Americana de Psicología, ha publicado una declaración política en la que se posiciona respecto a las prácticas de deportación de inmigrantes y las consecuencias psicosociales que suele conllevar.

Las políticas de inmigración se han ido alejando progresivamente de las metas de reagrupación familiar a la vez que se han reducido las restricciones legales a la deportación. La investigación psicológica ha documentado consecuencias negativas de la deportación en los niveles individual, familiar y comunitario, como resumimos a continuación:

  • En el plano individual, las prácticas de deportación se traducen en (a) miedo a ser perseguidos o localizados, (b) el retorno forzado a contextos peligrosos o violentos y (c) más dificultades para ayudar económicamente a sus familias.
  • La separación de las familias suele asociarse con (a) dificultades económicas y (d) los miembros del grupo familiar se ven forzados a asumir nuevos roles. Por lo que respecta a los menores, (c) a veces tienen que hacerse cargo de los hermanos más pequeños o (d) incluso tienen que asumir de forma temprana actividades laborales que dificultan el rendimiento escolar y la continuidad de sus estudios. En los niños se han documentado situaciones de ansiedad, depresión y problemas de conducta.
  • En las comunidades inmigradas también se observa (a) temor y desconfianza como consecuencia de las prácticas de deportación. Además, (b) reduce el nivel de participación y compromiso cívico, y (c) afecta a los niveles de salud pública y bienestar psicológico.

Los niños que han presenciado la deportación de uno de sus padres sufren de manera más significativa el impacto psicológico en términos de ansiedad y estrés. Por su parte, el impacto económico de la deportación de uno de los padres se ha estimado en una reducción promedio de un 70 por ciento de los ingresos familiares, seis meses después del arresto y la consecuente deportación. Un caso frecuente consiste en la deportación del padre, lo cual se traduce en que la madre dedica más horas a trabajar y se reduce el tiempo de contacto con los hijos.

Mantener las familias unidas y promover la cohesión comunitaria puede resultar beneficioso tanto para la población inmigrante como para las comunidades receptoras en las que se insertan. Sin embargo, el contexto político ha generado un ambiente hostil contra la migración que hace difícil proponer el tipo de estrategias que contribuyen a una mayor integración comunitaria. Por eso se han puesto en marcha iniciativas de base comunitaria para intentar responder a una situación de emergencia.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • A Policy Statement by the Society for Community Research and Action: Division 27 of the American Psychological Association. (2018). Statement on the Effects of Deportation and Forced Separation on Immigrants, their Families, and Communities. American Journal of Community Psychology, 62(1-2), 3-12. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ajcp.12256

 


Resumen del 12º Congreso Andaluz del Voluntariado

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Diciembre comienza conmemorando el día 1 el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, continúa el día 3 con el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, le sigue el Día Internacional del Voluntariado (día 5) y el 10 el de los Derechos Humanos.  Multitud de eventos se suceden, por tanto, en estas fechas, para sensibilizar, divulgar y concienciar sobre todas estas causas que son de interés común y que nos hacen progresar hacia una sociedad inspirada en valores democráticos y compromiso social.

Desde el LRPC, tuvimos ocasión de participar en el 12º Congreso Andaluz del Voluntariado, celebrado recientemente en la Universidad de Almería.  Concretamente, en la elaboración de las conclusiones sobre las ideas compartidas en sus áreas de trabajo.  Se trataron temas como el aprendizaje-servicio, la medición de competencias en el voluntariado y nuevas formas de participación. Resumimos a continuación las ideas más importantes:

Voluntariado y Aprendizaje-Servicio

Los programas de Aprendizaje-Servicio integran en el itinerario educativo formal actividades en contacto con la vida sociocomunitaria. En e-voluntas hemos hablado en alguna ocasión de esta metodología.  Pueden abarcar desde las primeras etapas educativas hasta las más tardías. Los centros educativos asumen, por tanto, un papel activo en dinamizar la vida social de la zona, diversificando las experiencias de aprendizaje basado en valores. Se fomenta, por tanto, una cultura de participación a lo largo del ciclo vital y que, sin llegar por qué desembocar en el voluntariado, lo define como uno de sus antecedentes más atractivos.  Resumimos las ideas-fuerza:

  • La experiencia debe ser significativa en lo social y relevante en lo formativo.
  • Es vital la implicación del centro educativo, el liderazgo de un profesorado comprometido con metodologías innovadoras, el apoyo de la dirección. El papel de las familias como facilitadoras de las actividades. Y, fundamentalmente, un conjunto de estudiantes con compromiso por involucrarse en su realidad.
  • En los primeros pasos, puede requerir de asistencia técnica, bien el profesorado, bien por alianzas con otras experiencias similares. El papel de las instituciones para asesorar a los centros más motivados es importante.
  • Como resultado, se define a los centros educativos como recursos para la comunidad, donde se refuerza un aprendizaje basado en valores y en competencias para diferentes ámbitos: laboral, ciudadanía, emocional, etc.

Algunas de las experiencias que se presentaron fueron las siguientes:

Reconocimiento de competencias

La experiencia de voluntariado puede dar a conocer competencias no siempre adquiridas en el sistema educativo formal, más centrado en la adquisición de conocimientos. Las iniciativas presentadas fueron las siguientes:

El enfoque centrado en competencias ofrece interesantes posibilidades para la gestión de los recursos de voluntariado. Por ejemplo, a la hora de diseñar la formación, los procesos de supervisión de la actividad voluntaria. También el reconocimiento formal de su actividad.

En este sentido, también se recomienda una lectura del Proyecto E-VOC. Iniciativa europea formación en línea sobre la validación de las
competencias en el sector voluntario europeo.

Nuevos voluntariados

Este espacio de trabajo agrupó a diferentes experiencias bajo el denominador común de contribuir al debate de la constante evolución que caracteriza al movimiento de voluntariado. Se presentaron experiencias a través de las cuales el voluntariado contribuye de algún modo a la mejora de las condiciones de vida de la población participante, al tiempo de ofrecer alternativas de convivencia basada en valores como la participación, la  diversidad y la igualdad de oportunidades. Las experiencias presentadas fueron las siguientes:

  • II Plan de Infancia y Adolescencia de Andalucía: Una de cuyas líneas estratégicas está dedicada a la promoción de la participación ciudadana y el voluntariado en la juventud. 
  • Asociación Andaluza de Epilepsia: Ápice. Que presentó su programa de voluntariado inclusivo a través del cual se dinamiza en torno a la participación un conjunto de colaboraciones que trascienden la mera prestación asistencial de un servicio.
  • Asociación Ura-clan. Este club de rugby inclusivo propone el deporte como estrategia de integración social. Han logrado la consolidación de una comunidad basada en la diversidad a través del deporte, sus valores y su filosofía.
  • Asociación Rumbo Solidario. Fundación Vicente Ferrer. Asociación cordobesa cuya propuesta solidaria consiste en la promoción de actividades deportivas con fines solidarios.
  • Confederación de Mayores Activos – Confemac. Entidad que presenta su plataforma de formación online en la que se ha diseñado una experiencia de formación online para el voluntariado.
  • Asociación Madre Coraje. El voluntariado con el que cuentan es muy diverso, en sí misma esta entidad es un ejemplo de convivencia intergeneracional en la promoción de valores solidarios y de transformación social.
  • Asociación Amigos de Mayores en la Red (Mayor-Net). Combinan actividades de alfabetización digital con la configuración de espacios sociales, sensibilización, concienciación y difusión a través de las TIC de iniciativas solidarias, de las que su blog es un buen ejemplo.

Conclusiones

El voluntariado mantiene intactas su versatilidad para ofrecer respuestas a las necesidades de la población. La diversidad en su composición interna, la heterogeneidad de enfoques y su capacidad de adaptación a entornos cambiantes los configuran como una de las expresiones solidarias más complejas. En este congreso se ha puesto de relieve la definición de espacios comunitarios alternativos en los que la población tradicionalmente considerada receptora pasiva de servicios pasa a un papel activo en la reivindicación de un mayor protagonismo en la vida pública.

El ejercicio del voluntariado tiene efectos positivos a diferentes niveles. Para las personas, grupos y contextos receptores de la ayuda las consecuencias son lógicas. Pero también para las personas voluntarias. Se han constatado los beneficios psicológicos del ejercicio del voluntariado, que oscilan desde los sentimientos de utilidad, bienestar o salud, entro otros. Cabe citar que el ejercicio de la solidaridad en edades tempranas tiene consecuencias también positivas en la vida adulta. Los programas de aprendizaje-servicios serían una manifestación de  esta idea. Este hecho nos invita a diseñar políticas públicas desde una perspectiva de ciclo vital, de manera que se cualquier persona tenga la oportunidad de contribuir solidariamente a la mejora de su entorno. Supone un reto de madurez para el tejido asociativo andaluz y para sus políticas públicas.

Durante las áreas de trabajo se ha enfatizado la definición del voluntariado como una experiencia significativa en la vida de las personas. En este proceso de identificación de la persona con su actividad voluntaria tiene un peso importante los elementos organizativos. La gestión estratégica que las entidades de voluntariado realicen sobre los programas, sus recursos y el voluntariado puede predecir el mantenimiento de la actividad de  voluntariado en el tiempo. En este sentido, cabe citar las actividades de reconocimiento y acreditación de las competencias adquiridas durante el voluntariado. Es un debate que ha pasado al primer plano de la actualidad del voluntariado con la aprobación de la ley. 

En suma, la aprobación de la ley 4/2018, de 8 de mayo, Andaluza del Voluntariado ha supuesto un avance en la consolidación del fenómeno del voluntariado como una de las expresiones solidarias más visibles de nuestro tiempo. Algunas de sus consideraciones son las siguientes:

a) Se han definido los campos de intervención de una manera más moderna,
b) Se han reconocido derechos y deberes también a las personas destinatarias de la ayuda
c) Se han incorporado con roles más definidos a empresas y universidades como actores sociales relevantes en la promoción del voluntariado.
d) Se ha definido el programa de voluntariado como el eje estratégico de la colaboración entre las personas, entidades y los contextos de intervención.
e) Se ha facilitado la posibilidad de participación de adolescentes y jóvenes en las entidades de voluntariado
f) Se han integrado procesos comunitarios de participación como precursoras del voluntariado, como el caso de las experiencias de aprendizaje-servicio
g) Se han sentado las bases para la dinamización de la gestión asociativa a partir de un enfoque centrado en competencias.

Naturalmente, estos avances implican un reto para instituciones, entidades, protagonistas del voluntariado, empresas y universidades, de las que este congreso ha sido un espacio de debate conjunto para establecer prioridades y responsabilidades compartidas. El voluntariado, por tanto, sigue manteniendo vigente su vocación de progreso democrático en los territorios que, como Andalucía, tiene una presencia cada vez más visible.


Intervención preventiva y contextos sociales

Child Labor vs. Prevention through education. ILO in Asia and the Pacific (CC BY-ND 2.0)

De cómo la prevención interactúa con los contextos comunitarios

Los participantes en los programas preventivos no son receptores pasivos de los mensajes de salud, sino que ponen dichos mensajes en relación con los grupos sociales de los que forman parte. Por ejemplo, cuando en el colegio se promueve una dieta saludable, el cambio de comportamiento depende en parte de las costumbres familiares y de las actitudes de los compañeros. Esta interacción de la intervención con los contextos naturales en los que se mueve el individuo ha sido insuficientemente teorizada.

Un artículo recientemente publicado en Prevention Science analiza precisamente la relación de las acciones preventivas con los micro-sistemas en los que participan los individuos. Se parte del supuesto de que los resultados de la intervención dependen en parte de los contextos sociales en los que viven los participantes y de la interacción social relacionada con los contenidos del programa. De acuerdo con ello, se pueden identificar diversas situaciones en las que los mensajes preventivos entran en interacción con los micro-sistemas y los meso-sistemas de los participantes en el programa:

  • Hay casos en los que la interacción de la intervención con otros contextos comunitarios es prácticamente insignificante. En ese caso se puede examinar el impacto directo de la intervención en los participantes, valorando el cambio de comportamiento, sin ir más allá.
  • Un escenario diferente es cuando el mensaje se dirige a un micro-sistema con la intención de que genere cambios de comportamiento en otro micro-sistema. Por ejemplo, un programa de prevención de drogodependencias que se desarrolla en clase se espera que genere cambios posteriormente en los contextos de relación con los amigos. Se trata de dinámicas de transferencia.
  • Otro caso consiste en que la intervención se aplica en un micro-sistema y se depende de otro para la consecución de resultados. Por ejemplo, un programa aplicado en la escuela para promover una dieta saludable depende de las familias para la obtención de resultados. Se trata de procesos de dependencia entre sistemas.
  • Finalmente, puede ocurrir que los resultados correspondan a una intervención que se está realizando en dos micro-sistemas diferentes. Por ejemplo, un programa que actúa simultáneamente en la escuela y en la familia. La intervención en dos contextos suele ser más efectiva. Es una situación de interdependencia.

Desde este enfoque, la interacción social contribuye a la difusión de las campañas preventivas. Los cuatro casos anteriores ofrecen explicaciones alternativas cuando una intervención no obtiene resultados positivos. También puede servir de base para estrategias de (a) preparación comunitaria, (b) diseño de mensajes preventivos de manera que sean bien recibidos y difundidos, y (c) facilitar la coordinación entre micro-sistemas.

Para saber más

Este comentario está basado en:

Una de las cuestiones que revela este enfoque teórico consiste en la interacción social que discurre en paralelo a la implementación de programas. Al respecto, puede consultarse el siguiente artículo:

  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27(2), 1-10. [pdf]

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