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Publicaciones del LRPC en 2018

La presentación superior corresponde a una comunicación con la que presentamos en 2016 los primeros resultados de nuestra investigación en tres escuelas de Lima, en el marco de un proyecto para la reducción del trabajo infantil. Esos datos se publicaron como artículo en enero de 2018 en la revista Psychosocial Intervention y es posiblemente la publicación del grupo que ha captado más atención en los últimos meses. Actualmente es uno de los artículos más visitados y más descargados de la revista. Entre sus aportaciones se cuentan: (a) evaluar el concepto de “escenarios de conducta” con la metodología de análisis de redes personales, (b) utilizar una aproximación de metodología mixta, combinando estrategias cualitativas y cuantitativas, y (c) aplicar la técnica de “grafos agrupados” con un total de 8 categorías. Está disponible a continuación:

  • Maya Jariego, I., Holgado, D., Márquez, E. & Santolaya, F. J. (2018). The community role of schools in Jicamarca and Villa El Salvador (Peru): crosscutting behavior settings in personal networks. Psychosocial Intervention, 27 (1), 1-11. https://doi.org/10.5093/pi2018a3 [pdf]

Como hemos hecho en años anteriores, más abajo se recogen una selección de publicaciones del LRPC en el segundo semestre de 2018. Esta selección incluye trabajos sobre comunidades de pescadores, visualización de redes sociales, generadores de nombres, participación ciudadana, voluntariado y coaliciones comunitarias.

Tipologías de redes personales

El Laboratorio de Redes Personales y Comunidades (LRPC) obtuvo en 2016 y 2017 sendos “sellos de excelencia” en reconocimiento del proyecto Typology and dynamics of personal networks and their relationship with psychological attributes en la convocatoria Marie Sklodowska-Curie (MSCA-IF). El LRPC continúa impulsando esta línea de investigación en la que combina la elaboración de tipologías de redes personales con el estudio de las diferencias individuales, con un diseño comparativo transcultural.


Visualización para la intervención

Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria

El volumen 29(2) de REDES. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, correspondiente a diciembre de 2018, publica un artículo sobre los usos de la visualización en la intervención comunitaria, basándose para ello en el caso de estudio del programa Ciudades ante las Drogas. Se trata de un programa de prevención comunitaria que fue objeto de evaluación formativa para mejorar el proceso de implementación.

REDESEl artículo, bajo la autoría de Daniel Holgado, se publica en la sección “lazos sueltos” que recoge habitualmente casos innovadores de aplicación del análisis de redes sociales:

  • Holgado, D. (2018). Estrategias de visualización de redes en intervención comunitaria. Estudio de caso del programa Ciudades ante las Drogas. [pdf]

Para saber más

Otras publicaciones de la revista sobre innovaciones en el análisis de redes están disponibles a continuación:

  • 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria [RGpdf]
  • 7 ejemplos de intervención basada en redes [RGpdf]

A continuación se puede consultar también el informe de evaluación formativa del programa Ciudades ante las Drogas:

  • Empoderamiento y prevención del consumo abusivo de drogas [pdf]

Factores comunitarios en la resiliencia personal

At the pub, by Giuseppe Milo (CC BY 2.0)

Superando la adversidad

La resiliencia hace referencia a la capacidad de adaptación ante circunstancias adversas. La investigación sobre prevención ha tenido un sesgo hacia los factores de riesgo, pese a que existen evidencias de recursos con valor protector que contribuyen a sobreponerse a las dificultades. También sabemos que resulta fundamental el tipo de interacción del individuo con su entorno ecológico.

En este contexto, la mayor parte de los instrumentos para evaluar la resiliencia se han centrado en las características individuales, sin prestar mucha atención a la calidad de los recursos relacionales. Además, se han enfocado en población infantil, por lo que apenas se han evaluado los factores ecológicos que promueven la adaptación posterior a las experiencias de riesgo entre los adultos.

En un estudio con víctimas de abuso infantil en Irlanda se diseñó una herramienta que tuvo en cuenta las características de los entornos ecológicos con población adulta. Se trataba de un grupo que cuando eran niños (entre los años 1930 y 1970 en Irlanda) habían asistido a escuelas religiosas que se gestionaban de manera autoritaria, implantaban una disciplina muy severa, recurrían al maltrato físico y a la separación de sus familias, y en algunos casos fueron víctimas de abuso sexual. Este tipo de condiciones suele traducirse en problemas de ansiedad, estrés y afecciones psicológicas en el 80 por ciento de los casos.

Sin embargo, siempre hay un porcentaje que se sobrepone a dichas circunstancias. Centrándose en dicho perfil, en este caso se encontraron como factores protectores significativos los siguientes:

  • La cohesión comunitaria,
  • el apoyo familiar,
  • una identidad positiva (niveles elevados de identidad nacional y afiliación colectiva), y
  • las competencias personales.

Los aspectos comunitarios, familiares y de identidad colectiva resultaron muy relevantes en la determinación de la capacidad de resiliencia. Por el contrario, se observaba cierta desvinculación de prácticas espirituales o religiosas.

El concepto de resiliencia ha servido para orientar la intervención hacia recursos positivos, que aumentan las oportunidades de adaptación individual. Es el caso, por ejemplo de la calidad del barrio, la calidad de las escuelas o el sistema de prestación de servicios educativos y de salud. También la calidad de los entornos relacionales, tales como tener relaciones positivas con adultos que actúan de modelos positivos de comportamiento, o tener relaciones pro-sociales con los compañeros.

Para saber más

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Consecuencias psicológicas de la deportación

Faisal Akram (CC BY-SA 2.0)

Estrés, desconfianza comunitaria e impacto económico de la separación familiar

En el caso de Estados Unidos la deportación ha aumentado de manera muy significativa en las últimas décadas. La Sociedad para la Investigación y la Acción Comunitarias, División 27 de la Asociación Americana de Psicología, ha publicado una declaración política en la que se posiciona respecto a las prácticas de deportación de inmigrantes y las consecuencias psicosociales que suele conllevar.

Las políticas de inmigración se han ido alejando progresivamente de las metas de reagrupación familiar a la vez que se han reducido las restricciones legales a la deportación. La investigación psicológica ha documentado consecuencias negativas de la deportación en los niveles individual, familiar y comunitario, como resumimos a continuación:

  • En el plano individual, las prácticas de deportación se traducen en (a) miedo a ser perseguidos o localizados, (b) el retorno forzado a contextos peligrosos o violentos y (c) más dificultades para ayudar económicamente a sus familias.
  • La separación de las familias suele asociarse con (a) dificultades económicas y (d) los miembros del grupo familiar se ven forzados a asumir nuevos roles. Por lo que respecta a los menores, (c) a veces tienen que hacerse cargo de los hermanos más pequeños o (d) incluso tienen que asumir de forma temprana actividades laborales que dificultan el rendimiento escolar y la continuidad de sus estudios. En los niños se han documentado situaciones de ansiedad, depresión y problemas de conducta.
  • En las comunidades inmigradas también se observa (a) temor y desconfianza como consecuencia de las prácticas de deportación. Además, (b) reduce el nivel de participación y compromiso cívico, y (c) afecta a los niveles de salud pública y bienestar psicológico.

Los niños que han presenciado la deportación de uno de sus padres sufren de manera más significativa el impacto psicológico en términos de ansiedad y estrés. Por su parte, el impacto económico de la deportación de uno de los padres se ha estimado en una reducción promedio de un 70 por ciento de los ingresos familiares, seis meses después del arresto y la consecuente deportación. Un caso frecuente consiste en la deportación del padre, lo cual se traduce en que la madre dedica más horas a trabajar y se reduce el tiempo de contacto con los hijos.

Mantener las familias unidas y promover la cohesión comunitaria puede resultar beneficioso tanto para la población inmigrante como para las comunidades receptoras en las que se insertan. Sin embargo, el contexto político ha generado un ambiente hostil contra la migración que hace difícil proponer el tipo de estrategias que contribuyen a una mayor integración comunitaria. Por eso se han puesto en marcha iniciativas de base comunitaria para intentar responder a una situación de emergencia.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • A Policy Statement by the Society for Community Research and Action: Division 27 of the American Psychological Association. (2018). Statement on the Effects of Deportation and Forced Separation on Immigrants, their Families, and Communities. American Journal of Community Psychology, 62(1-2), 3-12. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ajcp.12256

 


Intervención preventiva y contextos sociales

Child Labor vs. Prevention through education. ILO in Asia and the Pacific (CC BY-ND 2.0)

De cómo la prevención interactúa con los contextos comunitarios

Los participantes en los programas preventivos no son receptores pasivos de los mensajes de salud, sino que ponen dichos mensajes en relación con los grupos sociales de los que forman parte. Por ejemplo, cuando en el colegio se promueve una dieta saludable, el cambio de comportamiento depende en parte de las costumbres familiares y de las actitudes de los compañeros. Esta interacción de la intervención con los contextos naturales en los que se mueve el individuo ha sido insuficientemente teorizada.

Un artículo recientemente publicado en Prevention Science analiza precisamente la relación de las acciones preventivas con los micro-sistemas en los que participan los individuos. Se parte del supuesto de que los resultados de la intervención dependen en parte de los contextos sociales en los que viven los participantes y de la interacción social relacionada con los contenidos del programa. De acuerdo con ello, se pueden identificar diversas situaciones en las que los mensajes preventivos entran en interacción con los micro-sistemas y los meso-sistemas de los participantes en el programa:

  • Hay casos en los que la interacción de la intervención con otros contextos comunitarios es prácticamente insignificante. En ese caso se puede examinar el impacto directo de la intervención en los participantes, valorando el cambio de comportamiento, sin ir más allá.
  • Un escenario diferente es cuando el mensaje se dirige a un micro-sistema con la intención de que genere cambios de comportamiento en otro micro-sistema. Por ejemplo, un programa de prevención de drogodependencias que se desarrolla en clase se espera que genere cambios posteriormente en los contextos de relación con los amigos. Se trata de dinámicas de transferencia.
  • Otro caso consiste en que la intervención se aplica en un micro-sistema y se depende de otro para la consecución de resultados. Por ejemplo, un programa aplicado en la escuela para promover una dieta saludable depende de las familias para la obtención de resultados. Se trata de procesos de dependencia entre sistemas.
  • Finalmente, puede ocurrir que los resultados correspondan a una intervención que se está realizando en dos micro-sistemas diferentes. Por ejemplo, un programa que actúa simultáneamente en la escuela y en la familia. La intervención en dos contextos suele ser más efectiva. Es una situación de interdependencia.

Desde este enfoque, la interacción social contribuye a la difusión de las campañas preventivas. Los cuatro casos anteriores ofrecen explicaciones alternativas cuando una intervención no obtiene resultados positivos. También puede servir de base para estrategias de (a) preparación comunitaria, (b) diseño de mensajes preventivos de manera que sean bien recibidos y difundidos, y (c) facilitar la coordinación entre micro-sistemas.

Para saber más

Este comentario está basado en:

Una de las cuestiones que revela este enfoque teórico consiste en la interacción social que discurre en paralelo a la implementación de programas. Al respecto, puede consultarse el siguiente artículo:

  • Maya-Jariego, I. (2016). 7 usos del análisis de redes en la intervención comunitaria. Revista Hispana para el Análisis de Redes Sociales, 27(2), 1-10. [pdf]

Salud comunitaria en los barrios de Barcelona

By Alhzeia (CC BY-SA 2.0)

Comunidades y distritos de salud

El sistema de bienestar social, y en particular los servicios de salud, se enfrentan a retos significativos relacionados con las dificultades financieras y con el aumento de la desigualdad. En ese contexto se han puesto en marcha iniciativas de acción comunitaria para la promoción de la salud, especialmente en el nivel local.

En un estudio en la ciudad de Barcelona se analizaron 49 barrios utilizando indicadores sobre el grado de implicación ciudadana, la implementación de cambios organizativos y la existencia de mesas de salud u otros contextos para la participación. Esto sirvió para clasificar a los barrios en función del grado de desarrollo de iniciativas de salud comunitaria.

Las acciones de carácter comunitario suelen conllevar:

  • una reformulación del papel del sector público,
  • niveles adecuados de participación ciudadana y organización comunitaria, y
  • la puesta en marcha de políticas de renovación urbana.

Estos indicadores se combinaron en el caso de Barcelona, para describir la situación en diferentes contextos vecinales, es decir, en el nivel meso-social. El sistema de indicadores utilizados fue el siguiente:

  1. Proyectos de salud e intervenciones de base comunitaria implementados en el territorio.
    • Acciones de prevención o promoción de la salud dirigidas a la población.
    • Iniciativas de salud de base comunitaria, con la colaboración del vecindario.
    • Iniciativas comunitarias de transformación organizativa e institucional.
  2. Existencia de estructuras de participación estables.
  3. Existencia de equipos comunitarios que trabajan específicamente temas de salud, en colaboración con los recursos públicos.
  4. Existencia de un programa específico de salud en barrios.

Los resultados mostraron una clara conexión entre la fortaleza de las iniciativas comunitarias en cada barrio y la ubicación geográfica del mismo, mostrando la existencia de zonas en situación de riesgo. En consecuencia, se indica el interés de realizar estudios en profundidad de los barrios antes de poner en marcha iniciativas de prevención o promoción específicas.

Preparación comunitaria

Este tipo de evaluación y clasificación de contextos comunitarios puede aplicarse en la mejora de la implementación de programas de prevención y promoción de la salud. Concretamente, aplicando el concepto de preparación comunitaria, los programas de salud pueden adaptarse en función del nivel de sensibilización y de organización de la comunidad, como puede comprobarse en el siguiente caso de estudio:

  • “Comunidades preparadas para la salud en Andalucía” [pdf]

En el caso andaluz se observó la importancia de la interacción entre el contexto organizativo de los centros de atención primaria y las dinámicas del entorno comunitario en los distritos de salud. A través de la evaluación de 81 centros de salud, se pudo comprobar que la participación comunitaria mejora el ajuste de las acciones de prevención y de promoción de la salud. Por otro lado, dado su carácter particularista, el potencial de la acción comunitaria aumenta cuando se integra con los fines universalistas del sistema público de salud.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Barbieri, N., Gallego, R., Morales, E., Rodríguez-Sanz, M., Palència, L., & Pasarín, M. I. Measuring and Analysing Community Action for Health: An Indicator-Based Typology and Its Application to the Case of Barcelona. Social Indicators Research, 139(1), 25-25. https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs11205-017-1703-4

El concepto de preparación comunitaria se puede relacionar con el uso de indicadores sociales para describir contextos comunitarios:

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]

Des-implementando programas

Malecón sunset, by Mark McNestry (CC BY 2.0)

Cuando termina la intervención…

En la literatura sobre implementación de programas se ha planteado recientemente el concepto de “des-implementación” para referirse al proceso de interrupción, terminación o retirada de una intervención. Esto puede ocurrir (a) cuando las intervenciones no son efectivas o son contraproducentes, (b) cuando no son las más efectivas o las más eficientes o, simplemente, (c) cuando dejan de ser necesarias. Respectivamente, algunos ejemplos que corresponden a estos tres criterios son los siguientes:

  • Algunos programas de prevención de drogodependencias se aplicaron durante años sin tener evidencias de su efectividad.
  • Las intervenciones comunitarias sustituyeron a los ingresos hospitalarios en la atención a personas con problemas mentales.
  • El éxito en la prevención de la poliomielitis o el ébola hizo necesario replantearse los servicios que se habían organizado para actuar sobre ambos problemas.

En cualquiera de estos casos, la des-implementación es un proceso de retirada progresiva del programa, en el que podemos ver las fases y los factores habituales en la implementación de intervenciones en sentido inverso. Normalmente, se selecciona la intervención, se evalúa el contexto y se inicia el proceso de interrupción del programa.

Pese a tratarse de un nuevo campo de reflexión, los primeros trabajos han aportado algunas observaciones preliminares:

  • La resistencia a la des-implementación depende en parte del contexto previo de aplicación del programa. Por ejemplo, los programas con una historia más prolongada, bien integrados en los sistemas de servicios y que afectan a los intereses de los profesionales son más resistentes a la des-implementación. Por el contrario, los programas que causan un daño son más fáciles de des-implementar que los que simplemente son algo más costosos o poco eficientes.
  • No es lo mismo abandonar el programa que des-implementar. En el segundo caso se trata de prever la situación del contexto comunitario cuando se retira la intervención. Por eso puede relacionarse con transferir poder en la toma de decisiones, con garantizar la autonomía de los individuos (para que funcionen con independencia de la intervención), o con sustituir la función que cumplen los recursos formales por recursos comunitarios. Por el contrario, cuando un programa termina de forma prematura se relaciona más bien con la sostenibilidad o el mantenimiento de la intervención
  • Entre las estrategias de des-implementación, se cuenta la reutilización del sistema organizativo y de los recursos disponibles para la prestación de servicios. Por ejemplo, en Nigeria se reutilizó para prevenir el ébola el sistema de servicios empleado previamente para la prevención de la poliomielitis.
  • La manera en la que se produce la retirada de programas también afecta a la implementación de futuras intervenciones y, en especial, a las actitudes de los potenciales usuarios y a las reacciones de la comunidad. Una retirada inadecuada puede “quemar” a los usuarios, generar desconfianza en el sistema de servicios y convertirse en un antecedente negativo que afecta a la accesibilidad en el futuro.

La discontinuación de la práctica clínica está asociada con los costes de los servicios de salud. Por lo demás, la investigación al respecto se ha centrado en identificar los factores que condicionan la des-implementación y en desarrollar estrategias para facilitar dicho proceso. Se trata de un ámbito en el que veremos nuevas contribuciones en el futuro cercano.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • McKay, V. R., Morshed, A. B., Brownson, R. C., Proctor, E. K., & Prusaczyk, B. (2018). Letting Go: Conceptualizing Intervention De‐implementation in Public Health and Social Service Settings. American Journal of Community Psychology, 62(1-2), 189-202. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ajcp.12258

En español, una revisión genérica sobre el concepto y el proceso de implementación está disponible en el siguiente artículo:

  • Maya Jariego, I. (2010). De la ciencia a la práctica en la intervención comunitaria: La transferencia del conocimiento científico a la actuación profesional. Apuntes de Psicología, 28, 121-141. [pdf]

Experiencias de comunidad en inmigrantes y locales

Leonardo Caforio (CC BY-NC-SA 2.0)

Inmigrantes y sociedad receptora tienen experiencias personales similares de sentido de comunidad

Los movimientos de población transforman la composición de las comunidades. Los inmigrantes internacionales se incorporan a comunidades locales con las que comparten unos colectivos de pertenencia y difieren en otros. Sin embargo, por lo que respecta a la experiencia psicológica de comunidad, parece que entre inmigrantes y locales son más las cosas que comparten que las que los diferencian.

La experiencia de los inmigrantes puede entenderse como una transición ecológica entre la comunidad local del país de origen y la comunidad local del país receptor, mediada por la comunidad relacional de compatriotas inmigrados. La gestión de estas tres pertenencias resulta determinante de los proceso de aculturación, adaptación e integración social en el país de acogida. El sentido de comunidad originario suele ser más fuerte que el resto, mientras que la experiencia de movilidad geográfica (o las experiencias de diversidad en general) contribuyen a atenuar el proceso de identificación colectiva.

Un estudio desarrollado en Italia y Estados Unidos, comparó las experiencias de sentido de comunidad de los inmigrantes y los miembros de la comunidad receptora. A través de 201 entrevistas cualitativas se comprobó que los participantes en el estudio compartían muchas similitudes en la forma de experimentar su pertenencia comunitaria. En general tanto inmigrantes como personas de la sociedad receptora tienden a valorar como más significativas e importantes las comunidades relacionales que las comunidades de base territorial. Por otro lado, mientras que las personas de la sociedad receptora tienen una noción abarcadora de las comunidades territoriales, los inmigrantes se referían normalmente al subconjunto de personas con las que tienen contacto en dicho espacio geográfico.

Por otro lado, suelen identificar estructuras de nivel intermedio, meso-sociales, e indican que “el sentido de pertenencia se basa en la proximidad, la interacción continuada, la cercanía y la percepción de similitud”. Los problemas compartidos en un territorio pueden generar experiencias similares en los inmigrantes y los miembros de la sociedad receptora, contribuyendo a una identidad común: es el caso de los problemas de delincuencia, de limpieza, de tráfico o de gestión de la propiedad.

Compartir espacios, compartir problemas, compartir comunidades

Las comunidades son colectivos más difusos que los grupos pequeños, de modo que los individuos tienen más dificultades para procesarlas de manera consciente.

  • La experiencia de la migración parece contribuir a que los individuos sean más conscientes de las comunidades en las que están insertos y de las consecuencias de dicha pertenencia en términos prácticos.
  • El sentido de comunidad requiere de participación directa y continuada en entornos sociales compartidos. Los problemas en los barrios unen a inmigrantes y sociedad receptora ante un destino común. También compartir escenarios (como un espacio religioso o una asociación) contribuye a generar sentido de pertenencia.
  • Los grupos que proporcionan apoyo de manera directa median la integración en comunidades más amplias. Las redes de familiares y amigos facilitan la conexión a estructuras más amplias.
  • Las limitaciones en términos de ciudadanía dificultan la participación de los inmigrantes en las comunidades locales y el desarrollo del sentido de pertenencia territorial. La estratificación y la segregación tienen un impacto negativo en la vida comunitaria de las poblaciones inmigradas.
  • Las escuelas públicas, los lugares de trabajo o las asociaciones ofrecen oportunidades para el desarrollo de una conexión emocional compartida entre inmigrantes y sociedad receptora.

De la complejidad del sentido de pertenencia comunitario

Una parte significativa de la investigación sobre sentido de comunidad se ha centrado en evaluar el sentido de pertenencia al barrio de residencia. (Es decir, se ha puesto el acento en la proximidad y en la homogeneidad). Sin embargo, la identidad comunitaria es un proceso más complejo que la conexión con un solo objeto de referencia:

  • Un mismo individuo participa en múltiples comunidades, geográficas y relacionales.
  • En cada comunidad puede haber diferencias internas, diversidad e incluso conflicto. Diferentes subgrupos difieren en la forma en la que se identifican con la misma comunidad de pertenencia.
  • Una comunidad puede estar anidada en categorías más amplias. Por ejemplo, un barrio forma parte de un distrito, que forma parte de una ciudad, y el individuo puede mantener una identificación diferente en cada caso (incluso a veces contradictoria).
  • Los procesos de cohesión comunitaria pueden tener una vertiente negativa y traducirse en prácticas excluyentes hacia otros colectivos.
  • De hecho, puede haber una tensión implícita entre comunidad y diversidad. En el caso de la inmigración, en las comunidades locales se detectó junto con un debate sobre el “respeto a la diversidad” una expectativa de compartir elementos comunes para desplegar un sentido de comunidad positivo.

En el estudio analizado es de interés que, pese a comparar inmigrantes con sociedad receptora y el caso italiano con el de Estados Unidos, se encontraron más semejanzas que diferencias en las experiencias personales de sentido de comunidad. También se comprobó la importancia de los contextos de participación inmediatos (asociaciones, escuelas públicas, lugares compartidos) en el desarrollo del sentido de comunidad.

Para saber más

Este comentario está basado en:

  • Buckingham, S. L., Brodsky, A. E., Rochira, A., Fedi, A., Mannarini, T., Emery, L., … & Gattino, S. (2018). Shared Communities: A Multinational Qualitative Study of Immigrant and Receiving Community Members. American Journal of Community Psychology. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1002/ajcp.12255

Un estudio previo sobre los múltiples sentidos de comunidad en inmigrantes y personas con un estilo de vida metropolitano está disponible en:


Preparados para la educación abierta

Preparación para adoptar Recursos Educativos Abiertos en Oriente Medio y Norte de África: el caso OpenMed

Con un programa de promoción de prácticas educativas abiertas en universidades del Norte de África y Oriente Medio, mostramos cómo los factores del contexto receptor resultan claves en la adopción de la innovación. La importancia de la toma de conciencia y de la cultura organizativa coinciden con el modelo de preparación comunitaria. El entrenamiento previo como psicólogo comunitario predispone para identificar la importancia del contexto, en múltiples niveles de análisis, sea cual sea el problema objeto de intervención.

El proyecto “Educación abierta en los países del sur del Mediterráneo” (OpenMed) es una iniciativa del programa Erasmus+ de la Comisión Europea para el desarrollo de capacidades en la educación superior, que pretende “crear conciencia y facilitar la adopción de recursos educativos abiertos y prácticas educativas abiertas en los países del sur del Mediterráneo, con un enfoque específico en la educación superior en Egipto, Jordania, Marruecos y Palestina”. Para ello, entre octubre de 2015 y octubre de 2018, se pusieron en marcha tres tipos de acciones clave: (a) la evaluación de necesidades y detección de buenas prácticas de educación abierta en las universidades de Oriente Medio y Norte de África; (b) el desarrollo de foros estratégicos nacionales con la participación de los líderes y pioneros de la educación abierta en la región; y (c) el diseño e implementación piloto de un curso de desarrollo de capacidades del profesorado de las universidades participantes. Este curso se implementó a través de una red de círculos locales, coordinados en cada caso por un facilitador, con la intención de promover la adaptación a la realidad local de cada institución universitaria, al mismo tiempo que se garantizaba una aplicación integrada y consistente de la formación para el conjunto de los participantes.

Esta forma de proceder facilita la apropiación de la filosofía y la práctica de la educación abierta por parte de los destinatarios de la intervención. Concretamente, (a) proporciona un equipamiento técnico básico para el diseño y la implementación de prácticas educativas abiertas, dotando a cada universidad participante de un centro de innovación; (b) promueve la concienciación sobre prácticas y recursos educativos abiertos; (c) se desarrolla a través de la participación activa de las partes interesadas (especialmente, el profesorado y los representantes de las instituciones educativas); y (d) pone en marcha estrategias que mejoran la pertinencia local de los contenidos, a través de versiones en inglés, árabe y francés; la organización en círculos locales, y la participación de los facilitadores.

En este artículo reflexionamos sobre los factores que influyen en la preparación para adoptar recursos educativos abiertos en el contexto del proyecto OpenMed. Concretamente, exploramos cómo responden las prácticas educativas abiertas a las necesidades del sistema de educación superior en la región de Oriente Medio y Norte de África; y analizamos las barreras de implementación con las que habitualmente se encuentran. En ese contexto, examinamos el papel modulador del grado de internacionalización de las universidades y de la distancia cultural entre la innovación educativa y el contexto receptor de la misma.

Para ello nos basamos en una dinámica de investigación-acción participativa, con un diseño emergente, desarrollada a lo largo del proyecto. La iniciativa OpenMed congregó a algunos de los pioneros individuales e institucionales de la educación abierta en la región. Entre los participantes se cuentan directores de centros de eLearning, coordinadores de proyectos internacionales y expertos en recursos educativos abiertos. Para sistematizar su experiencia, en este documento nos basamos en (a) la observación participante en los encuentros de socios desarrollados a lo largo de los tres años de implementación del proyecto, (b) las entrevistas en profundidad a 7 informantes clave, y (c) un grupo de discusión con 8 facilitadores realizado durante el penúltimo encuentro presencial del proyecto. La metodología ha sido descrita con detalle en un trabajo anterior (Cachia et al., 2018). Las transcripciones literales de las entrevistas y el grupo de discusión están disponibles para fines de investigación en Zenodo con licencia Creative Commons 4.0 (Cachia & Maya-Jariego, 2018).

Factores en la preparación para el cambio educativo

Cada contexto universitario se muestra más o menos preparado para la adopción de prácticas educativas abiertas en función de la infraestructura disponible, las competencias del profesorado, las actitudes de la comunidad universitaria, los factores organizativos y el entorno socio-cultural específico.

Oportunidades y necesidades

Las prácticas educativas abiertas ofrecen oportunidades de desarrollo organizacional efectivo a las instituciones de educación superior. En primer lugar, potencialmente permiten acceder a contenidos educativos de calidad elaborados por la comunidad académica internacional. En segundo lugar, son una herramienta de innovación por sí mismas, que ejercen de catalizadores del cambio cultural y organizativo. Por ejemplo, en una universidad palestina se ha creado un repositorio para investigadores que aumenta la visibilidad de las publicaciones académicas; se ha diseñado un curso masivo en línea, en inglés, con el que se divulga la historia y el patrimonio cultural de Palestina a la comunidad internacional; y se ha puesto en marcha una campaña de concienciación sobre el problema de la bulimia, con videos en árabe, que ha tenido una amplia difusión interna, entre los estudiantes de la universidad. Más allá de utilizar contenidos abiertos, como vemos, se trata de experiencias de internacionalización y cambio socio-educativo.

Por otro lado, la implementación de prácticas educativas abiertas resulta especialmente efectiva cuando responde a las necesidades previas del sistema de educación superior. En el caso del proyecto OpenMed, una contribución fundamental consistió en proporcionar el equipamiento técnico necesario para diseñar recursos educativos abiertos. La infraestructura es un elemento básico de cualquier desarrollo posterior. También se diseñaron actividades que pueden responder a la elevada ratio de estudiantes por clase, a la dispersión de los estudiantes en el territorio y a los problemas de movilidad, entre otros. Por ejemplo, en las universidades del sur de Marruecos, los cursos masivos en línea son en parte una respuesta a los problemas de masificación en el aula presencial y responden a la necesidad de cubrir grandes áreas geográficas, a través de la educación a distancia. En Palestina, la educación en línea proporciona una alternativa a las restricciones a la movilidad de los estudiantes en la Franja de Gaza. Son un recurso para la internacionalización y la “movilidad virtual”.

Barreras y dificultades

Sin embargo, cualquier iniciativa para promover la adopción de prácticas educativas abiertas se enfrenta a barreras y dificultades. Normalmente, se parte de un bajo nivel de concienciación del profesorado sobre las oportunidades que ofrece la educación abierta. Estudiantes y profesores suelen atribuir una baja calidad a la formación que se proporciona en línea, en comparación con la docencia presencial. La incorporación de recursos educativos abiertos afecta a los ingresos de una parte del profesorado, que complementa su salario con la venta de libros de texto. Además, las instituciones de educación superior establecen normas y restricciones en la utilización de contenidos educativos, que van desde la aprobación de los libros de texto autorizados hasta el porcentaje de docencia no presencial o de contenidos abiertos admitidos en cada caso. Por ejemplo, en las universidades de Oriente Medio, el porcentaje de docencia en línea permitido oscila entre el 20 y el 30 por ciento del material didáctico. Por lo demás, la escasez de recursos educativos abiertos en árabe dificulta en muchos casos su reutilización en la docencia reglada.

Este tipo de dificultades se pusieron de manifiesto durante la implementación del propio curso sobre Educación Abierta que se impartió como parte central del proyecto OpenMed. El profesorado participante recurrió en parte a su tiempo personal, fines de semana y periodos vacacionales para completar las actividades requeridas durante el curso. Por eso los expertos entrevistados señalaban la necesidad de incorporar incentivos que faciliten el desarrollo de la formación. También se observó el proceso de des-implicación progresiva que es habitual en los cursos masivos en línea y en iniciativas similares. No todos los participantes que inician el curso lo terminan, y la intensidad de participación suele ser mayor en los módulos iniciales que en los que siguen hasta completar el curso. Finalmente, los facilitadores coincidieron en que la interacción local, entre los participantes de la misma universidad o del mismo país, fue más habitual que los intercambios a nivel regional o, de forma más genérica, internacionales.

Internacionalización y preparación comunitaria

La internacionalización, a través de programas de intercambio académico y colaboración científica, se ha convertido en uno de los elementos estratégicos clave en el posicionamiento institucional de las universidades. Los centros de educación superior participantes en el proyecto OpenMed suelen recibir estudiantes de países árabes y africanos, mientras que sus graduados van a universidades europeas y de Estados Unidos, especialmente para completar el doctorado. De hecho, este es el caso de la mayoría de los facilitadores, que realizaron una parte significativa de sus estudios en Alemania, Reino Unido y Norteamérica, entre otros destinos. La región tiene una clara influencia del mundo árabe, aunque también está expuesta al influjo de la tradición francesa o inglesa en su sistema universitario. Esto establece cierta diferenciación entre los árabes occidentales y orientales, que no solo difieren en los dialectos del árabe sino en una mayor conexión con el modelo académico francés o anglosajón, respectivamente.

Todo ello supone un bagaje internacional que define las condiciones en las que el sistema universitario receptor responde a las innovaciones educativas que son transferidas o importadas desde un contexto de origen diferente. En muchas de estas universidades se imparte docencia en inglés, especialmente en las carreras técnicas. Además, una parte significativa de dichas instituciones siguen desde su origen un modelo alemán (e. g. German Jordan University) o americano (e. g. Notre Dame University in Lebanon), o adoptan el sistema de las escuelas de negocios internacionales. En el caso de Palestina existe una elevada presencia de iniciativas, proyectos y organismos internacionales. En el conjunto de la región el mundo universitario forma parte de una elite local, comparativamente más internacionalizada y predispuesta a la incorporación de innovaciones educativas. En definitiva, el grado de internacionalización y la predisposición para adoptar prácticas abiertas parecen ser procesos que se refuerzan mutuamente (Maya-Jariego, 2017).

Colectivismo y distancia a la autoridad

La reutilización de contenidos educativos se traduce con frecuencia en situaciones de contacto intercultural. Cuando los materiales didácticos son diseñados en un contexto con una cultura organizativa y/o una cultura nacional diferentes a los del sistema universitario en el que van a ser utilizados, los factores de diversidad cultural pueden resultar decisivos para una implementación efectiva. En comparación con el contexto europeo y norteamericano, las regiones de Oriente Medio y el norte de África han sido descritas como escenarios en los que prevalecen normas de comportamiento relativamente más colectivistas, y con mayor distancia a la autoridad (Hofstede, 1980, 1986, 2001). Esto significa que la pertenencia al grupo y la jerarquía tienen comparativamente más peso.

En el desarrollo de los círculos locales se organizaron encuentros cara a cara entre los participantes. La interacción personal directa facilitó la colaboración entre profesores, mejoró la cohesión de grupo y aumentó el compromiso de los participantes con el curso. En los países del Mediterráneo suele prevalecer un estilo de comunicación abierta y expresiva, en la que los hablantes se interrumpen durante la conversación, es habitual el contacto personal directo, y se espera mantener una actitud alegre y amistosa durante la interacción. Uno de los retos consistió precisamente en manejar la jerarquía académica en contextos informales de relación. Pese al interés en poner en marcha iniciativas de abajo arriba, la estructura organizativa tiene un peso muy importante en este tipo de proyectos. El reto consiste en hacer compatible las dinámicas de colaboración abierta con el respeto a las figuras de autoridad académica.

Culturas nacionales, culturas organizativas y factores en la adopción de prácticas abiertas

La implementación de prácticas educativas abiertas depende de (a) la interacción entre las culturas organizativas y las culturas nacionales, junto con (b) una serie de factores individuales y organizativos de preparación para el cambio.

Culturas organizativas y culturas nacionales

Como hemos mostrado previamente, la reutilización de contenidos produce situaciones caracterizadas por cierta distancia cultural entre las partes en contacto. Por eso resulta relevante la posición que cada cultura nacional ocupa en el continuo individualismo-colectivismo, o el grado en que afirma el valor de distancia a la autoridad. Esto ocurre tanto en el proceso de localización de contenidos (es decir, la reutilización y adaptación de materiales didácticos diseñados en contextos nacionales diferentes) como en la innovación y difusión de contenidos propios (que tienen como destinatarios una audiencia regional o internacional determinadas). En consecuencia, la adopción de contenidos abiertos es en parte un proceso de traducción y ajuste a contextos culturales específicos.

Sin embargo, la dimensión intercultural oculta en ocasiones la confluencia de culturas organizativas. Las instituciones educativas se enfrentan a un proceso de transformación integral. El movimiento de promoción de la educación abierta constituye una subcultura que plantea un reto a la cultura académica tradicional. Concretamente, apuesta por situaciones de enseñanza-aprendizaje centradas en el estudiante, en las que predominan las relaciones horizontales, la descentralización en la toma de decisiones, y el aprendizaje auto-dirigido. Esto se traduce en la práctica en un desafío a la jerarquía organizativa, el funcionamiento de los equipos de trabajo y los estilos de liderazgo en las instituciones de educación superior. Para ello las universidades cuentan con una comunidad de práctica internacional, disponible para proporcionar apoyo y facilitar los procesos de cambio, que indirectamente somete a presión las formas de organización tradicionales.

Algunos factores que preparan para el cambio

Con el caso OpenMed detectamos factores relevantes en múltiples niveles de análisis. En el plano institucional, es recomendable que las universidades dispongan de la infraestructura necesaria para implementar prácticas educativas abiertas, cuenten con experiencia internacional previa, promuevan grupos de trabajo colaborativo y se muestren abiertas al cambio organizativo. En el plano individual, los facilitadores recomendaron contar con profesores con habilidades de comunicación, capaces de trabajar en contextos de diversidad, que han tenido experiencias previas de innovación educativa, que participan en línea al menos cinco veces por semana y que son persistentes en la implementación de las iniciativas de cambio. Este conjunto de factores parecen facilitar la adopción de prácticas educativas abiertas. Hemos recopilado algunos de los elementos más significativos en la Tabla 1.

Tabla 1. Factores de preparación para la adopción de prácticas abiertas
Factores Descripción
·        Infraestructura y equipamiento técnico. ·        Es un prerrequisito para la adopción de prácticas abiertas.
·        Masificación y dispersión geográfica. ·        Las prácticas abiertas responden a necesidades de la institución.
·        Enseñanza en inglés y participación en programas de intercambio internacionales. ·        La internacionalización facilita la adopción de prácticas educativas abiertas.
·        Experiencia internacional previa, bagaje internacional.
·        Encuentros cara a cara. ·        Facilita la adaptación cultural y el cambio institucional.
·        Estilo de comunicación abierta.
·        Apertura al cambio organizativo ·        La educación abierta como una nueva subcultura.

El punto de vista de la preparación comunitaria

Los temas tratados para describir el caso OpenMed están aparentemente lejanos de los intereses de la psicología comunitaria. No obstante, el análisis detallado de la experiencia pone de manifiesto un claro paralelismo con el concepto de preparación comunitaria (Edwards et al., 2000). El grado de preparación de la comunidad para afrontar un problema determinado depende de factores tales como el liderazgo, el clima social previo y el conocimiento compartido sobre el problema en cuestión, así como de los recursos y esfuerzos existentes para responder a dichas necesidades. La toma de conciencia sobre el problema y la organización de la comunidad son por tanto factores clave en el grado de preparación comunitaria. Salvando las distancias, eso mismo hemos comprobado en la adopción de prácticas educativas abiertas. Cuando se evalúa la adopción de prácticas educativas abiertas es habitual centrarse en las motivaciones individuales del profesorado (Cox & Trotter, 2017). Sin embargo, como hemos ilustrado con nuestro caso de estudio, la cultura organizativa y las políticas de cada institución, entre otros muchos factores del contexto educativo, resultan decisivas en el grado de preparación para el cambio en cada sistema universitario receptor (Castañeda et al., 2012; Lehman, Greener & Simpson, 2002). Como es habitual en la psicología comunitaria, centrarse en el contexto y aplicar múltiples niveles de análisis revela factores importantes que muchas veces pasan desapercibidos en un primer análisis de los problemas sociales.

REFERENCIAS

Cachia, Romina, & Maya-Jariego, Isidro. (2018). Opening education in the MENA region: In-depth interviews and Focus Group data with experts in open education in Egypt, Jordan, Lebanon, Morocco and Palestine. [Data set]. Zenodo. http://doi.org/10.5281/zenodo.1283114

Castañeda, S. F., Holscher, J., Mumman, M. K., Salgado, H., Keir, K. B., Foster-Fishman, P. G., & Talavera, G. A. (2012). Dimensions of community and organizational readiness for change. Progress in Community Health Partnerships: Research, Education, and Action, 6(2), 219.

Cox, G. J., & Trotter, H. (2017). An OER framework, heuristic and lens: Tools for understanding lecturers’ adoption of OER. Open Praxis, 9(2), 151-171.

Edwards, R. W., Jumper‐Thurman, P., Plested, B. A., Oetting, E. R., & Swanson, L. (2000). Community readiness: Research to practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307.

Hofstede, G. (1980). Culture’s consequences: International differences in work-related values. Beverly Hills, CA: Sage.

Hofstede, G. (1986). Cultural difference in teaching and learning. International Journal of Intercultural Relations, 10, 301-320.

Hofstede, G. (2001). Culture’s consequences: Comparing values, behaviours, institutions, and organizations across nations. California: Sage Publications.

Lehman, W. E., Greener, J. M., & Simpson, D. D. (2002). Assessing organizational readiness for change. Journal of Substance Abuse Treatment, 22(4), 197-209.

Maya Jariego, I. (2017). Localising Open Educational Resources and Massive Open Online Courses. In F. Nascimbeni, D. Burgos, A. Vetrò, E. Bassi, D. Villar-Onrubia, K. Winpenny, I. Maya Jariego, O. Mimi, R. Qasim, & C. Stefanelli (Eds.), Open Education: fundamentals and approaches. A learning journey opening up teaching in higher education. Erasmus+ Programme of the European Union.

Para citar este artículo

Utilice por favor la siguiente referencia:

  • Isidro Maya Jariego, Ahmed Almakari, Khalid Berrada, Daniel Burgos, Romina Cachia, Fabio Nascimbeni, Cristina Stefanelli, Anita Tabacco, Daniel Villar-Onrubia, Katherine Wimpenny. Readiness to adopt Open Educational Resources in the MENA region: the OpenMed case. World Congress for Middle Eastern Studies (WOCMES). Fundación Tres Culturas. Sevilla (Spain), 16-22 July 2018.

Credits

Este comentario se ha desarrollado como parte del proyecto OpenMed – “Opening Up Education in South Mediterranean Countries”.


Tres artículos que te inspiraron en tu investigación

A Weekly Illustrated Journal of Science (Public Domain)

De redes y comunidades

En el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades hemos hecho un ejercicio en el que cada miembro del grupo ha elegido tres artículos que han influido especialmente en su investigación. Cuando se trabaja en la tesis doctoral, se suelen encontrar algunas “perlas” que ofrecen una visión especialmente comprehensiva del área de estudio o que aportan una idea clave que permite reorientar la investigación. Los hemos puesto en común para recopilar una pequeña selección de artículos inspiradores.

Son “los tres artículos que más influyeron en mi tesis doctoral”. Siguiendo un orden cronológico, este es el resultado:

De las redes personales de los inmigrantes

Los tres artículos de Isidro Maya Jariego, a partir de su tesis sobre el papel de las redes de apoyo social en la adaptación psicológica de los inmigrantes:

  • Boyd, M. (1989). Family and Personal Networks in International Migration: Recent Developments and New Agendas. International Migration Review, 23, 3, 638-670. [IMR]

Es un estudio de revisión que explica muy bien las contribuciones de las redes sociales en los procesos migratorios. Este artículo se adelanta a su tiempo, indicando la agenda investigación que permitiría traducir las remesas, las visitas internacionales y los flujos de población en términos de redes.

  • Litwin, H. (1995). The social networks of elderly immigrants: An analytic typology. Journal of Aging Studies, 9(2), 155-174. [JAS]

Este es el artículo que más influyó en mi tesis doctoral y en la investigación que hice inmediatamente después. Por un lado, la idea de hacer tipologías de redes, como una estrategia que resulta eficiente en el análisis de datos y que a la vez es muy apropiada para hacer elaboraciones teóricas. Por otro lado, por el énfasis en la estructura de las relaciones, que a mí me llevó de los estudios psicológicos de apoyo social al análisis de redes sociales…

  • Massey, D.S., Goldring, L. y Durand, J. (1994). Continuities in Transnational Migration: An Analysis of Nineteen Mexican Communities. American Journal of Sociology, 99, 1492-1533. [AJS]

Es el mejor estudio empírico que tuve ocasión de leer durante mi tesis doctoral. Combina la (posiblemente) mejor explicación teórica de las cadenas migratorias con un análisis de comunidades inmigradas en el nivel meso-social. Por ejemplo, examinando la prevalencia de la migración en las comunidades de origen y el tamaño de las comunidades expatriadas.

De preparación comunitaria en atención primaria

Los tres artículos de Daniel Holgado Ramos, a partir de su tesis doctoral sobre los procesos comunitarios en el trabajo social de atención primaria en Andalucía.

  • Wandersman, A. (2003). Community Science: Bridging the Gap between Science and Practice with Community-Centered Models. American Journal of Community Psychology, 31(3-4), 227-242. [AJCP]

Para mí, uno de los artículos clave de las últimas décadas en Psicología Comunitaria. No fue el primero que trata el tema de la conexión entre ciencia y práctica en la intervención social, pero sí sienta las bases de parte de la investigación posterior sobre la implementación de programas y el papel de la comunidad en el ajuste y la efectividad. Establece además una agenda de investigación que ha dado lugar a diversas líneas de investigación y desarrollos teóricos y prácticos posteriores.

  • Edwards, R. W, Jumper-Thurman, P., Plested, B., Oetting, E., & Swanson, L. (2000). Community Readiness: Research to Practice. Journal of Community Psychology, 28(3), 291-307. [JCP]

Aunque no es el primer artículo que describe el concepto de preparación comunitaria, sí es el que más repercusión ha tenido. Al situar la preparación para el cambio en el contexto de la efectividad de programas y de la transferencia de conocimiento, lo convierte en un factor clave a tener en cuenta en la implementación. Quizás el que más influencia tuvo en mi tesis doctoral y el que más me ayudó a definir mis objetivos de estudio.

  • Feinberg, M. E., Riggs, N. R. & Greenberg, M. T. (2005). Social Networks and Community Prevention Coalitions. The Journal of Primary Prevention, 26(4), 279-298. [JPP]

Uno de los primeros artículos que aplica de forma sistemática el análisis de redes sociales en intervención social. Aunque no hace un uso excesivamente complejo de la metodología de redes, es bastante creativo y muestra el potencial del ARS en este campo. Para mi supuso todo un hallazgo en su momento.

De redes y movilidad geográfica

Los tres artículos de Romina Cachia, a partir de su tesis doctoral sobre las redes personales de cuatro grupos de extranjeros altamente cualificados en situación de movilidad geográfica.

  • Herz, A. (2015). Relational constitution of social support in migrants’ transnational personal communities. Social Networks, 40, 64-74. [SN]

While writing my PhD, I came across Herz’s article. It immediately caught my attention because it dealt exactly with the same topics of my doctoral research: social support, migrants and the use of personal networks. In this article, Herz presents his research on the personal communities of German migrants in Great Britain. It is one of the first articles which tackles how transnationality influences the provision of different dimensions of social support in migrants’ communities. Herz finds that relational characteristics (e.g. contact frequency, tie strength and transnationality) are more relevant that structural characteristics (size, density) and ego attributes (e.g. age, gender or time of residence) in explaining how migrants receive social support.

  • Bastani, S. (2007). Family comes first: Men´s and women´s personal networks in Tehran. Social Networks, 29, 357-374. [SN]

Of all the articles I read for my PhD, this is perhaps the article I can say I truly enjoyed reading. Bastani’s work is highly accessible and I love the way she writes and presents her research. The study explores the differences in the personal networks of woman and men in Tehran, from a qualitative lens and gives an insight of how personal networks work in Iran. Her findings suggest that Iranians tend to prefer same-sex networks and as opposed to most previous findings, the elderly in Tehran have larger networks. However, she also concludes that apart from such differences, she has found little variances when comparing the personal networks of Tehran people to those of similar conditions residing in Toronto and North California, highlighting, that personal networks reveal that we should be cautious when speaking of cultural uniqueness.

  • Urry, J. (2003). Social networks, travel and talk. The British Journal of Sociology, 54(2), 155-175. [BJS]

I came across Urry’s work while doing my Masters in England. In his work, I see reflected the bridge between my masters and doctoral research. His work marks one of the first reflections on how travel influences the social networks of people. He argues that the increase in communications devices had led to extensive networks, but their functioning is still highly dependent upon occasioned meetings. In my view, this work has provided an important contribution to the discourse on new media and networks, because it explored the emerging ‘network sociality’ in the context of the new media environment surging following the dot.com boom, without obliterating, rather emphasizing the importance of meetingness, which remains significant more than a decade later, irrespective of the wide diffusion of online social networks.

De los itinerarios turísticos de los rusos en Andalucía

Los tres artículos de Deniza Alieva, a partir de su tesis doctoral sobre itinerarios y redes organizativas del turismo ruso en Andalucía.

  • Shih, H. Y. (2006). Network characteristics of drive tourism destinations: An application of network analysis in tourism. Tourism Management, 27(5), 1029-1039. [TM]

Uno de los trabajos que crearon la base de mi tesis doctoral. El estudio propone utilizar el análisis de redes sociales para determinar las características particulares de aquellos destinos turísticos que atraen a los viajeros en coche. Se miden los indicadores de centralidad y se analizan los factores que más influyen en la elección de un punto particular del itinerario.

  • Baggio, R., Scott, N., & Cooper, C. (2010). Network science: A review focused on tourism. Annals of Tourism Research, 37(3), 802-827. [ATR]

Los trabajos de estos tres autores me ayudaron a ver más claramente cómo se puede estudiar el turismo a través del análisis de redes sociales. He elegido este artículo de todos sus trabajos porque aquí se hace un muy buen resumen de la aplicación de las técnicas básicas del ARS en un estudio de caso. Ayuda a entender cómo se conectan entre sí los indicadores y qué aplicación práctica pueden tener las diferentes medidas calculadas. Creo que se podría recomendar este artículo a cualquier persona que empiece a explorar el uso del ARS en el ámbito del turismo.

  • Jeuring, J. H. G., & Haartsen, T. (2017). The challenge of proximity: the (un) attractiveness of near-home tourism destinations. Tourism Geographies, 19(1), 118-141. [TG]

Como mi tesis doctoral exploraba los factores que determinan la elección de los puntos específicos de un itinerario, durante la búsqueda de literatura académica sobre el tema, encontré este artículo. Los autores describen resultados de un estudio hecho en los Países Bajos que trataba la percepción de distancia y proximidad por parte de los viajeros. Me interesó mucho este trabajo porque en la mayoría de casos la aproximación a la distancia y la proximidad se basa en los kilómetros, mientras que aquí se ve cómo influyen otros factores, como los relacionados con aspectos motivacionales.

De la prevención del trabajo infantil

Los tres artículos de Esperanza Márquez López, sobre la implementación de programas para reducir el trabajo infantil.

  • Quinby, R. K., Hanson, K., Brooke-Weiss, B., Arthur, M. W., Hawkins, J. D., & Fagan, A. A. (2008). Installing the Communities that Care prevention system: Implementation progress and fidelity in a randomized controlled trial. Journal of Community Psychology, 36(3), 313–332. [JCP]

En este artículo se analiza el funcionamiento de un programa llamado “comunidades que cuidan” que tiene como base el trabajo conjunto entre la comunidad, los facilitadores, los participantes y sus familias de manera que son protagonistas durante la implementación del programa, lo que los hace conscientes de sus cambios. La evaluación del programa destaca el cumplimiento de todas las fases de implementación planificadas y el ajuste de éstas al contexto de intervención.

  • Durlak, J. A., & DuPre, E. P. (2008). Implementation matters: A review of research on the influence of implementation on program outcomes and the factors affecting implementation. American Journal of Community Psychology, 41(3–4), 327–35. [AJCP]

Se analizan de forma sistemática los factores primordiales para analizar la implementación de un programa en una revisión de más de 500 estudios. Destaca el lazo de unión entre una buena implementación y los resultados. Se concluye la necesidad de hacer una recogida exhaustiva de todos los detalles de la implementación de un programa teniendo en cuenta los factores del entorno que rodea a los participantes, haciéndoles partícipes de las innovaciones incorporadas a los programas.

  • Berkel, C., Mauricio, A. M., Schoenfelder, E., & Sandler, I. N. (2011). Putting the pieces together: An integrated model of program implementation. Prevention Science, 12(1), 23–33. [PS]

Destaca la necesidad de crear una teoría que guíe la implementación. Pone en relación el comportamiento de los facilitadores de los programas (fidelidad, calidad de la entrega, y adaptación) y los comportamientos de los participantes (receptividad) para crear un marco desde donde se analicen las dimensiones que influyen directa o indirectamente en los resultados.

De voluntariado y participación comunitaria

Los tres artículos de Fran Santolaya sobre las prácticas de voluntariado, participación ciudadana y organización comunitaria.

  • Omoto, A. M., & Snyder, M. (1995). Sustained helping without obligation: Motivation, longevity of service, and perceived attitude change among AIDS volunteers. Journal of Personality and Social Psychology, 68(4), 671-686. [JPSP]

El artículo explora una de las expresiones solidarias más complejas, como es el caso del voluntariado. Contribuye a su descripción a través de un modelo que conecta elementos de naturaleza individual conjuntamente con elementos de tipo organizativo. El desarrollo de investigaciones posteriores a su publicación derivó en el papel que los elementos comunitarios también desempeñan en explicar las razones por las cuales las personas se involucran en actividades solidarias, así como en atender las razones que explican que haya organizaciones con más probabilidades de mantener su capital de voluntariado a lo largo del tiempo.

  • McMillan, B., Florin, P., Stevenson, J., Kerman, B., & Mitchell, R. E. (1995). Empowerment praxis in community coalitions. American Journal of Community Psychology, 23(5), 699-727. [AJCP]

Las coaliciones comunitarias pueden ser definidas como aquellas organizaciones de segundo nivel en las que diferentes actores sociales contribuyen de manera colaborativa a paliar las consecuencias negativas de un problema así como a prevenir su aparición. El artículo se adentra en el reto de identificar qué consecuencias tiene tanto en el plano individual como en el organizativo el hecho de participar activamente en la solución de problemas sociales. Con una naturalidad hoy ya contrastada, se identifican procesos de empoderamiento psicológico individual y organizativo. Subraya la relevancia de la efectividad organizacional asociada a estructuras de base no siempre tan formales, como el caso de la coaliciones comunitarias.

  • Kieffer, C. H. (1984). Citizen empowerment: A developmental perspective. Prevention in Human Services, 3(2-3), 9-36. [PHS]

Propuesta clásica a través de la cual el autor conecta tópicos esenciales en el ámbito de la intervención social y comunitaria. En el marco del estudio del liderazgo social y comunitario, se propone una lógica progresiva a través de la cual los procesos de participación ciudadana podrían estar conectados con el desarrollo de empoderamiento, identificando el sentido psicológico de comunidad como uno de sus desencadenantes. En suma, de nuevo, aspectos individuales y contextuales se combinan para explicar cómo las personas se implican en mejorar su entorno comunitario.


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