Archivo mensual: abril 2011

Responsabilidad global sin ánimo de lucro. El caso de las “tres tazas de té” (Three cups of tea)

El escándalo del fenómeno conocido como “tres tazas de té” (Three Cups of Tea) ha traspasado las fronteras del ánimo de lucro para instalarse en el debate acerca de la responsabilidad en la gestión de los fondos de las organizaciones no gubernamentales.

La responsabilidad de acreditar la óptima gestión del esfuerzo de la sociedad civil en favor de causas tan esenciales como la transformación democrática, la justicia social o la movilización ciudadana corresponde a los donantes (bien a través de fondos públicos como privados) junto con el resto de la sociedad civil, entre la que hemos de incluir a la comunidad científica, a la que también le comprende el desarrollo de tecnología aplicada al terreno de lo socialmente responsable.

Más allá del morbo (a veces con altas dosis de especulación) acerca de la asignación real de los fondos de las ONG a sus verdaderos fines, lo ocurrido con las “Tres Tazas de Té” ha puesto de relieve la idoneidad de establecer procesos para precisar con cierto rigor el impacto de los esfuerzos en el terreno de la ayuda humanitaria, la cooperación al desarrollo y los programas de iniciativa ciudadana.

Existen herramientas que enfatizan la transparencia en la gestión, y la rendición de cuentas como principios en la gestión de las organizaciones. Aquí enumeramos algunas propuestas:

1.- Un conjunto de 10 criterios a considerar antes de realizar una donación a un proyecto o iniciativa solidaria [The Charity Rater]

2.- Una propuesta dedicada a valorar la Responsabilidad Social en las Pequeñas y Medianas Empresas [www.rspymes.es];  y

3.- Quizás el más completo marco de trabajo para la elaboración de memorias de Responsabilidad Social adaptadas al contexto de las ONG. Nos referimos al Global Reporting Initiative (GRI)  y cuyo uso se está progresivamente implantando en entidades no gubernamentales a escala internacional.  Más información en este enlace [Ver aquí]

A todo esto, el debate sobre el caso “Three Cups of Tea” continua. Una selección de articulos se puede localizar en este enlace web. [Ver aquí]


Democracia, Internet y Movilización Ciudadana

La plataforma ¡Democracia real YA! es una iniciativa creada a partir de la organización  de un grupo de discusión informal denominado “Plataforma de coordinación de grupos pro-movilización ciudadana”, que tiene como objetivo la discusión y el intercambio abiertos para facilitar la preparación y coordinación de acciones comunes relacionadas con el activismo social y la defensa de los derechos de la ciudadanía.

Para los organizadores y participantes en esta iniciativa la actual crisis económica y social ha llevado a una merma en los derechos fundamentales de los ciudadanos y a una situación de indefensión frente a los poderes políticos y financieros. Esta situación de desencanto ha llevado a la movilización de determinados grupos ciudadanos, llevando a cabo determinadas iniciativas y actividades de protesta. En este sentido, desde esta plataforma se ha convocado a una manifestación el próximo 18 de mayo a las 18:00 en diversas ciudades españolas.

Otra iniciativa relacionada con la movilización social y el activismo ciudadano dentro y fuera de la red, es la sexta edición del encuentro #redada, que trató sobre “Derechos civiles, activismo e Internet”, celebrado en MediaLab-Prado el martes 26 de abril,  y en el que participaron, además de Democracia Real YA, Enrique Dans, Juan Freire, Francisco Polo de Actuable, la iniciativa Juventud SIN Futuro, Diego Beas y Leila Nachawati.


Concurso “Las aportaciones positivas de la inmigración en Andalucía”

Los medios de comunicación (televisión, radio, prensa o Internet) suelen utilizar con frecuencia el tema de la inmigración desde un punto de vista negativo. En este sentido, se suele asociar  la inmigración con la violencia, la delincuencia, el paro, la marginación o la exclusión social. El concurso de relatos, fotos y videos “Las aportaciones positivas de la inmigración en Andalucía” pretende difundir y fomentar precisamente la expresión de ideas, contribuciones o aportaciones positivas de la inmigración a la sociedad en la región de Andalucía.

Este concurso está organizado por el Grupo de investigación de Estudios Sociales e Intervención Social de la Universidad de Huelva, en el marco del proyecto Las aportaciones de la inmigración: EN POSITIVO (Ref. 2009/110)”, financiado a través de la convocatoria de subvenciones de la Dirección General de Coordinación de Políticas Migratorias de la Consejería de Empleo de Andalucía.

El plazo de presentación de obras para el concurso está abierto hasta el día 20 de mayo a las 22 horas. Es posible consultar las normas del concurso aquí.


El Trabajo Social y la Atención en Salud (Los recursos)

En las dos notas anteriores hemos hablado de los inicios y las características del trabajo social en salud. En esta última nota, haremos un repaso de los principales recursos profesionales y científicos de este ámbito, deteniéndonos con más detalle en el contexto español.

En España, la entidad que aglutina la mayor parte de los recursos relacionados con la intervención sociosanitaria desde el trabajo social es precisamente la Asociación Española de Trabajo Social y Salud, que ya hemos mencionado en otro momento. Esta asociación profesional, cuyo fundador es Miguel Miranda, surgió en los años inmediatamente posteriores a la promulgación de la Ley General de Sanidad de 1986. De hecho, en este mismo año se convoca el I Congreso de Trabajo Social y Salud en Zaragoza, que lleva 10 ediciones hasta el momento. El objetivo era crear un espacio de organización, comunicación e intercambio de los profesionales que trabajaran en el ámbito del trabajo social sanitario. Su surgimiento, paralelo a los inicios de la reforma sanitaria, tenía la vocación de organizar este espacio profesional como un elemento importante en la incorporación de los factores psicosociales y comunitarios a la atención en salud desde los servicios sanitarios.

La asociación publica desde 1989 la revista Trabajo Social y Salud, que tiene como objetivo el fomento de la investigación y la producción científica en el campo del trabajo social sanitario y su comunicación con tras disciplinas de las ciencias sociales y de la salud, por ejemplo a través de la publicación de trabajos interdisciplinares.

Esta vocación de espacio de comunicación multiprofesional también se puede observar en la revista Atención Primaria, editada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. Esta revista está orientada a la propuesta de estrategias de prevención y promoción de la salud en el ámbito individual, familiar y comunitario, además de la intervención médica en el contexto de la atención primaria de la salud.

En el contexto anglosajón también existen asociaciones profesionales y científicas que tratan de organizar el ámbito del trabajo social en salud. Este es el caso de la Society for Social Work Leadership in Health Care, dedicada a promover la accesibilidad, disponibilidad y efectividad de los servicios de salud mediante la intervención del trabajador social en colaboración con otros profesionales sanitarios y no sanitarios. Esta asociación edita una de las revistas más importantes del área, Social Work in Health Care.

La National Association of Social Workers (NASW), es la sociedad profesional de trabajadores sociales más grande del mundo. Surgió a partir de la unión de diversas asociaciones que siguen manteniendo su ámbito de actuación dentro de la misma. Una de estas asociaciones fue la American Association of Medical Social Work, fundada en 1918 y que fue una de las primeras asociaciones profesionales de trabajadores sociales. Entre las revistas que edita la NASW se encuentra Health and Social Work.

Finalmente, podemos destacar también la revista Health and Social Care in the Community, editada por la Universidad de Manchester y la Escuela de Enfermería. Matronas y Trabajo Social. Se trata de una revista multiprofesional dirigida a trabajadores sociales y otros profesionales de la salud con “un enfoque de salud pública y comunitaria”.


El Trabajo Social y la Atención en Salud (Las competencias)

En la nota anterior describimos las primeras iniciativas relacionadas con la inclusión del trabajo social en salud. A continuación describiremos el papel desempeñado por el trabajador social en los servicios de salud y las dificultades existentes en su integración en dicho sistema.

En los inicios de la reforma sanitaria, el papel de los trabajadores sociales en los servicios de atención primaria se relacionaba con los programas de apoyo que surgieron como complemento a las actividades del equipo de salud que precisaran de personal especializado. Estos programas pretendían establecer objetivos, estrategias de actuación y protocolos de coordinación interna y externa al centro e incorporar sistemas de evaluación, control y seguimiento de la atención sociosanitaria. Precisamente uno de estos programas era el de trabajo social y tenía como competencias “la promoción, la prevención, la rehabilitación de la salud y la reinserción comunitaria, así como actividades de fomento de la participación social”.

En este sentido, el papel del trabajador social era visto como el de un profesional de enlace para la coordinación del centro de salud con otros profesionales, organizaciones y entidades comunitarias, tal y como se describe en un informe de 2009 sobre la Atención Primaria en España, editado por la SEMFYC. Posteriormente, el trabajador social terminó siendo parte efectiva del equipo de atención primaria, más allá de su participación en programas de apoyo específicos.

Algunos informes y estudios han destacado las competencias que puede aportar el trabajo social en la atención sanitaria. Por ejemplo, en un estudio publicado por la Society for Social Work Leadership in Health Care se apuntas las siguientes:

1. Llevar a cabo estudios de los factores de riesgo y protección relacionados con la salud, de los individuos, las familias, los grupos, las organizaciones y las comunidades.

2. Planificar intervenciones centradas en el desarrollo de capacidades individuales, culturalmente sensibles y específicas en función del género, las familias, los grupos o las comunidades a las que vayan dirigidas.

3. Desarrollar de forma efectiva el rol de agente de intervención psicosocial en el contexto sanitario, (a) participando en los equipos de salud, (b) evaluando, implementando y manteniendo programas integrales de intervención en salud, y (c) aplicando sus conocimientos teóricos y prácticos sobre gestión grupal, organizativa y comunitaria (gestión de equipos de trabajo, mejora continua de la calidad, marketing social, etcétera).

4. Trabajar de forma efectiva con la comunidad, construyendo coaliciones y grupos de trabajo con líderes comunitarios, organizaciones e instituciones del entorno, para colaborar en la implementación de programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

5. Incorporar los valores y principios éticos de la intervención psicosocial en la planificación, el desarrollo y la implementación de programas dentro del centro de salud.

Sin embargo, podemos decir que la integración del trabajador social en el sistema sanitario ha tenido una evolución desigual y lenta. Su rol no se ha acabado de consolidar dentro de los equipos de salud debido, entre otras razones a (a) la falta de crecimiento de las plantillas, (b) la falta de definición adecuada de sus funciones en los centros (en ocasiones con sobrecarga de tareas y trámites burocráticos) o (c) la elevada ratio poblacional y la desigual distribución por centros o equipos (con un mismo profesional para varios equipos, centros y zonas en algunos casos).

Por otro lado, existe una cierta heterogeneidad en su metodología y práctica de intervención. Ello se puede deber, en ocasiones, a la falta de formación específica en APS, a la inexistencia de marcos normativos específicos de referencia en la regulación de sus funciones, al desconocimiento por parte del resto de profesionales sanitarios de su papel y sus competencias y al aislamiento y la dispersión mencionados.


El Trabajo Social y la Atención en Salud (Los inicios)

En las siguientes notas, destacaremos los aspectos fundamentales del trabajo social sanitario, como disciplina científica y profesional que se encarga de la intervención psicosocial en los problemas de salud de la población. Describiremos las primeras iniciativas surgidas en este ámbito y el papel que el trabajo social tiene en el sistema sanitario (sobre todo en la Atención Primaria de Salud). Nos detendremos en las competencias que el trabajador social puede aportar a estos servicios y, finalmente, en los recursos científicos y profesionales existentes en este ámbito.

Los inicios del trabajo social sanitario se remontan a principios del siglo XX, cuando el médico Richard Cabot y la trabajadora social Ida. M. Cannon, instauraron en 1905 el primer servicio de trabajo social en salud (denominado en aquel momento Servicio Social Médico) en el Hospital General de Massachussets. Desde este servicio se proporcionaba, junto al diagnóstico y al tratamiento médico del paciente, información relacionada con su estado mental y con las características de su contexto social.

Para Richard Cabot, la principal aportación que el trabajo social podía hacer en el contexto sanitario, no tenía relación tanto con los aspectos metodológicos, como con la incorporación de una visión más amplia de los problemas de salud. De este modo, los servicios prestados por el médico y el trabajador social tenían que ser interdependientes, de la misma forma que lo eran los condicionantes físicos y sociales del usuario. Esta interdependencia debía ser efectiva no solo en el tratamiento, sino también en la búsqueda de las causas y los factores desencadenantes de la enfermedad.

Mucho más tarde (a partir de los años 70) los servicios de Atención Primaria de Salud (surgidos a raíz de las propuestas de Alma Ata) partirán de esta idea de atención sanitaria integral a la población. En España, casi desde el principio de la reforma sanitaria, los trabajadores sociales han tenido un papel clave en la prestación de los servicios socio-sanitarios. En este sentido, a raiz de la remodelación del sistema sanitario iniciada en 1984, se crean los servicios de atención primaria, se delimitan las zonas y distritos de salud y  aparece el equipo de salud, como unidad básica de atención, formado por los médicos de familia y los pediatras, los diplomados en enfermería y los ATS, los auxiliares de enfermería, el personal administrativo y los asistentes y trabajadores sociales.También en los hospitales han ido apareciendo los servicios de participación ciudadana y de trabajo social. Ejemplo de ello son los servicios existentes en los hospitales universitarios de Sevilla, Virgen Macarena y Virgen del Rocío.

Es posible encontrar una información más detallada sobre los inicios del trabajo social en salud y el papel de los trabajadores sociales en la atención primaria en algunos de los trabajos de Miguel Miranda Aranda, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo y director de la revista Trabajo Social y Salud.


Psychosocial Intervention

La revista Intervención Psicosocial (Psychosocial Intervention), creada en 1992, ha iniciado con el último número publicado (el primero del volumen 20), una nueva etapa tanto en contenidos, como en orientación y difusión de la revista.

En primer lugar, ha cambiado su título principal a Psychosocial Intervention. Ello, junto a la aparición en los contenidos de artículos en español y en inglés, refleja la vocación de alcanzar una mayor internacionalización, tanto en lectores como en autores. Además se ofrece una herramienta de traducción al español de los artículos en inglés.

Por otro lado, en el nuevo consejo editorial, aparecen autores relevantes en el área de la psicología de la intervención social y comunitaria como Enrique Gracia, Manuel García, Isidro Maya, Gonzalo Musitu, Marisol Lila, Douglas Perkins o Abraham Wandersman, entre otros.


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