Archivo de la categoría: Servicio Andaluz de Salud

Sobre la atención a la salud mental en Andalucía

La Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz ha presentado recientemente el informe sobre la situación de los enfermos mentales en Andalucía. El documento comienza con una breve reseña a la reforma psiquiátrica que hizo evolucionar durante la década de los 70 y 80 la atención a la salud mental desde la lógica de la beneficencia  hacia un enfoque integral más de tipo comunitario, orientado hacia valores como la calidad de vida, la autonomía o la participación, entre otros.

El informe alerta sobre la prevalencia de trastornos mentales de diversa consideración (por ejemplo, un 6,4% de la población europea, 6,2% en España, sufre anualmente algún tipo de trastorno de ansiedad.

Posteriormente, describe el conjunto de políticas públicas, recursos y servicios de salud que atienden la prevención, el tratamiento y otras áreas integrales (familia, educación, empleo, etc.) de las personas con enfermedad mental y su entorno más próximo. El documento destaca el papel que entidades públicas como FAISEM así como iniciativas de la sociedad civil como FEAPS han desempeñado en la configuración y mejora de los servicios de atención sanitaria e integración social.

De manera más específica, el informe llama la atención sobre el riesgo de vulnerabilidad en tres grandes bloques: (1) la situación de los menores institucionalizados; (2) las dificultades de atender la salud mental en contextos de privación de libertad (prisiones); y (3) la vulnerabilidad de  familiares y la propia sociedad civil organizada ante el contexto generalizado de recortes en la provisión de recursos asistenciales en España.

Situación actual

El informe cita conclusiones de encuentros de Oficinas de Defensores del Pueblo de diferentes comunidades autónomas, donde se debatieron problemáticas similares y se identificaron los siguientes déficits:

  • Alto grado de estigmatización de la población, que dificulta la integración social de la población con enfermedad mental.
  • Escasez de información sobre los derechos, deberes, servicios, recursos  y prestaciones que ofrecen las diferentes comunidades autónomas (fundamentalmente los sistemas social y sanitario)
  • Insuficiencia de programas diseñados desde un enfoque integral y multidisciplinar.
  • Retrasos en la emisión de diagnósticos e inicio de tratamientos. En ciertas comunidades, se observan demoras especialmente sensibles en prestaciones asociadas a la dependencia.
  • Desigualdad en el acceso a recursos en zonas rurales respecto a entornos urbanos.
  • En algunos casos, se han observado dificultades en el acceso a información de expedientes, valoraciones e historias clínicas.
  • Problemas de coordinación de servicios públicos, en casos, por ejemplo, en los que la enfermedad mental esté asociado a otras patologías como adicciones a sustancias (tratadas por el sistema de atención a drogodependencias).

Sugerencias y recomendaciones

Las propuestas de futuro se presentan de acuerdo con los siguientes bloques temáticos:

  1. De carácter general: Creación de una comisión asesora independiente que realice una cartera de recursos públicos, estudie su suficiencia y viabilidad. Elaboración de estudios de investigación epidemiológicos y de percepciones sobre la salud mental. Elaboración de un estatuto o carta de derechos de las personas afectada por trastornos mentales.  Reforzamiento de las políticas de prevención y promoción, especialmente en aquellos grupos sociales y contextos de riesgo. Incremento de las estructuras y servicios de atención social y sanitario. Mejora de la capacidad de coordinación intrainstitucional e interinstitucional. Incremento de las medidas de apoyo y acompañamiento domiciliario.
  2. De carácter sanitario: Ampliar el catálogo de procesos asistenciales integrados, el de subprocesos y el de las guías de práctica clínica. Promover la atención comunitaria (tratamiento asertivo comunitario, intervenciones en medio abierto, etc.) Mejorar la formación específica de los profesionales de atención primaria e infantil, así como en niveles especializados (MIR, PIR, etc).

  3. De carácter social: Atención específica residencial. Mejorar la formación de los equipos de valoración de la dependencia en materia de salud mental.
  4. Propuestas específicas: En relación a la población infanto-juvenil, se recomienda una mejora en la adecuación de los servicios de acceso a la población, priorizando los tratamientos psicoterapéuticos sobre los farmacológicos. Especial atención a los trastornos de la conducta alimentaria, de déficit de atención e hiperactividad, de la personalidad y trastornos del espectro autista. En relación a personas en riesgo de exclusión, se recomienda desarrollar programas específicos de intervención en medio abierto, así como una mayor coordinación entre los servicios de salud mental y de atención a drogodependencias. En relación a patologías duales,  crear plazas de internamiento y contención. En casos de internos en centros penitenciarios, favorecer una mayor coordinación entre los servicios de salud mental, social y penitenciarios antes, durante y después de la estancia en prisión. En relación a la incapacitación y tutela: Priorizar medidas alternativas a la incapacitación y reforzar el control institucional del ejercicio de la tutela. En relación a los movimientos asociativos: Creación de marcos estables de financiación y participación de la sociedad civil en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas de atención a la salud mental.

Para saber más

Algunos informes citados en el documento están disponibles en formato abierto. En su mayoría han sido editadas por la Junta de Andalucía:

  • Derechos Humanos y Salud Mental en Andalucía. [ver aquí].
  • Guía de intervención en procesos de jurisdicción civil relativos a personas con discapacidad derivadas de distintos tipos de problemas psíquicos [ver aquí]
  • Intervenciones de promoción y protección de la salud general dirigidas a personas con trastorno mental grave.[ver aquí].
  • Centros de protección de menores en situación de desamparo que presentan trastornos de conducta en Andalucía. [ver aquí].
  • Guía para la elaboración de un programa de atención a las personas en situación de sin hogar y que presentan asociado un trastorno mental grave. [ver aquí]

Más información


Cumplimos 10 años

E-Voluntas se inició como una lista de distribución de correo electrónico formado por voluntarios, investigadores y gestores de voluntariado de Europa y Latinoamérica, el 5 de diciembre de 2002. Desde entonces ha ido conformando una comunidad hispano-hablante sobre el tercer sector y la participación comunitaria. Ha prestado especial atención a las iniciativas de “voluntariado virtual”. En los últimos años los contenidos se han desplazado de la lista de correo a este blog, en el que se han publicado casi 300 entradas sobre intervención social y participación.

Hoy se cumplen 10 años.

  • Descarga la presentación de E-Voluntas [pdf]

IV Congreso Comarcal del Voluntariado en Alcalá-Los Alcores

Los próximos 30 de noviembre y 1 de diciembre de 2012 se celebra en Carmona el IV Congreso Comarcal del Voluntariado, un evento organizado por la Plataforma de Voluntariado de la Comarca de Alcalá-Los Alcores, que agrupa a redes de voluntariado de los municipios sevillanos de Alcalá de Guadaíra, Mairena de Alcor, El Viso del Alcor y Carmona.

El evento combina mesas redondas con exposiciones promovidas por asociaciones de la zona, teatro benéfico y entrega de diferentes reconocimientos a la trayectoria de personas y entidades de voluntariado.

Cabe señalar algunas de  las temáticas que se abordarán durante el evento, en el que además de las propias entidades participan activamente profesionales en el ámbito de la salud y atención social. En su conjunto, el progralma responde a la inquietud expresada por parte de las entidades ciudadanas en un contexto probable de deterioro de los recursos públicos de salud y servicios sociales, y su impacto en las personas y colectivos más vulnerables.  Así, se abordarán experiencias de configuración de redes de autoayuda en el ámbito de la fibromialgia y cardiopatías. También se tratarán iniciativas de atención a personas cuidadoras en el ámbito del cáncer y las toxicomanías,

El programa está disponible en el siguiente enlace [ver aquí], y las inscripciones se pueden realizar via internet en el siguiente sitio web:

http://www.voluntariadoalcores.org/


Sobre la atención a las personas cuidadoras

La asociación Teléfono de la Esperanza de Sevilla organiza el próximo 15 de noviembre de 2012 una mesa redonda dedicada a la atención a las personas cuidadoras.

En este acto participarán también organizaciones vinculadas con el ambito de la salud y la dependencia, como es el caso de la Escuela de Pacientes del SAS y de la Asociación de Apoyo a Familias Cuidadoras (AFEC), que desarrolla una labor de acompañamiento a personas cuidadoras y de reconocimiento a su labor en entornos rurales.

En el propio portal web del Teléfono de la Esperanza se comentan datos estadísticos que informan de las condiciones y calidad de vida de las personas cuidadoras, destacando el estrés, ansiedad y la alta exigencia de dedicación al cuidado, que dificulta la conciliación de vida personal, laboral y familiar de las personas cuidadoras. A su vez, cabría señalar que el 83% de las personas cuidadoras son mujeres y de una edad media de 52 años. Estas condiciones derivan en una habitual sensación de agotamiento físico y mental. Las exigencias del cuidado dificultan el acceso a los servicios públicos, lo que es una barrera para la participación de las personas cuidadoras en iniciativas de prevención y/o atención específicas promovidas por parte de los servicios públicos o las propias entidades ciudadanas.

Durante la mesa redonda, se hablará sobre el papel de los recursos naturales de apoyo, el rol de ONG en su labor de concienciar al conjunto de la sociedad y de los servicios públicos para atender a una población que tradicionalmente pasa desapercibida en su tarea callada y anónima de cuidado a personas dependientes.

Más información sobre el evento:

Portal web del Teléfono de la Esperanza en Sevilla.

Para saber más sobre la atención a las personas cuidadoras:

Crespo López, M. & López Martínez, J. (2007). El apoyo a los cuidadores de familiares mayores dependientes en el hogar: desarrollo del programa “Cómo mantener su bienestar”. IMSERSO. Colección Estudios. Serie Dependencia. [Ver aquí


Clima social y práctica profesional en atención primaria de salud

Salud Uninorte recoge un artículo sobre el clima organizativo y la práctica profesional de los trabajadores sociales en Atención Primaria. Este es el abstract:

Resumen

Objetivos: Describir las demandas y el clima para la innovación en centros de Atención Primaria de Salud de un grupo de profesionales sanitarios y trabajadores sociales de salud y determinar los factores que influyen en el desarrollo del rol del trabajador social en el centro de salud.

Materiales y métodos: Se realizó un muestreo intencional por cuotas de 40 centros de salud en Andalucía (España), en los que se entrevistaron a 40 profesionales sanitarios y 40 trabajadores sociales de salud. Se aplicaron escalas de evaluación del clima para la innovación y las demandas del trabajo, el sentido de comunidad, las expectativas de rol y las competencias de los trabajadores sociales.

Resultados: Se encontraron diferencias significativas en la percepción del clima para la innovación entre los profesionales sanitarios y los trabajadores sociales. Las principales funciones desarrolladas por los trabajadores sociales eran la atención individualizada y la coordinación sociosanitaria. El clima percibido para la innovación en el trabajador social se relacionaba con la adopción de funciones de atención individualizada, la percepción de la satisfacción de sus necesidades profesionales y la percepción de la influencia en la toma de decisiones en el centro.

Conclusiones: Las diferencias encontradas en la percepción del clima para la innova- ción en el centro entre profesionales sanitarios y trabajadores sociales están relacionadas con la discrepancia entre el rol profesional y los objetivos organizativos. Ello lleva a los trabajadores sociales a optar por funciones alejadas de las competencias normativas de la intervención social en salud.

Palabras clave: Atención primaria de salud, clima para la innovación, demandas del trabajo, equipo de salud, trabajo social, rol profesional.

Referencia y artículo en pdf:

Para saber más:

Otras publicaciones anteriores profundizan en el estudio de la intervención social en salud en Andalucía desde la Atención Primaria y el Trabajo Social en Salud:

Holgado, D. & Maya-Jariego, I. (2012). Participación social, preparación comunitaria e intervención en salud. Estudios de caso de Trabajo Social en Atención Primaria de salud en Andalucía. Trabajo Social y Salud, 71, 165-185.

Holgado, D. & Maya Jariego, I. (2012). Preparación comunitaria y contextos de intervención: el caso de los trabajadores sociales de atención primaria en Andalucía (España). Anales de Psicología, 28 (1), 150-160.

Maya Jariego, I., Holgado, D., Santolaya, F. J., Gavilán, A. & Ramos, I. (2010). Comunidades preparadas para la salud. Preparación comunitaria y práctica profesional de los trabajadores sociales de Atención Primaria en Andalucía. Madrid: Bubok. [Descargar en BUBOK]


Participación social, preparación comunitaria e intervención en salud

La revista Trabajo Social y Salud ha publicado en su último número un artículo sobre la relación entre los procesos comunitarios y la práctica de la intervención social en salud desde el trabajo social en atención primaria en Andalucía. Copiamos a continuación el resumen de este artículo:

“El presente estudio tuvo como objetivo la evaluación de la relación entre el contexto comunitario y el contexto organizativo en la implementación de programas en Atención Primaria de Salud en Andalucía (APS). Para ello, se realizó un estudio cualitativo basado en el análisis de caso y el análisis conceptual del discurso de 10 trabajadores sociales de APS, que actuaron como informantes clave de los contextos evaluados. Se aplicó (a) una entrevista semi-estructurada a los informantes clave participantes, basada en diversos indicadores relacionados con el contexto organizativo del centro de salud, el entorno comunitario y la práctica profesional y se realizó (b) la observación externa del funcionamiento del centro y la documentación por fuentes externas de las características comunitarias. Los resultados muestran tres ámbitos fundamentales en la red conceptual del discurso de los profesionales entrevistados. Por un lado, la participación social, relacionada con la creación de coaliciones y consejos de salud y ajuste comunitario de las intervenciones. Un segundo ámbito relacionado con la preparación comunitaria y las características del entorno social en el que se inserta el centro de salud. El tercer ámbito se relaciona con el funcionamiento del centro de salud y el sistema sanitario en general.”

Holgado, D. & Maya-Jariego, I. (2012). Participación social, preparación comunitaria e intervención en salud. Estudios de caso de Trabajo Social en Atención Primaria de salud en Andalucía. Trabajo Social y Salud, 71, 165-185.

Otras publicaciones anteriores profundizan en el estudio de la intervención social en salud en Andalucía desde la Atención Primaria y el Trabajo Social en Salud:

Holgado, D. & Maya Jariego, I. (2012). Preparación comunitaria y contextos de intervención: el caso de los trabajadores sociales de atención primaria en Andalucía (España). Anales de Psicología, 28 (1), 150-160.

Maya Jariego, I., Holgado, D., Santolaya, F. J., Gavilán, A. & Ramos, I. (2010). Comunidades preparadas para la salud. Preparación comunitaria y práctica profesional de los trabajadores sociales de Atención Primaria en Andalucía. Madrid: Bubok. [Descargar en BUBOK]


Preparación comunitaria y trabajo social en salud

La revista Anales de Psicología recoge en su último número un artículo sobre el trabajo social de atención primaria, un producto del estudio de la preparación comunitaria del trabajo socio-sanitario en Andalucía.

La preparación comunitaria hace referencia a la predisposición del contexto comunitario al cambio que conlleva una intervención social. En el presente estudio se ha evaluado la preparación comunitaria en diferentes contextos de salud. Para ello, se aplicó una escala de 18 ítems a 81 trabajadores sociales de centros de atención primaria en Andalucía. Esta escala evalúa cuatro dimensiones del concepto de preparación comunitaria: el ajuste comunitario, la participación comunitaria, la implicación de los trabajadores sociales y la implicación de otros profesionales del contexto comunitario. Mediante el análisis de conglomerados se encontraron 3 perfiles fundamentales de contextos de intervención en función de las dimensiones evaluadas: un contexto de corte comunitario, un contexto técnico-asistencial y un contexto de perfil bajo o biomédico. A partir del Modelo de Preparación Comunitaria propuesto inicialmente por Oetting et al. (1995) profundizamos en la dimensión comunitaria del concepto.

  • Holgado, D. & Maya Jariego, I. (2012). Preparación comunitaria y contextos de intervención: el caso de los trabajadores sociales de atención primaria en Andalucía (España). Anales de Psicología, 28 (1), 150-160.


  • Contextos de la intervención en salud

    Perfiles de preparación comunitaria

    Los trabajadores sociales de atención primaria suelen ejercer un papel de articulación comunitaria, mediando entre el centro de salud y el entorno social en el que se ubica. Se trata de un perfil profesional que conecta a los equipos de atención primaria con las organizaciones de barrio, los líderes comunitarios y los recursos sociales en sentido amplio.

    En Andalucía, el análisis del rol de los trabajadores sociales de atención primaria nos ha permitido identificar tres perfiles diferenciados de intervención:

    1. Perfil bajo. La mayoría tienen niveles bajos de implicación social y ajuste comunitario. Los trabajadores sociales se asimilan a un modo de actuación biomédico, con consultas individuales a demanda. En estos casos se hace necesario actuar directamente en la dinamización de los equipos de atención primaria, prestando atención especial al rol de los trabajadores sociales en dicho contexto.

    2. Perfil técnico-asistencial. Cuando el centro de salud tiene un buen nivel organizativo y el entorno comunitario dispone de niveles adecuados de participación social, es frecuente observar que los trabajadores sociales asumen el rol de técnicos. Le dan preferencia en este caso a las actuaciones asistenciales y la distribución de recursos (aunque las actividades no destaquen por niveles altos de ajuste comunitario). En este contexto puede ser oportuno desarrollar programas de formación específicos en intervención social y comunitaria.

    3. Perfil comunitario. Los mayores niveles de ajuste comunitario -es decir, la adaptación de la actividad profesional a las peculiaridades de la comunidad- se da en contextos con niveles más bajos de participación. De algún modo, parece que el ajuste comunitario es una respuesta de los trabajadores sociales a las necesidades de dinamización del entorno del centro de salud. Sin embargo, cuando el nivel de participación es adecuado, pueden permitirse ejercer el rol de técnicos. El perfil comunitario permite la identificación de buenas prácticas y la gestión por resultados, proporcionando un modelo de actuación para otros centros de salud.

    Estos tres perfiles se presentan en el estudio sobre el rol de los trabajadores sociales en atención primaria en Andalucía. Una descripción más detallada está disponible en:


    El Trabajo Social y la Atención en Salud (Las competencias)

    En la nota anterior describimos las primeras iniciativas relacionadas con la inclusión del trabajo social en salud. A continuación describiremos el papel desempeñado por el trabajador social en los servicios de salud y las dificultades existentes en su integración en dicho sistema.

    En los inicios de la reforma sanitaria, el papel de los trabajadores sociales en los servicios de atención primaria se relacionaba con los programas de apoyo que surgieron como complemento a las actividades del equipo de salud que precisaran de personal especializado. Estos programas pretendían establecer objetivos, estrategias de actuación y protocolos de coordinación interna y externa al centro e incorporar sistemas de evaluación, control y seguimiento de la atención sociosanitaria. Precisamente uno de estos programas era el de trabajo social y tenía como competencias “la promoción, la prevención, la rehabilitación de la salud y la reinserción comunitaria, así como actividades de fomento de la participación social”.

    En este sentido, el papel del trabajador social era visto como el de un profesional de enlace para la coordinación del centro de salud con otros profesionales, organizaciones y entidades comunitarias, tal y como se describe en un informe de 2009 sobre la Atención Primaria en España, editado por la SEMFYC. Posteriormente, el trabajador social terminó siendo parte efectiva del equipo de atención primaria, más allá de su participación en programas de apoyo específicos.

    Algunos informes y estudios han destacado las competencias que puede aportar el trabajo social en la atención sanitaria. Por ejemplo, en un estudio publicado por la Society for Social Work Leadership in Health Care se apuntas las siguientes:

    1. Llevar a cabo estudios de los factores de riesgo y protección relacionados con la salud, de los individuos, las familias, los grupos, las organizaciones y las comunidades.

    2. Planificar intervenciones centradas en el desarrollo de capacidades individuales, culturalmente sensibles y específicas en función del género, las familias, los grupos o las comunidades a las que vayan dirigidas.

    3. Desarrollar de forma efectiva el rol de agente de intervención psicosocial en el contexto sanitario, (a) participando en los equipos de salud, (b) evaluando, implementando y manteniendo programas integrales de intervención en salud, y (c) aplicando sus conocimientos teóricos y prácticos sobre gestión grupal, organizativa y comunitaria (gestión de equipos de trabajo, mejora continua de la calidad, marketing social, etcétera).

    4. Trabajar de forma efectiva con la comunidad, construyendo coaliciones y grupos de trabajo con líderes comunitarios, organizaciones e instituciones del entorno, para colaborar en la implementación de programas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.

    5. Incorporar los valores y principios éticos de la intervención psicosocial en la planificación, el desarrollo y la implementación de programas dentro del centro de salud.

    Sin embargo, podemos decir que la integración del trabajador social en el sistema sanitario ha tenido una evolución desigual y lenta. Su rol no se ha acabado de consolidar dentro de los equipos de salud debido, entre otras razones a (a) la falta de crecimiento de las plantillas, (b) la falta de definición adecuada de sus funciones en los centros (en ocasiones con sobrecarga de tareas y trámites burocráticos) o (c) la elevada ratio poblacional y la desigual distribución por centros o equipos (con un mismo profesional para varios equipos, centros y zonas en algunos casos).

    Por otro lado, existe una cierta heterogeneidad en su metodología y práctica de intervención. Ello se puede deber, en ocasiones, a la falta de formación específica en APS, a la inexistencia de marcos normativos específicos de referencia en la regulación de sus funciones, al desconocimiento por parte del resto de profesionales sanitarios de su papel y sus competencias y al aislamiento y la dispersión mencionados.


    El Trabajo Social y la Atención en Salud (Los inicios)

    En las siguientes notas, destacaremos los aspectos fundamentales del trabajo social sanitario, como disciplina científica y profesional que se encarga de la intervención psicosocial en los problemas de salud de la población. Describiremos las primeras iniciativas surgidas en este ámbito y el papel que el trabajo social tiene en el sistema sanitario (sobre todo en la Atención Primaria de Salud). Nos detendremos en las competencias que el trabajador social puede aportar a estos servicios y, finalmente, en los recursos científicos y profesionales existentes en este ámbito.

    Los inicios del trabajo social sanitario se remontan a principios del siglo XX, cuando el médico Richard Cabot y la trabajadora social Ida. M. Cannon, instauraron en 1905 el primer servicio de trabajo social en salud (denominado en aquel momento Servicio Social Médico) en el Hospital General de Massachussets. Desde este servicio se proporcionaba, junto al diagnóstico y al tratamiento médico del paciente, información relacionada con su estado mental y con las características de su contexto social.

    Para Richard Cabot, la principal aportación que el trabajo social podía hacer en el contexto sanitario, no tenía relación tanto con los aspectos metodológicos, como con la incorporación de una visión más amplia de los problemas de salud. De este modo, los servicios prestados por el médico y el trabajador social tenían que ser interdependientes, de la misma forma que lo eran los condicionantes físicos y sociales del usuario. Esta interdependencia debía ser efectiva no solo en el tratamiento, sino también en la búsqueda de las causas y los factores desencadenantes de la enfermedad.

    Mucho más tarde (a partir de los años 70) los servicios de Atención Primaria de Salud (surgidos a raíz de las propuestas de Alma Ata) partirán de esta idea de atención sanitaria integral a la población. En España, casi desde el principio de la reforma sanitaria, los trabajadores sociales han tenido un papel clave en la prestación de los servicios socio-sanitarios. En este sentido, a raiz de la remodelación del sistema sanitario iniciada en 1984, se crean los servicios de atención primaria, se delimitan las zonas y distritos de salud y  aparece el equipo de salud, como unidad básica de atención, formado por los médicos de familia y los pediatras, los diplomados en enfermería y los ATS, los auxiliares de enfermería, el personal administrativo y los asistentes y trabajadores sociales.También en los hospitales han ido apareciendo los servicios de participación ciudadana y de trabajo social. Ejemplo de ello son los servicios existentes en los hospitales universitarios de Sevilla, Virgen Macarena y Virgen del Rocío.

    Es posible encontrar una información más detallada sobre los inicios del trabajo social en salud y el papel de los trabajadores sociales en la atención primaria en algunos de los trabajos de Miguel Miranda Aranda, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo y director de la revista Trabajo Social y Salud.


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