Archivo de la categoría: Barrios

Paseos por San Pablo y el Casco Histórico

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Paseos

Jane’s Walk organiza el próximo fin de semana sendos paseos por barrios de Sevilla, con el enfoque participativo habitual. Los vecinos se implican en narrar su propio entorno y el desarrollo de redes entre los participantes.

No pases de tu barrio

  • “No pases de tu barrio” es un paseo organizado por el Polígono San Pablo en el que participan algunas de las entidades con arraigo en esta zona:  la Asociación Scout Inti-Raymi, la Asociación 15M, la Peña Flamenca o la Asociacion de Vecinos Raíces, entre otras. Los participantes realizarán un mapeo colectivo detectando necesidades y aspiraciones de los residentes en el barrio.

LiliWalk

También está previsto realizar pronto un paseo por los Tres Barrios y Amate.

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Inclusión Social en Zonas Vulnerables: la Feria de Empleo Red Sevilla Norte

El Polígono Norte y su entorno se ubica entre los distritos Macarena y Norte de la ciudad de Sevilla. Sus indicadores de bienestar, salud y calidad de vida ubican a sus habitantes entre los más desfavorecidos de la ciudad. Diferentes informes identifican carencias básicas en el ámbito de la salud y la sexualidad (embarazos adolescentes, consumo de drogas, prácticas alimentarias poco saludables); familias (redes sociales desestructuradas, sexismo en roles de género); educación y formación (alto fracaso escolar, escasez de participación en las AMPAS); y empleo (alta tasa de desempleo, actitudes poco favorables hacia la economía formal, segmentación por sexos). La cercanía del asentamiento chabolista de El Vacie requiere un esfuerzo para los recursos comunitarios de la zona, ya que su atención educativa, sanitaria y de inserción laboral es a veces asumida por profesionales de esta zona.

Frente a ello, a lo largo de las últimas décadas se han puesto en marcha diferentes intervenciones integrales, generalmente con apoyo de financiación europea, y donde los diferentes dispositivos públicos (regionales y locales) han dinamizado propuestas de desarrollo sociocomunitario. Actualmente, el barrio no cuenta con esta financiación transnacional, si bien el trabajo en red entre las entidades del barrio se ha mantenido en el tiempo. De entre sus diferentes expresiones, cabría selañar la Red Sevilla Norte, una coalición comunitaria integrada por instituciones públicas,  entidades sociales y asociaciones de barrio especialmente dirigida hacia la dinamización sociolaboral de la zona.

El trabajo del Grupo Motor de la Red Sevilla Norte ha mantenido el espíritu colaborativo que la originó, promoviendo el ajuste comunitario de las políticas públicas, tales como los servicios de empleo y los recursos municipales. Además, progresivamente se va incorporando el tejido empresarial de la zona. Combina, por tanto, un enfoque integral de dinamización social del barrio junto con programas de intermediación laboral. La participación comunitaria del conjunto de entidades es clave para explicar el mantenimiento de esta red de entidades a lo largo de estos últimos años.

La 2ª Feria de Empleo Red Sevilla Norte

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En el marco de estas actividades conjuntas, la Red Sevilla Norte organiza el próximo 20 de octubre de 2016 la segunda edición de la Feria de Empleo Red Sevilla Norte. Tendrá lugar en el Centro Social Polivalente Hogar Virgen de los Reyes de Sevilla. El evento contará con stands informativos de empresas de la zona que estarán disponibles para atender las consultas y demandas laborales de la ciudadanía.

De igual manera, se ofrecerán talleres complementarios realizados por instituciones públicas y entidades de la zona de manera gratuita y que atenderán las siguientes temáticas:

  • Motivación y coaching hacia la búsqueda de empleo
  • Recursos del Servicio Andaluz de Empleo. Funcionamiento de su oficina virtual y oportunidades de empleo en el exterior.
  • Procesos de selección y entrevistas laborales
  • Acreditación de competencias profesionales

El horario de la Feria de Empleo Red Sevilla Norte será desde las 10:00h. a 14:30h. y de 16:30h. hasta las 18:00h.

Más información:


Rochelambert para guiris

RocheGlobal Experience Office in Jane’s Walk

Los paseos comunitarios Jane’s Walks son una invitación a “explorar la ciudad, conectar con vecinos y contar historias sobre tu comunidad”. El 11 de mayo, un grupo de estudiantes de la Northeastern University (Boston, Estados Unidos) realizó una visita guiada a Rochelambert, experimentando con la confluencia de miradas del turista y el etnográfo. “Como en La tesis de Nancy, lo que para un turista es un problema de comunicación personal para un etnógrafo es una ‘lección aprendida'”.

Un barrio habitable con estabilidad residencial

IMG-20160512-WA0006La primera parada fue en la Inmobiliaria Gallo, donde José contó la historia y la evolución urbana de la zona. Rochelambert se construyó en los años 1970 en una zona de campo. La constructora Urbis desarrolló una promoción de viviendas sociales. “Fue una de las primeras zonas de Sevilla en la que se empezó a construir una ciudad diferente, con calles anchas, zonas peatonales, aparcamientos, bloques armoniosos… Hasta entonces teníamos la herencia de la ciudad feudal, con calles estrechas y una normativa antigua sobre la construcción de viviendas”. Rochelambert ocupa 180.000 metros cuadrados, con unas 4.000 viviendas, en su mayoría para familias, con 3 o 4 dormitorios.

El barrio tiene bastante estabilidad. Una gran parte de los primeros ocupantes siguen residiendo en la zona, después de 30 o 40 años, e incluso “vuelven a Rochelambert los nacidos aquí, después de haber vivido fuera por un tiempo”. En sus inicios hubo movimientos asociativos y vecinales bastante activos, “tanto de grupos cristianos como de vecinos que se organizaron en contra de un pararrayos radioactivo”. El barrio tiene buenas insfraestructuras y las paradas del Metro “nos han puesto en el centro de la ciudad”.

Participación, relaciones personales y capacidad de resistencia

IMG-20160512-WA0004Pese a que en algún momento se ha transmitido una imagen distorsionada de Rochelambert, los vecinos son conscientes de las fortalezas del barrio y de su capacidad de resistencia. En la Asociación de Vecinos Al-Quivir mostraron fotografías de las actividades culturales, los jardines comunitarios y las acciones de mejora del barrio que se han llevado a cabo en los últimos años. Loli Morales, presidenta de la asociación, indicó que “el barrio ha ido envejeciendo y se hace necesario ir renovando las infraestructuras. Los vecinos siempre están pendientes de reivindicar reparaciones y están atentos a que se cuide el entorno”. Por su parte, el grupo parroquial Paz y Misericordia presentó la actividad de recogida de alimentos con la colaboración de comerciantes y vecinos, y comentó la importancia simbólica de la hermandad para los residentes en el barrio. También se visitaron algunos de los puntos de encuentro del barrio, una función que cumplen las zonas peatonales, el mercado o los parques infantiles.

IMG-20160512-WA0003José Antonio contó la experiencia de un movimiento vecinal que se opuso a la construcción de un parking subterráneo y consiguió parar la iniciativa: “aquí tenemos 300 aparcamientos en superficie y los vecinos no veían la necesidad de construir un parking. El ayuntamiento y una promotora decidieron construir un aparcamiento subterráneo, junto con un edificio, sin consultar a los vecinos. Nosotros no vimos la necesidad, porque al final nos supondría pagar por una plaza de parking en un sitio en el que ya teníamos aparcamiento. Así que nos organizamos. Con la participación de los presidentes de comunidad en cada bloque nos coordinamos; cada vecino empezó a pagar un euro al mes para los gastos de carteles, desplazamiento y abogados; como pensábamos que las gruas vendrían de madrugada, hacíamos patrullas durante la noche… La prensa se hizo eco y tuvimos claro que esta batalla iba a ser ganada, que las cosas no se imponen… Creo que en eso fue importante contar en el barrio con gente que había vivido la transición de la dictadura a la democracia y sabía de la importancia de la participación política. La lucha duró cinco meses, y al final conseguimos parar el parking. Desde entonces mantenemos la amistad, porque aquello nos unió mucho”.

Políticas públicas y desarrollo comunitario

IMG-20160512-WA0002El recorrido terminó en el Centro de Salud Amate. En el caso de Rochelambert se constata la importancia de la participación comunitaria de una parte de los vecinos desde los orígenes del barrio, la existencia de zonas comunes y un fuerte sentido de comunidad. También se hizo referencia a las políticas públicas de salud y bienestar, o los desarrollos recientes del carril bici y el Metro. Finalmente, las participantes -estudiantes norteamericanas- compartieron sus impresiones sobre el paseo comunitario en Rochelambert:

  • “Me ha gustado ver que los vecinos están orgullosos de su comunidad, de su barrio, y que los que participan en la asociación de vecinos están felices de participar”.
  • “Hemos andado relativamente poco, pero todos los servicios estaban aquí: los colegios, los centros de salud, la asociación de vecinos. Eso es impensable en muchas ciudades de Estados Unidos. En la organización urbana es importante que los servicios estén distribuidos en las comunidades, descentralizados”.
  • “A mi me ha interesado comprobar que igual en España, que en China o en Francia, la gente se organiza cuando tiene un problema o simplemente para cubrir sus necesidades”.
  • “Los más jóvenes se van, pero luego vuelven, porque están conectados con el barrio. Las generaciones de los más mayores tienen unos valores de implicación cívica y un sentido de comunidad que sigue trayendo a los jóvenes de vuelta”.
  • “Yo me he quedado con la importancia de los espacios comunes como valor”.
  • “Es interesante que diferentes organizaciones, como la iglesia y las asociaciones, colaboran y hacen cosas juntos”.
  • “En un barrio hay muchas perspectivas, cada uno ve las cosas desde su experiencia personal, pero finalmente todos pueden contribuir a conseguir las metas aportando su bagaje”.
  • “Un barrio no viene dictado por el beneficio económico y eso es algo que tienen que saber las empresas inmobiliarias y los planificadores urbanos”.
  • “En la asociación dijeron que no tienen afiliación política y eso me llamó la atención, porque en Estados Unidos es común encontrar una declaración partidista por parte de las entidades vecinales”.
  • “Mi impresión es que en este barrio se respira vida comunitaria, que hay reacción de algunos grupos de ciudadanos cuando les quieren imponer un parking o una visión distorsionada del barrio, y que tienen bastante presencia las tradiciones y los valores católicos”.
  • “Sí, es curioso que cuando en el resto del mundo estamos pensando en más coches y en miles de kilómetros de carreteras, hay gente que lo que quiere es mantener sus valores y su cultura”.
  • “Creo que hay un sentido de familia, de unidad, una mentalidad en la que es importante proteger tu propio espacio, respetarlo, y conservar el entorno en el que vives“.
  • “Me han inspirado las fotos de la asociación sobre las reformas en el barrio, porque muestran que se pueden hacer cosas, que se puede ser productivo, que es posible cuando te unes con otros y trabajas por metas comunes”.
  • “Cuando piensas en una ciudad, al final lo que importan son las necesidades de la gente“.
  • “En la asociación hemos visto varias mujeres, porque las mujeres son constructuras de comunidad“.

Violencia de pareja, barrios y depresión

Terren in Virginia (CC BY 2.0)

Chicago Skyline, Terren in Virginia (CC BY 2.0)

Efectos protectores del barrio en la depresión por violencia de pareja

La investigación sobre barrios se ha centrado sobre todo en describir los factores de riesgo y el impacto psicológico de los contextos desfavorecidos. La desventaja económica, la prevalencia de la violencia, las condiciones ambientales de riesgo o, en general, vivir en barrios con problemas se relacionan con el estrés, la depresión y los problemas de comportamiento. Un estudio reciente realizado en Chicago se centra en cambio en evaluar el efecto de las condiciones positivas del barrio en la salud mental.

Se trata de una investigación que analizó la existencia de violencia de pareja y los síntomas depresivos asociados en una muestra longitudinal de 2.959 mujeres en 80 barrios de Chicago. Se examinaron tanto (a) los efectos directos de la cohesión y la conectividad social del barrio en la depresión, como (b) el efecto moderador en los síntomas depresivos.

  • Los resultados mostraron un efecto directo significativo de los mecanismos de apoyo del barrio en la reducción de los síntomas depresivos. Concretamente, la cohesión social, el sentido de eficacia colectiva, la interacción social entre vecinos y el número de familiares y amigos en el barrio se asociaron con una menor presencia de síntomas depresivos.
  • Hubo menos evidencias (y en todo caso menos pronunciadas) del papel moderador (de mediación o indirecto) del barrio en la reducción del impacto de la violencia de pareja en los síntomas depresivos. De hecho, se llegó a observar, en sentido contrario a lo esperado, que tener más familiares o amigos en el barrio aumentaba el impacto de la violencia de pareja en los síntomas depresivos.

Esta investigación recuerda los estudios sobre el efecto directo y el efecto amortiguador del apoyo social en el bienestar psicológico en el plano individual. En general se ha observado que las evidencias de efecto directo suelen encontrarse con indicadores estructurales de las redes sociales, mientras que el efecto amortiguador se observa con indicadores de la percepción de apoyo disponible.

Es interesante destacar dos elementos al respecto:

Referencia del artículo:

Wright, E.M., Pinchevsky, G.M., Benson, M.L. & Radatz, D.L. (2015). Intimate partner violence and subsequent depression: examining the roles of neighborhood supportive mechanisms. American Journal of Community Psychology, 56 (3-4), 342-356. [AJCP]


El futuro de la psicología comunitaria

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La conferencia de Swampscott (Boston) celebrada en 1965 se suele tomar como referencia del nacimiento de la psicología comunitaria. En dicho encuentro un grupo de profesionales de la psicología que trabajaban en Centros de Salud Mental Comunitaria (1) se propusieron asumir el rol de agentes de cambio comunitario y (2) reclamaron la necesidad de ubicar los procesos psicológicos en el contexto del sistema social más amplio, prestando atención a la interacción del comportamiento individual con los contextos comunitarios en los que se desarrolla.

Esta semana se celebra en Lowell el XV Congreso de la Sociedad para la investigación y la acción comunitaria, con el que se van a conmemorar 50 años de psicología comunitaria. En este contexto resulta oportuno reflexionar sobre los desarrollos que han tenido lugar en este tiempo y preguntarse cuáles son los nuevos retos que tiene planteados la psicología comunitaria en el futuro.

Precisamente una de las actividades previstas consiste en compartir visiones de la psicología comunitaria a medio plazo. ¿Cómo será la psicología comunitaria en 2065?

Si no puedes participar en la sesión,


El Foro Oromana como tercer lugar

image001“El Foro Oromana es una asociación que pretende promover el debate democrático, la participación comunitaria y la sociedad civil en y desde Alcalá de Guadaíra”.

El Foro Oromana se ha caracterizado desde su fundación en 2002 por (a) ofrecer oportunidades para el debate reflexivo sobre Alcalá y temas de interés general; (b) proporcionar un lugar de encuentro de carácter transversal, donde pueden converger diversos puntos de vista; y (c) por un clima humano excelente.

Forzando el paralelismo, podríamos compararlo con lo que Ray Oldenburg definió como “terceros lugares”. Son espacios públicos, diferentes al hogar o al lugar de trabajo, donde la gente puede reunirse informalmente y mantener una conversación. Pueden ser un café, una librería, una zona de mercadillo o incluso una peluquería. Normalmente son sitios agradables, donde hay comida y bebida, y se puede mantener una conversación. Estos espacios son esenciales en la existencia de una vida comunitaria activa o incluso sirven como fundamento de la vida democrática.

Los terceros lugares:

  • (a) contribuyen a la cohesión de la comunidad, puesto que permiten a los residentes relacionarse entre sí,
  • (b) sirven para la asimilación de los recién llegados,
  • (c) permiten reunirse a gente con intereses diversos, que de otra forma no se encontrarían,
  • (d) son sitios de encuentro en situaciones de emergencia,
  • (e) facilitan que emerjan personajes populares, que son conocidos por todos y se preocupan por el vecindario,
  • (f) son un espacio de encuentro intergeneracional,
  • (g) funcionan como las “sociedades de ayuda mutua”, facilitando el intercambio de recursos y apoyo,
  • (h) proporcionan un clima festivo y de amistad,
  • (i) promueven el sentido de pertenencia en la comunidad,
  • (j) son foros de debate político e intelectual, y
  • (k) hacen las veces de oficinas informales, en los que la gente es más localizable.

Comunidad y diversidad

DryHundredFear, Silent Diversity  (CC BY 2.0)

DryHundredFear, Silent Diversity (CC BY 2.0)

Diversidad y sentido de comunidad son valores centrales de la psicología comunitaria. La intervención en barrios suele promover tanto la cohesión social como el respeto de las minorías. Sin embargo, entre ambos parece darse una relación dialéctica, de modo que potenciar simultáneamente el sentido de comunidad y el respeto por la diversidad constituye una paradoja de los psicólogos comunitarios:

  • Por un lado, los barrios residencialmente integrados promueven el respeto a las minorías en mayor medida que los barrios segregados. Bajo determinadas condiciones, las oportunidades de interacción entre colectivos diversos reducen los prejuicios y la violencia entre grupos.
  • Por su parte, las redes personales densas se asocian con el sentido de pertenencia al barrio en mayor medida que las redes fragmentadas y dispersas. La homogeneidad demográfica puede asociarse con mayores niveles de cohesión social.

En consecuencia, se da una relación inversa entre las condiciones que promueven la diversidad y las que promueven el sentido de comunidad.

Zachary P. Neal y Jennifer W. Neal desarrollaron un modelo de simulación precisamente para comprobar que la relación negativa entre diversidad y sentido de comunidad suele darse de forma natural en los barrios siempre que se definan dos tendencias en la formación de relaciones: (1) la homofilia (o tendencia a forjar relaciones entre personas similares) y (2) la proximidad (o tendencia a forjar relaciones con los que viven cerca).

Por el contrario, en el Modelo Basado en Agentes (ABM) de dicho estudio, esta relación inversa solamente no se observó bajo condiciones de interacción poco realistas en entornos naturales.

De este estudio pueden derivarse al menos dos conclusiones para la práctica de la intervención comunitaria:

  • Los valores centrales se complementan entre sí: se hace necesario asumir dicha tensión dialéctica para equilibrar adecuadamente las aspiraciones de la intervención comunitaria.
  • La potenciación excesiva del sentido unitario de comunidad puede traducirse en prácticas excluyentes o falta de tolerancia a las minorías. Los múltiples sentidos de comunidad y las identidades transversales constituyen una realidad más compleja, y también más compatible con el respeto a la diversidad.

Referencia del artículo:

Neal, Z. P. & Neal, J. W. (2014). The (In)compatibility of Diversity and Sense of Community. American Journal of Community Psychology, 53, (1-2), 1-12. [AJCP]


Barrios rurales y agresión infantil

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Ian Sane (CC BY 2.0)

El comportamiento de agresión física durante la infancia es un factor de riesgo del fracaso escolar, los problemas de salud mental y las probabilidades de implicarse en actos delictivos durante la adultez.

Un estudio reciente analizó el efecto del barrio en el comportamiento agresivo en pre-adolescentes de una comunidad rural. En los contextos rurales parece haber menos incidencia de la delincuencia que en entornos urbanos. Además, las fuertes relaciones entre familias parecen frenar las dinámicas de contagio del comportamiento agresivo. Sin embargo, las dificultades para acceder a recursos sociales y la emigración de adultos que pueden ejercer de modelos positivos de comportamiento, constituyen factores de riesgo específicos.

La investigación sirvió para demostrar tres maneras diferentes en las que el barrio influye en el comportamiento:

  • La relación directa con amigos con comportamientos violentos. El grupo de amigos constituye un microsistema muy importante en la socialización de los adolescentes. La interacción continuada con iguales genera un impacto inmediato en su comportamiento.
  • El contagio de los comportamientos violentos prevalentes en el barrio. Estar expuesto a comportamientos negativos en el barrio genera procesos de “contagio” o difusión a través de mecanismos de aprendizaje social. De hecho, los niveles de delincuencia en el barrio suelen asociarse positivamente con la prevalencia de la agresión en niños.
  • El impacto indirecto en los estilos educativos de los padres. Cuando los padres o los cuidadores son conscientes de la extensión de los problemas de comportamiento en el barrio –tales como la pertenencia a bandas, el tráfico de drogas y otros actos delictivos-, tienden a reducir los estilos de socialización positivos. Por tanto, el barrio también afecta a los mecanismos de control social.

Barrios y comportamiento

Los barrios son entornos meso-sociales con efectos directos e indirectos sobre el comportamiento individual. Ponen en marcha mecanismos de control social, aprendizaje vicario y normas sociales de comportamiento. Entre otras dinámicas, pueden influir a través de:

  1. Las oportunidades disponibles para los residentes. Por ejemplo, en los barrios desfavorecidos, con una alta prevalencia del desempleo y escasos ingresos familiares, son más frecuentes los problemas de conducta, los embarazos adolescentes y la delincuencia juvenil.
  2. Los estresores a los que está expuesta la población. La contaminación, el ruido del tráfico o el hacinamiento afecta a la salud de la población y se relaciona también con las dificultades de aprendizaje.
  3. Las normas de comportamiento prevalentes en entorno. El vandalismo, la exposición a la violencia, la presencia de bandas y el tráfico de drogas se relacionan con la prevalencia de estrés postraumático, depresión y problemas de conducta, entre otros.
  4. Los recursos disponibles en la comunidad. El sentido de comunidad, las relaciones de apoyo y la existencia de un porcentaje amplio de residentes de larga duración funcionan como recursos protectores, con impacto positivo en la comunidad.

Referencia del artículo:

Bowen, N.K. & Wretman, C. J. (2014). Rural Neighborhoods and Child Aggression. American Journal of Community Psychology, 54, 304-3015. [AJCP]


Barrios, violencia indirecta y salud mental

Daniel Kulinski (CC BY-NC-SA 2.0)

Daniel Kulinski (CC BY-NC-SA 2.0)

La violencia es la primera causa de muerte entre los jóvenes de la población negra en Estados Unidos. Además, estar expuesto a la violencia en el barrio de residencia se relaciona con problemas de salud mental, estrés postraumático y problemas de conducta. De acuerdo con los estudios epidemiológicos, la mitad de los jóvenes de barrios pobres en Estados Unidos han sido testigos de la violencia y más de dos tercios han escuchado hablar de incidentes violentos.

Pese a que la prevalencia de la violencia en el barrio tiene en general un impacto en la salud mental de los residentes, esta es mayor mientras más cercana sea la experiencia de la misma. Por ejemplo, la violencia indirecta contra familiares es más perjudicial que la violencia contra extraños; igual que ser testigo de la violencia es un factor de riesgo más fuerte que escuchar hablar sobre la violencia que tiene lugar en el barrio.

Tipos de violencia y roles de género

Un estudio reciente comprobó el impacto diferencial en chicos y chicas de la exposición directa o indirecta a la violencia. La investigación se llevó a cabo con los usuarios de un programa para jóvenes con problemas de conducta en Chicago, y contó con la participación de un padre o tutor de cada joven. Los resultados mostraron el papel moderador del género. Concretamente:

  1. Haber sido víctima directa de la violencia es un factor de riesgo para la salud mental de los jóvenes, con independencia del género, y se asocia significativamente con síntomas de estrés postraumático.
  2. Sin embargo, la exposición indirecta a la violencia –especialmente cuando se trata de miembros de la propia familia- sólo fue un riesgo significativo para la salud mental de las niñas.

Estos resultados pueden relacionarse con la diferenciación de los roles de género: las chicas suelen estar más sujetas al control y la supervisión parental, y es más probable que tengan el papel de cuidadoras en la familia.

Resulta de interés añadir que la supervisión parental suele reducirse progresivamente a medida que los hijos crecen y que el descenso es más acusado cuando los jóvenes están expuestos a la violencia de manera consistente en los barrios desfavorecidos, especialmente en el caso de los chicos.

Implicaciones para la intervención

  • La evaluación clínica debe tomar en consideración las experiencias vicarias de violencia, especialmente en contextos de exclusión social.
  • Debe prestarse especial atención a los barrios desfavorecidos, donde son más probables este tipo de problemas, lo cual aumenta la probabilidad no sólo de ser víctima directa sino de ser testigo de incidentes violentos o incluso estar expuesto a la normalización de la violencia.
  • También se recomienda centrarse en estrategias de resiliencia de carácter compensatorio para los jóvenes en estos contextos.

Referencia del artículo:

Javdani, S., Abdul-Adil, J., Suarez, L., Nichols, S.R., Farmer, A.D. (2014). Gender Differences in the Effects of Community Violence on Mental Health Outcomes in a Sample of Low-Income Youth Receiving Psychiatric Care. American Journal of Community Psychology, 53 (3-4), 235-248. [AJCP]


Regreso al futuro: el perfil del psicólogo comunitario y de la intervención social

IMG_7760iLos orígenes de la psicología comunitaria están asociados a la transformación de los servicios de salud mental. En Estados Unidos los centros de salud mental comunitaria empiezan a poner un mayor énfasis en la prevención y en la actuación en barrios y comunidades en la década de los 1960. Se ponen en marcha estrategias de promoción y organización comunitaria, se desarrollan contextos alternativos e iniciativas de auto-ayuda, se extienden las dinámicas participativas y de investigación-acción. Esto supone una transformación del rol y la práctica de los psicólogos. En España tiene lugar un cambio parecido en la década de los 1980, con el desarrollo de los servicios sociales, las experiencias pioneras en salud comunitaria y la reforma del sistema sanitario.

La Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) de 2003 dejó a los psicólogos que ejercían en el ámbito sanitario en un vacío legal. Para resolverlo, la Ley de Salud Pública de 2011 y otros desarrollos normativos posteriores introdujeron regulaciones para el ejercicio profesional de los psicólogos en el ámbito sanitario. Para desempeñar su labor en la sanidad pública los profesionales deben disponer a partir de entonces del título de Especialista en Psicología Clínica o realizar el Máster en Psicología General Sanitaria.

Sin embargo, la preocupación en los colegios profesionales por conseguir el reconocimiento sanitario para los profesionales de la psicología ha dejado en un segundo plano las necesidades de otros perfiles profesionales. Por ejemplo, los profesionales de la intervención comunitaria podrían verse forzados a acomodarse a otro perfil para garantizar su ejercicio profesional. Por poner un caso ilustrativo, las actividades de diagnóstico o de intervención con familias que se realizan en los servicios sociales comunitarios pasan a considerarse “sanitarias” y para ejercerlas se aplican los mismos requisitos que se exigen en el sistema de salud.

En la práctica puede ocurrir que psicólogos con un perfil comunitario o de acción social se vean obligados a la especialización clínica o a completar su formación en psicología sanitaria en contextos de intervención donde las necesidades sociales requieren otros perfiles de actuación. Para evitarlo, los colegios profesionales posiblemente tendrían que trabajar por un reconocimiento equivalente de otros perfiles de la psicología. Tanto la definición de perfiles profesionales por parte del COP como los estándares de acreditación europeos (Europsy) son antecedentes que pueden contribuir en ese sentido, sin poner en riesgo un rol que ha servido en las últimas décadas para responder de manera más pertinente y efectiva a las necesidades de la comunidad.

Consulta qué hacen los psicólogos de la intervención social y comunitaria:

  • Perfil profesional de la psicología de la intervención social según el Colegio Oficial de Psicólogos de España [PSIS]
  • Guía EuroPsy para la evaluación de la práctica supervisada en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria [ISyC], utilizada como modelo de referencia en el Máster en Psicología de la Intervención Social y Comunitaria de la Universidad de Sevilla [PISyC]

El Consejo General de la Psicología en España cuenta con una División de Psicología de la Intervención Social (PISOC) a la que puedes incorporarte completando un formulario.

 


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