Salud comunitaria en los barrios de Barcelona

By Alhzeia (CC BY-SA 2.0)

Comunidades y distritos de salud

El sistema de bienestar social, y en particular los servicios de salud, se enfrentan a retos significativos relacionados con las dificultades financieras y con el aumento de la desigualdad. En ese contexto se han puesto en marcha iniciativas de acción comunitaria para la promoción de la salud, especialmente en el nivel local.

En un estudio en la ciudad de Barcelona se analizaron 49 barrios utilizando indicadores sobre el grado de implicación ciudadana, la implementación de cambios organizativos y la existencia de mesas de salud u otros contextos para la participación. Esto sirvió para clasificar a los barrios en función del grado de desarrollo de iniciativas de salud comunitaria.

Las acciones de carácter comunitario suelen conllevar:

  • una reformulación del papel del sector público,
  • niveles adecuados de participación ciudadana y organización comunitaria, y
  • la puesta en marcha de políticas de renovación urbana.

Estos indicadores se combinaron en el caso de Barcelona, para describir la situación en diferentes contextos vecinales, es decir, en el nivel meso-social. El sistema de indicadores utilizados fue el siguiente:

  1. Proyectos de salud e intervenciones de base comunitaria implementados en el territorio.
    • Acciones de prevención o promoción de la salud dirigidas a la población.
    • Iniciativas de salud de base comunitaria, con la colaboración del vecindario.
    • Iniciativas comunitarias de transformación organizativa e institucional.
  2. Existencia de estructuras de participación estables.
  3. Existencia de equipos comunitarios que trabajan específicamente temas de salud, en colaboración con los recursos públicos.
  4. Existencia de un programa específico de salud en barrios.

Los resultados mostraron una clara conexión entre la fortaleza de las iniciativas comunitarias en cada barrio y la ubicación geográfica del mismo, mostrando la existencia de zonas en situación de riesgo. En consecuencia, se indica el interés de realizar estudios en profundidad de los barrios antes de poner en marcha iniciativas de prevención o promoción específicas.

Preparación comunitaria

Este tipo de evaluación y clasificación de contextos comunitarios puede aplicarse en la mejora de la implementación de programas de prevención y promoción de la salud. Concretamente, aplicando el concepto de preparación comunitaria, los programas de salud pueden adaptarse en función del nivel de sensibilización y de organización de la comunidad, como puede comprobarse en el siguiente caso de estudio:

  • “Comunidades preparadas para la salud en Andalucía” [pdf]

En el caso andaluz se observó la importancia de la interacción entre el contexto organizativo de los centros de atención primaria y las dinámicas del entorno comunitario en los distritos de salud. A través de la evaluación de 81 centros de salud, se pudo comprobar que la participación comunitaria mejora el ajuste de las acciones de prevención y de promoción de la salud. Por otro lado, dado su carácter particularista, el potencial de la acción comunitaria aumenta cuando se integra con los fines universalistas del sistema público de salud.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Barbieri, N., Gallego, R., Morales, E., Rodríguez-Sanz, M., Palència, L., & Pasarín, M. I. Measuring and Analysing Community Action for Health: An Indicator-Based Typology and Its Application to the Case of Barcelona. Social Indicators Research, 139(1), 25-25. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11205-017-1703-4

El concepto de preparación comunitaria se puede relacionar con el uso de indicadores sociales para describir contextos comunitarios:

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]
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Des-implementando programas

Malecón sunset, by Mark McNestry (CC BY 2.0)

Cuando termina la intervención…

En la literatura sobre implementación de programas se ha planteado recientemente el concepto de “des-implementación” para referirse al proceso de interrupción, terminación o retirada de una intervención. Esto puede ocurrir (a) cuando las intervenciones no son efectivas o son contraproducentes, (b) cuando no son las más efectivas o las más eficientes o, simplemente, (c) cuando dejan de ser necesarias. Respectivamente, algunos ejemplos que corresponden a estos tres criterios son los siguientes:

  • Algunos programas de prevención de drogodependencias se aplicaron durante años sin tener evidencias de su efectividad.
  • Las intervenciones comunitarias sustituyeron a los ingresos hospitalarios en la atención a personas con problemas mentales.
  • El éxito en la prevención de la poliomielitis o el ébola hizo necesario replantearse los servicios que se habían organizado para actuar sobre ambos problemas.

En cualquiera de estos casos, la des-implementación es un proceso de retirada progresiva del programa, en el que podemos ver las fases y los factores habituales en la implementación de intervenciones en sentido inverso. Normalmente, se selecciona la intervención, se evalúa el contexto y se inicia el proceso de interrupción del programa.

Pese a tratarse de un nuevo campo de reflexión, los primeros trabajos han aportado algunas observaciones preliminares:

  • La resistencia a la des-implementación depende en parte del contexto previo de aplicación del programa. Por ejemplo, los programas con una historia más prolongada, bien integrados en los sistemas de servicios y que afectan a los intereses de los profesionales son más resistentes a la des-implementación. Por el contrario, los programas que causan un daño son más fáciles de des-implementar que los que simplemente son algo más costosos o poco eficientes.
  • No es lo mismo abandonar el programa que des-implementar. En el segundo caso se trata de prever la situación del contexto comunitario cuando se retira la intervención. Por eso puede relacionarse con transferir poder en la toma de decisiones, con garantizar la autonomía de los individuos (para que funcionen con independencia de la intervención), o con sustituir la función que cumplen los recursos formales por recursos comunitarios. Por el contrario, cuando un programa termina de forma prematura se relaciona más bien con la sostenibilidad o el mantenimiento de la intervención
  • Entre las estrategias de des-implementación, se cuenta la reutilización del sistema organizativo y de los recursos disponibles para la prestación de servicios. Por ejemplo, en Nigeria se reutilizó para prevenir el ébola el sistema de servicios empleado previamente para la prevención de la poliomielitis.
  • La manera en la que se produce la retirada de programas también afecta a la implementación de futuras intervenciones y, en especial, a las actitudes de los potenciales usuarios y a las reacciones de la comunidad. Una retirada inadecuada puede “quemar” a los usuarios, generar desconfianza en el sistema de servicios y convertirse en un antecedente negativo que afecta a la accesibilidad en el futuro.

La discontinuación de la práctica clínica está asociada con los costes de los servicios de salud. Por lo demás, la investigación al respecto se ha centrado en identificar los factores que condicionan la des-implementación y en desarrollar estrategias para facilitar dicho proceso. Se trata de un ámbito en el que veremos nuevas contribuciones en el futuro cercano.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • McKay, V. R., Morshed, A. B., Brownson, R. C., Proctor, E. K., & Prusaczyk, B. (2018). Letting Go: Conceptualizing Intervention De‐implementation in Public Health and Social Service Settings. American Journal of Community Psychology, 62(1-2), 189-202. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ajcp.12258

En español, una revisión genérica sobre el concepto y el proceso de implementación está disponible en el siguiente artículo:

  • Maya Jariego, I. (2010). De la ciencia a la práctica en la intervención comunitaria: La transferencia del conocimiento científico a la actuación profesional. Apuntes de Psicología, 28, 121-141. [pdf]

Experiencias de comunidad en inmigrantes y locales

Leonardo Caforio (CC BY-NC-SA 2.0)

Inmigrantes y sociedad receptora tienen experiencias personales similares de sentido de comunidad

Los movimientos de población transforman la composición de las comunidades. Los inmigrantes internacionales se incorporan a comunidades locales con las que comparten unos colectivos de pertenencia y difieren en otros. Sin embargo, por lo que respecta a la experiencia psicológica de comunidad, parece que entre inmigrantes y locales son más las cosas que comparten que las que los diferencian.

La experiencia de los inmigrantes puede entenderse como una transición ecológica entre la comunidad local del país de origen y la comunidad local del país receptor, mediada por la comunidad relacional de compatriotas inmigrados. La gestión de estas tres pertenencias resulta determinante de los proceso de aculturación, adaptación e integración social en el país de acogida. El sentido de comunidad originario suele ser más fuerte que el resto, mientras que la experiencia de movilidad geográfica (o las experiencias de diversidad en general) contribuyen a atenuar el proceso de identificación colectiva.

Un estudio desarrollado en Italia y Estados Unidos, comparó las experiencias de sentido de comunidad de los inmigrantes y los miembros de la comunidad receptora. A través de 201 entrevistas cualitativas se comprobó que los participantes en el estudio compartían muchas similitudes en la forma de experimentar su pertenencia comunitaria. En general tanto inmigrantes como personas de la sociedad receptora tienden a valorar como más significativas e importantes las comunidades relacionales que las comunidades de base territorial. Por otro lado, mientras que las personas de la sociedad receptora tienen una noción abarcadora de las comunidades territoriales, los inmigrantes se referían normalmente al subconjunto de personas con las que tienen contacto en dicho espacio geográfico.

Por otro lado, suelen identificar estructuras de nivel intermedio, meso-sociales, e indican que “el sentido de pertenencia se basa en la proximidad, la interacción continuada, la cercanía y la percepción de similitud”. Los problemas compartidos en un territorio pueden generar experiencias similares en los inmigrantes y los miembros de la sociedad receptora, contribuyendo a una identidad común: es el caso de los problemas de delincuencia, de limpieza, de tráfico o de gestión de la propiedad.

Compartir espacios, compartir problemas, compartir comunidades

Las comunidades son colectivos más difusos que los grupos pequeños, de modo que los individuos tienen más dificultades para procesarlas de manera consciente.

  • La experiencia de la migración parece contribuir a que los individuos sean más conscientes de las comunidades en las que están insertos y de las consecuencias de dicha pertenencia en términos prácticos.
  • El sentido de comunidad requiere de participación directa y continuada en entornos sociales compartidos. Los problemas en los barrios unen a inmigrantes y sociedad receptora ante un destino común. También compartir escenarios (como un espacio religioso o una asociación) contribuye a generar sentido de pertenencia.
  • Los grupos que proporcionan apoyo de manera directa median la integración en comunidades más amplias. Las redes de familiares y amigos facilitan la conexión a estructuras más amplias.
  • Las limitaciones en términos de ciudadanía dificultan la participación de los inmigrantes en las comunidades locales y el desarrollo del sentido de pertenencia territorial. La estratificación y la segregación tienen un impacto negativo en la vida comunitaria de las poblaciones inmigradas.
  • Las escuelas públicas, los lugares de trabajo o las asociaciones ofrecen oportunidades para el desarrollo de una conexión emocional compartida entre inmigrantes y sociedad receptora.

De la complejidad del sentido de pertenencia comunitario

Una parte significativa de la investigación sobre sentido de comunidad se ha centrado en evaluar el sentido de pertenencia al barrio de residencia. (Es decir, se ha puesto el acento en la proximidad y en la homogeneidad). Sin embargo, la identidad comunitaria es un proceso más complejo que la conexión con un solo objeto de referencia:

  • Un mismo individuo participa en múltiples comunidades, geográficas y relacionales.
  • En cada comunidad puede haber diferencias internas, diversidad e incluso conflicto. Diferentes subgrupos difieren en la forma en la que se identifican con la misma comunidad de pertenencia.
  • Una comunidad puede estar anidada en categorías más amplias. Por ejemplo, un barrio forma parte de un distrito, que forma parte de una ciudad, y el individuo puede mantener una identificación diferente en cada caso (incluso a veces contradictoria).
  • Los procesos de cohesión comunitaria pueden tener una vertiente negativa y traducirse en prácticas excluyentes hacia otros colectivos.
  • De hecho, puede haber una tensión implícita entre comunidad y diversidad. En el caso de la inmigración, en las comunidades locales se detectó junto con un debate sobre el “respeto a la diversidad” una expectativa de compartir elementos comunes para desplegar un sentido de comunidad positivo.

En el estudio analizado es de interés que, pese a comparar inmigrantes con sociedad receptora y el caso italiano con el de Estados Unidos, se encontraron más semejanzas que diferencias en las experiencias personales de sentido de comunidad. También se comprobó la importancia de los contextos de participación inmediatos (asociaciones, escuelas públicas, lugares compartidos) en el desarrollo del sentido de comunidad.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Buckingham, S. L., Brodsky, A. E., Rochira, A., Fedi, A., Mannarini, T., Emery, L., … & Gattino, S. (2018). Shared Communities: A Multinational Qualitative Study of Immigrant and Receiving Community Members. American Journal of Community Psychology. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1002/ajcp.12255

Un estudio previo sobre los múltiples sentidos de comunidad en inmigrantes y personas con un estilo de vida metropolitano está disponible en:


Preparados para la educación abierta

Preparación para adoptar Recursos Educativos Abiertos en Oriente Medio y Norte de África: el caso OpenMed

Con un programa de promoción de prácticas educativas abiertas en universidades del Norte de África y Oriente Medio, mostramos cómo los factores del contexto receptor resultan claves en la adopción de la innovación. La importancia de la toma de conciencia y de la cultura organizativa coinciden con el modelo de preparación comunitaria. El entrenamiento previo como psicólogo comunitario predispone para identificar la importancia del contexto, en múltiples niveles de análisis, sea cual sea el problema objeto de intervención.

El proyecto “Educación abierta en los países del sur del Mediterráneo” (OpenMed) es una iniciativa del programa Erasmus+ de la Comisión Europea para el desarrollo de capacidades en la educación superior, que pretende “crear conciencia y facilitar la adopción de recursos educativos abiertos y prácticas educativas abiertas en los países del sur del Mediterráneo, con un enfoque específico en la educación superior en Egipto, Jordania, Marruecos y Palestina”. Para ello, entre octubre de 2015 y octubre de 2018, se pusieron en marcha tres tipos de acciones clave: (a) la evaluación de necesidades y detección de buenas prácticas de educación abierta en las universidades de Oriente Medio y Norte de África; (b) el desarrollo de foros estratégicos nacionales con la participación de los líderes y pioneros de la educación abierta en la región; y (c) el diseño e implementación piloto de un curso de desarrollo de capacidades del profesorado de las universidades participantes. Este curso se implementó a través de una red de círculos locales, coordinados en cada caso por un facilitador, con la intención de promover la adaptación a la realidad local de cada institución universitaria, al mismo tiempo que se garantizaba una aplicación integrada y consistente de la formación para el conjunto de los participantes.

Esta forma de proceder facilita la apropiación de la filosofía y la práctica de la educación abierta por parte de los destinatarios de la intervención. Concretamente, (a) proporciona un equipamiento técnico básico para el diseño y la implementación de prácticas educativas abiertas, dotando a cada universidad participante de un centro de innovación; (b) promueve la concienciación sobre prácticas y recursos educativos abiertos; (c) se desarrolla a través de la participación activa de las partes interesadas (especialmente, el profesorado y los representantes de las instituciones educativas); y (d) pone en marcha estrategias que mejoran la pertinencia local de los contenidos, a través de versiones en inglés, árabe y francés; la organización en círculos locales, y la participación de los facilitadores.

En este artículo reflexionamos sobre los factores que influyen en la preparación para adoptar recursos educativos abiertos en el contexto del proyecto OpenMed. Concretamente, exploramos cómo responden las prácticas educativas abiertas a las necesidades del sistema de educación superior en la región de Oriente Medio y Norte de África; y analizamos las barreras de implementación con las que habitualmente se encuentran. En ese contexto, examinamos el papel modulador del grado de internacionalización de las universidades y de la distancia cultural entre la innovación educativa y el contexto receptor de la misma.

Para ello nos basamos en una dinámica de investigación-acción participativa, con un diseño emergente, desarrollada a lo largo del proyecto. La iniciativa OpenMed congregó a algunos de los pioneros individuales e institucionales de la educación abierta en la región. Entre los participantes se cuentan directores de centros de eLearning, coordinadores de proyectos internacionales y expertos en recursos educativos abiertos. Para sistematizar su experiencia, en este documento nos basamos en (a) la observación participante en los encuentros de socios desarrollados a lo largo de los tres años de implementación del proyecto, (b) las entrevistas en profundidad a 7 informantes clave, y (c) un grupo de discusión con 8 facilitadores realizado durante el penúltimo encuentro presencial del proyecto. La metodología ha sido descrita con detalle en un trabajo anterior (Cachia et al., 2018). Las transcripciones literales de las entrevistas y el grupo de discusión están disponibles para fines de investigación en Zenodo con licencia Creative Commons 4.0 (Cachia & Maya-Jariego, 2018).

Factores en la preparación para el cambio educativo

Cada contexto universitario se muestra más o menos preparado para la adopción de prácticas educativas abiertas en función de la infraestructura disponible, las competencias del profesorado, las actitudes de la comunidad universitaria, los factores organizativos y el entorno socio-cultural específico.

Oportunidades y necesidades

Las prácticas educativas abiertas ofrecen oportunidades de desarrollo organizacional efectivo a las instituciones de educación superior. En primer lugar, potencialmente permiten acceder a contenidos educativos de calidad elaborados por la comunidad académica internacional. En segundo lugar, son una herramienta de innovación por sí mismas, que ejercen de catalizadores del cambio cultural y organizativo. Por ejemplo, en una universidad palestina se ha creado un repositorio para investigadores que aumenta la visibilidad de las publicaciones académicas; se ha diseñado un curso masivo en línea, en inglés, con el que se divulga la historia y el patrimonio cultural de Palestina a la comunidad internacional; y se ha puesto en marcha una campaña de concienciación sobre el problema de la bulimia, con videos en árabe, que ha tenido una amplia difusión interna, entre los estudiantes de la universidad. Más allá de utilizar contenidos abiertos, como vemos, se trata de experiencias de internacionalización y cambio socio-educativo.

Por otro lado, la implementación de prácticas educativas abiertas resulta especialmente efectiva cuando responde a las necesidades previas del sistema de educación superior. En el caso del proyecto OpenMed, una contribución fundamental consistió en proporcionar el equipamiento técnico necesario para diseñar recursos educativos abiertos. La infraestructura es un elemento básico de cualquier desarrollo posterior. También se diseñaron actividades que pueden responder a la elevada ratio de estudiantes por clase, a la dispersión de los estudiantes en el territorio y a los problemas de movilidad, entre otros. Por ejemplo, en las universidades del sur de Marruecos, los cursos masivos en línea son en parte una respuesta a los problemas de masificación en el aula presencial y responden a la necesidad de cubrir grandes áreas geográficas, a través de la educación a distancia. En Palestina, la educación en línea proporciona una alternativa a las restricciones a la movilidad de los estudiantes en la Franja de Gaza. Son un recurso para la internacionalización y la “movilidad virtual”.

Barreras y dificultades

Sin embargo, cualquier iniciativa para promover la adopción de prácticas educativas abiertas se enfrenta a barreras y dificultades. Normalmente, se parte de un bajo nivel de concienciación del profesorado sobre las oportunidades que ofrece la educación abierta. Estudiantes y profesores suelen atribuir una baja calidad a la formación que se proporciona en línea, en comparación con la docencia presencial. La incorporación de recursos educativos abiertos afecta a los ingresos de una parte del profesorado, que complementa su salario con la venta de libros de texto. Además, las instituciones de educación superior establecen normas y restricciones en la utilización de contenidos educativos, que van desde la aprobación de los libros de texto autorizados hasta el porcentaje de docencia no presencial o de contenidos abiertos admitidos en cada caso. Por ejemplo, en las universidades de Oriente Medio, el porcentaje de docencia en línea permitido oscila entre el 20 y el 30 por ciento del material didáctico. Por lo demás, la escasez de recursos educativos abiertos en árabe dificulta en muchos casos su reutilización en la docencia reglada.

Este tipo de dificultades se pusieron de manifiesto durante la implementación del propio curso sobre Educación Abierta que se impartió como parte central del proyecto OpenMed. El profesorado participante recurrió en parte a su tiempo personal, fines de semana y periodos vacacionales para completar las actividades requeridas durante el curso. Por eso los expertos entrevistados señalaban la necesidad de incorporar incentivos que faciliten el desarrollo de la formación. También se observó el proceso de des-implicación progresiva que es habitual en los cursos masivos en línea y en iniciativas similares. No todos los participantes que inician el curso lo terminan, y la intensidad de participación suele ser mayor en los módulos iniciales que en los que siguen hasta completar el curso. Finalmente, los facilitadores coincidieron en que la interacción local, entre los participantes de la misma universidad o del mismo país, fue más habitual que los intercambios a nivel regional o, de forma más genérica, internacionales.

Internacionalización y preparación comunitaria

La internacionalización, a través de programas de intercambio académico y colaboración científica, se ha convertido en uno de los elementos estratégicos clave en el posicionamiento institucional de las universidades. Los centros de educación superior participantes en el proyecto OpenMed suelen recibir estudiantes de países árabes y africanos, mientras que sus graduados van a universidades europeas y de Estados Unidos, especialmente para completar el doctorado. De hecho, este es el caso de la mayoría de los facilitadores, que realizaron una parte significativa de sus estudios en Alemania, Reino Unido y Norteamérica, entre otros destinos. La región tiene una clara influencia del mundo árabe, aunque también está expuesta al influjo de la tradición francesa o inglesa en su sistema universitario. Esto establece cierta diferenciación entre los árabes occidentales y orientales, que no solo difieren en los dialectos del árabe sino en una mayor conexión con el modelo académico francés o anglosajón, respectivamente.

Todo ello supone un bagaje internacional que define las condiciones en las que el sistema universitario receptor responde a las innovaciones educativas que son transferidas o importadas desde un contexto de origen diferente. En muchas de estas universidades se imparte docencia en inglés, especialmente en las carreras técnicas. Además, una parte significativa de dichas instituciones siguen desde su origen un modelo alemán (e. g. German Jordan University) o americano (e. g. Notre Dame University in Lebanon), o adoptan el sistema de las escuelas de negocios internacionales. En el caso de Palestina existe una elevada presencia de iniciativas, proyectos y organismos internacionales. En el conjunto de la región el mundo universitario forma parte de una elite local, comparativamente más internacionalizada y predispuesta a la incorporación de innovaciones educativas. En definitiva, el grado de internacionalización y la predisposición para adoptar prácticas abiertas parecen ser procesos que se refuerzan mutuamente (Maya-Jariego, 2017).

Colectivismo y distancia a la autoridad

La reutilización de contenidos educativos se traduce con frecuencia en situaciones de contacto intercultural. Cuando los materiales didácticos son diseñados en un contexto con una cultura organizativa y/o una cultura nacional diferentes a los del sistema universitario en el que van a ser utilizados, los factores de diversidad cultural pueden resultar decisivos para una implementación efectiva. En comparación con el contexto europeo y norteamericano, las regiones de Oriente Medio y el norte de África han sido descritas como escenarios en los que prevalecen normas de comportamiento relativamente más colectivistas, y con mayor distancia a la autoridad (Hofstede, 1980, 1986, 2001). Esto significa que la pertenencia al grupo y la jerarquía tienen comparativamente más peso.

En el desarrollo de los círculos locales se organizaron encuentros cara a cara entre los participantes. La interacción personal directa facilitó la colaboración entre profesores, mejoró la cohesión de grupo y aumentó el compromiso de los participantes con el curso. En los países del Mediterráneo suele prevalecer un estilo de comunicación abierta y expresiva, en la que los hablantes se interrumpen durante la conversación, es habitual el contacto personal directo, y se espera mantener una actitud alegre y amistosa durante la interacción. Uno de los retos consistió precisamente en manejar la jerarquía académica en contextos informales de relación. Pese al interés en poner en marcha iniciativas de abajo arriba, la estructura organizativa tiene un peso muy importante en este tipo de proyectos. El reto consiste en hacer compatible las dinámicas de colaboración abierta con el respeto a las figuras de autoridad académica.

Culturas nacionales, culturas organizativas y factores en la adopción de prácticas abiertas

La implementación de prácticas educativas abiertas depende de (a) la interacción entre las culturas organizativas y las culturas nacionales, junto con (b) una serie de factores individuales y organizativos de preparación para el cambio.

Culturas organizativas y culturas nacionales

Como hemos mostrado previamente, la reutilización de contenidos produce situaciones caracterizadas por cierta distancia cultural entre las partes en contacto. Por eso resulta relevante la posición que cada cultura nacional ocupa en el continuo individualismo-colectivismo, o el grado en que afirma el valor de distancia a la autoridad. Esto ocurre tanto en el proceso de localización de contenidos (es decir, la reutilización y adaptación de materiales didácticos diseñados en contextos nacionales diferentes) como en la innovación y difusión de contenidos propios (que tienen como destinatarios una audiencia regional o internacional determinadas). En consecuencia, la adopción de contenidos abiertos es en parte un proceso de traducción y ajuste a contextos culturales específicos.

Sin embargo, la dimensión intercultural oculta en ocasiones la confluencia de culturas organizativas. Las instituciones educativas se enfrentan a un proceso de transformación integral. El movimiento de promoción de la educación abierta constituye una subcultura que plantea un reto a la cultura académica tradicional. Concretamente, apuesta por situaciones de enseñanza-aprendizaje centradas en el estudiante, en las que predominan las relaciones horizontales, la descentralización en la toma de decisiones, y el aprendizaje auto-dirigido. Esto se traduce en la práctica en un desafío a la jerarquía organizativa, el funcionamiento de los equipos de trabajo y los estilos de liderazgo en las instituciones de educación superior. Para ello las universidades cuentan con una comunidad de práctica internacional, disponible para proporcionar apoyo y facilitar los procesos de cambio, que indirectamente somete a presión las formas de organización tradicionales.

Algunos factores que preparan para el cambio

Con el caso OpenMed detectamos factores relevantes en múltiples niveles de análisis. En el plano institucional, es recomendable que las universidades dispongan de la infraestructura necesaria para implementar prácticas educativas abiertas, cuenten con experiencia internacional previa, promuevan grupos de trabajo colaborativo y se muestren abiertas al cambio organizativo. En el plano individual, los facilitadores recomendaron contar con profesores con habilidades de comunicación, capaces de trabajar en contextos de diversidad, que han tenido experiencias previas de innovación educativa, que participan en línea al menos cinco veces por semana y que son persistentes en la implementación de las iniciativas de cambio. Este conjunto de factores parecen facilitar la adopción de prácticas educativas abiertas. Hemos recopilado algunos de los elementos más significativos en la Tabla 1.

Tabla 1. Factores de preparación para la adopción de prácticas abiertas
Factores Descripción
·        Infraestructura y equipamiento técnico. ·        Es un prerrequisito para la adopción de prácticas abiertas.
·        Masificación y dispersión geográfica. ·        Las prácticas abiertas responden a necesidades de la institución.
·        Enseñanza en inglés y participación en programas de intercambio internacionales. ·        La internacionalización facilita la adopción de prácticas educativas abiertas.
·        Experiencia internacional previa, bagaje internacional.
·        Encuentros cara a cara. ·        Facilita la adaptación cultural y el cambio institucional.
·        Estilo de comunicación abierta.
·        Apertura al cambio organizativo ·        La educación abierta como una nueva subcultura.

El punto de vista de la preparación comunitaria

Los temas tratados para describir el caso OpenMed están aparentemente lejanos de los intereses de la psicología comunitaria. No obstante, el análisis detallado de la experiencia pone de manifiesto un claro paralelismo con el concepto de preparación comunitaria (Edwards et al., 2000). El grado de preparación de la comunidad para afrontar un problema determinado depende de factores tales como el liderazgo, el clima social previo y el conocimiento compartido sobre el problema en cuestión, así como de los recursos y esfuerzos existentes para responder a dichas necesidades. La toma de conciencia sobre el problema y la organización de la comunidad son por tanto factores clave en el grado de preparación comunitaria. Salvando las distancias, eso mismo hemos comprobado en la adopción de prácticas educativas abiertas. Cuando se evalúa la adopción de prácticas educativas abiertas es habitual centrarse en las motivaciones individuales del profesorado (Cox & Trotter, 2017). Sin embargo, como hemos ilustrado con nuestro caso de estudio, la cultura organizativa y las políticas de cada institución, entre otros muchos factores del contexto educativo, resultan decisivas en el grado de preparación para el cambio en cada sistema universitario receptor (Castañeda et al., 2012; Lehman, Greener & Simpson, 2002). Como es habitual en la psicología comunitaria, centrarse en el contexto y aplicar múltiples niveles de análisis revela factores importantes que muchas veces pasan desapercibidos en un primer análisis de los problemas sociales.

REFERENCIAS

Cachia, Romina, & Maya-Jariego, Isidro. (2018). Opening education in the MENA region: In-depth interviews and Focus Group data with experts in open education in Egypt, Jordan, Lebanon, Morocco and Palestine. [Data set]. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.1283114

Castañeda, S. F., Holscher, J., Mumman, M. K., Salgado, H., Keir, K. B., Foster-Fishman, P. G., & Talavera, G. A. (2012). Dimensions of community and organizational readiness for change. Progress in Community Health Partnerships: Research, Education, and Action, 6(2), 219.

Cox, G. J., & Trotter, H. (2017). An OER framework, heuristic and lens: Tools for understanding lecturers’ adoption of OER. Open Praxis, 9(2), 151-171.

Edwards, R. W., Jumper‐Thurman, P., Plested, B. A., Oetting, E. R., & Swanson, L. (2000). Community readiness: Research to practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307.

Hofstede, G. (1980). Culture’s consequences: International differences in work-related values. Beverly Hills, CA: Sage.

Hofstede, G. (1986). Cultural difference in teaching and learning. International Journal of Intercultural Relations, 10, 301-320.

Hofstede, G. (2001). Culture’s consequences: Comparing values, behaviours, institutions, and organizations across nations. California: Sage Publications.

Lehman, W. E., Greener, J. M., & Simpson, D. D. (2002). Assessing organizational readiness for change. Journal of Substance Abuse Treatment, 22(4), 197-209.

Maya Jariego, I. (2017). Localising Open Educational Resources and Massive Open Online Courses. In F. Nascimbeni, D. Burgos, A. Vetrò, E. Bassi, D. Villar-Onrubia, K. Winpenny, I. Maya Jariego, O. Mimi, R. Qasim, & C. Stefanelli (Eds.), Open Education: fundamentals and approaches. A learning journey opening up teaching in higher education. Erasmus+ Programme of the European Union.

Para citar este artículo

Utilice por favor la siguiente referencia:

  • Isidro Maya Jariego, Ahmed Almakari, Khalid Berrada, Daniel Burgos, Romina Cachia, Fabio Nascimbeni, Cristina Stefanelli, Anita Tabacco, Daniel Villar-Onrubia, Katherine Wimpenny. Readiness to adopt Open Educational Resources in the MENA region: the OpenMed case. World Congress for Middle Eastern Studies (WOCMES). Fundación Tres Culturas. Sevilla (Spain), 16-22 July 2018.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


Tres artículos que te inspiraron en tu investigación

A Weekly Illustrated Journal of Science (Public Domain)

De redes y comunidades

En el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades hemos hecho un ejercicio en el que cada miembro del grupo ha elegido tres artículos que han influido especialmente en su investigación. Cuando se trabaja en la tesis doctoral, se suelen encontrar algunas “perlas” que ofrecen una visión especialmente comprehensiva del área de estudio o que aportan una idea clave que permite reorientar la investigación. Los hemos puesto en común para recopilar una pequeña selección de artículos inspiradores.

Son “los tres artículos que más influyeron en mi tesis doctoral”. Siguiendo un orden cronológico, este es el resultado:

De las redes personales de los inmigrantes

Los tres artículos de Isidro Maya Jariego, a partir de su tesis sobre el papel de las redes de apoyo social en la adaptación psicológica de los inmigrantes:

  • Boyd, M. (1989). Family and Personal Networks in International Migration: Recent Developments and New Agendas. International Migration Review, 23, 3, 638-670. [IMR]

Es un estudio de revisión que explica muy bien las contribuciones de las redes sociales en los procesos migratorios. Este artículo se adelanta a su tiempo, indicando la agenda investigación que permitiría traducir las remesas, las visitas internacionales y los flujos de población en términos de redes.

  • Litwin, H. (1995). The social networks of elderly immigrants: An analytic typology. Journal of Aging Studies, 9(2), 155-174. [JAS]

Este es el artículo que más influyó en mi tesis doctoral y en la investigación que hice inmediatamente después. Por un lado, la idea de hacer tipologías de redes, como una estrategia que resulta eficiente en el análisis de datos y que a la vez es muy apropiada para hacer elaboraciones teóricas. Por otro lado, por el énfasis en la estructura de las relaciones, que a mí me llevó de los estudios psicológicos de apoyo social al análisis de redes sociales…

  • Massey, D.S., Goldring, L. y Durand, J. (1994). Continuities in Transnational Migration: An Analysis of Nineteen Mexican Communities. American Journal of Sociology, 99, 1492-1533. [AJS]

Es el mejor estudio empírico que tuve ocasión de leer durante mi tesis doctoral. Combina la (posiblemente) mejor explicación teórica de las cadenas migratorias con un análisis de comunidades inmigradas en el nivel meso-social. Por ejemplo, examinando la prevalencia de la migración en las comunidades de origen y el tamaño de las comunidades expatriadas.

De preparación comunitaria en atención primaria

Los tres artículos de Daniel Holgado Ramos, a partir de su tesis doctoral sobre los procesos comunitarios en el trabajo social de atención primaria en Andalucía.

  • Wandersman, A. (2003). Community Science: Bridging the Gap between Science and Practice with Community-Centered Models. American Journal of Community Psychology, 31(3-4), 227-242. [AJCP]

Para mí, uno de los artículos clave de las últimas décadas en Psicología Comunitaria. No fue el primero que trata el tema de la conexión entre ciencia y práctica en la intervención social, pero sí sienta las bases de parte de la investigación posterior sobre la implementación de programas y el papel de la comunidad en el ajuste y la efectividad. Establece además una agenda de investigación que ha dado lugar a diversas líneas de investigación y desarrollos teóricos y prácticos posteriores.

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]

Aunque no es el primer artículo que describe el concepto de preparación comunitaria, sí es el que más repercusión ha tenido. Al situar la preparación para el cambio en el contexto de la efectividad de programas y de la transferencia de conocimiento, lo convierte en un factor clave a tener en cuenta en la implementación. Quizás el que más influencia tuvo en mi tesis doctoral y el que más me ayudó a definir mis objetivos de estudio.

  • Feinberg, M. E., Riggs, N. R. & Greenberg, M. T. (2005). Social Networks and Community Prevention Coalitions. The Journal of Primary Prevention, 26(4), 279-298. [JPP]

Uno de los primeros artículos que aplica de forma sistemática el análisis de redes sociales en intervención social. Aunque no hace un uso excesivamente complejo de la metodología de redes, es bastante creativo y muestra el potencial del ARS en este campo. Para mi supuso todo un hallazgo en su momento.

De redes y movilidad geográfica

Los tres artículos de Romina Cachia, a partir de su tesis doctoral sobre las redes personales de cuatro grupos de extranjeros altamente cualificados en situación de movilidad geográfica.

  • Herz, A. (2015). Relational constitution of social support in migrants’ transnational personal communities. Social Networks, 40, 64-74. [SN]

While writing my PhD, I came across Herz’s article. It immediately caught my attention because it dealt exactly with the same topics of my doctoral research: social support, migrants and the use of personal networks. In this article, Herz presents his research on the personal communities of German migrants in Great Britain. It is one of the first articles which tackles how transnationality influences the provision of different dimensions of social support in migrants’ communities. Herz finds that relational characteristics (e.g. contact frequency, tie strength and transnationality) are more relevant that structural characteristics (size, density) and ego attributes (e.g. age, gender or time of residence) in explaining how migrants receive social support.

  • Bastani, S. (2007). Family comes first: Men´s and women´s personal networks in Tehran. Social Networks, 29, 357-374. [SN]

Of all the articles I read for my PhD, this is perhaps the article I can say I truly enjoyed reading. Bastani’s work is highly accessible and I love the way she writes and presents her research. The study explores the differences in the personal networks of woman and men in Tehran, from a qualitative lens and gives an insight of how personal networks work in Iran. Her findings suggest that Iranians tend to prefer same-sex networks and as opposed to most previous findings, the elderly in Tehran have larger networks. However, she also concludes that apart from such differences, she has found little variances when comparing the personal networks of Tehran people to those of similar conditions residing in Toronto and North California, highlighting, that personal networks reveal that we should be cautious when speaking of cultural uniqueness.

  • Urry, J. (2003). Social networks, travel and talk. The British Journal of Sociology, 54(2), 155-175. [BJS]

I came across Urry’s work while doing my Masters in England. In his work, I see reflected the bridge between my masters and doctoral research. His work marks one of the first reflections on how travel influences the social networks of people. He argues that the increase in communications devices had led to extensive networks, but their functioning is still highly dependent upon occasioned meetings. In my view, this work has provided an important contribution to the discourse on new media and networks, because it explored the emerging ‘network sociality’ in the context of the new media environment surging following the dot.com boom, without obliterating, rather emphasizing the importance of meetingness, which remains significant more than a decade later, irrespective of the wide diffusion of online social networks.

De los itinerarios turísticos de los rusos en Andalucía

Los tres artículos de Deniza Alieva, a partir de su tesis doctoral sobre itinerarios y redes organizativas del turismo ruso en Andalucía.

  • Shih, H. Y. (2006). Network characteristics of drive tourism destinations: An application of network analysis in tourism. Tourism Management, 27(5), 1029-1039. [TM]

Uno de los trabajos que crearon la base de mi tesis doctoral. El estudio propone utilizar el análisis de redes sociales para determinar las características particulares de aquellos destinos turísticos que atraen a los viajeros en coche. Se miden los indicadores de centralidad y se analizan los factores que más influyen en la elección de un punto particular del itinerario.

  • Baggio, R., Scott, N., & Cooper, C. (2010). Network science: A review focused on tourism. Annals of Tourism Research, 37(3), 802-827. [ATR]

Los trabajos de estos tres autores me ayudaron a ver más claramente cómo se puede estudiar el turismo a través del análisis de redes sociales. He elegido este artículo de todos sus trabajos porque aquí se hace un muy buen resumen de la aplicación de las técnicas básicas del ARS en un estudio de caso. Ayuda a entender cómo se conectan entre sí los indicadores y qué aplicación práctica pueden tener las diferentes medidas calculadas. Creo que se podría recomendar este artículo a cualquier persona que empiece a explorar el uso del ARS en el ámbito del turismo.

  • Jeuring, J. H. G., & Haartsen, T. (2017). The challenge of proximity: the (un) attractiveness of near-home tourism destinations. Tourism Geographies, 19(1), 118-141. [TG]

Como mi tesis doctoral exploraba los factores que determinan la elección de los puntos específicos de un itinerario, durante la búsqueda de literatura académica sobre el tema, encontré este artículo. Los autores describen resultados de un estudio hecho en los Países Bajos que trataba la percepción de distancia y proximidad por parte de los viajeros. Me interesó mucho este trabajo porque en la mayoría de casos la aproximación a la distancia y la proximidad se basa en los kilómetros, mientras que aquí se ve cómo influyen otros factores, como los relacionados con aspectos motivacionales.

De la prevención del trabajo infantil

Los tres artículos de Esperanza Márquez López, sobre la implementación de programas para reducir el trabajo infantil.

  • Quinby, R. K., Hanson, K., Brooke-Weiss, B., Arthur, M. W., Hawkins, J. D., & Fagan, A. A. (2008). Installing the Communities that Care prevention system: Implementation progress and fidelity in a randomized controlled trial. Journal of Community Psychology, 36(3), 313–332. [JCP]

En este artículo se analiza el funcionamiento de un programa llamado “comunidades que cuidan” que tiene como base el trabajo conjunto entre la comunidad, los facilitadores, los participantes y sus familias de manera que son protagonistas durante la implementación del programa, lo que los hace conscientes de sus cambios. La evaluación del programa destaca el cumplimiento de todas las fases de implementación planificadas y el ajuste de éstas al contexto de intervención.

  • Durlak, J. A., & DuPre, E. P. (2008). Implementation matters: A review of research on the influence of implementation on program outcomes and the factors affecting implementation. American Journal of Community Psychology, 41(3–4), 327–35. [AJCP]

Se analizan de forma sistemática los factores primordiales para analizar la implementación de un programa en una revisión de más de 500 estudios. Destaca el lazo de unión entre una buena implementación y los resultados. Se concluye la necesidad de hacer una recogida exhaustiva de todos los detalles de la implementación de un programa teniendo en cuenta los factores del entorno que rodea a los participantes, haciéndoles partícipes de las innovaciones incorporadas a los programas.

  • Berkel, C., Mauricio, A. M., Schoenfelder, E., & Sandler, I. N. (2011). Putting the pieces together: An integrated model of program implementation. Prevention Science, 12(1), 23–33. [PS]

Destaca la necesidad de crear una teoría que guíe la implementación. Pone en relación el comportamiento de los facilitadores de los programas (fidelidad, calidad de la entrega, y adaptación) y los comportamientos de los participantes (receptividad) para crear un marco desde donde se analicen las dimensiones que influyen directa o indirectamente en los resultados.

De voluntariado y participación comunitaria

Los tres artículos de Fran Santolaya sobre las prácticas de voluntariado, participación ciudadana y organización comunitaria.

  • Omoto, A. M., & Snyder, M. (1995). Sustained helping without obligation: Motivation, longevity of service, and perceived attitude change among AIDS volunteers. Journal of Personality and Social Psychology, 68(4), 671-686. [JPSP]

El artículo explora una de las expresiones solidarias más complejas, como es el caso del voluntariado. Contribuye a su descripción a través de un modelo que conecta elementos de naturaleza individual conjuntamente con elementos de tipo organizativo. El desarrollo de investigaciones posteriores a su publicación derivó en el papel que los elementos comunitarios también desempeñan en explicar las razones por las cuales las personas se involucran en actividades solidarias, así como en atender las razones que explican que haya organizaciones con más probabilidades de mantener su capital de voluntariado a lo largo del tiempo.

  • McMillan, B., Florin, P., Stevenson, J., Kerman, B., & Mitchell, R. E. (1995). Empowerment praxis in community coalitions. American Journal of Community Psychology, 23(5), 699-727. [AJCP]

Las coaliciones comunitarias pueden ser definidas como aquellas organizaciones de segundo nivel en las que diferentes actores sociales contribuyen de manera colaborativa a paliar las consecuencias negativas de un problema así como a prevenir su aparición. El artículo se adentra en el reto de identificar qué consecuencias tiene tanto en el plano individual como en el organizativo el hecho de participar activamente en la solución de problemas sociales. Con una naturalidad hoy ya contrastada, se identifican procesos de empoderamiento psicológico individual y organizativo. Subraya la relevancia de la efectividad organizacional asociada a estructuras de base no siempre tan formales, como el caso de la coaliciones comunitarias.

  • Kieffer, C. H. (1984). Citizen empowerment: A developmental perspective. Prevention in Human Services, 3(2-3), 9-36. [PHS]

Propuesta clásica a través de la cual el autor conecta tópicos esenciales en el ámbito de la intervención social y comunitaria. En el marco del estudio del liderazgo social y comunitario, se propone una lógica progresiva a través de la cual los procesos de participación ciudadana podrían estar conectados con el desarrollo de empoderamiento, identificando el sentido psicológico de comunidad como uno de sus desencadenantes. En suma, de nuevo, aspectos individuales y contextuales se combinan para explicar cómo las personas se implican en mejorar su entorno comunitario.


El estudio de la producción científica

Corporación Universitaria Reformada

Cienciometría y bibliometría con enfoque de redes

El análisis de redes sociales ha experimentado un crecimiento exponencial en las dos últimas décadas. Este aumento en productividad ha significado también el acercamiento a nuevos ámbitos de aplicación en los que se han producido innovaciones metodológicas. Las redes se combinan de manera creativa con otras técnicas y estrategias de análisis. Estamos asistiendo a un momento en el que el aumento de la masa crítica y la diversificación de herramientas hacen del análisis estructural un enfoque que va impregnando progresivamente, y de modo transversal, al conjunto de las ciencias sociales. También sucede en otros ámbitos científicos.

En este contexto, la investigación bibliométrica ha sido una de las aplicaciones tradicionales del análisis de redes. El estudio de la producción científica se ha beneficiado del proverbial potencial descriptivo del análisis de redes y de la versatilidad de las técnicas de visualización en la exploración de grandes bases de datos. Es un ámbito clásico, en el que se han generado indicadores específicos para evaluar la colaboración científica y el impacto de las publicaciones. Las contribuciones más recientes se han beneficiado de una cada vez mayor capacidad de computación, aplicada a grandes bases de datos electrónicas.

El libro “Cienciometría y bibliometría” proporciona una introducción actualizada al análisis estructural de la producción científica. Como señala acertadamente José Hernando Ávila-Toscano en el capítulo inicial, se trata de una forma de sociología de la ciencia, puesto que pretende “generar una mejor comprensión de la ciencia y del conocimiento científico en sus relaciones con la sociedad” (p. 21). A lo largo del manual se presentan la investigación y la metodología de las redes de citas bibliográficas, las redes basadas en la co-ocurrencia de palabras clave y otras prácticas habituales de colaboración científica. También hay espacio para reflexionar sobre la contribución diferencial de los enfoques cuantitativo y cualitativo, así como la combinación de ambos.

Esta obra, editada por la Corporación Universitaria Reformada, pone de manifiesto que los indicadores bibliométricos se han asentado en la comunidad académica como la estrategia preferente para describir la investigación científica en países e instituciones; así como en los procedimientos de evaluación y acreditación de la producción científica individual. También sirven para distinguir aquellos autores con gran prominencia académica de aquellos otros que hacen de intermediarios, tienen un liderazgo organizativo o facilitan las relaciones entre colegas. Pese a las controversias que se han generado en torno a los procedimientos de evaluación del rendimiento individual, hoy en día nadie duda de que la cienciometría cuenta con estrategias válidas y fiables para valorar el impacto científico.

Desde el año 2001 he tenido la suerte de colaborar con colegas latinoamericanos en la organización de seminarios internacionales para el análisis de redes sociales. En la realización de estos encuentros contamos con el apoyo de José Luis Molina, de la Universidad Autónoma de Barcelona, y Daniel Holgado, de la Universidad de Sevilla. En un formato que normalmente combinaba la formación en técnicas de análisis con la presentación de investigaciones en desarrollo, fuimos congregando a doctorandos y jóvenes investigadores con la colaboración de Laura Teves en Buenos Aires, Javier Ávila en Lima, Carlos Contreras en la Ciudad de México y Jorge Palacio en Barranquilla. Este impulso se unió al trabajo que ya venían realizando Alejandro García Macías, de la Universidad Autónoma de Aguascalientes y, de manera destacada, Jorge Gil Mendieta y Alejandro Ruiz en la Universidad Nacional Autónoma de México. Mi impresión es que ese esfuerzo colectivo ha generado las mejores condiciones para el florecimiento de la perspectiva estructural en Latinoamérica.

Colombia es hoy uno de los países emergentes en el análisis de redes en español. Sin ánimo de ser exhaustivos, podemos recordar, entre otros, los estudios sobre las redes personales de desplazados por la violencia política, desarrollados por Camilo Madariaga y Jorge Palacio en la Universidad del Norte; la investigación bibliométrica de Gabriel Vélez en la Universidad de Antioquía, y de Sebastián Robledo en la Universidad de Manizales; el análisis de redes socio-ecológicas de Dolly Cristina Palacio en la Universidad Externado de Colombia; o el grupo de investigadores de la Corporación Universitaria Reformada que contribuyen a la presente monografía.

Como dice José Hernando Ávila, la ciencia y la tecnología son productos humanos, que vienen determinados por las circunstancias en las que se producen y por las relaciones personales entre los científicos. No me cabe duda de que, en los próximos años, la producción académica colombiana será el fiel reflejo de un país alegre y emprendedor, que sabe que ha llegado su momento y está dispuesto a aprovechar las nuevas oportunidades. Por lo que respecta al análisis de redes, el libro “Cienciometría y bibliometría” viene a aportar su granito de arena a la consolidación de un “colegio invisible” con un prometedor futuro.

Descarga aquí el prólogo en formato pdf:

  • Maya-Jariego, I. (2018). Prólogo. En Ávila-Toscano, José Hernando et al. Cienciometría y Bibliometría. El estudio de la producción científica. Métodos, enfoques y aplicaciones en el estudio de las Ciencias Sociales, pp. 21-23. Ediciones Corporación Universitaria Reformada: Barranquilla, Colombia. [pdf]


Experiencias de participación de un psicólogo comunitario

Melissa Mongiat (CC BY-NC-SA 2.0)

Algunas lecciones aprendidas sobre voluntariado, implicación cívica, competencias personales y cohesión local

Durante el último año he participado como voluntario en la sección “pregunte a un asesor” de la Caja de Herramientas Comunitarias. Uno de los temas recurrentes en las preguntas de los usuarios es cómo aumentar la participación de la comunidad. La participación es un valor central de la psicología comunitaria (Chavis & Wandersman, 1990; Dalton, Elias & Wandersman, 2001; Rappaport, 1987; Zimmerman, 2000). Las asociaciones y las organizaciones de base ofrecen oportunidades para desarrollar relaciones, ejercer el compromiso personal con determinadas causas sociales y desplegar diferentes formas de acción colectiva (Christens & Speer, 2011; Florin & Wandersman, 1990; Wandersman & Florin, 2000).

Es habitual que cualquier psicólogo comunitario acumule experiencias de participación a lo largo de su vida personal y profesional. El empoderamiento y la implicación de la comunidad aparecen de manera transversal en todo tipo de iniciativas de cambio social. En mi caso, desde que un grupo de amigos creamos una asociación cultural juvenil, he estado vinculado a diferentes organizaciones comunitarias y asociaciones profesionales. Desde entonces, he estado involucrado en un periódico local, en la financiación de causas comunitarias y en la contribución a una asociación ambiental, por mencionar algunos.

La mayoría de estas experiencias no las he tenido en calidad de psicólogo comunitario. Sin embargo, han resultado fundamentales en mi comprensión de los procesos de organización comunitaria y de las prácticas que promueven la cohesión social. A continuación, desarrollo una breve reflexión personal sobre dichas experiencias. Me detendré en mostrar cómo la participación guarda una relación directa con el desarrollo de competencias personales y mejora la integración comunitaria. Además, veremos varios ejemplos que ilustran cómo la participación efectiva se basa en la persistencia, el desarrollo progresivo de relaciones y la administración de incentivos con los que mantener la implicación a lo largo del tiempo.

La participación como aprendizaje

La primera experiencia de voluntariado en la que recuerdo haber participado consistió en clasificar medicinas que se enviaban a países africanos. Yo tendría unos seis o siete años. Mi madre me llevaba a una asociación de cristianos de base que recogía alimentos y medicinas para remitirlos a iniciativas de cooperación al desarrollo sobre el terreno. La tarea era tan sencilla que podía hacerla un niño. Primero mirábamos la fecha de caducidad para garantizar que la medicación no estaba en mal estado y que todavía tenía unos meses por delante para poder ser utilizada con garantías. Luego separábamos los antibióticos del resto y los organizábamos según una lista de prioridades. Con el tiempo se introdujeron regulaciones en la distribución de medicamentos, con criterios de salud pública y control farmacéutico, que impidieron que esa actividad siguieran haciéndola este tipo de asociaciones. Yo era tan pequeño que clasificar cajas de pastillas y jarabes no dejaba de ser un juego al que dedicaba dos tardes por semana. Sin embargo, aquellas experiencias iniciales de colaboración desinteresada (para atender las necesidades sociales de otras personas a las que yo no conocía), fueron posiblemente, sin saberlo, un antecedente necesario de la participación cívica posterior. Los psicólogos comunitarios sabemos que la participación temprana en acciones de voluntariado predice la implicación comunitaria durante la vida adulta (Guillaume, Jagers & Rivas-Drake, 2015; Lawford & Ramey, 2017).

Años más tarde he coordinado proyectos de cooperación internacional en Colombia y Perú. “Edúcame Primero” es una iniciativa para la prevención del trabajo infantil que normalmente se aplica en colegios, y que consiste en desarrollar acciones psicoeducativas con niños en situación de riesgo psicosocial, junto con sus familias (Maya Jariego & Holgado, 2014; Maya Jariego, 2017). Con la ayuda de becas de formación solidaria de la Universidad de Sevilla, pequeños grupos de estudiantes participaron durante algunos años en la implementación del programa. El voluntariado internacional les proporcionaba una experiencia intercultural y les permitía conocer de primera mano las condiciones de exclusión en los barrios periféricos de las grandes ciudades latinoamericanas. Cuando finalizó el programa en Lima (Perú), visitamos a cada uno de los colegios participantes en el programa para hacerles entrega de un lote de libros de lecturas infantiles, con cuentos y clásicos de la literatura en español. Repartir los libros directamente a los niños para que los colocaran en los anaqueles de la biblioteca del colegio es uno de los momentos más emocionantes que me ha proporcionado la intervención comunitaria. En mi caso me inicié en la lectura cuando era adolescente con una colección de bolsillo con libros de Mario Vargas Llosa, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y otros clásicos del boom literario hispanoamericano. Repartir libros en algunos colegios de Latinoamérica, es decir llevar literatura de vuelta al otro lado del Atlántico, significaba devolver parte de lo que había recibido. Por eso lo viví como un gesto de gran justicia poética.

Terceros lugares en la comunidad local

Pese a estas incursiones en la cooperación internacional, las iniciativas a las que les he dedicado más tiempo se han desarrollado en el ámbito local. He de decir que esto ha ocurrido con especial intensidad en dos etapas diferentes. A principios de los 1990 fundamos un periódico en Alcalá de Guadaíra, una ciudad de tamaño medio en el entorno metropolitano de Sevilla. “La Voz de Alcalá” surgió como un medio independiente de base comunitaria, en un contexto en el que aparecían los primeros casos importantes de corrupción política en España y considerábamos necesario darle voz a los colectivos con menos poder en la comunidad local. El periódico articuló su línea editorial en torno al valor de la participación ciudadana. Creamos una sección, denominada “Tribuna abierta”, en la que cuatro invitados debatían cada semana sobre un tema de interés local. La combinación de la participación abierta con una amplia representación de la diversidad de puntos de vista contribuyó de manera efectiva al debate público y a generar una visión compartida sobre los problemas locales.

Con una filosofía muy parecida surgió también el “Foro Oromana”, una asociación cultural en cuya creación participé una década más tarde. En este caso la actividad principal consistía en organizar conferencias y debates sobre el modelo de ciudad. El contenido de los encuentros oscilaba desde las sesiones de planeamiento urbano estratégico a las mesas redondas con los candidatos a la alcaldía. El foro ciudadano se definió desde su inicio como “un lugar de encuentro entre alcalareños”. Concebíamos la asociación como un “tercer lugar” (Oldenburg, 1989) en el que los vecinos pudieran reunirse informalmente y mantener una conversación. Este tipo de espacios públicos contribuyen a una vida comunitaria activa, facilitan la conexión entre ciudadanos de diferente ideología o condición, y promueven el sentido de comunidad. En los dos casos –el periódico y el foro-, nos basamos durante un largo periodo meramente en la participación voluntaria. Con el tiempo se institucionalizaron y mejoraron su funcionamiento. Sin embargo, aquellos inicios participativos contribuyeron a formar un núcleo de participantes comprometidos que posiblemente influyeron, junto con otros factores, en que dos o tres décadas después ambas asociaciones aún sigan en activo.

Como puede comprobarse en cualquier escenario local, los estudios comunitarios han puesto de manifiesto que la vida asociativa es un ámbito fundamental de socialización y de transformación personal. Permite desplegar los valores y la conciencia crítica en el plano individual, y es un catalizador del sentido de eficacia colectiva (Chavis & Wandersman, 1990; Florin & Wandersman, 1990).

La transparencia de la participación en comunidades virtuales

También he tenido la oportunidad de implicarme activamente en varias comunidades virtuales, y en momentos puntuales he ejercido de voluntario en línea. Aunque no hay nada “virtual” en la participación online (Cravens & Ellis, 2014), me gusta utilizar, por su valor evocativo, el término que popularizó Howard Rheingold (1993). Durante muchos años he sido administrador de “E-Voluntas”, una lista de correo electrónico en la que participan voluntarios, gestores de voluntariado e investigadores. Empezó a funcionar en 2002, con la intención de “crear un canal iberoamericano sobre voluntariado, sociedad civil e intervención comunitaria”. Los contenidos giraban fundamentalmente en torno al intercambio de experiencias en la región y la sistematización de la práctica del voluntariado. Durante el primer año de funcionamiento, hicimos una traducción participativa de “la guía de voluntariado virtual” (Ellis & Cravens, 2000). Para todos los participantes fue nuestra primera experiencia de voluntariado en línea. Nos permitió explorar el potencial de las tecnologías de la información para la colaboración en red y la movilización ciudadana. Con aquella experiencia pionera no sólo comprobamos que se podía hacer voluntariado a distancia de manera efectiva, sino que también nos reveló el potencial de los espacios virtuales para la acción comunitaria.

Antes de que Twitter, Facebook y WhatsApp transformaran el ecosistema de la comunicación online, algunas listas de correo adquirieron un papel destacado entre las comunidades mediadas por ordenador más activas (Rheingold, 1993, 2000). Los foros virtuales proporcionan un medio transparente, que facilita la observación, la monitorización y el registro del grueso de la interacción que tiene lugar entre sus miembros. Esto hace de ellos, en mi opinión, un buen contexto en el que aprender estrategias de dinamización de grupos y “gestión comunitaria”. Cuando administras una lista de correo caes en la cuenta de que es importante recibir al menos un mensaje por semana, para mantener la atención continuada de los suscriptores. También se hace necesario responder a cualquier contribución, por incipiente que sea, y reforzar los pequeños logros. La participación es un proceso de medio y largo plazo, que requiere persistir en los objetivos. El administrador ejerce un liderazgo que establece el tono inicial en la lista de correo y contribuye decisivamente a la cultura del grupo. Poco a poco se va generando un núcleo de participantes activos que proporciona a los foros efectivos una estructura centro-periferia. El foro alcanza su madurez cuando los miembros de la periferia pasan a reforzar el núcleo activo, de forma que se mantiene la dinámica global incluso cuando alguno de los miembros centrales adopta un rol más pasivo. La acción participativa se caracteriza por su sostenibilidad. Con la interacción prolongada en el tiempo, la historia compartida y el desarrollo del sentido de comunidad, se va generando un sistema de intercambio de apoyo generalizado, basado en la reciprocidad, del que se benefician tanto los participantes como los observadores pasivos. Se convierte, entonces, en un recurso de valor público.

Cómo aumentar la participación

Promover la participación comunitaria es, en definitiva, una tarea muy compleja. Cuando los usuarios de la Caja de Herramientas me preguntan por este tema, evito las respuestas de carácter eminentemente teórico e intento trasladar algunas de las lecciones aprendidas en mi propia experiencia de participación. Las he resumido en la Tabla 1.

Mi recomendación suele consistir en prestar atención a las competencias de los participantes, los escenarios de interacción y la formación de un grupo cohesivo con sentido de pertenencia. Tanto los líderes como las organizaciones tienen un papel fundamental en la participación comunitaria efectiva. Además, los espacios que son capaces de congregar a individuos y colectivos diversos cuentan con un valioso potencial para la construcción comunitaria. Finalmente, se trata de un proceso que se va construyendo progresivamente, a través de una historia compartida por los participantes, y que requiere de una red mínimamente estructurada en la que emerge el sentido psicológico de comunidad (Maya-Jariego, 2004).

Como la participación tiene un valor transversal en la acción comunitaria, las lecciones pueden trasladarse posiblemente a cualquier ámbito, con independencia del problema social o de la población con la que se trabaje. No importa cuál sea el contexto, la participación es un camino largo que se sostiene en la tenacidad, el desarrollo de relaciones personales y la construcción de escenarios compartidos.

REFERENCIAS

Chavis, D. M., & Wandersman, A. (1990). Sense of community in the urban environment: A catalyst for participation and community development. American Journal of Community Psychology, 18(1), 55-81.

Christens, B. D., & Speer, P. W. (2011). Contextual influences on participation in community organizing: A multilevel longitudinal study. American Journal of Community Psychology, 47(3-4), 253-263.

Cravens, J., & Ellis, S. J. (2014). The Last Virtual Volunteering Guidebook: Fully Integrating Online Service into Volunteer Involvement. Philadelphia, PA: Energize.

Dalton, J. H., Elias, M. J., & Wandersman, A. (2001). Community psychology: Linking individuals and communities. Wadsworth/Thomson Learning.

Ellis, S. J., & Cravens, J. (2000). The Virtual Volunteering Guidebook: How to Apply the Principles of Real-World Volunteer Management to Online Service. Impact Online.

Florin, P., & Wandersman, A. (1990). An introduction to citizen participation, voluntary organizations, and community development: Insights for empowerment through research. American Journal of Community Psychology, 18(1), 41-54.

Guillaume, C., Jagers, R., & Rivas-Drake, D. (2015). Middle school as a developmental niche for civic engagement. American Journal of Community Psychology, 56 (3), 321-331

Lawford, H. L., & Ramey, H. L. (2017). Predictors of Early Community Involvement: Advancing the Self and Caring for Others. American Journal of Community Psychology, 59(1-2), 133-143.

Maya-Jariego, I. (2004). Sentido de comunidad y potenciación comunitaria. Apuntes de Psicología, 22(2), 187-211.

Maya-Jariego, I. (2017), “But We Want to Work”: The Movement of Child Workers in Peru and the Actions for Reducing Child Labor. American Journal of Community Psychology, 60: 430–438. doi:10.1002/ajcp.12180

Maya-Jariego, I. & Holgado, D. (2014). From Barranquilla to Lima in Reducing Child Labor: Lessons in Community Action. Global Journal of Community Psychology Practice, 5 (2), 1-6.

Oldenburg, R. (1989). The great good place: Café, coffee shops, community centers, beauty parlors, general stores, bars, hangouts, and how they get you through the day. Paragon House Publishers.

Rappaport, J. (1987). Terms of empowerment/exemplars of prevention: Toward a theory for community psychology. American Journal of Community Psychology, 15(2), 121-148.

Rheingold, H. (1993). The virtual community: Finding connection in a computerized world. Reading, MA: Addison-Wesley Longman Publishing.

Rheingold, H. (2000). The virtual community: Homesteading on the electronic frontier. Cambridge, MA: MIT press.

Wandersman, A., & Florin, P. (2000). Citizen participation and community organizations. In Handbook of Community Psychology (pp. 247-272). Springer US.

Zimmerman, M. A. (2000). Empowerment theory. In Handbook of community psychology (pp. 43-63). Springer US.

Para citar este artículo

Este artículo ha sido publicado en la sección “From Our Members” de The Community Psychologist. Por favor, utilice la siguiente referencia:

  • Maya-Jariego, I. (2018). Participation experiences of a community psychologist: Lessons learned about volunteering, civic involvement, personal competencies and local cohesion. The Community Psychologist, 51(2), 26-29.

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El desarrollo comunitario y los Recursos Educativos Abiertos

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OERAfrica (CC BY 2.0)

El proyecto AgShare fue una iniciativa de investigación-acción implementada en 2011 en diversas zonas rurales de Uganda, cuyo objetivo consistió en la creación de recursos educativos abiertos (REA) a partir de la información obtenida en el proceso de evaluación de las necesidades del contexto comunitario. En concreto, la intervención se realizó desde dos másteres sobre gestión agrícola y ganadera de la Universidad de Makerere en el sector de la producción lechera de un distrito del Suroeste de Uganda. En su implementación participaron también la Universidad de Michigan y OER Africa. El proyecto fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates.

El proyecto proponía un modelo de investigación basado en el desarrollo de REA tanto para la formacion de los estudiantes como para la intervención en el contexto local con el objetivo de mejorar el conocimiento y la innovación en la producción lechera. Se trataba por tanto de (a) generar materiales de enseñanza y aprendizaje para dos módulos basados en contenidos abiertos: un módulo de higiene y producción lechera y otro sobre gestión y marketing con productos lácteos y (b) mejorar la optimización de los procesos productivos en la cadena de valor de la producción lechera mediante el uso de. Para ello se llevaron a cabo las siguientes acciones:

  1. Un análisis de las necesidades de los actores implicados en la cadena de valor de la producción lechera (ganaderos, transportistas, comerciantes, etcétera) y la documentación de las habilidades y los conocimientos informales que ponían en práctica estos actores en su actividad profesional. La información recogida se centraba en los aspectos vinculados a la higiene, la calidad, el procesamiento y las estrategias de venta y marketing de la leche y los derivados.
  2. A partir de esta información se se crearon materiales y módulos educativos abiertos para la formación de los estudiantes de los dos másteres implicados. Estos materiales estaban basados fundamentalmente en estudios de caso que servían para la aplicación de contenidos teóricos impartidos.
  3. A su vez, se desarrollaron intervenciones basadas en los resultados del análisis de necesidades. Estas intervenciones incluían actividades con los ganaderos participantes para aplicar métodos de mejora de la eficiencia en la producción lechera o para el desarrollo de sistemas de medición de la higiene en el producto, entre otros. Además, se crearon materiales formativos abiertos, que se impartieron en sesiones y seminarios con los ganaderos y otros actores locales.

Una de las claves del proyecto estuvo en la implicación en todas sus fases de los estudiantes de los dos másteres. Participaron en (a) la recogida de información, (b) la creación de los contenidos de los módulos educativos para la formación de los estudiantes, (c) las actividades de intervención y los contenidos de formación y entrenamiento para los ganaderos, y (d) la implementación de los paquetes formativos y la evaluación de los resultados del proyecto.

Resultados

Los resultados mostraron el impacto positivo del proyecto en el contexto universitario y en el contexto comunitario:

  • En el contexto universitario, los materiales generados sirvieron para crear dos módulos que se imparten actualmente en sendos másteres en la Universidad de Makerere como parte de su oferta académica y que están disponibles en el repositorio de OER Africa. Los estudiantes reafirmaron el valor de los aprendizajes adquiridos en sus estudios universitarios, además de mejorar sus habilidades sociales, personales y profesionales, conocer las características y posibilidades de los REA en su formación y aprender manejarse en un contexto de investigación e intervención. Por otro lado, el proyecto generó en la universidad un clima favorable a la adopción de los REA como estrategia básica de enseñanza. Otros departamentos no implicados inicialmente en el proyecto comenzaron a crear y utilizar los REA como parte de su oferta educativa.
  • Los ganaderos y otros actores de la comunidad valoraron positivamente las mejoras implementadas en sus explotaciones y los aprendizajes adquiridos durante las sesiones de formación. Se produjeron cambios en las actitudes y un aumento de la conciencia sobre los beneficios de ciertas prácticas de explotación (vinculadas a la aplicación de mejoras tecnológicas y de gestión empresarial. Por otro lado, se pusieron en valor aquellos conocimientos informales que habían venido desarrollando hasta el momento. Uno de los efectos de la intervención fue precisamente la formalización de algunas de estas prácticas, gracias a su organización en paquetes formativos distribuidos e impartidos entre los actores de las zonas de intervención.

A modo de conclusión

Las estrategias de colaboración y las coaliciones entre la universidad y la comunidad son una estrategia clásica para la transferencia de conocimiento y el desarrollo comunitario. Los REA pueden tener un rol importante en estas experiencias de colaboración entre instituciones educativas y contextos locales, como recursos y prácticas que requieren de la implicación de diversos agentes sociales y educativos para su implementación efectiva.

Desde AgShare se planteó un sistema de circulación, actualización y sistematización del conocimiento para la creación de REA que sirvió para (a) la formación significativa, pertinente y ajustada al contexto de los estudiantes y (b) la generación de estrategias de intervención y entrenamiento con los ganaderos, productores, etcétera para la mejora de la producción lechera.

En cierto modo, el programa se basó en un modelo de aprendizaje-servicio. Los contenidos de formación surgieron del análisis y la intervención en el contexto y concluyó con la generación de contenidos y prácticas educativas abiertas que redundaron en estrategias de mejora y desarrollo comunitario. La combinación del aprendizaje-servicio y prácticas educativas abiertas, puede redundar en la (a) adopción de un espíritu crítico ante el proceso de enseñanza, (b) la mejora de la sensibilización e implicación comunitaria del contexto educativo y (c) el desarrollo personal, social y vocacional de los estudiantes.

Lecciones aprendidas sobre el papel de los REA en la inclusión y el desarrollo social

El proyecto AgShare muestra cómo los REA puede ser una estrategia adecuada para la implicación de las universidades en la inclusión social y educativa de colectivos desfavorecidos y en el desarrollo socioeconómico de países en vías de desarrollo. Los resultados del proyecto permiten obtener algunas lecciones de interés sobre el papel de los REA en los procesos de desarrollo e inclusión social:

  • Los REA pueden ser un medio para hacer frente a las necesidades educativas en las instituciones superiores en países en vías de desarrollo, donde el aumento del número de estudiantes, la escasez de recursos y ausencia de una infraestructura adecuada son barreras para el acceso adecuado a la educación.
  • El diseño, la creación y el desarrollo de REA a partir de las experiencias de investigación e intervención en el contexto social, posiciona a la Universidad como un actor de relevancia en el desarrollo local. A partir de un modelo basado en la investigación sobre el terreno llevada a cabo por estudiantes y docentes, se consigue el doble objetivo de proveer a los estudiantes de recursos educativos abiertos y accesibles basados en la investigación y de promover el desarrollo social proporcionando recursos de formación técnica a los agentes locales.
  • La dinámica de trabajo con recursos educativos y de intervención propios y adaptados al contexto local, promueve un papel proactivo de diversos agentes educativos, sociales y económicos en el desarrollo de soluciones innovadoras a los problemas y necesidades locales.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


Preparación para el cambio y Recursos Educativos Abiertos

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5 Rs of Open Education. Photo: Giulia Forsythe / Flickr (CC0 1.0)

La efectividad en la adopción y el uso de Recursos Educativos Abiertos (REA) depende de que educadores, estudiantes y gestores posean determinadas capacidades, recursos y competencias. Por ejemplo, el conocimiento del tipo de recursos abiertos que se pueden usar, la experiencia previa con este tipo de recursos y prácticas o la infraestructura tecnológica disponible, pueden ser factores que influyan en una apropiación efectiva de los recursos e innovaciones basadas en la educación abierta. Estos factores pueden influir además en el impacto potencial que los REA tendrán en el contexto educativo a medio y largo plazo.

Por ejemplo, el proyecto OpenMed tiene como finalidad generar conciencia sobre los REA y facilitar su adopción por parte de las instituciones participantes en el proyecto. En este sentido, ha tenido en cuenta desde su comienzo la preparación de los contextos locales para la adopción de prácticas y recursos educativos abiertos, tanto desde el punto de vista de las instituciones educativas como de los docentes y estudiantes. Por ejemplo, el curso “Open Education: Fundamentals and Approaches” surge de la necesidad de proveer a las universidades e instituciones educativas participantes de una formación básica vinculada al uso, la adaptación y la creación de REA y las prácticas educativas asociadas a los mismos. Además ha desarrollado iniciativas de sistematización de la práctica, y de análisis de los factores sociales, culturales, organizacionales que pueden mediar en la efectividad de la adopción de innovaciones vinculadas a la educación abierta.

Factores de preparación para la adopción de los REA

En otras ocasiones hemos hablado de la relevancia de tener en cuenta los factores que determinan el nivel de preparación del contexto comunitario y organizativo para la adopción de innovaciones en diversos ámbitos, como la intervención social en salud, la prevención del trabajo infantil o la promoción de la alfabetización. La preparación comunitaria se refiere al nivel de disposición para el cambio de un contexto determinado, como resultado de la implementación de intervenciones o innovaciones que requieren de modificaciones sustanciales en los procesos y estructuras presentes en ese contexto. En cierto modo, la preparación para el cambio determina la capacidad de los contextos comunitarios para adoptar con éxito estas innovacioess como respuesta a problemas y necesidades percibidos, por lo que puede ser un indicador adecuado para anticipar el impacto o los resultados que se alcanzarán.

En el contexto de los REA, Henry Potter y Glenda Cox, de la Universidad de Ciudad del Cabo, a partir de un estudio en tres universidades sudafricanas y en el marco del proyecto ROER4R, han desarrollado recientemente un modelo que (a) identifica y describe varios de los factores que influyen en la adopción de los REA y (b) propone estrategias de evaluación de la preparación de la institución y los educadores o estudiantes para ello. Este modelo, denominado “Pirámide para la Adopción de REA” (OER Adoption Pyramid), plantea la existencia de seis factores jerarquizados que influyen en la preparación del contexto institucional y de sus miembros para la apropiación de los REA.

Acceso. Los REA necesitan de una infraestructura tecnológica adecuada y de recursos materiales y humanos para garantizar el acceso a los mismos, sobre todo en contextos digitales. Disponer de un acceso rápido y estable a Internet, dispositivos electrónicos o personal técnico de apoyo para su mantenimiento, son factores clave para la adopción de los REA.

Permiso. El nivel de acceso legal disponible no solo para usar, sino sobre todo para adaptar los recursos existentes o desarrollar otros nuevos puede influir en el grado de adopción de los mismos y en su impacto en el contexto educativo. Las licencias adecuadas al tipo de uso de los REA influyen en la capacidad de la institución para gestionar estos recursos.

Conciencia. Los docentes y estudiantes deben ser conscientes de la naturaleza y las características de los REA y las implicaciones del uso de estos recursos en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Por ejemplo, puede ser importante conocer las diferencias entre los REA y otro tipo de recursos educativos, o entre su uso como material complementario o como modelo educativo.

Capacidad. El uso y la adopción de REA requiere de determinadas habilidades y capacidades técnicas y semánticas por parte de los usuarios. Por ejemplo, para los educadores, puede ser necesario conocer las diferentes licencias Creative Commons existentes y sus implicaciones o tener un conocimiento adecuado del tipo de recursos digitales que pueden implementar en el aula. Por parte de los estudiantes, pueden ser útil disponer de habilidades para la búsqueda de recursos o de competencias sociales para la interacción con otros usuarios. Por otro lado, la experiencia previa en el uso y manejo de REA puede servir de base para su adopción e implementación.

Disponibilidad.  La relevancia y la pertinencia de los REA para los docentes y estudiantes y para el contexto institucional en el que se implementan son determinantes en el impacto de estos recursos. En este caso puede ser necesario su adaptación y ajuste, en función de factores como el idioma, el contenido, el nivel educativo, los contenidos o las estrategias didácticas. Por otro lado, es necesario que la institución disponga de los recursos materiales, personales y económicos suficientes para garantizar la sostenibilidad a medio y largo plazo de un modelo educativo basado en el uso de los REA.

Motivación. La voluntad y la motivación para adoptar una innovación es un aspecto básico de la preparación para el cambio. En cierto modo, modula y define el efecto de los factores anteriores, a la vez que se ve afectado por ellos. Se trata de la predisposición o intención de cambio del contexto organizacional y comunitario y de sus miembros, más allá de las capacidades, la experiencia y la conciencia de la existencia de estos recursos.

Niveles de preparación para el cambio y adopción de los REA

El análisis de los factores que determinan la preparación para el cambio nos puede ayudar por tanto a (a) diagnosticar y definir los factores que pueden influir en la adopción de los REA como estrategia educativa, (b) determinar las barreras y los facilitadores para que esta adopción sea efectiva y (c) entender la utilidad de plantear una adopción progresiva de estos recursos. Además, puede servir para establecer determinados perfiles o niveles de preparación de los contextos organizacionales y comunitarios y determinar las acciones efectivas en cada caso para la adopción de innovaciones y los cambios asociados. En cada nivel, será posible poner en marcha determinadas medidas de uso e implementación de REA, así como determinadas estrategias de mejora de los indicadores de preparación para el cambio.

Ausencia de conciencia y falta de sensibilización

En contextos en los que (a) no existe conciencia ni conocimiento de la existencia o de las características de los REA o donde (b) no hay experiencia previa de uso o bien esta es limitada, puede ser necesario comenzar por generar este conocimiento o sensibilizar a los agentes implicados en los beneficios de su adopción. En este caso, puede ser conveniente comenzar por su utilización como materiales complementarios, sin modificar las dinámicas del proceso de enseñanza y aprendizaje y sin introducir innovaciones didácticas que supongan un cambio de modelo en la institución.

Por otro lado, la intervención en la mejora de la infraestructura tecnológica y la reducción de la brecha digital, puede ser una estrategia básica para garantizar un acceso a recursos online no ubicados localmente. Del mismo modo, desarrollar campañas y programas que informen de la relevancia y utilidad de estos recursos para todos los agentes implicados en el contexto educativo ayudará a mejorar el conocimiento sobre los mismos. Finalmente, puede ser necesario simplificar y sistematizar los sistemas de almacenamiento y recuperación de recursos educativos, por ejemplo, creando repositorios accesibles y con métodos sencillos de búsqueda de recursos.

Inicio de la adopción de los REA como estrategia educativa

Las primeras experiencias de uso de los REA pueden servir a las instituciones y a los usuarios para familiarizarse con este tipo de recursos. Además, los primeros resultados positivos pueden ayudar a generar confianza en su utilización y su adopción como modelo educativo. En estos casos, estas experiencias iniciales permiten detectar áreas culturales o sociales sensibles en estos recursos que pueden necesitar de una adaptación a los contextos locales. Asimismo, la generalización del uso de repositorios de contenidos educativos y de espacios de colaboración puede crear dinámicas de intercambio que ayuden a la generalización de su uso.

La promoción de figuras de liderazgo entre los usuarios (docentes y estudiantes), a partir de su experiencia o su conocimiento sobre los REA, puede ayudar a promover acciones de uso, readaptación y localización de estos recursos. Estos líderes pueden promover un clima favorable hacia el uso de recursos abiertos entre los miembros de la comunidad educativa.

Institucionalización y profesionalización del uso de los REA

Conforme el uso de REA y de las prácticas asociadas se van generalizando entre los agentes educativos y se van acumulando resultados positivos de aplicación, buenas prácticas y lecciones aprendidas, el uso de los REA se puede convertir en una práctica habitual en el contexto educativo. En ocasiones, las experiencias de adaptación y de creación de contenidos pueden ir de la mano, sobre todo cuando los contenidos son difícilmente localizables o requieren de una modificación y transformación profunda para poder ser utilizados.

En este caso, puede ser necesario desarrollar estrategias que permitan mantener la cultura de creación e intercambio de contenidos abiertos, por ejemplo mediante (a) el desarrollo de planes a medio plazo para establecer programas y titulaciones basados principalmente en prácticas educativas abiertas, (b) el establecimiento de incentivos para la creación de REA, como su inclusión en los requisitos de promoción del personal educativo o la creación de premios docentes basados en REA y (c) crear programas de sistematización de la práctica de creación y uso de REA.

Niveles de preparación y grados de inclusión social de los REA

Los tres niveles de preparación para el cambio que hemos definido (ausencia de conciencia, inicio de la intervención e institucionalización) guardan relación con las tres formas de entender este tipo de recursos para la generación de dinámicas de inclusión social. Los usuarios, docentes y estudiantes, pueden tener diferentes grados de protagonismo en el uso, la adaptación y la creación de REA, lo que vendrá en parte determinado por el nivel de competencias, capacidades y recursos individuales e institucionales disponibles.

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En definitiva, los REA son recursos que ofrecen oportunidades y plantean desafíos para las instituciones educativas y para los usuarios. La implicación en el uso, adaptación y creación de estos recursos depende de la presencia de determinadas condiciones, relacionadas con el clima, la infraestructura y la predisposición de las instituciones y los conocimientos, las competencias y motivaciones de los usuarios.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.

 


Niveles de inclusión social en el uso de los Recursos Educativos Abiertos

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Open Education Bookshelf. Photo: Fred Baker / Flickr (CC BY 2.0)

Los Recursos Educativos Abiertos (REA) son útiles en la generación de dinámicas de desarrollo e inclusión social. La propia naturaleza de los REA lleva a pensar en varios niveles de uso. En el marco de los resultados obtenidos en el proyecto ROER4D, se han propuesto tres formas básicas de entender el papel de los REA en la promoción de la inclusión social (Arinto, Hodgkinson-Williams y Trotter, 2017). Estos tres niveles se vinculan con las propuestas que diversos organismos internacionales han incluido en las definiciones y perspectivas de uso que se han proporcionado de los mismos, y que se relacionan con el acceso, el uso y la reutilización de estos recursos.

Garantía de acceso y disponibilidad de recursos educativos

La OER Accessibility Toolkit es una iniciativa de la Universidad de Columbia Británica cuyo objetivo es ofrecer herramientas para diseñar REA más accesibles y ajustados a diferentes tipos de estudiantes. Ofrece consejos, recursos e instrumentos que van desde el modo de colocar hiperenlaces en los textos o de subir contenidos a la web institucional hasta estrategias y consejos para usar imágenes, videos o tablas en los textos docentes o cómo conocer los permisos de uso que tienen los materiales educativos utilizados. Estos recursos y estrategias se basan en un modelo denominado Diseño Universal de Aprendizaje (Universal Design of Learning), un enfoque para la creación de recursos educativos consistente en el diseño orientado a la atención a la diversidad de la formación y el contenido de los cursos y materiales. Parte del objetivo de llegar a personas con diferentes estilos de aprendizaje sin necesidad de adaptación o reajuste posteriores. Los principios del Diseño Universal del Aprendizaje son (a) presentar la información y los contenidos de diversos modos, (b) proporcionar varias vías y recursos de expresión e interacción entre los participantes en el contexto de enseñanza y aprendizaje y (c) estimular el interés y la motivación por el aprendizaje con contenidos diversos y significativos para los estudiantes.

Este ejemplo muestra el interés permanente del movimiento basado en la educación abierta por hacer los contenidos educativos más accesibles a educadores y estudiantes, sobre todo en contextos donde este acceso se ve dificultado por la presencia de determinadas desventajas o barreras individuales, sociales, políticas, económicas o culturales. Estos recursos facilitan la sistematización y la transferencia del conocimiento y la igualdad de condiciones en el acceso a la educación. En cierto modo, el compromiso con el acceso, es decir, poner a disposición de la comunidad educativa recursos en abierto para su libre utilización en las mejores condiciones posibles, constituye en sí misma una estrategia de inclusión social.

El uso de repositorios de contenidos educativos abiertos, donde estos contenidos están organizados de forma ordenada y sistematizada, es uno de los recursos fundamentales en la difusión de los REA. Supone además un punto de partida para otros usos y adaptaciones de estos recursos en diversos contextos. Un ejemplo de ello es la iniciativa OpenCourseWare (OCW) del Massachusetts Institute of Technology (MIT), que surgió en 2001 con el objetivo de publicar en abierto, online y libres de carga o copyright, los recursos, materiales y documentos educativos de esta institución. A partir de esta iniciativa, otras entidades han puesto a disposición de forma abierta y gratuita sus recursos educativos.

Por otro lado, para ganar visibilidad y mejorar el acceso a los REA, sobre todo en aquellos casos de instituciones con escasos recursos o situadas en países en vías de desarrollo, se han creado iniciativas internacionales como la OpenCourseWare Consortium (OCWC), una red mundial de instituciones y organizaciones basadas en la educación abierta. Su objetivo es ayudar a estas instituciones a encontrar, usar, crear y compartir los REA en el contexto internacional. Esta iniciativa trata de garantizar unos estándares básicos de calidad en la publicación de los contenidos educativos y centralizar la ubicación de los recursos. Junto a ello, se han implementado herramientas que facilitan la navegación y la búsqueda entre estos recursos, como el motor de búsqueda de la OCWC que permite la consulta desde un mismo punto de todos los repositorios de las instituciones asociadas.

Adaptación, participación y ajuste social

El Proyecto TESSA (Teacher Education in Sub Saharan Africa) es una iniciativa de investigación y desarrollo promovida por la Open University, que incluye a otras 13 instituciones de diversos países subsaharianos. Su objetivo consiste en la creación y el intercambio de REA y el desarrollo de estrategias para promover su uso en la educación primaria y secundaria en los países de las instituciones participantes. Se trata de una respuesta a los frecuentes problemas relacionados con la inadecuada infraestructura de los centros educativos, la falta de formación y preparación de los docentes o la ausencia de modelos educativos innovadores en el contexto educativo en estos países. Los docentes de los centros participantes tienen a su disposición cursos y materiales de entrenamiento y formación, para promover la creación e implementación en sus contextos educativos de iniciativas innovadoras basadas en la educación abierta. Por otro lado se ha diseñado una plataforma Web que funciona como repositorio de los REA generados en diversos formatos y en torno a la cual se ha generado una red de usuarios que permite compartir experiencias de uso y adaptación de estos recursos en contextos locales.

Una de las características que diferencia al proyecto TESSA de otras iniciativas basadas en repositorios de REA, es el énfasis en la importancia de la adaptación y ajuste de los contenidos educativos generados. Para ello, se propone el cambio o la modificación de aspectos concretos de las unidades de estudio u otros contenidos, en función de elementos relacionados con el contexto socioeconómico, la lengua, los niveles de competencia de los usuarios y los valores y creencias culturales del país en el que se pretenden implementar. Teniendo en cuenta estas características, los responsables del uso de los materiales pueden hacer cambios que reflejen las condiciones locales y que estén basados en la diversidad cultural de los docentes y estudiantes.

Poner a disposición de la comunidad los recursos educativos en abierto para su uso en contextos formales e informales, puede ser un primer paso para garantizar la aparición de dinámicas de inclusión social a través de la educación. Sin embargo, la presencia y la disponibilidad de recursos no siempre conllevan un uso adecuado de los mismos. En este sentido, las estrategias de mejora de la accesibilidad a estos recursos deben ir de la mano de estrategias que promuevan su pertinencia. Para ello, los REA necesitan ser ajustados adecuadamente al contexto de los receptores de estos contenidos y deben ser sensibles las necesidades y las características sociales y culturales de la comunidad hacia la que van dirigidos. Por ejemplo, adaptar un MOOC sobre innovación en turismo cultural creado en una universidad estadounidense para su utilización en un país latinoamericano, puede necesitar no solamente de la traducción de los materiales, sino también el ajuste de las dinámicas de interacción y trabajo de los alumnos y docentes (por ejemplo el trabajo en grupo o el trabajo individual), cambiar los ejemplos o casos de estudio sobre turismo por otros culturalmente pertinentes o generar nuevos datos que describan las características y dinámicas del turismo en el contexto local.

En cualquier caso, la adaptación de los contenidos educativos abiertos supone un reto importante, tanto en términos de traducción como en términos de ajuste al contexto local. Se trata de un proceso que necesita de recursos personales, materiales y temporales, en el que la colaboración entre los diferentes agentes implicados (docentes, estudiantes y gestores) puede ser fundamental para garantizar su éxito. Un ejemplo de la relevancia de la sistematización en el proceso de localización y adaptación de los REA es la plataforma en línea EDRAAK. Se trata de una iniciativa promovida por la Fundación Reina Rania para la Educación y el Desarrollo, que ofrece MOOCs y formación reglada y cuyo objetivo es promover la educación online de calidad en la región del Magreb y Oriente Medio. Aunque elaboran sus propios contenidos en árabe, también adaptan recursos educativos de otras instituciones. Para la adaptación al mundo árabe de estos contenidos siguen un procedimiento sistemático basado en (a) el seguimiento de un protocolo de traducción (elaboración de glosarios, revisión por expertos y registro de versiones), (b) la incorporación de ejemplos culturalmente apropiados mientras se mantiene la estructura original de los contenidos y (c) la elaboración de normas de netiqueta para evitar problemas de comunicación en contextos culturalmente diversos.

Creación y autoorganización de recursos

SeeSD (Science Education Exchange of Sustainable Develpment) es un proyecto que promueve la participación de instituciones regionales y locales en Senegal para el diseño, el acceso y el uso de recursos abiertos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas para la educación básica. Su objetivo es salvar la brecha entre el currículum diseñado en los centros de educación básica del país y la alfabetización científica en alumnos de primaria y secundaria. El proyecto tiene tres componentes básicos:

  1. En primer lugar, incluye el diseño y la inclusión en el sistema educativo de recursos interactivos basados en la práctica para la enseñanza de contenidos científicos. Para ello, se ofrece a las escuelas recursos para su adaptación e inclusión en el currículum académico del centro y formación a los docentes para modificar y mejorar sus estrategias didácticas con los alumnos.
  2. En segundo lugar, ofrecen conferencias y workshops en los que se discuten los aspectos más relevantes sobre la aplicación de contenidos de ciencia, tecnología e ingeniería en la educación básica. Estos espacios generan oportunidades para crear redes de colaboración e intercambio entre docentes, estudiantes, profesionales y científicos acerca de la creación y desarrollo de contenidos educativos abiertos en primaria y secundaria.
  3. Por último, se ha desarrollado una plataforma online de enseñanza basada en MOOCs, denominada Afreecademy. Los contenidos de esta plataforma han sido creados por los propios participantes en el proyecto, con la colaboración de los docentes y estudiantes de las escuelas implicadas.

El desarrollo de REA ha contado en ocasiones con el hándicap de partir de una perspectiva occidental de la educación y de ser generados desde universidades e instituciones educativas situadas en los países occidentales. Esto ha obligado a entidades y organizaciones de terceros países a dedicar recursos a la adaptación no siempre exitosa de estos contenidos, incorporando cambios para ajustarlos a sus valores y características culturales. Frente a ello, diversas organizaciones han promovido la creación de recursos desde los contextos locales. En este sentido, una aportación relevante de los REA ha sido la promoción del aprendizaje colaborativo y la producción de conocimiento por parte de los propios participantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Si bien la adaptación y la reutilización de los contenidos están en la base de la concepción de los REA, el fin último es la gestión autónoma del proceso educativo por parte de sus protagonistas. De este modo, se convierte en un proceso de producción y organización del conocimiento por parte de todos los agentes implicados. En cierto modo, supone una difuminación de la frontera entre el profesor y el alumno, lo que se traduce en eliminar la frontera entre los productores y los consumidores de contenidos educativos.

La participación en la creación y modificación de los REA puede generar también dinámicas de empoderamiento, mediante la toma de control, la autonomía y la gestión de estos recursos. Por ejemplo, los estudiantes pueden poner en juego las competencias adquiridas y adoptar un espíritu crítico ante su propio proceso de aprendizaje, generando nuevos recursos (e.g., casos de estudio) o planteando cambios y modificaciones en los contenidos educativos existentes. Por otro lado, los docentes pueden implicarse en estrategias relacionadas con la adopción de innovaciones didácticas o la incorporación de resultados de investigación a los contenidos educativos.

La creación de contenidos educativos abiertos puede ser también una oportunidad para difundir una perspectiva propia de la realidad y del conocimiento. Esto puede suponer una oportunidad para comunidades marginadas o excluidas que necesiten poner en valor su propia historia y cultura o reafirmar determinados valores y principios que subyacen a las dinámicas de creación de identidad y sentido de comunidad. Por ejemplo, la Universidad An-Najah en Palestina, ha creado el MOOC “Discover Palestine”, cuyo objetivo es la difusión de la historia y la cultura de Palestina. En este caso se trata de una iniciativa de internacionalización, para la sensibilización, la ampliación de la esfera de influencia y el reforzamiento de la identidad palestina, que hace uso de recursos educativos abiertos mediante su adaptación, reutilización y localización.

Conclusión

En definitiva, cada uno de estos niveles o grados de uso de los REA genera dinámicas diferentes de inclusión social en los contextos en los que se implementan y responden a características y disposiciones diversas de los participantes y las instituciones implicadas. En este sentido, el nivel adecuado de implicación en la gestión de los REA dependerá de diversos factores que estarán relacionados con la infraestructura, la capacidad de financiación o de sostenibilidad de los programas de educación abierta, o la experiencia previa en la gestión y la aplicación de REA, entre otros:

  1. Garantizar la disponibilidad y el acceso a los REA, puede ser conveniente en contextos con escasez de recursos o ausencia de experiencia en su uso. En estos casos, pueden servir como contenidos de apoyo o enriquecimiento de los recursos educativos existentes, sin afectar demasiado a la dinámica de enseñanza y aprendizaje ya presente en la institución.
  2. Por otro lado, en contextos que cuenten con infraestructuras y con recursos básicos disponibles y en los que sea posible implementar dinámicas de participación e intercambio, la aplicación de estrategias de adaptación de los REA al contexto local puede aumentar su pertinencia y en consecuencia su impacto. En este caso, los REA pueden ser usados como material didáctico primario, lo que requiere una cierta modificación de las dinámicas educativas existentes.
  3. Finalmente, la creación de REA puede tener lugar en contextos con experiencia previa en la gestión y aplicación de estos recursos, donde el entorno permite diseñar y crear programas basados en la educación abierta y generar una cultura educativa en torno a los REA. En estos casos la presencia de recursos abiertos implica una modificación profunda de las estrategias didácticas y adoptar un modelo basado en la autonomía del aprendizaje del alumno y en la creación interactiva del conocimiento.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


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