Paseos comunitarios de JWS

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En mayo se celebra la quinta edición de paseos comunitarios de Janes Walk Sevilla. Se pueden proponer paseos hasta el 27 de abril, a través de la web: [JWS]. Los paseos comunitarios ofrecen una manera interesante de conocer la ciudad, compartiendo experiencias, historias y puntos de vista con otros vecinos.

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Psychosocial Intervention

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Psychosocial Intervention es una revista editada por el Colegio Oficial de Psicólogos y dirigida por Enrique Gracia, que tiene como objetivo “el  avance del conocimiento y la aportación de evidencia científica sobre las intervenciones psicosociales que abordan los problemas sociales y comunitarios y promueven el bienestar social y la calidad de vida”. Publica artículos sobre investigación básica y aplicada, de evaluación de programas y sus resultados, además de revisiones teóricas y metodológicas.

Se trata de una de las revistas en español de mayor impacto en el área de la intervención social y comunitaria. Además, recientemente ha sido aceptada para su indexación en el Social Science Citation Index-SSCI de la Web of Science, una de las bases de datos de publicaciones científicas en ciencias sociales más prestigiosas a nivel internacional.

En los últimos años ha publicado monográficos dedicados a la calidad de la implementación de programas de parentalidad positiva o la aplicación del análisis de redes sociales en la intervención comunitaria, entre otros.

Número actual de la revista: Vol. 27, Núm. 1, 2018


Redes personales y escenarios de conducta en la periferia de Lima

Foto José Orihuela

La vida comunitaria en las escuelas de barrios desfavorecidos

El contexto ecológico resulta fundamental en la comprensión del comportamiento humano. Sin embargo, una gran parte de la investigación en psicología se ha centrado en el estudio de las diferencias individuales. A veces eso ha conllevado abstraerse del contexto o considerarlo simplemente un factor moderador del comportamiento individual.

Los modelos ecológicos supusieron una innovación en este ámbito, puesto que nos condujeron a considerar que el contexto consiste en unas reglas de funcionamiento o unos patrones de interacción que se mantienen constantes con independencia de cuáles son los miembros individuales que participan en el mismo. Algunos trabajos recientes utilizan el análisis de redes sociales en la definición operativa de dichas regularidades sociales y en la descripción de las diferentes estructuras que adoptan los contextos. Por ejemplo, en un estudio realizado en Quebec describieron las relaciones que se producen entre los profesionales de los servicios de protección a la infancia y las familias, combinando el análisis de redes con la técnica de incidentes críticos. En este caso el análisis estructural sirve para traducir el concepto de “regularidades sociales” y, aunque se basa en anécdotas cualitativas, ilustra el potencial de las redes para la evaluación de contextos.

Otro caso similar es una investigación en la que un equipo de miembros del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades evaluamos los escenarios de conducta en tres colegios de barrios pobres en la periferia de Lima (Perú). Para ello realizamos una encuesta de redes personales que fueron representadas con la técnica de grafos agrupados. La investigación nos permitió identificar cuáles son los lugares del barrio en los que es más frecuente interactuar con los vecinos y demostró el papel central de los colegios en la vida comunitaria. Resumimos la metodología y los resultados de dicha investigación a continuación.

El estudio en colegios peruanos

Se realizó una encuesta a padres y madres de tres colegios de barrios periféricos de Lima (Perú) en los que se aplicaba el programa “Edúcame Primero Perú” para la prevención del trabajo infantil. La encuesta incluía información sobre las redes personales de los entrevistados y se complementó con la observación participante a lo largo de más de dos años de aplicación del programa. Estas son algunas de las observaciones más significativas.

  • La existencia de relaciones de intercambio de información y apoyo social entre las familias del barrio es un recurso protector del trabajo infantil. Las redes de conocimiento mutuo entre hogares parecen ejercer una función de control social, con un valor preventivo.
  • En los colegios se concentran algunos de los escenarios de conducta fundamentales para el desarrollo de este tipo de relaciones. Las madres y padres del barrio inician relaciones en la puerta del centro educativo, en fiestas organizadas por el colegio, en sesiones de tutoría y en escuelas de padres.
  • Las redes entre familias están menos desarrolladas en los asentamientos humanos más recientes, con una historia de desarrollo comunitario más corta. En esas barriadas de aluvión, en las que hay un mayor riesgo de trabajo infantil, los colegios suelen ejercer un papel de puente hacia recursos laborales y otros servicios disponibles fuera del distrito.

Referencia

Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. [pdf]

  • Descarga una versión del artículo en español [pdf] (se trata de un pre-print que no incluye los cambios introducidos durante el proceso de revisión y edición).

Otras publicaciones sobre el programa “Edúcame Primero” en Perú y en Colombia están disponibles en nuestra cuenta de ResearchGate:


Networking entre agricultores para prevenir la degradación del suelo

Robert Wilson (CC BY-ND 2.0)

Memoria ambiental espacialmente distribuida

Las comunidades rurales suelen desarrollar un conocimiento compartido sobre el medio ambiente local. Sin embargo, esta memoria colectiva sobre las prácticas ecológicas suele referirse al espacio geográfico inmediato y reproducirse en redes cohesivas que disponen de información redundante. Por el contrario, las relaciones con individuos geográficamente distantes permiten acceder a una memoria ambiental diversa, así como a prácticas ecológicas que pueden resultar innovadoras en el entorno local. Por eso los temporeros agrícolas, los pastores trashumantes o los agricultores migrantes pueden contribuir a difundir nuevas prácticas agropecuarias y a la introducción de innovaciones para la conservación ambiental.

En varias comunidades rurales de Indonesia se realizó un experimento para evaluar el impacto en las redes sociales de unos talleres de networking que pretendían difundir información para la adopción de fertilizantes orgánicos. La intervención se centró en promover los contactos interregionales, de forma que los participantes compartieran diferentes experiencias y accedieran a conocimiento ecológico novedoso para ellos.

Aunque la intervención no funcionó igualmente en todos los contextos, en una de las comunidades (en la Isla de Java) se encontró que los participantes en los talleres desarrollaron nuevos lazos interregionales (es decir, con personas externas a su comunidad local), lo cual contribuyó a (a) que hicieran de pioneros en la adopción de nuevas prácticas para prevenir la degradación del suelo y (b) que aumentara su popularidad en la comunidad local (en términos de indegree), de modo que otros agricultores empezaron a considerarlos una importante fuente de información.

Este experimento es un ejemplo de la incorporación del análisis de redes en la evaluación de intervenciones, o incluso como estrategia de intervención por sí misma. También ilustra cómo diferentes comunidades pueden estar preparadas de modo diferente para la misma intervención. Es decir, el grado de preparación comunitaria puede determinar que se obtengan más o menos resultados con la misma intervención. Por ejemplo, la historia previa o la experiencia ambiental de una comunidad pueden determinar el grado de aprovechamiento de los talleres de networking o de la formación especializada para utilizar fertilizantes orgánicos.

Referencia

Este comentario está basado en el siguiente artículo:

Matous, P. & Todo, Y. (2018). An experiment in strengthening the networks of remote communities in the face of environmental change: leveraging spatially distributed environmental memory. Regional Environmental Change. [pdf] https://doi.org/10.1007/s10113-018-1307-9


La economía social en Europa

José Luis Monzón y Rafael Chaves han dirigido un estudio sobre la evolución reciente de la economía social en Europa, promovido por el Comité Económico y Social Europeo. El informe mide la economía social en los diferentes países miembros de la Unión Europea y analiza el impacto de las políticas que se han desarrollado en los últimos años para promover a dicho sector.

La economía social se refiere a una gran pluralidad de actores, que abarcan cooperativas, mutuas y asociaciones, entre otros. De ahí que el informe se inicie con la clarificación de la idea de economía social, revisando los conceptos de tercer sector, empresas sociales, innovación social y emprendimiento social. Esto da lugar a un marco que va más allá de las organizaciones sin ánimo de lucro, pese a que éstas tengan un papel central en la economía social.

Una de las contribuciones del informe es la visión comparada del marco regulador de la economía social en los 28 países miembros. También introduce matizaciones respecto a la “economía colaborativa”, la “responsabilidad social corporativa” y la “economía del bien común”. Entre otros resultados, muestra que:

  • Las medidas para promover el emprendimiento social en Europa se han centrado en mejorar la financiación, promover la visibilidad y articular un entorno jurídico favorable.
  • “El mayor reconocimiento público de la economía social en Europa se ha dado en Francia y en Luxemburgo” (p. 55).
  • La economía social ha mostrado capacidad de resistencia pese a las circunstancias de crisis.

Respecto a España señala que:

  • Es uno de los países donde la economía social goza de amplio reconocimiento.
  • España aprobó la primera ley nacional europea sobre la economía social en 2011.
  • Cuenta con centros de investigación y formación especializados, como el caso de CIRIEC.
  • En 2015 contaba con 22.766 cooperativas que daban cuenta de 378.735 empleos.

El informe hace un análisis detallado de las políticas de promoción de la economía social, tanto a nivel nacional como a nivel europeo. En segundo lugar, hace un acercamiento a la medición de la economía social en Europa, proporcionando cuadros detallados con la información básica de cada país miembro. A modo de resumen, indica que:

<<La economía social europea proporciona:
  • más de 13,6 millones de empleos remunerados en Europa, equivalentes a cerca del 6,3 % de la población activa de la Europa de los Veintiocho

  • empleo, remunerado y no remunerado, a una fuerza de trabajo de más de 19,1 millones de personas

  • más de 82,8 millones de voluntarios, equivalentes a 5,5 millones de trabajadores a tiempo completo

  • más de 232 millones de socios de cooperativas, mutuas y entidades similares

  • más de 2,8 millones de entidades y empresas.>>

Para saber más

  • Descarga el informe en español [pdf]

Filantropía, donaciones y voluntariado en México

Reseña de:

Butcher García-Colín, Jacqueline (Ed.). (2017). Generosidad en México II: Fuentes, cauces y destinos. Editorial Porrúa, México.

Generosidad en México

En septiembre de 2017 México vivió uno de los terremotos más devastadores de su historia reciente. Un sismo de 7.1 grados en la escala de Richter provocó graves daños materiales y 369 muertos. Los ciudadanos se organizaron de manera espontánea para responder a la catástrofe. Muchos participaron en la retirada de escombros o se auto-organizaron para señalizar el tráfico y repartir víveres. Estos hechos dan cuenta del potencial de la sociedad mexicana para la solidaridad y la ayuda mutua. Son un ejemplo de las capacidades comunitarias que emergen ante circunstancias adversas, como es el caso de los desastres naturales. Sin embargo, paradójicamente, ocurren en un contexto con una cultura filantrópica incipiente; con poco desarrollo institucional de la acción voluntaria organizada; en un clima de desconfianza, y a veces conflicto, de la sociedad civil hacia el gobierno; y en un entorno legal complejo, que plantea grandes dificultades de funcionamiento a las organizaciones sin fines de lucro. De ahí la pertinencia de evaluar de una manera realista y objetiva las peculiaridades de las donaciones, el voluntariado y la filantropía en este país.

El libro Generosidad en México II es un análisis de las iniciativas de filantropía y voluntariado en México, con especial atención a las donaciones y a las organizaciones de la sociedad civil. El volumen, impulsado por el Centro de Investigación y Estudios sobre Sociedad Civil (CIESC), es una colección de capítulos escritos por diversos especialistas con el propósito de informar sobre “los donativos en tiempo, dinero y especie que los mexicanos aportan a su comunidad de manera individual o a través de las diversas entidades donantes que existen en el país” (p. 8). Entre otros temas, dedica capítulos específicos a la filantropía individual, las acciones de voluntariado, las fundaciones donantes y la filantropía transfronteriza de Estados Unidos a México.

El CIESC pretende generar este tipo de datos de manera continua, de modo que se convierta en una fuente de referencia sobre el Tercer Sector en México. De hecho, este libro actualiza los datos de un estudio similar, con el mismo título, publicado en 2013, de modo que introduce algunas primeras comparaciones sobre la evolución en el tiempo de las prácticas de solidaridad en el país. El informe es una herramienta para mejorar la transparencia en el sector. Para ello recopila, dimensiona y analiza las iniciativas de la sociedad civil que son una fuente de transformación social, en complementariedad con los esfuerzos gubernamentales.

Jacqueline Butcher define el donativo como aquella “provisión voluntaria y libre de recursos de cualquier índole en beneficio de terceros fuera del círculo familiar para el beneficio de la sociedad” (p. 18). La contribución principal de esta investigación consiste precisamente en medir las dimensiones de dicha realidad en México, aportando cifras sobre los donativos monetarios por parte de fuentes privadas y sobre la participación voluntaria organizada.

El foco central del libro son las aportaciones monetarias, ya sea a través de donaciones individuales (Capítulo 1) o de organizaciones donantes (Capítulos 3 y 4). Con datos de una encuesta representativa, se pone de manifiesto que más de la mitad de los mexicanos realizaron algún tipo de donación monetaria en el último año, en la mayoría de los casos en la forma de ayuda directa en la calle. La probabilidad de donar es mayor entre aquellas personas que tienen hijos, que tienen una historia previa de participación voluntaria o que han sido receptores de recursos en el pasado. Por lo que respecta a las organizaciones, más de la mitad están localizadas en la Ciudad de México y predominan las fundaciones empresariales y privadas. La ayuda se destina preferentemente a financiar programas educativos y servicios humanos.

La participación voluntaria en acciones de solidaridad está ampliamente extendida en la población mexicana (Capítulo 2). Más del 80 por ciento de los mexicanos participó en alguna acción voluntaria organizada en el último año. Este tipo de actividades se realizan en su mayoría en un contexto colectivo, ya sea a través de instituciones que disponen de un local o en agrupaciones informales de amigos. Los destinarios de la colaboración suelen ser la escuela, la iglesia y el barrio (p. 116). A juicio de los autores, estos datos se corresponden con una “larga historia” de solidaridad, ayuda mutua y participación comunitaria en México (p. 17).

El Capítulo 6 proporciona un elemento de contraste, puesto que se centra en la filantropía transfronteriza desde Estados Unidos a México. Se trata de intercambios que abarcan desde las remesas de los inmigrantes mexicanos a la ayuda oficial al desarrollo, pasando por las fundaciones de carácter comunitario. A diferencia de las donaciones locales, que se centran en la prestación de servicios sociales y educativos, la cooperación transfronteriza se concentra en programas para la defensa de los derechos humanos y la protección del medio ambiente. En este contexto, el apoyo a la agricultura ha sido uno de los enfoques tradicionales en la relación de los Estados Unidos con México. De hecho, casi desde la Revolución Mexicana ha sido una de las líneas de cooperación de la Fundación Rockefeller (Fitzgerald, 1986, citado en p. 290); y actualmente, uno de los donantes estadounidense más significativo según el volumen de donaciones es la Bill & Melinda Gates Foundation, que destina recursos especialmente al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT). No obstante, Estados Unidos es el segundo donante en la cooperación internacional con México, por detrás de Alemania (p. 296-297).

En su conjunto, el libro proporciona una descripción genérica de las donaciones solidarias en México. Los datos muestran una sociedad mexicana que colabora ampliamente en acciones de voluntariado y participación comunitaria, destacando entre otros los programas educativos y las iniciativas que tienen como contexto de referencia la escuela. Con cierta frecuencia estas acciones ocurren de manera puntual e informal, es decir, pese a las dificultades institucionales con las que se encuentra la acción filantrópica organizada. Las fundaciones empresariales tienen un papel relevante en las donaciones monetarias, en un escenario en el que la ayuda suele estar bastante concentrada tanto por el número de organizaciones implicadas como por la distribución geográfica de las mismas.

La Generosidad en México es el segundo volumen de una serie que puede ayudar a conocer de manera objetiva el alcance del voluntariado y la filantropía en México, e indirectamente a promover la solidaridad organizada en el país.

Referencias

Fitzgerald, D. (1986). Exporting American Agriculture: The Rockefeller Foundation in Mexico, 1943-53. Social Studies of Science, 16(3), 457-483.

Para citar esta reseña:

Maya-Jariego, I. (2018). Book review of Generosidad en México II. Fuentes, cauces y destinos by Jacqueline Butcher. Voluntas. International Journal of Voluntary and Nonprofit Organizations. DOI: 10.1007/s11266-017-9930-5


Morocco Open Education Day 2018

Participantes en el OED2018 en Marrakech

Jornadas de Educación Abierta y Ciencia Digital en la Universidad Cadi Ayyad de Marrakech

Las universidades Cadi Ayyad (Marrakech) e Ibn Zohr (Agadir) organizaron el encuentro internacional “Open Education Days” (OED2018), celebrado en Marrakech entre los días 22 y 24 de enero. En las jornadas, que se realizaron en el marco del proyecto OpenMed, participaron más de 70 expertos, investigadores y profesionales, con experiencia en la producción de recursos educativos abiertos. Las jornadas le dan continuidad a la Declaración de Marruecos sobre Recursos Educativos abiertos, que contribuyó al diseño de una estrategia nacional sobre educación abierta.

Los rectores de las universidades marroquíes participantes, junto con los representantes del Ministerio de Educación de Marruecos y otras instituciones de enseñanza superior, subrayaron la importancia de las prácticas educativas abiertas para la innovación pedagógica, la mejora de la enseñanza y la democratización de la educación en la región. La universidad de Marrakech presentó la experiencia del centro de innovación educativa, con el que proporcionan apoyo al profesorado para la reutilización de contenidos abiertos, la elaboración de materiales digitales y el diseño de MOOCs.

Entre otras experiencias, investigaciones y buenas prácticas, se presentaron las siguientes:

  • Maroc Université Numérique (MUN) es una plataforma para el desarrollo de cursos online y contenidos digitales en las universidades del país. En 2017 apoyó un total de 49 proyectos para el diseño de MOOCs, promoviendo la formación del profesorado en competencias técnicas y la coordinación de los esfuerzos de diferentes universidades. Una parte de estos proyectos se centran en iniciativas de e-learning y formación a distancia.
  • La política abierta de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) es una experiencia pionera en la articulación de la educación abierta en el plano institucional.
  • Varias universidades marroquíes participan en el proyecto Experes para fomentar el uso de las tecnologías de la información en la experimentación científica.
  • El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades de la Universidad de Sevilla (LRPC) (HUM-059) presentó un estudio que identifica varios perfiles de usuarios de los cursos masivos en línea (MOOCs), y sirve para proponer algunas estrategias específicas con las que mejorar el aprovechamiento académico en cada caso.

Algunas lecciones aprendidas

Isidro Maya Jariego (Foto: Daniel Villar Onrubia)

En la enseñanza universitaria, los MOOCs ofrecen oportunidades para superar los problemas de accesibilidad y promover experiencias interculturales. También pueden contribuir a la innovación pedagógica. Es un tipo de cursos que favorece la internacionalización y que permite la formación a distancia. Sin embargo, en su implementación se encuentran con elevadas tasas de abandono y con frecuencia se mantienen las estrategias de enseñanza tradicionales.

Para afrontar dichos problemas es importante considerar los diferentes perfiles de usuario, así como el itinerario que siguen cada uno de ellos. De hecho, los aspectos motivacionales y las competencias de auto-regulación parecen resultar claves en el buen aprovechamiento de la formación online.


Mantenimiento a largo plazo de la prevención basada en la evidencia

DarmstadtKoeln (CC BY-SA 2.0)

Sostenibilidad de las coaliciones comunitarias

Las coaliciones comunitarias se han convertido en uno de los mecanismos claves de prevención en el nivel comunitario. Una de sus ventajas a priori es que pueden contribuir al mantenimiento del impacto de la intervención, a través de cambios en las maneras de organizarse y distribuir recursos en la comunidad.

Por eso una de las cuestiones abiertas es qué ocurre cuando se termina la financiación para este tipo de iniciativas. Es una manera de valorar la sostenibilidad de la intervención. En Tennessee (Estados Unidos) se realizó un amplio estudio para valorar la supervivencia de las coaliciones para la prevención de drogodependencias, un lustro después de su implementación inicial. Los resultados mostraron buenos indicadores de sostenibilidad:

  1. El 70 por ciento de las coaliciones comunitarias seguían en funcionamiento cinco años y medio después de que hubiese finalizado la financiación federal. En la obtención de estos resultados tan positivos parece haber jugado un papel clave el desarrollo de capacidades del personal encargado de las acciones preventivas, concretamente (a) la formación continua de alta calidad y (b) la asistencia técnica. Estos resultados son consistentes con otras evidencias previas que muestran la importancia de las capacidades organizativas. En este caso, el personal fue entrenado en cómo reclutar nuevos miembros, cómo conseguir recursos financieros, como diseñar e implementar intervenciones, etcétera.
  2. Sin embargo, sólo el 42 por ciento de las intervenciones eran prácticas basadas en la evidencia (PBE). Pese a que tenemos constancia de que las PBE obtienen por lo general un mayor impacto. Por eso se ha sugerido que los financiadores podrían ser más rigurosos y exigentes sobre el tipo de programas a los que asignan subvenciones.
  3. En cualquier caso, las intervenciones también mostraron un nivel muy elevado de sostenibilidad a corto y medio plazo. Los predictores de sostenibilidad en el nivel de las PBE fueron el aumento en recursos, datos y capacidades a lo largo del tiempo. Una vez más, organizaciones con más conocimiento experto, mayor formalización y más recursos mostraron mayor sostenibilidad.
  4. En la selección y continuidad de las PBE, resultó especialmente relevante su versatilidad, de modo que pudiesen probarse e implementarse en pequeños pasos.

Referencia

Este comentario está basado en el siguiente artículo:

  • Johnson, K., Collins, D., Shamblen, S., Kenworthy, T. & Wandersman, A. (2017). Long-Term Sustainability of Evidence-Based Prevention Interventions and Community Coalitions Survival: a Five and One-Half Year Follow-up Study. Prevention Science, 18 (5), 610-621. [Prevention Science]

Seis principios para promover la equidad a través de coaliciones comunitarias

Las coaliciones son una estrategia cada vez más utilizada, que se ha mostrado efectiva en los cambios de nivel comunitario e incluso macro-social. Por ejemplo, recientemente un grupo de psicólogos comunitarios elaboraron un listado de principios para el funcionamiento efectivo de las coaliciones comunitarias que pretenden promover la equidad y la justicia. Son los siguientes:

  1. Abordar explícitamente la cuestión de la injusticia social y económica.
  2. Seguir un enfoque de desarrollo comunitario en el que los residentes tienen el mismo poder para determinar la agenda de la coalición y la asignación de recursos.
  3. Recurrir a la organización comunitaria como parte del proceso, contribuyendo al liderazgo y el poder de los residentes.
  4. Centrarse en las políticas y en el cambio estructural.
  5. Basarse en la gran cantidad de investigaciones de las últimas cuatro décadas que demuestran qué estrategias resultan efectivas en los contextos comunitarios.
  6. Facilitar la colaboración y el liderazgo entre los participantes.
  7. Desarrollar estructuras que faciliten la colaboración y el liderazgo comunitario.

Para saber más

Wolff, T., Minkler, M., Wolfe, S., Berkowitz, B., Bowen, L., Dunn Butterfoss, F., … & Lee, K. (2017). Collaborating for equity and justice: Moving beyond collective impact. Nonprofit Quarterly, 9. [NPQ]


Empatía, iniciativa y participación comunitaria en adolescentes

Community Eye Health, Victoria Francis (CC BY-NC 2.0)

Predictores de implicación comunitaria temprana

La implicación comunitaria temprana predice la participación cívica y el voluntariado durante la vida adulta. La implicación de los adolescentes y jóvenes resulta beneficiosa además tanto individualmente como a nivel comunitario.

Un estudio reciente con adolescentes y jóvenes adultos muestra que tanto el interés en mejorar personalmente como la motivación de cuidar a los demás se relacionan con una mayor implicación comunitaria entre los más jóvenes. Entre otras observaciones, se indica que:

  • La empatía, la capacidad de iniciativa y la autoestima se relacionan positivamente con la preocupación por las generaciones futuras (o “generatividad”). (La iniciativa es la habilidad de estar motivado, manteniendo la intención y el esfuerzo hacia una meta).
  • La participación en actividades vecinales y de voluntariado contribuye al desarrollo positivo de los jóvenes.
  • La “generatividad” se asocia con mayor capacidad de auto-regulación y auto-eficacia durante la adolescencia, y es un antecedente directo de la implicación comunitaria.

Desde el punto de vista de la intervención se recomienda la implementación de programas que fomenten la iniciativa y la empatía durante la adolescencia.

Referencia

  • Lawford, H. L., & Ramey, H. L. (2017). Predictors of Early Community Involvement: Advancing the Self and Caring for Others. American Journal of Community Psychology, 59(1-2), 133-143. [AJCP]

La participación como aprendizaje

La participación en general y el voluntariado en particular proporcionan una experiencia transformadora. La implicación temprana en iniciativas ciudadanas y en acciones de colaboración con la comunidad permiten el desarrollo de competencias y valores que se traducen en una mayor participación comunitaria durante la vida adulta. En cualquier caso, el proceso de aprendizaje no termina con la adolescencia. La vida asociativa sigue siendo uno de los ámbitos fundamentales de socialización durante la vida adulta y, en su caso, de transformación personal. Estos son algunos de los ámbitos en los que se pueden desplegar las competencias de participación:

  • Coaliciones comunitarias.
  • Campañas de concienciación ciudadana.
  • Iniciativas de acción social.
  • Experiencias de desarrollo comunitario.
  • Actividades de consultoría organizativa.
  • Diseño y desarrollo de contextos alternativos, grupos de auto-ayuda…
  • Usos de tecnologías para la acción social.

Conclusiones similares se extraían en el XIX Congreso Estatal de Voluntariado que se celebró en Sevilla en noviembre:


De la adversidad infantil a la violencia entre adolescentes

The Busy Gang, by Lars Dahlin (CC BY-NC-ND 2.0)

Espiral de trauma y violencia en adolescentes de bandas urbanas

En Estados Unidos hay unas 30.000 bandas en las que participan más de 750.000 jóvenes. La adversidad infantil y la poli-victimización durante la infancia (es decir, la exposición a diferentes formas de trauma y estrés) son un antecedente directo de la participación en bandas y el ejercicio de la violencia en las mismas.

Entre los factores de riesgo que predicen la incorporación a bandas durante la adolescencia se han documentado:

  • Los problemas económicos.
  • Pertenecer a hogares en situación de pobreza.
  • La exposición a la violencia.
  • La percepción de la escuela como un lugar inseguro.
  • La adversidad infantil, las experiencias traumáticas y la poli-victimización.

El ciclo de la violencia

La victimización y la violencia se refuerzan mutuamente. Una investigación cualitativa con adolescentes afroamericanos y latinos en Milwaukee (Wisconsin) ilustra la espiral de trauma y violencia en la que se ven envueltos:

  1. Las víctimas de experiencias traumáticas durante la infancia pueden experimentar secuelas psicológicas, tales como estrés postraumático, depresión y abuso de drogas.
  2. La exposición al trauma conduce a la normalización de la violencia (por un proceso de habituación o desensibilización), lo cual lleva a un proceso acumulativo de exposición a la violencia y la adversidad.
  3. La combinación de violencia en la familia y el barrio lleva a muchos adolescentes a buscar seguridad y afiliación en las bandas, que también les permiten obtener beneficios económicos (normalmente a través de la venta de drogas y actividades ilícitas).
  4. Sin embargo, la implicación en bandas suele conducir a más violencia y a una exposición acumulativa a procesos de trauma y victimización. Muchos reportan sentimientos de culpa e inseguridad, y conductas de venganza e hipervigilancia como parte de su participación en las bandas.
  5. El resultado frecuente es, de nuevo, ansiedad, depresión, estrés postraumático y agresión.

Los barrios con bandas

Las bandas son un fenómeno prevalente en barrios desfavorecidos o devastados, en los que hay una concentración de pobreza, drogas y violencia. La exposición directa y vicaria a la violencia forma parte del proceso de socialización. La prevalencia del comportamiento tiene un efecto de norma social. Con frecuencia, los niños han sufrido en la familia maltrato o abuso sexual, o han estado expuestos al abuso de drogas y la violencia entre sus padres. En ocasiones tienen que cuidar de sus hermanos. En general perciben que tienen opciones limitadas, que no pueden salir de las bandas ni de un estilo de vida delincuencial. Las bandas cumplen un papel central en sus vidas, de modo que desarrollan un fuerte lazo entre los miembros. Esta investigación cualitativa documenta la percepción de los adolescentes:

“Yo entré en la banda porque creo que no tenía otra opción”.

“En cinco años me veo muerto, en la cárcel o huyendo”.

Notas para la intervención

Esta investigación muestra el reforzamiento mutuo entre diferentes factores de riesgo, y el carácter acumulativo de diferentes experiencias de estrés. Las acciones preventivas durante la infancia para colectivos en alto riesgo pueden resultar especialmente eficientes en dicho contexto.

  1. Las intervenciones con adolescentes miembros de bandas deben incorporar acciones para el tratamiento de las experiencias traumáticas.
  2. También resultan pertinentes los programas de intervención temprana y prevención secundaria, con niños que han estado expuestos (o han sido testigos de) violencia.
  3. Las iniciativas para promover un empleo son prioritarios en los contextos de pobreza urbana. Otros factores protectores documentados son el comportamiento positivo de los iguales y la implicación religiosa.
  4. La rehabilitación y reintegración de los miembros de bandas en la comunidad suelen implicar “entrenamiento en habilidades, mediación familiar y comunitaria, y programas intensivos de salud mental individualizados”.

Referencia

Este comentario está basado en:

Quinn, K., Pacella, M. L., Dickson‐Gomez, J., & Nydegger, L. A. (2017). Childhood adversity and the continued exposure to trauma and violence among adolescent gang members. American Journal of Community Psychology, 59(1-2), 36-49. [AJCP]


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