Archivo de la categoría: Psicología comunitaria

La implementación de programas con familias en riesgo

family

Jordy Ferket (CC BY 2.0)

FAF

El Programa de Formación y Apoyo Familiar es una intervención para promover la parentalidad positiva que se aplica a nivel local. Se trata de una estrategia de prevención secundaria que integra acciones psico-educativas y comunitarias, y que se aplica con familias en contexto de riesgo social. A través de la participación en el programa los padres desarrollan competencias de comunicación, aumentan sus redes de apoyo social y se muestran generalmente satisfechos con su rol de padres.

La evaluación de la implementación del programa se centró en dos tipos de elementos clave:

  • Estrategias de implementación: apoyo organizativo, entrenamiento de los profesionales, adaptabilidad, selección de los participantes y composición del grupo.
  • Resultados de implementación: fidelidad, intensidad y dosis, y reacción de los participantes.

Los resultados mostraron una aplicación bastante homogénea en 19 grupos de aplicación del programa. En general, los aplicadores siguieron las recomendaciones del manual de aplicación tanto en la selección de los participantes, como en la composición del grupo. Las unidades más importantes fueron aplicadas y se obtuvieron niveles adecuados de adherencia al programa entre los participantes.

Sin embargo, hubo algunas diferencias entre grupos en lo que se refiere a la dosis e intensidad de la intervención, así como en el tamaño de los grupos. Esto permitió clasificar, en función de la implementación, en tres conglomerados diferentes. La evaluación mostró que los grupos más grandes y con mayor intensidad de aplicación obtuvieron mejores resultados de la intervención en los padres. El programa se mostró adaptable, aunque mantuvo los componentes centrales de la intervención.

Entre la efectividad y la implementación

La investigación sobre la aplicación de programas ha evolucionado desde un foco central en la efectividad de la intervención a la consideración cada vez más habitual de las dinámicas de implementación. El conocimiento de prácticas basadas en la evidencia es necesario pero no suficiente para conseguir los cambios comportamentales pretendidos. Una adecuada implementación del programa en contextos específicos (con niveles adecuados de ajuste comunitario) son esenciales para obtener resultados positivos.

  1. El programa de Formación y Apoyo Familiar es un ejemplo de implementación adecuada que contó con el apoyo de la municipalidad, manuales de aplicación definidos, adaptables a diferentes necesidades familiares y con grupos diversos en composición (desde el punto de vista del riesgo y de las características sociales de los participantes).
  2. El caso (a) muestra de forma clara la diferenciación entre los componentes centrales y los componentes secundarios de una intervención, y (b) ilustra la importancia de la intensidad y la dosis en la obtención de resultados positivos.
  3. Además, contar con una guía de aplicación en un contexto organizativo definido para la implementación del programa contribuyó a la obtención de resultados homogéneos.

Comentario basado en:

Hidalgo, M. V., Jiménez, L., López-Verdugo, I., Lorence, B. & Sánchez, J. (2016). “Family Education and Support” program for families at psychosocial risk: The role of implementation process. Psychosocial Intervention 25 (2), 79-85. [PSI]


La violencia de pareja en las minorías homosexuales

Rainbow

Rainbow Maker by frankieleon (CC BY 2.0)

IPV in LGBT

Se tiene constancia de una alta tasa de violencia física, sexual y psicológica en la pareja entre estudiantes universitarios. La mayor parte de la investigación previa sobre la violencia de pareja se ha centrado en parejas heterosexuales. Sin embargo, los estudiantes de minorías sexuales experimentan por lo general tasas más altas de violencia de pareja que los heterosexuales. Además, los pocos estudios existentes muestran que el colectivo LGBT experimenta resultados académicos, físicos y psicológicos más negativos que las víctimas heterosexuales de violencia en la pareja.

Un reciente estudio en los campus universitarios de Estados Unidos, analizó la violencia de pareja en el colectivo LGTB, utilizando dos aproximaciones teóricas:

  1. El estrés de la minoría. Las minorías sexuales tienen experiencias específicas tales como: la confusión sobre y la ocultación de la propia identidad sexual, las experiencias de rechazo y discriminación, y en ocasiones la internalización de la homofobia.
  2. La preparación comunitaria. Cada campus universitario puede variar en el grado de información existente sobre el colectivo LGTB, el número de programas específicos, la conciencia del problema y de los recursos existentes por parte de la comunidad y el liderazgo específico sobre las necesidades de las minorías sexuales.

Los resultados del estudio mostraron (a) una falta de preparación comunitaria generalizada para atender los problemas de violencia de pareja en el colectivo LGTB en el contexto universitario, y (b) un papel clave, en términos de preparación comunitaria, de un clima tolerante en el campus hacia las minorías y del sentido psicológico de comunidad. Además, (c) las víctimas de violencia de pareja percibían una mayor preparación comunitaria que el resto.

Minorías, preparación comunitaria y prevención de la violencia de pareja

  1. Como ocurre con las minorías étnicas, en el desarrollo de la propia identidad parecen tener un rol significativo las experiencias de discriminación y rechazo por parte de la mayoría.
  2. Como consecuencia del ocultamiento de la propia identidad sexual, el colectivo LGTB puede tener un sistema de apoyo social menos desarrollado o más dificultades en el proceso de búsqueda de ayuda.
  3. La preparación comunitaria se refiere a la existencia de: (a) esfuerzos comunitarios sobre el problema social, (b) conocimiento en la comunidad sobre dichos esfuerzos, (c) liderazgo, (d) clima comunitaria positiva, (e) conocimiento de la comunidad sobre el problema social, y (f) recursos especializados sobre las necesidades del colectivo. Al respecto indicaron que: “los campus universitarios más inclusivos y que aceptan a los estudiantes de minorías sexuales, así como los campus en los que el colectivo LGTB tiene un sentido de pertenencia y conexión emocional compartida, fueron percibidos con mayor preparación comunitaria para afrontar la violencia de pareja”.
  4. El diagnóstico de la preparación comunitaria es una evaluación del potencial de cambio, en el que se valora cómo una intervención específica va a funcionar dependiendo de las características del contexto receptor de la misma.
  5. En el estudio, sería de interés conocer la variabilidad de la experiencia en función de las facultades, puesto que la prevalencia del colectivo LGTB y las actitudes preponderantes en un contexto específico pueden ser determinantes de la evaluación de las víctimas de la violencia de pareja.

Comentario basado en:

Edwards, K. M., Littleton, H. L., Sylaska, K. M., Crossman, A. L. & Craig, M. (2016). College Campus Community Readiness to Address Intimate Partner Violence Among LGBTQ+ Young Adults: A Conceptual and Empirical Examination. American Journal of Community Psychology, 58 (1-2), http://dx.doi.org/10.1002/ajcp.12068


Así trabaja un psicólogo comunitario

Intervención social y comunitaria

En el video “Así trabaja el psicólogo comunitario” se resume en 3 minutos en qué consiste el rol de los profesionales de la psicología de la intervención social y comunitaria. Para ello se utiliza el caso de Manchay, un asentamiento humano en las afueras de Lima (Perú).

Entre los roles del psicólogo comunitario se mencionan (a) las actividades de evaluación de necesidades y diagnóstico comunitario, (b) los talleres participativos y campañas de salud mental comunitaria, y (c) el diseño e implementación de programas de prevención y promoción. En el desarrollo de su labor, el psicólogo tiene que establecer contacto con líderes comunitarios, médicos, policías y organizaciones no-gubernamentales. También tiene el reto de involucrar a los miembros de la comunidad en los procesos de cambio.

Los asentamientos humanos son comunidades formadas a partir de los desplazamientos de población. Con frecuencia han surgido a partir de la auto-organización de los propios residentes, que han puesto en marcha dinámicas informales de liderazgo y participación comunitaria.


Teorías en psicología comunitaria

camiseta_lewinContextos, acción y comunidad

La revista Global Journal of Community Psychology Practice (GJCPP) dedica el volumen 7 (2) a reflexionar sobre el estado de las teorías en psicología comunitaria.

Hace unos meses, algunos investigadores de la DePaul University preguntaron en la lista de correo de la Society for Community Research and Action por los modelos y teorías más utilizadas por los psicólogos comunitarios en su investigación y en su práctica profesional. Como resultado obtuvieron una lista de 32 marcos teóricos y modelos de corto alcance, reflejando una gran diversidad de orientaciones y tradiciones intelectuales. Esto llevó a debatir sobre la oportunidad de disponer de teorías más asentadas y consensuadas en el área, lo cual se refleja en parte en el presente monográfico.

El volumen 7 (2) del GJCPP es una reflexión sobre las teorías en el ámbito de la psicología comunitaria. El monográfico gira en torno a un artículo de Leonard Jason y colaboradores que analiza la situación de las teorías en este ámbito. Este artículo presta especial atención a los modelos ecológicos, el sentido psicológico de comunidad y el empoderamiento.

  • Leonard A. Jason, Ed Stevens, Daphna Ram, Steven A. Miller, Christopher R. Beasley, Kristen D. Gleason (USA). Theories in the Field of Community Psychology. [Web] [pdf]

A continuación, siguen 10 comentarios de psicólogos comunitarios en reacción a dicho artículo. Los comentarios tratan temas tan diversos como la base metodológica de la disciplina, los planteamientos de investigación-acción, la necesidad de sistematizar el conocimiento sobre los contextos comunitarios, o el valor predictivo y de confirmación de hipótesis de las teorías, entre otros temas. También se indica el carácter interdisciplinar y multi-paradigmático de la disciplina.

Este material puede ser muy útil en los cursos de introducción a la psicología comunitaria, para los estudiantes de grado, proporcionando un acercamiento crítico al área.

Uno de los comentarios está también disponible en español, con reflexiones sobre los escenarios de conducta, investigación-acción, sentido de comunidad y empoderamiento:

  • Isidro Maya Jariego (Universidad de Sevilla). Ecological Settings and Theory of Community Action. [Web] [pdf] [ESP]

Si lo deseas, puedes participar en el debate teórico con tus comentarios en esta entrada.

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Selección de publicaciones del LRPC (2015-2016)

LRPC

En la presentación se recoge una selección de las publicaciones del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades, durante el curso 2015-2016. Algunas de ellas están disponibles en la página de publicaciones. Estos son algunos de los trabajos referenciados:


7 usos de las redes en la intervención

Magnus Norden (CC BY 2.0)

Magnus Norden (CC BY 2.0)

La Revista REDES publica en el volumen 27 (2) de 2016 un artículo sobre las estrategias de intervención social y comunitaria que se basan, al menos en una parte de su desarrollo, en el análisis de redes sociales. Concretamente, propone 7 usos habituales de las redes en la intervención.

Abstract. El análisis y la visualización de redes se integran de múltiples maneras en la intervención social y comunitaria. En esta revisión describimos siete usos específicos de las redes en el diseño, implementación y evaluación de programas, la dinamización comunitaria, y las campañas de prevención y promoción de la salud. En función de la estrategia de intervención, distinguimos (a) la selección de agentes de salud, (b) la segmentación de grupos en campañas de difusión de mensajes de prevención y promoción, (c) las coaliciones comunitarias, (d) el uso de la visualización de redes en dinámicas participativas de investigación-acción, (e) la intervención en grupos de auto-ayuda, (f) las encuestas comunitarias de redes personales y (g) el análisis de la interacción informal entre participantes o aplicadores en la implementación de programas. En cada caso describimos las características de la estrategia de intervención y resumimos las principales aplicaciones de las técnicas de análisis y representación gráfica de redes. Estas siete estrategias se resumen en tres funciones del análisis de redes en la intervención comunitaria: traducción relacional de conceptos, mejora de la efectividad a través de la interacción social, y herramienta de intervención por sí misma.

Palabras clave: Análisis de redes sociales – Intervención social y comunitaria – Prevención – Participación – Implementación.

Referencia del artículo
  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27, (2), 1-10. [pdf] [ResearchGate]

7Usos copia


Diagnóstico social

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SILABO

El próximo 22 de abril se presenta el libro “Diagnóstico Social. Teoría, Metodología y Casos Prácticos”, editado por Joaquim Fialho, Carlos Alberto da Silva e José Saragoça.

El libro recoge modelos y experiencias de intervención comunitaria y evaluación de necesidades.

  • Consulta la ficha técnica del libro [Silabo]
  • Consulta parte de la obra [pdf]

22 de abril • 17H00

Santa Casa da Misericórdia de Reguengos de Monsaraz (Antigo Hospital) • Rua António José de Almeida, 14 Reguengos de Monsaraz


Emprendimiento de personas con discapacidad

Anjan Chatterjee (CC BY-NC-ND 2.0)

Anjan Chatterjee (CC BY-NC-ND 2.0)

Mentores y emprendimiento

La Universidad de Illinois en Chicago (UIC) puso en marcha un programa de inserción laboral de personas con discapacidad, con el patrocinio del Departamento de Trabajo de Estados Unidos y la colaboración con organizaciones de la zona. Los componentes centrales de la intervención fueron (a) la formación para el emprendimiento, y (b) la participación de mentores para orientarlos en las actividades de comercialización; junto con (c) asistencia técnica y (d) ayuda financiera. La intervención se basó en el “modelo social de la discapacidad” que se centra en modificar los contextos para facilitar la integración de las personas con impedimentos que dificultan su inserción.

El programa funcionó en gran medida como una innovación local, con un diseño emergente de intervención. También mantuvo una dinámica participativa a lo largo de todo el proceso. La experiencia generó las siguientes lecciones aprendidas:

  • El emprendimiento resulta especialmente atractivo para las personas con discapacidad, puesto que permite generar un empleo personalizado, adaptado a los impedimentos individuales específicos.
  • También contribuye al empoderamiento, puesto que parte del fortalecimiento de las personas con discapacidad.
  • A lo largo de la intervención se detectaron dos buenas prácticas que contribuyeron a la obtención de resultados positivos: la creación de relaciones personales positivas y la existencia de un liderazgo facilitador efectivo.

Referencia del artículo

Balcazar, F. E., Kuchak, J. A., Dimpfl, S., Sariepella, V., & Alvarado, F. (2014). An empowerment model of entrepreneurship for people with disabilities in the United States. Psychosocial Intervention, 23, 145-150.


Análisis de redes e intervención comunitaria

Corlew et al (2015)

Corlew et al (2015)

Psychosocial Intervention, 24 (3), diciembre 2015

En los últimos años se han empezado a desarrollar aplicaciones del análisis de redes sociales en el ámbito de la intervención social y comunitaria. El enfoque de redes permite el análisis multinivel y contribuye a una interpretación relacional del sentido psicológico de comunidad, el empoderamiento y otros conceptos clásicos de la psicología comunitaria (Maya-Jariego, 2004). Por su parte, las técnicas de análisis de redes se empiezan a utilizar en la evaluación de necesidades, la evaluación de programas y en estrategias participativas de investigación-acción. También hay aplicaciones en el estudio y la mejora de las coaliciones comunitarias, los barrios y la mediación comunitaria. Este número especial recoge trabajos que de forma general utilizan el análisis de redes en la comprensión o la mejora de la implementación de intervenciones sociales y comunitarias.

Una de las acepciones más extendidas de la intervención basada en redes consiste en la utilización de datos de redes sociales para promover el cambio de comportamiento, tomando como referencia la teoría de la difusión de innovaciones (Valente, 1995). Este enfoque se ha utilizado con frecuencia en la implementación de campañas de transmisión de mensajes de salud (Chambers, Wilson, Thompson & Harden, 2012). De acuerdo con ello, Thomas W. Valente distinguió cuatro estrategias de intervención basadas en redes, a saber: (a) la identificación de agentes de cambio o líderes de opinión, a partir de indicadores de centralidad, intermediación y otras estrategias de evaluación de actores clave; (b) la segmentación en grupos para exponerlos simultáneamente a un proceso de intervención significativo; (c) las estrategias de inducción que promueven la interacción entre iguales para aprovechar la pertinencia y el efecto multiplicador de las redes naturales; y (d) la alteración de la red con la incorporación o la eliminación de determinadas relaciones (Valente, 2012). En todos estos casos la red es el medio a través del cual se canalizan las estrategias de cambio de comportamiento.

Tabla 1. Usos emergentes del análisis de redes para la intervención comunitaria

  • Aplicación del análisis de redes sociales en la evaluación de programas.
  • Combinación con el análisis de stakeholders y las formas de gobernanza participativa.
  • Mediadores, personas clave e intervenciones de redes.
  • Selección de agentes de salud y mediadores comunitarios con indicadores de redes sociales.
  • Netmap, sociogramas participativos y redes en contextos de investigación-acción.
  • El enfoque de redes en el estudio del empoderamiento y el sentido de comunidad.
  • Las encuestas de redes personales en la descripción relacional de comunidades.
  • Análisis de redes interorganizativas de coaliciones comunitarias.
  • Evaluación relacional de barrios, espacios y escenarios de conducta.
  • Los modelos de difusión de la innovación en las campañas de prevención y promoción de la salud.

Sin embargo, el análisis de redes puede integrarse en los procesos de intervención social y comunitaria de modos muy diversos (Tabla 1). Por un lado, puede aplicarse en los diferentes momentos del ciclo de intervención, desde el diagnóstico comunitario a la evaluación del impacto, pasando por la implementación de actividades y las diversas formas de acción directa en la comunidad. Por otro lado, puede utilizarse como modelo y como estrategia, así como en la operacionalización de conceptos comunitarios (véase, por ejemplo, para el caso de la preparación comunitaria: Feinberg, Riggs & Greenberg, 2005). Aunque ha sido de aplicación preferente en el diseño y la aplicación de programas basados en la evidencia, también es una herramienta de monitorización efectiva para valorar la fidelidad de la implementación y la sostenibilidad de las intervenciones (Valente, Palinkas, Czaja, Chu, & Brown, 2015). Sin ánimo de ser exhaustivos, a continuación resumimos algunas de las líneas de aplicación del análisis de redes en los contextos de intervención comunitaria:

  1. La teoría de la difusión de innovaciones se utiliza en campañas de prevención y en la propagación de mensajes de salud.
  2. Los datos relacionales informan las estrategias de mediación comunitaria, agentes de salud y otras acciones con efecto multiplicador.
  3. Las encuestas de redes personales y la descripción de la red social de la comunidad forman parte del diagnóstico de necesidades y la evaluación de programas.
  4. El análisis de redes se utiliza en la traducción relacional de conceptos básicos de psicología comunitaria, tales como la determinación de comunidades, la preparación comunitaria o las relaciones entre grupos.
  5. Las redes interorganizativas sirven para operacionalizar la estructura de colaboración de las coaliciones comunitarias.
  6. El análisis de redes se integra en dinámicas de investigación-acción, a través de sociogramas participativos, o proporcionando feedback con la visualización de las redes.
  7. También permite monitorizar el proceso de implementación de programas y la transferencia de la ciencia a la práctica.
  8. Las estrategias de apoyo social, de larga tradición en la intervención psicosocial, han ido incorporando en algunos casos las propiedades estructurales de las redes personales.

Contenidos del monográfico

En este monográfico recogemos una serie de artículos que hacen contribuciones innovadoras a la intervención social y comunitaria desde el análisis de redes sociales. Siguiendo el índice de este volumen, podemos leer: un estudio que valora el impacto de las redes de colaboración de las organizaciones comunitarias en la efectividad de la implementación de intervenciones (Faust, Christens, Sparks & Hingeldorf, 2015); una aplicación de la visualización de grandes bases de datos relacionales para mejorar la comunicación entre profesionales (Corlew, Keener, Finucane, Brewington & Nunn-Crichton, 2015); un análisis de redes de afiliación que sirve para identificar dos tipos de grupos interreligiosos según sean las entidades con las que intercambian recursos (Todd, Houston & Suffrin, 2015); una evaluación del papel de los lazos fuertes, que se desarrollan a través de múltiples tipos de relaciones, entre las entidades que conforman una coalición (Menger, Stallones, Cross, Henry & Chen, 2015); una descripción de la influencia de la red de los consejos de violencia familiar en las prácticas de las organizaciones que la componen (Rana & Allen, 2015); un examen teórico de las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención (Neal, Neal, Lawlor & Mills, 2015); y una encuesta sobre la variabilidad de las redes personales en función de los patrones de movilidad geográfica metropolitana (Maya-Jariego & Holgado, 2015).

Otros trabajos corresponden a la tradición de los estudios de apoyo social. Las relaciones interpersonales positivas aportan recursos de apoyo afectivo, informativo e instrumental que facilitan el afrontamiento del estrés y fomentan el bienestar psicológico y la calidad de vida. Como vemos en dos investigaciones con este enfoque, las redes sociales son un factor de protección contra el suicidio y el consumo abusivo de alcohol en una comunidad nativa de Alaska (Philip, Ford, Henry, Rasmus & Allen, 2015), mientras que los recursos informales de apoyo se cuentan entre los activos comunitarios más relevantes de los asiático-americanos residentes en Florida (Weng, 2015). Veamos las contribuciones del monográfico más detenidamente.

Faust et al. (2015)

Faust et al. (2015)

Redes interorganizativas y coaliciones comunitarias

Uno de los ámbitos en los que el análisis de redes se ha ido consolidando más claramente es el estudio de las coaliciones comunitarias, junto con otras formas de colaboración entre organizaciones locales y agrupaciones de la comunidad. Las coaliciones suman esfuerzos, movilizan el apoyo público, facilitan la coordinación, previenen la duplicación de servicios y aumentan la efectividad de la intervención (Butterfoss, 2007). Como demuestran varios artículos de este monográfico, las redes interorganizativas son una manera eficiente de operacionalizar la estructura de la colaboración entre un conjunto de organizaciones comunitarias.

Dos temas relevantes en ese sentido son la estructura centro-periferia y la interacción de organizaciones individuales con el conjunto de la red. Por un lado, la existencia de un pequeño núcleo de organizaciones densamente conectado entre sí parece ser fundamental en el buen funcionamiento de las coaliciones (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015). Por otro lado, la vinculación con una red de entidades permite a una organización comunitaria mejorar su efectividad (Faust et al., 2015), pero también hace que esté más expuesta a la influencia de las políticas y normas sociales de la misma (Rana & Allen, 2015).

Victoria Faust, Brian E. Christens, Shannon M. A. Sparks y Amy E. Hingeldorf realizan un estudio retrospectivo sobre las relaciones entre 23 organizaciones que, a lo largo de 12 años, colaboran para prevenir la mortalidad infantil de una ciudad de Wisconsin, en Estados Unidos. Pese a que la colaboración entre hospitales, asociaciones comunitarias y servicios sociales mejora a lo largo del periodo observado –con un ligero aumento de la cohesión de la red inter-organizativa-, esto no se traduce en un aumento de la efectividad en la reducción de las desigualdades de salud para la minoría negra. Sin embargo, el análisis de redes permite documentar el caso de organizaciones que, a título individual, mejoraron la efectividad de su intervención a través de la colaboración con otras entidades.

Lauren Marie Menger, Lorann Stallones, Jennifer Eileen Cross, Kimberly Lynn Henry y Peter Yu Chen estudiaron las redes de colaboración entre 37 organizaciones de prevención del suicidio en una comunidad de Colorado, en Estados Unidos. Concretamente, examinaron las relaciones de intercambio de información y recursos, así como las actividades de coordinación y la colaboración en la prestación de servicios. La existencia de un pequeño grupo de organizaciones que mantienen lazos fuertes entre sí demostró ser determinante en el proceso de colaboración. La acción coordinada entre las entidades que afrontan un mismo problema social, en este caso el suicido, mejora la accesibilidad en la prestación de servicios, previene la duplicación de prestaciones y contribuye al desarrollo de normas compartidas en la intervención.

Shaheen Rana y Nicole E. Allen examinaron las redes de colaboración en cinco Consejos de Violencia Familiar, para identificar qué entidades tenían un papel clave. Comprobaron que las organizaciones con mayor centralidad estaban expuestas a una mayor influencia de las políticas del Consejo, y que los programas de violencia doméstica tendían a tener un papel más central en la red que otro tipo de organizaciones.

Para completar esta sección, contamos con dos artículos que analizan la colaboración entre profesionales de la intervención y la distribución de recursos comunitarios. El estudio de Laura Kate Corlew, Victoria Keener, Melissa Finucane, Laura Brewington y Rachel Nunn-Crichton ilustra el uso de las herramientas de análisis y visualización de redes en el mapeo de las relaciones profesionales en diferentes regiones geográficas del Pacífico. Concretamente, se centra en evaluar y mejorar la comunicación entre más de mil profesionales que tratan los problemas del cambio climático. La visualización de redes tiene un interesante valor descriptivo y de investigación-acción (Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014), que permite, como en este caso, identificar actores clave, definir conglomerados regionales cohesivos y dinamizar la comunicación entre los profesionales de este ámbito.

Finalmente, Nathan R. Todd, Jaclyn D. Houston y Rachael L. Suffrin utilizan redes de afiliación para evaluar la contribución de los grupos interreligiosos de Estados Unidos al empoderamiento y el cambio comunitario. La descripción de las redes de relaciones entre 88 grupos permitió distinguir dos tipos de agrupaciones de carácter ecuménico: unas que se centran fundamentalmente en el intercambio de recursos con congregaciones religiosas y otras que colaboran con organizaciones no gubernamentales y otro tipo de entidades más diversos. Los grupos interreligiosos parecen funcionar como las organizaciones comunitarias de carácter local.

Neal et al. (2015)

Neal et al. (2015)

Brecha ciencia-práctica, redes personales y apoyo social

Este volumen se completa con una muestra de la investigación basada en redes sobre la transferencia de la ciencia a la práctica, la estructura de las redes personales y los recursos de apoyo social. En primer lugar, contamos con un trabajo que interpreta el paso de la teoría a la práctica en términos de relaciones entre investigadores e interventores. Zachary P. Neal, Jennifer Watling Neal, Jennifer A. Lawlor y Kristen J. Mills se basan en el modelo de redes de mundo pequeño para comprender la brecha entre los modelos científicos y la aplicación de programas. De modo que una forma de salvar la brecha (bridging the gap) consiste en mediar entre ambos mundos (brokering the gap) (Neal, Neal, Kornbluh, Mills & Lawlor, 2015). Con un enfoque innovador, analizan las cadenas de intermediarios entre los investigadores y los profesionales de la intervención. Como se apunta en el artículo de Neal, Neal, Kornbluh, et al. (2015), el tipo de agente que hace de intermediario, de bróker, puede condicionar la difusión del conocimiento científico y de las prácticas basadas en la evidencia. Este es un tema que seguro dará lugar a investigación en el futuro.

Esta primera recopilación se cierra con una encuesta de redes personales, que representa una segunda tradición del análisis de redes con entidad propia. Se trata de un enfoque en el que se analizan las relaciones de individuos concretos, ya sea en un caso individual o en una muestra, y en el que pueden examinarse las mismas propiedades estructurales que en redes completas (Crossley, Bellotti, Edwards, Everett, Koskinen & Tranmer, 2015; Domínguez & Maya-Jariego, 2008; McCarty, 2002; Molina, Maya-Jariego & McCarty, 2014). Si los artículos que hemos glosado más arriba se basan en datos de redes completas, Isidro Maya Jariego y Daniel Holgado analizan en este caso la variabilidad de las propiedades estructurales de las redes personales en función del patrón de movilidad geográfica individual. Para ello se parte de una encuesta representativa en una ciudad del entorno metropolitano de Sevilla, en un ámbito en el que han predominado las pequeñas muestras de carácter intencional. Además, se sigue una metodología que se caracteriza por generar un número fijo de contactos en cada encuestado (McCarty, 2002), que se ha mostrado eficiente en el análisis de las estructuras de las redes personales. Este enfoque es una evolución de los estudios de apoyo social, de los que se encuentran más cercanos los trabajos de Philip et al. (2015) y Weng (2015), también publicados en Psychosocial Intervention.

Maya Jariego & Holgado (2015)

Maya Jariego & Holgado (2015)

Conclusiones

El análisis de redes es una “metodología que captura el contexto” (Luke, 2005) y la confluencia de dinámicas micro- y macro-sociales (Maya-Jariego, 2004). De modo, que resulta especialmente pertinente en los estudios de psicología comunitaria y en las intervenciones psicosociales. Como comprobamos en este monográfico, las redes permiten detectar dinámicas de colaboración que no se perciben de manera intuitiva (Todd, Houston & Suffrin, 2015), sirven para examinar la influencia mutua de las organizaciones comunitarias individuales y las redes de colaboración inter-organizativa (Faust et al., 2015; Menger et al., 2015; Rana & Allen, 2015), facilitan la difusión de las prácticas basadas en la evidencia entre los profesionales de la intervención (Neal et al., 2015), y son una herramienta de intervención por sí mismas (Corlew et al., 2015).

La intervención social y comunitaria es uno de los ámbitos en los que el análisis de redes puede trascender el valor eminentemente descriptivo que se le atribuía originalmente (Carrington, Scott & Wasserman, 2005), formando parte de dinámicas de investigación-acción, poniendo de manifiesto pautas de organización comunitaria que no son evidentes a los grupos implicados, o con contribuciones a la mejora de la efectividad en la implementación de programas.

Para citar este artículo

Maya-Jariego, I. & Holgado, D. (2015). Network analysis for social and community interventions. Psychosocial Intervention, 24 (3), 121-124. [ENG] [ESP]


A mejor comienzo, mejor futuro

Doug Matthews (CC BY-NC-ND 2.0)

Doug Matthews (CC BY-NC-ND 2.0)

Better Beginnings, Better futures

Better Beginnings, Better Futures es un programa de prevención primaria y promoción de la salud mental en niños pequeños y sus familias en comunidades económicamente desfavorecidas. El programa se ha aplicado durante más de 20 años en Ontario (Canadá) y desde el principio se ha caracterizado por (a) implicar a los miembros de la comunidad en (b) la aplicación de programas para promover las capacidades de las familias y las comunidades en la atención a la necesidades de desarrollo infantil.

En su implementación se caracteriza por combinar un conjunto de programas diferentes en cada caso, con las siguientes características:

  • Se aplica de manera universal a los niños de 4 a 8 años.
  • Incluye acciones con los niños, con las familias y con la comunidad.
  • Se hace con el desarrollo de una coalición de servicios locales.
  • Se integra con los servicios existentes.
  • Son programas impulsados por la comunidad, de modo que resulta fundamental la implicación ciudadana.

Los componentes centrales del programa se mantienen en todas las ubicaciones, aunque en cada aplicación se introducen innovaciones para adaptarlo a las condiciones locales.

  • Con los niños se aplican programas de desarrollo emocional, actividades extraescolares y programas de ocio.
  • Con los padres se hacen visitas a domicilio, grupos de apoyo y respiro, y escuelas de padres.
  • En la comunidad se hacen programas de líderes comunitarios, celebraciones y promoción de la seguridad en el barrio.

Durante su implementación dos elementos fundamentales en la aplicación del programa fueron la participación ciudadana y el enfoque en el desarrollo de capacidades. Las alianzas reducen la duplicidad de servicios y generan una visión compartida sobre la prevención y el fortalecimiento de la comunidad.

Fortalecimiento de niños, familias y comunidades

El programa contribuye a una reducción de los problemas de conducta y un aumento del rendimiento escolar en los niños. También fue más frecuente la realización de ejercicio físico entre los participantes y menos frecuentes los comportamientos delictivos.

Los padres informaron de una mejora del funcionamiento familiar y se observó una reducción de la prevalencia de la depresión. En las comunidades se observaron niveles más elevados de participación y una mejora del acceso a los servicios disponibles.

Los análisis de coste-beneficio indican que es una iniciativa eficiente. Si bien se trata de un programa originado y extendido en Ontario, actualmente se trabaja en la generalización del programa a diferentes comunidades en Canadá. Como se trata de una iniciativa que moviliza a la comunidad para poner en marcha iniciativas de fortalecimiento de la infancia, de la familia y de los contextos locales, la transferencia exige una intensa interacción entre los investigadores de BBBF y las comunidades donde se aplica.

Referencia del artículo

Worton, S. K., Caplan, R., Nelson, G., Pancer, S. M., Loomis, C., Peters, D. R., and Hayward, K. (2014). Better Beginnings, Better Futures: Theory, research, and knowledge transfer of a community-based initiative for children and families. Psychosocial Intervention, 23, 135-143. [pdfENG] [pdfESP]


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