Competencias del psicólogo comunitario

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R (CC BY-NC-SA 2.0)

De la aplicación de programas a las iniciativas de base comunitaria

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (4) a debatir sobre las 18 competencias para la práctica profesional de la psicología comunitaria propuestas por la Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias (SCRA) en 2012.

Las 18 competencias del psicólogo comunitario describen los principios de empoderamiento y cohesión social, las habilidades para la gestión y el desarrollo de programas comunitarios, las competencias para poner en marcha iniciativas de cambio social, y las estrategias de investigación comunitaria.

El volumen 7 (4) del GJCPP es una recopilación de experiencias en Estados Unidos y en Europa sobre la formación y el desarrollo profesional de los psicólogos comunitarios. En todos los casos se examina dicha experiencia desde el punto de vista de las 18 competencias profesionales definidas originalmente por Dalton y Wolfe (2012). El monográfico se abre con un interesante comentario por parte de James H. Dalton, un investigador con gran ascendencia en el área y autor de uno de los manuales ya clásicos de psicología comunitaria:

  • Dalton, J. H. (2016). Just What Community Psychologists Would Do: A Commentary on the Special Issue. Global Journal of Community Psychology Practice, 7 (4), 1-6. [Web] [pdf]

A continuación siguen 10 artículos que presentan experiencias sobre la formación doctoral de los psicólogos comunitarios, las estrategias participativas de cambio comunitario, el compromiso cívico y el empoderamiento, entre otros temas. La revisión de experiencias en Estados Unidos se completan con un caso referido a Reino Unido y otro a España.

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Competencies for Community Psychology Practice in Spain. [Web] [pdf] [ESP]

Este material puede ser de interés para los estudiantes de psicología y ciencias sociales que se están especializando en el campo de la intervención social y comunitaria.

Si lo deseas, puedes participar con tus comentarios sobre las competencias profesionales en el foro que han abierto para ello en la revista GJCPP.fullLogo

CommPsych

Para saber más


Selección de publicaciones del LRPC (2015-2016) (2)

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En la presentación se recoge una selección de las publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, durante el curso 2015-2016. Puedes descargar algunas de ellas a continuación:

  • 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria [ResearchGate]
  • Clustered graphs in fishing ports in Andalusia [ResearchGate]
  • Red de cofradías y asociaciones de armadores [ResearchGate]

Recursos educativos abiertos en el proyecto OpenMed

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La UNESCO define los REA (Recursos educativos abiertos) como “materiales de enseñanza, aprendizaje o investigación que se encuentran en el dominio público o que han sido publicados con una licencia de propiedad intelectual que permite su utilización, adaptación y distribución gratuitas”.   Conocidos también con sus siglas en inglés (OER – Open Educational Resources), los REA se definen como una oportunidad estratégica en el avance al acceso e intercambio del conocimiento. Su difusión se enmarca en el contexto del intercambio de prácticas educativas a escala global.

El desarrollo de herramientas tecnológicas ha multiplicado las opciones de colaboración entre profesionales, instituciones y centros de investigación, cuya filosofía quedó recogida en el impulso formal que supuso la conocida como Declaración de París, en 2012. Los REA se ubican, por tanto, en el contexto de las políticas de acceso a la educación a escala internacional y en el marco del cumplimiento de derechos humanos esenciales, fundamentalmente por cuanto implica la inclusión de aquellos grupos sociales, colectivos o contextos con mayor vulnerabilidad en lo relativo al acceso al conocimiento en cualquiera de sus expresiones (personas con discapacidad, privación de recursos, pobreza, aislamiento geográfico, etc).

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Fuente: opensource.com (CC  BY-SA 2.0)

Un ejemplo visible del impacto de los REA en los procesos de aprendizaje son los conocidos como MOOC (Massive Online Open Courses) o cursos online masivos en abierto. La Guía de Cursos en Internet de Libre Acceso para Países en Desarrollo  publicada por la UNESCO es lectura recomendada en esta materia.

Pero el “movimiento” OER no solo centra su interés en el desarrollo de contenidos abiertos, sino que trata de fomentar una cultura de participación e intercambio de experiencias entre la comunidad educativa. Esto implica que no solo al profesorado, sino también a las instituciones educativas y a gobiernos, fundamentalmente en lo que tiene que ver con el impulso estratégico a los procesos educativos abiertos. En este sentido, cabe citar la experiencia de Escocia, y su Scottish Open Declaration, reconocida como una práctica de enfoque de abajo-arriba (bottom-up) en la concienciación alrededor del uso de prácticas educativas abiertas por los diferentes actores sociales.

Para conocer más sobre el estado actual a nivel internacional de los REA, se recomienda el Global Open Policy Report 2016, divulgado por Creative Commons y en que se sistematizan buenas prácticas, estudios de caso de 38 países e indicadores de desarrollo de políticas abiertas. Por su parte, el mapa de recursos educativos abiertos es una buena muestra del alcance internacional de estas prácticas.

El proyecto OpenMed

#OpenMed es un proyecto de colaboración transnacional e interuniversitario a través del cual promover la apropiación de prácticas de aprendizaje fundamentadas en los REA a lo largo del arco mediterráneo. Participa un consorcio de universidades del Reino Unico, España, Italia, Marruecos, Egipto, Palestina y Jordania.

El pasado 6 y 7 de Diciembre se celebró en Marrakech (Marruecos) el Open Education Day – Morocco OER Strategy Forum, cuyo contenido está narrado en esta crónica del blog Open Education Working Group. El consorcio ya está produciendo sus primero productos, como el caso del compendio de buenas prácticas basadas en REA.

El trabajo en red entre las diferentes universidades participantes fortalece el intercambio de prácticas educativas, la democratización del espacio universitario y el acceso libre al conocimiento como valor estratégico en el contexto globalizado. Algunos ejemplos se presentaron en este último encuentro en la Universidad Cadi Ayyad, donde se presentaron repositorios digitales como el de la UNIR, la web especializada en humanidades humbox, la open university,  o la propuesta de dotación de dominios de la Universidad de Conventry.

Web del proyecto


Qué es el Tercer Sector

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Daniel Villar Onrubia (CC BY-NC-SA 2.0)

Más allá de las organizaciones sin ánimo de lucro

El Tercer Sector se ha definido tradicionalmente como aquel espacio social que no corresponde al mercado, al estado ni al hogar familiar:

  • A diferencia del estado, es privado.
  • A diferencia del mercado, sirven al bien común.
  • A diferencia de las familias, la participación en el mismo implica una forma de libre elección.

Esta definición abstracta reconoce potencialmente una gran diversidad de actores y formas de participación. Una forma de delimitarlo ha consistido en centrarse en las asociaciones, las fundaciones, las donaciones y el voluntariado. Pero incluso centrándose en las organizaciones de la sociedad civil, no son claras las fronteras del concepto, puesto que muchas entidades funcionan fundamentalmente con financiación pública o son formas de economía social.

Salamon y Sokolowski han realizado recientemente un intento de construir una conceptualización del tercer sector en un proyecto de comparación internacional de las organizaciones de la sociedad civil. La definición pretende generar una visión de consenso, que identifique un núcleo común en diferentes países sobre la idea de tercer sector, y que pueda ser utilizada de manera operativa.

El concepto de tercer sector que se utiliza en Europa muestra una gran diversidad entre países: por ejemplo, en Reino Unido se centra de modo restrictivo en las entidades sin ánimo de lucro, mientras que en Francia, Bélgica y el sur de Europa (España, Portugal, Italia y Grecia), el concepto es más amplio e incluye diversas formas de economía social. Sin embargo, hay una serie de elementos comunes que facilitan el consenso en la definición:

  • Hay un amplio acuerdo en tres características compartidas por el tercer sector: (a) es de carácter privado, (b) con fines públicos, y (c) se basa en la libre elección, es una acción voluntaria.
  • Se incluye a las organizaciones sin ánimo de lucro. Son privadas y autónomas, no reparten beneficios, y participar en ellas no es obligatorio.
  • Aunque las entidades sin ánimo de lucro componen el núcleo central, está abierta a las cooperativas y las mutuas, entre otras formas de economía social. También las empresas sociales.
  • Además, no se limita a las organizaciones de la sociedad civil, sino que también incluye acciones individuales, tales como el voluntariado y la participación en movimientos sociales.

Para formular una definición operativa, en este caso se asume que no todas las cooperativas, mutuas, empresas sociales o actividades individuales son Tercer Sector, en la medida en que en algunos casos caen del lado del mercado, el estado o el espacio doméstico. Este trabajo proporciona unas pautas operativas muy claras para valorar qué entidades y experiencias pueden formar parte del tercer sector. Es un artículo de obligada lectura para clarificar las formas de participación comunitaria que caben dentro del concepto de “Tercer Sector”.

Comentario basado en:

Salamon, L. M. & Sokolowski, S. W. (2016). Beyond Nonprofits: Re-conceptualizing the Third Sector. Voluntas. International Journal of Voluntary and Nonprofits Organizations, 27, 1515–1545. DOI 10.1007/s11266-016-9726-z


Así celebró el voluntariado su día más internacional

El 5 de Diciembre se conmemora el Día Internacional del Voluntariado, motivo por el que cada año se suceden llamamientos a la participación ciudadana a través de las diferentes posibilidades que ofrece el voluntariado. Este año 2016, Naciones Unidas lanzó la campaña #GlobalApplause (aplauso global) para reconocer la labor solidaria y comprometida de millones de personas alrededor del planeta. Como ya suele ser habitual, la campaña combinó la presencia en redes sociales con el diseño de materiales gráficos y recursos multimedia, como el caso del vídeo que presentamos a continuación:

De igual manera, la Fundación Hazloposible, a través de su portal de referencia Hacesfalta.org, ha contribuido sensiblemente a la difusión de la labor del voluntariado a través de la campaña #Yyoquepensaba, una original manera de invitar a que personas y entidades de voluntariado compartan su experiencia a través de mensajes claros e inmediatos. He aquí algunos ejemplos:

Asimismo, cabe citar el esfuerzo de la Plataforma Andaluza del Voluntariado en su última campaña de sensibilización. En este caso se pone el acento en visibilizar la contribución que muchas personas realizan de manera anónima a través del voluntariado en diferentes campos de actuación. La experiencia es transmitida por los propios protagonistas, de una manera que resulta cercana a personas potencialmente voluntarias.

En suma, estos tres ejemplos ponen de evidencia cómo las estrategias de sensibilización social en torno a valores sociales (en este caso la solidaridad, la participación, la transformación social, entre otros) comparten algunas dimensiones básicas y suficientes para garantizar la efectividad:

  • Transmitir una idea clave, un mensaje esencial y comprensible, un concepto, a través de una acción fácil de asumir (dar un aplauso, terminar una frase, por ejemplo)
  • Contar con grupos de interés (red de entidades, potenciales colaboraciones, etc) que apoyen el mensaje y lo distribuyan en la red.
  • Dejar la campaña abierta, de manera que sea la propia comunidad la que se apropie del mensaje, lo asuma, lo integre en sus registros de manera natural y multiplique el potencial de difusión.
  • Trabajar diferentes formatos (texto escrito, logotipos, videos, redes sociales, etiquetas, etc), de manera que cualquier persona pueda contribuir a la difusión de la campaña en alguna de sus posibilidades.

Vaya desde aquí nuestro más sincero reconocimiento, un año más (hoy se cumplen ya 14 desde que E-Voluntas comenzó a caminar), a todas las personas que contribuyen con su esfuerzo y con su tiempo a construir un futuro mejor. Feliz día del Voluntariado.


Las redes de apoyo familiar en el afrontamiento de la enfermedad mental

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Marino González, Shut up and sit down (CC BY-NC-ND 2.0)

Salud mental y apoyo familiar

El apoyo social es un concepto clave en el campo de la intervención social y comunitaria, debido al papel que juega en la salud mental y en los procesos de adaptación cultural de población migrante o desplazada.

Existe una asociación intensa entre apoyo social y salud mental. Los lazos familiares de apoyo cumplen una función destacada cuando algún miembro de la unidad familiar experimenta algún tipo de enfermedad mental. En estos casos la familia nuclear desempeña una función clave en la búsqueda de atención especializada y en la adherencia al tratamiento. Habitualmente es la familia nuclear la que interviene en los primeros momentos de aparición de la enfermedad, mientras que la familia extensa suele aparecer en momentos puntuales de crisis.

De igual modo se ha constatado que la enfermedad mental, especialmente en los momentos de crisis, puede llegar a modificar la estructura de relaciones interpersonales del miembro de la unidad familiar que padece la enfermedad, pero también de sus cuidadores, que pueden llegar a experimentar situaciones de estrés y aislamiento social derivados de la responsabilidad que conlleva la provisión de este tipo de cuidados. Estos hallazgos indican que el apoyo social es un concepto complejo, cuyo análisis pormenorizado exige tener en consideración los efectos directos e indirectos que el apoyo social tiene para la salud. También es necesario considerar la naturaleza multidimensional de los vínculos familiares que pueden presentar al mismo tiempo relaciones positivas y negativas en una misma red social. Tanto los vínculos familiares como la cohesión social son importante para garantizar el ajuste psicosocial de los miembros de la familia que padecen enfermedades mentales.

En la familia coexisten tanto relaciones positivas como negativas, que inciden en la experiencia y la evolución de la enfermedad mental. Un estudio con 60 pacientes diagnosticados de algún trastorno mental elaboró una clasificación de cuatro tipos de redes: (a) redes con capital social cohesivo, (b) redes con capital de intermediación, (c) situaciones de sobrecarga, y (d) una red personal orientada a relaciones conflictivas. Los pacientes del tercer y el cuarto conglomerado mostraron mayores niveles de estrés y angustia. En la red sobrecargada también se observó una mayor probabilidad de abandonar el tratamiento.

Apoyo, cohesión e intermediación

  • El apoyo social en el contexto familiar es de carácter multidimensional, y pueden estar presentes de forma simultánea relaciones positivas (que proporcionan apoyo social y que mitigan los efectos de la enfermedad mental), y relaciones negativas (que dificultan el tratamiento y limitan las opciones de superar el problema). Ambos tipos de vínculos interaccionan y es pertinente que sean evaluados de manera conjunta.
  • Las medidas de posicionamiento y cohesión pueden ser utilizadas para categorizar a los pacientes en función de los tipos de apoyo social y de las características de las relaciones familiares en las que están insertos.
  • Las familias cuyos lazos sociales son predominantemente de tipo cohesivo permiten que el familiar que presenta algún trastorno mental se sienta cuidado, valorado y respetado, incluso en los casos en los que al mismo tiempo se dan relaciones potencialmente conflictivas con otros miembros de la familia.
  • Los contextos familiares en los que se da capital social de intermediación, los miembros con problemas mentales se encuentran en una situación de equilibrio entre el apoyo que perciben de sus familiares y el que prestan a otros miembros de la unidad familiar. Además el esfuerzo cognitivo que supone la ocupación de posiciones de intermediación en la red de apoyo, se ve compensado por el incremento de autonomía y de percepción de control sobre el entorno que experimenta el sujeto.
  • Los participantes inmersos en redes que muestran una excesiva sobrecarga y en redes con un intenso componente conflictivo presentan mayores niveles de ajuste psicosocial en comparación con los individuos que cuentan con redes basadas en la cohesión social, en el respeto a las normas y en la confianza (capital social de tipo “bonding”), y en comparación con aquellos que cuentan con redes en las que ocupan posiciones de intermediación en los vínculos de apoyo afectivo (capital social de tipo “bridging”).

Comentario basado en:

Sapin, M., Widmer, E.D., & Iglesias, K. (2016).  From support to overload: Patterns of positive and negative family relationships of adults with mental illness over time. Social Networks, 47, 59-72.


Mapas participativos con personas sin hogar

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Rui Duarte (CC BY-NC 2.0)

Mapas participativos para conocer los escenarios de comportamiento de los jóvenes sin hogar

Los jóvenes sin hogar (homeless) suelen padecer una prevalencia elevada de la depresión, la ideación suicida, el abuso de sustancias y los problemas de salud mental. Pese a la soledad y la exclusión social, normalmente desarrollan redes de iguales en los que obtienen compañía y protección para adaptarse a la vida en la calle. También se trata de un colectivo que pasa una parte importante de su tiempo orientándose en el sistema de servicios con los que dar respuesta a sus necesidades.

Un estudio con 28 jóvenes sin hogar en Portland (Oregon) utilizó los mapas participativos y los sistemas de información geográfica (GIS) para determinar los lugares de la ciudad más relevantes, así como su conexión con el sentido de comunidad y el bienestar psicológico. Para ello, en primer lugar las personas sin hogar dibujaron los espacios que ellos consideraban relevantes en la comunidad (siguiendo un enfoque narrativo); a continuación, dichos lugares eran localizados a través de Google Maps, de modo que finalmente se llevaba a cabo un proceso de geo-codificación para representar el movimiento espacial de los entrevistados en su día a día.

Los resultados mostraron que:

  • Los 28 participantes mencionaron un promedio de 10 espacios relevantes en la comunidad.
  • Del total de espacios mencionados, 21 eran centros de prestación de servicios, 47 lugares para la interacción social, y 22 espacios para actividades educativas, vocacionales y hobbies. Los servicios suelen estar concentrados en el centro de la ciudad; mientras que los lugares sociales o de hobbies suelen estar más distribuidos.
  • Se encontró (a) una relación entre el número de lugares mencionados y el sentido de comunidad, y (b) entre el número de lugares mencionados y el bienestar psicológico.

Uno de los hallazgos interesantes es que los jóvenes sin hogar pasan una parte significativa de su tiempo en centros de servicios, tales como albergues, programas de día y dispositivos de salud mental. También sirvió para identificar como el espacio más mencionado a una zona junto al río que es reconocido como lugar de encuentro habitual entre personas sin hogar.

Participación y escenarios

Los métodos participativos se mostraron sensibles para capturar la experiencia subjetiva de las personas sin hogar. La elaboración de un mapa es una actividad creativa, que genera implicación y sentido de competencia en los participantes. En este caso permitió describir el uso del espacio desde su propio punto de vista. Esta estrategia participativa guarda cierta relación con los “paseos comunitarios”, que son organizados por vecinos y permiten explorar la ciudad con el punto de vista de los residentes. La propia actividad genera oportunidades para el desarrollo de relaciones. También facilita el desarrollo una visión compartida y sentido de comunidad sobre los espacios comunes.

En este caso los mapas participativos permitieron elaborar una especie de censo de “escenarios de conducta”, puesto que permitió describir el tipo de actividad (instrumental, social, o de prestación de servicios) que estaba vinculada a cada lugar de referencia.

Comentario basado en:

Townley, G., Pearson L., Lehrwyn J.M., Prophet N.T., Trauernicht, M. (2016). Utilizing Participatory Mapping and GIS to Examine the Activity Spaces of Homeless Youth. American Journal of Community Psychology, 57 (3-4), 404-414. doi: 10.1002/ajcp.12060


Tres colegios de Lima

Pueblos jóvenes, by Mariano Mantel (CC BY-NC 2.0)

Pueblos jóvenes, by Mariano Mantel (CC BY-NC 2.0)

Preparación comunitaria y organizativa contra el trabajo infantil en tres colegios de barrios periféricos de Lima (Perú)

La revista Apuntes de Psicología publica en el volumen 33 (3) de 2015 un artículo de la preparación comunitaria de los colegios de la periferia de Lima (Perú) para los programas de prevención del trabajo infantil.

El estudio se centra en tres contextos comunitarios de Villa El Salvador y Jicamarca, y examina tanto aspectos organizativos (de los colegios) como aspectos comunitarios de los barrios de referencia. Consulta el resumen y descarga el artículo completo a continuación:

Los centros educativos son un escenario medular de la vida comunitaria. En este artículo analizamos la preparación para la prevención del trabajo infantil en tres contextos comunitarios de Jicamarca y Villa El Salvador, en el entorno periurbano de Lima (Perú). Para ello comparamos las características organizativas y comunitarias de los colegios “Max Uhle”, “Peruano Suizo” y “NASSAE”, junto con el perfil psicológico de 151 niños de 4º y 5º de primaria participantes en el programa Edúcame Primero, Perú. El estudio de caso comparativo combinó la observación participante, entrevistas a 10 informantes clave y la aplicación de una batería de evaluación infantil con escalas de autoestima, autoeficacia, habilidades sociales y rendimiento académico. También se evaluó el clima social en cada centro y se obtuvieron indicadores de violencia escolar y violencia comunitaria. El colegio de mayor tamaño, con una estructura organizativa burocratizada, mostró los indicadores más negativos en rendimiento académico, habilidades sociales y percepción de violencia en la comunidad. También obtuvo la evaluación más baja en la preparación comunitaria contra el trabajo infantil. Este caso muestra la importancia de las dinámicas organizativas en el papel comunitario que ejerce el centro educativo. En la discusión destacamos la interacción entre los factores organizativos y las características de la comunidad como un indicador clave de la preparación para el cambio. Concretamente, el ajuste comunitario de las organizaciones educativas parece ser fundamental en la implementación efectiva de programas contra el trabajo infantil.
Edúcame Primero Perú

Referencia del artículo

  • Holgado, D., Santolaya, F. J., Maya-Jariego, I., Cueto, R. M. & Anaya, R. H. (2015). Preparación comunitaria y organizativa contra el trabajo infantil en tres colegios de barrios periféricos de Lima (Perú). Apuntes de Psicología, 33 (3), 103-116. [pdf]

Ajuste comunitario en intervenciones con padres de niños con trastornos del espectro autista

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Hepingting (CC BY-SA 2.0)

ImPACT

El Proyecto ImPACT es una intervención basada en la evidencia que enseña a los padres de niños con trastornos del espectro autista cómo promover las habilidades de comunicación de sus hijos. Para ello les muestra cómo aplicar toda una serie de técnicas basadas en la imitación, la implicación social, las instrucciones verbales, las habilidades de juego, etcétera. Sigue un procedimiento estructurado de entrenamiento en el que (a) primero se les dan instrucciones de cómo actuar, (b) a continuación el instructor hace de modelo en la aplicación de la técnica, (c) se practica durante la sesión en interacción con el niño/a, y (d) finalmente se hacen prácticas en casa de unos veinte minutos diarios.

Este tipo de intervenciones mediadas por los padres han resultado muy efectivas. Sin embargo, se han aplicado sobre todo en contextos controlados y han sido menos frecuentes con padres con bajo estatus socio-económico, minorías étnicas y otros colectivos que obligan a una adaptación cultural del entrenamiento.

Barreras y ajuste comunitario en intervenciones mediadas por padres

Un estudio cualitativo reciente, recogió la opinión de padres y aplicadores del programa a través de grupos de discusión, para detectar las barreras específicas que se encuentran con colectivos de un nivel socio-económico más bajo. Entre otros temas, los participantes mencionaron las siguientes dificultades:

  • Es difícil darle continuidad a la intensidad de la intervención. Los entornos menos estructurados o más conflictivos hacen complicado dedicar 30 minutos diarios a una interacción organizada con el niño/a, aplicando la técnica de comunicación correspondiente.
  • El programa desarrolla 14 técnicas diferentes: los aplicadores del programa ven de interés la reducción del número de técnicas a entrenar, para dar la oportunidad de repetir el entrenamiento con cada una de ellas. De esa forma se refuerza el aprendizaje.
  • Los entornos familiares pueden resultar caóticos y poco receptivos para la aplicación de técnicas estructuradas de comunicación. En general fue difícil implicar de manera continuada a padres que están luchando para encontrar una vivienda, comida o un empleo con los que ayudar a la familia.
  • También parece recomendable tener versiones en árabe y en español de los materiales del programa.

Estas barreras requieren de estrategias de adaptación del programa al tipo de contexto comunitario de los padres. Concretamente:

  • Los videos con modelos de comunicación efectiva se cuentan entre los materiales mejor valorados (y son preferidos al material escrito).
  • El formato de aplicación en grupo mejora la implicación de los padres y facilita el intercambio de apoyo social con otros padres en circunstancias similares y de extracción social parecida.
  • También es importante reorganizar el tiempo de práctica en el hogar, siendo flexibles en su aplicación: por ejemplo, los 30 minutos de juego pueden reformularse con 10 minutos durante la comida y 15 durante el baño.

Este estudio muestra que el abandono o la falta de implicación de los padres en programas para mejorar la comunicación con sus hijos no necesariamente tienen que ver con la falta de motivación, sino que pueden estar asociados con las barreras antes mencionadas. Con el análisis anterior hemos mostrado que:

  1. Manteniendo los componentes centrales, cada programa puede ser muy variable en función de los elementos secundarios que se adaptan al tipo de familia y al tipo de contexto comunitario.
  2. La intervención con familias de nivel socio-económico bajo conlleva retos especiales que se relacionan con el grado de preparación del contexto familiar para llevar a la práctica en el hogar lo que han aprendido en las sesiones grupales del programa.

Comentario basado en:

Pickard, K. E., Kilgore, A. N. & Ingersoll, B. R. (2016). Using Community Partnerships to Better Understand the Barriers to Using an Evidence-Based, Parent-Mediated Intervention for Autism Spectrum Disorder in a Medicaid System. American Journal of Community Psychology, 57 (3-4), 391-403. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27216766


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