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El análisis de redes en las ciencias del comportamiento

Racimo de Redes (Maya Jariego, Holgado & Alieva, 2020)

De psicología y redes

El volumen 31(1) de REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales incluye un monográfico sobre “el reencuentro del análisis de redes y la psicología”, coordinado por Ángel Barrasa e Isidro Maya Jariego, con el apoyo editorial de Daniel Holgado.

En el archivo de números publicados se puede acceder a las publicaciones de REDES: https://revistes.uab.es/redes/issue/archive


Fuerzas de atracción y repulsión en la formación de grupos

Cluster by Mark McNestry (CC BY 2.0)

Desde un punto de vista estructural, los grupos pequeños se han definido tradicionalmente como conglomerados o subconjuntos de nodos, en una red de relaciones positivas, con (a) una alta densidad dentro de la propia categoría y (b) una escasa conexión entre categorías. Estos dos elementos corresponden, respectivamente, a la cohesión y los límites grupales. Sin embargo, en los modelos sobre la formación de grupos han predominado los mecanismos de carácter positivo.

Un artículo reciente de Christoph Stadtfeld, Károly Takács y András Vörös propone que la creación de grupos no depende solo de las fuerzas de atracción (que aumentan la cohesión interna) sino también de las fuerzas de repulsión que contribuyen al establecimiento de límites entre grupos. De hecho, estas últimas pueden ayudar a explicar la estabilidad de las fronteras entre grupos a lo largo del tiempo.

  • Los mecanismos positivos que normalmente se utilizan para explicar la formación de grupos son la reciprocidad, la transitividad, la popularidad y la homofilia.
  • Complementariamente, se pueden incorporar mecanismos negativos para explicar la formación de grupos, tales como: las percepciones negativas mutuas; la existencia de triadas equilibradas mixtas (con lazos positivos y negativos); la tendencia de aquellos individuos que son percibidos negativamente a atraer nuevos lazos negativos; y la “heterofobia”.

Se parte del supuesto de que una red en la que solo funcionen mecanismos de atracción tenderá a colapsar en un solo componente en el que todos los individuos están indirectamente conectados entre sí…

El estudio empírico se realizó con 479 estudiantes de 13 clases de escuelas secundarias en Hungría, con la aplicación de modelos de análisis longitudinal de redes (SAOM) con tres observaciones. La proporción de lazos negativos entre grupos estuvo por encima de lo esperado. El modelo que tomó en consideración los lazos negativos entre actores generó grupos claramente definidos, con límites estables a lo largo del tiempo. Por lo demás, el género tiene, como es habitual en el contexto analizado, una influencia significativa en la formación de grupos. No obstante, su impacto es menor cuando se plantea un modelo con relaciones negativas.

La importancia de las relaciones negativas en la formación de grupos

Por lo tanto, parece que la atracción entre los miembros es necesaria pero no suficiente para explicar por qué emergen grupos estables en estructuras sociales más amplias. Se observó que los amigos tienden a compartir su enemistad hacia otros estudiantes, y es más probable que dos personas se hagan amigas cuando tienen enemigos comunes.

  1. La investigación pone de manifiesto que los lazos negativos son importantes en la comprensión de las relaciones intergrupales y en la formación de grupos.
  2. El artículo destaca por la combinación de modelos estadísticos avanzados de análisis de redes con modelos teóricos de base psicosocial, tales como la teoría del equilibrio de Heider, la teoría de la identidad social y los modelos de relaciones intergrupales.
  3. Es interesante observar que los nodos aislados son más frecuentes en el modelo que tiene en cuenta las relaciones negativas: el establecimiento de límites se basa en el mismo mecanismo que hace que algunos nodos estén aislados. En grupos muy cohesivos la fuerza de atracción puede llevar a la formación de subgrafos completos en algunos casos.
  4. El análisis de la coevolución de múltiples redes puede contribuir a formular modelos teóricos más complejos. Por ejemplo, puede ser de utilidad para explorar los procesos de polarización que se observan en comunidades digitales.

Referencia

Este comentario está basado en:

  • Stadtfeld, C., Takács, K., & Vörös, A. (2020). The emergence and stability of groups in social networks. Social Networks, 60, 129-145. [Social Networks]

Publicaciones del LRPC en 2019

En la presentación superior se recopilan algunas de las publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades en el primer semestre de 2019. Esta selección incluye trabajos sobre las redes personales de los líderes comunitarios en Colombia, el capital social de los directivos en Canadá, las estrategias de visualización de redes personales, y la motivación de los usuarios de cursos masivos en línea (MOOCs). Dos de ellos se pueden consultar a continuación:

  • Maya-Jariego, I., Holgado, D., González-Tinoco, E., Castaño-Muñoz, J. & Punie, Y. (2019). Typology of learning motivations and intention of users in MOOCs: the MOOCKNOWLEDGE study. Educational Technology Research and Development. DOI: 10.1007/s11423-019-09682-3 [ETRD] [pdf]
  • Maya-Jariego, I., De la Peña, A., Arenas, C. & Alieva, D. (2019). Personal networks, social media and community cohesion in the strategies of peace-building agents in Colombia to counteract the segregation of displaced populations. Journal of Community Psychology, 47(6), 1300-1312. DOI: 10.1002/jcop.22173 [JCOP] [pdf]

Lazos fuertes y multiplicidad del apoyo social

El estudio de las diferentes estrategias de visualización de las redes personales tiene como antecedente un trabajo de 2005 en el que comparábamos la representación gráfica de los lazos fuertes con la representación gráfica de los proveedores múltiples de apoyo. A continuación está disponible la versión en inglés de dicho artículo:

  • Strong Ties and Multiple Support Providers: A Comparison of Two Forms of Graphical Representation of Personal Networks [English]

Micro y macro en análisis de redes

Gracias al trabajo de Pilar Marqués y el equipo SALBIS, los encuentros bianuales en Ponferrada se han convertido en una referencia para los investigadores en análisis de redes sociales. El curso de verano combina talleres en técnicas de análisis de redes, presentación de comunicaciones y oportunidades para enredar entre los participantes. En la quinta edición, en la sala del estuco del Castillo de Ponferrada se celebró un pequeño simposio en el que compartimos algunas reflexiones sobre sobre la dimensión micro-macro:

  1. “Micro” y “macro” pueden tener diferentes acepciones:
  • La micro-sociología se centra en el comportamiento y en la agencia social individual, mientras que la macro-sociología se centra en la estructura social, los sistemas sociales y la población a gran escala.
  • En el modelo de Bronfenbrenner (sobre la “ecología del desarrollo humano”), el microsistema y el macrosistema corresponden a diferentes niveles de análisis. El microsistema se refiere al entorno más pequeño e inmediato que rodea al individuo, tales como la familia o el grupo de amigos, mientras que el macrosistema se refiere a la sociedad en su conjunto y a la cultura, en sentido más abarcador.
  • Por su origen etimológico, micro se refiere a lo pequeño y macro a lo grande… aunque esto puede dar lugar a confusiones o problemas de interpretación, como veremos a continuación.
  1. Partiendo de dichos antecedentes, hay que tomar algunas precauciones en la diferenciación entre aspectos “micro” y “macro”:
  • No se puede reducir solo a una diferencia de tamaño, o al volumen de datos analizados. Por ejemplo, potencialmente se pueden aplicar estrategias de “big data” sobre aspectos psicosociales, recogiendo un gran volumen de datos digitales sobre las interacciones con familiares y amigos.
  • Tampoco implica necesariamente un enfoque metodológico. Por ejemplo, cabe hacer un análisis cualitativo de aspectos macrosociales: a través de entrevistas cualitativas podemos hacer observaciones sobre cambios culturales, sobre las características de las instituciones o sobre elementos relativos a la clase social.
  • Además, lo micro y lo macro son nociones relativas, que implican un enfoque multinivel.
  1. Lo micro y lo macro en el análisis de redes sociales:
  • Curiosamente, el análisis de redes se ha ubicado con frecuencia en un nivel de análisis meso-social, de carácter intermedio entre lo micro y lo macro. Eso es consecuencia en parte de la especificación de los límites de la red social. Por ejemplo, se han examinado organizaciones, comunidades, equipos de trabajo, asociaciones, etcétera.
  • Por otro lado, en su propia concepción tiene un potencial significativo para combinar los niveles micro y macro de análisis. Por ejemplo, podemos combinar el análisis de centralidad de actores individuales (en función de sus características) con las propiedades del sistema social en su conjunto (tales como la densidad o las propiedades topológicas de la red).
  • No obstante, la tradición del análisis de redes en las ciencias sociales coincide con la aplicación de un enfoque estructural, lo cual ha conllevado en parte minimizar (o a veces incluso obviar) la agencia individual o los atributos de los actores.
  • Recientemente se ha producido cierto resurgir de aspectos micro-sociales en el análisis de redes sociales. En parte tiene que ver con la expansión y mezcla del análisis de redes con diferentes disciplinas, menos interesadas en la estructura social. Por ejemplo, en el caso de la psicología se ha incorporado el enfoque de las diferencias individuales, que resultaba extraño al ámbito del análisis de redes. Es el caso del estudio de las diferencias de personalidad en combinación con el análisis de redes sociales. En parte tiene que ver con la utilización de métodos mixtos, incorporando métodos cualitativos en interacción con el análisis de estructuras sociales (ya sea con redes sociales o con redes personales). Es el caso de las entrevistas biográficas basadas en redes personales, de netmap, de netmirror y de otras estrategias participativas.
  • Aquí es donde está uno de los riesgos, en la medida en que en ocasiones puede combinarse con supuestos epistemológicos extraños a la tradición del análisis de redes (enfoques no realistas, posmodernos, etcétera).

Por lo tanto, el big data no es necesariamente sinónimo de análisis macro-social. De hecho, más que por el volumen de datos, el big data contribuye al estudio de aspectos macro-sociales en la medida en la que ofrece alternativas al “problema de la especificación de límites” (boundary specification problem) en el análisis de redes sociales. En cualquier caso, muchas de las innovaciones recientes en análisis de redes parecen guardar relación con un mayor énfasis en la agencia individual.


De mundos sociales en Sevilla

“Aquél de los aficionados a los toros era un mundo extraño para mí y absolutamente impenetrable. Sevilla, aunque parezca inexplicable, es así: una ciudad hermética, dividida en sectores aislados, que son como compartimentos estancos. Por lo mismo que la vida de relación es allí más íntima y cordial, los diversos núcleos sociales, las tertulias, los grupos, las familias, las clases, están más herméticamente cerrados, son más inabordables que en ninguna otra parte. En Sevilla, de una esquina a otra hay un mundo distinto”.

Juan Belmonte, matador de toros

Manuel Chaves Nogales


Networking entre agricultores para prevenir la degradación del suelo

Robert Wilson (CC BY-ND 2.0)

Memoria ambiental espacialmente distribuida

Las comunidades rurales suelen desarrollar un conocimiento compartido sobre el medio ambiente local. Sin embargo, esta memoria colectiva sobre las prácticas ecológicas suele referirse al espacio geográfico inmediato y reproducirse en redes cohesivas que disponen de información redundante. Por el contrario, las relaciones con individuos geográficamente distantes permiten acceder a una memoria ambiental diversa, así como a prácticas ecológicas que pueden resultar innovadoras en el entorno local. Por eso los temporeros agrícolas, los pastores trashumantes o los agricultores migrantes pueden contribuir a difundir nuevas prácticas agropecuarias y a la introducción de innovaciones para la conservación ambiental.

En varias comunidades rurales de Indonesia se realizó un experimento para evaluar el impacto en las redes sociales de unos talleres de networking que pretendían difundir información para la adopción de fertilizantes orgánicos. La intervención se centró en promover los contactos interregionales, de forma que los participantes compartieran diferentes experiencias y accedieran a conocimiento ecológico novedoso para ellos.

Aunque la intervención no funcionó igualmente en todos los contextos, en una de las comunidades (en la Isla de Java) se encontró que los participantes en los talleres desarrollaron nuevos lazos interregionales (es decir, con personas externas a su comunidad local), lo cual contribuyó a (a) que hicieran de pioneros en la adopción de nuevas prácticas para prevenir la degradación del suelo y (b) que aumentara su popularidad en la comunidad local (en términos de indegree), de modo que otros agricultores empezaron a considerarlos una importante fuente de información.

Este experimento es un ejemplo de la incorporación del análisis de redes en la evaluación de intervenciones, o incluso como estrategia de intervención por sí misma. También ilustra cómo diferentes comunidades pueden estar preparadas de modo diferente para la misma intervención. Es decir, el grado de preparación comunitaria puede determinar que se obtengan más o menos resultados con la misma intervención. Por ejemplo, la historia previa o la experiencia ambiental de una comunidad pueden determinar el grado de aprovechamiento de los talleres de networking o de la formación especializada para utilizar fertilizantes orgánicos.

Referencia

Este comentario está basado en el siguiente artículo:

Matous, P. & Todo, Y. (2018). An experiment in strengthening the networks of remote communities in the face of environmental change: leveraging spatially distributed environmental memory. Regional Environmental Change. [pdf] https://doi.org/10.1007/s10113-018-1307-9


De gobernanza ambiental colaborativa

With fishing boats in Essaouira Harbour, by Mike Prince (CC BY 2.0)

Redes y sistemas socio-ecológicos

La gobernanza colaborativa se ha propuesto como una solución sostenible a los problemas medioambientales. Tanto para conservar los recursos pesqueros en las pesquerías de pequeña escala como para afrontar el cambio climático, se considera decisiva la colaboración entre un conjunto de actores públicos y privados. Örjan Bodin hace un repaso de la investigación reciente sobre gobernanza ambiental colaborativa en un artículo en Science, donde presta especial atención a la estructura de las redes de colaboración.

La colaboración entre actores es necesaria pero no suficiente

La colaboración entre múltiples actores se hace necesaria para (a) superar la fragmentación institucional, (b) adquirir una mejor comprensión de ecosistemas complejos, (c) contribuir al desarrollo de innovaciones y (d) difundir buenas prácticas de conservación de los recursos. Sin embargo, la colaboración no siempre da lugar a resultados positivos. Como muestra la literatura sobre el tema…

  • La gobernanza colaborativa consume tiempo.
  • Hay problemas ambientales que requieren de una acción inmediata.
  • En la toma de decisiones emergen aspectos críticos tales como la transparencia, la legitimidad y la rendición de cuentas, que no se resuelven de forma unívoca.
  • E incluso la colaboración puede llegar a ser contraproducente cuando contribuye al escalamiento de conflictos.

Como resume el propio Örjan Bodin:

“El asunto ambiental en cuestión puede ser tan controvertido, plagado de asimetrías de poder entre las partes interesadas, que esperar que la colaboración resuelva sin más los problemas ambientales es bastante ingenuo” (Bodin, 2017, p. 1). [Traducción propia]

Coordinación, colaboración y ajuste con el contexto ecológico

Una de las maneras de estudiar la gobernanza ambiental colaborativa ha consistido en analizar las redes entre los actores públicos y privados. Para ello se examina, el grado de cohesión, la centralización de la red, la fragmentación y/o la conectividad entre diferentes tipos de actores. Algunas de las observaciones interesantes con este enfoque, entre muchas otras, son las siguientes:

  1. La topología de la red más efectiva en cada caso puede depender del tipo de colaboración y del tipo de problema. Las redes más centralizadas pueden resultar más efectivas en problemas de coordinación a corto plazo: por ejemplo, los esfuerzos de coordinación en una zona costera para erradicar una especie invasora. Las redes densas y cohesivas de múltiples actores resultan más funcionales para afrontar problemas de cooperación a largo plazo: por ejemplo, lograr niveles sostenibles de capturas en las pesquerías internacionales de altura.
  2. El análisis multinivel de redes tróficas y redes de colaboración entre actores sociales permite valorar el ajuste socio-ecológico. Esto conlleva analizar la conectividad “horizontal” y “vertical” entre los sistemas ecológicos y sociales. En este ámbito, algunos estudios muestran el potencial de las políticas públicas para coordinar actores que de otro modo estarían desconectados en su relación con el ecosistema.
  3. El liderazgo efectivo puede tener un papel clave, especialmente cuando las personas clave hacen un papel de puente o intermediación entre actores de diferente naturaleza.

Elementos para la acción colectiva

En suma, esta revisión muestra que, más allá del énfasis en formas de gobernanza participativas, se hace necesario explorar la efectividad de las distintas formas de colaboración en función del contexto.

  1. La participación por sí misma no es suficiente para resolver los problemas ambientales. Son también importantes la forma que adopta dicha colaboración (la topología de las redes), las características del problema ambiental en cuestión, las capacidades de los actores implicados, los papeles de liderazgo, y las peculiaridades de las políticas públicas (junto con otros factores que contribuyen al cambio de comportamiento).
  2. Es necesario examinar la interacción de la colaboración entre actores sociales con las dinámicas propias del ecosistema. La perspectiva socio-ecológica conlleva analizar las redes en capas sociales y ecológicas (ajuste horizontal) y analizar la conectividad entre múltiples niveles de análisis (ajuste vertical).

Referencia

Bodin, Ö. (2017). Collaborative environmental governance: Achieving collective action in social-ecological systems. Science, 357(6352), eaan1114.

Se puede acceder al artículo en: http://science.sciencemag.org/content/357/6352/eaan1114

Para saber más

  • Uno de los primeros artículos de Örjan Bodin sobre el tema ha sido traducido al español y publicado en la revista REDES: Las redes sociales en la gestión de los recursos naturales.
  • El artículo “Tres estrategias de pesca desde el puerto de Chipiona” es un estudio de caso de las redes de colaboración entre pescadores en un área marina protegida [pdf] y el trabajo “Network Analysis and Stakeholder Analysis in Mixed Methods Research” está disponible en la web de “The Chinese University of Hong Kong” [pdf]

Máster en Análisis de Redes Sociales de la Complutense de Madrid

Network by Simon Cockell (CC BY 2.0)

El Centro Superior de Estudios de Gestión de la Universidad Complutense de Madrid ha puesto en marcha el Máster en “Análisis de Redes Sociales. Big data e innovación en el ámbito organizativo”, que dará comienzo en el curso 2017-2018.

El Título Propio está dirigido por Reyes Herrero y Conrado Manuel. Se trata de un curso semi-presencial del que ya está abierta la pre-inscripción. A continuación describimos brevemente el contenido y el profesorado del curso.

Máster Complutense en ARS

El Máster de Análisis de Redes Sociales pretende (1) suministrar una formación Mbásica sobre las teorías y las metodologías propias del aná lisis de redes sociales, y (2) formar a los alumnos en dos campos de aplicación particularmente importantes y actuales: el análisis de org anizaciones (empresas e instituciones) y el análisis de los procedimi entos del marketing digital y del análisis de los “social media”. Par a ello se propone un programa que comprende (1) contenidos básicos de matemáticas, (2) informática aplicada y programación, (3) conceptos sociológicos subyacentes al análisis de redes, (4) los métodos y técn icas propios del análisis reticular, (5) análisis de redes organizati vas y (6) análisis de redes de internet.

Profesorado del curso

  • Conrado M. Manuel García (Departamento de Estadística e Investigación Operativa III, UCM)
  • Juan Antonio Recio García (Departamento de Ingeniería de Software e Inteligencia Artificial, UCM)
  • Yolanda García Ruiz (Departamento de Sistemas Informáticos y Computación, UCM)
  • Sonia Estévez Martín (Departamento de Sistemas Informáticos y Computación, UCM)
  • Narciso Pizarro Ponce de la Torre (Profesor emérito, UCM)
  • Reyes Herrero López (Departamento de Ciencia Política y de la Administración II, UCM)
  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla)
  • José Luis Molina González (Universidad Autónoma de Barcelona)
  • Gloria Álvarez Hernández (Universidad Carlos III)
  • Mª Luz Congosto (Universidad Carlos III)
  • Miguel del Fresno (UNED)

Contenidos del curso

  1. Preliminares matemáticos.
  2. Informática aplicada al análisis de redes.
  3. Teoría del análisis reticular.
  4. Métodos y técnicas de análisis reticular.
  5. Análisis de redes organizativas.
  6. Redes sociales de internet.

Descarga el folleto del Máster [pdf]


7 usos de las redes en la intervención

Magnus Norden (CC BY 2.0)

Magnus Norden (CC BY 2.0)

La Revista REDES publica en el volumen 27 (2) de 2016 un artículo sobre las estrategias de intervención social y comunitaria que se basan, al menos en una parte de su desarrollo, en el análisis de redes sociales. Concretamente, propone 7 usos habituales de las redes en la intervención.

Abstract. El análisis y la visualización de redes se integran de múltiples maneras en la intervención social y comunitaria. En esta revisión describimos siete usos específicos de las redes en el diseño, implementación y evaluación de programas, la dinamización comunitaria, y las campañas de prevención y promoción de la salud. En función de la estrategia de intervención, distinguimos (a) la selección de agentes de salud, (b) la segmentación de grupos en campañas de difusión de mensajes de prevención y promoción, (c) las coaliciones comunitarias, (d) el uso de la visualización de redes en dinámicas participativas de investigación-acción, (e) la intervención en grupos de auto-ayuda, (f) las encuestas comunitarias de redes personales y (g) el análisis de la interacción informal entre participantes o aplicadores en la implementación de programas. En cada caso describimos las características de la estrategia de intervención y resumimos las principales aplicaciones de las técnicas de análisis y representación gráfica de redes. Estas siete estrategias se resumen en tres funciones del análisis de redes en la intervención comunitaria: traducción relacional de conceptos, mejora de la efectividad a través de la interacción social, y herramienta de intervención por sí misma.

Palabras clave: Análisis de redes sociales – Intervención social y comunitaria – Prevención – Participación – Implementación.

Referencia del artículo
  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27, (2), 1-10. [pdf] [ResearchGate]

7Usos copia


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