El pasado 10 de marzo, tuvo lugar en la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Sevilla, el seminario de trabajo “Sistematización de la práctica y coordinación de recursos de voluntariado”, organizado por el Laboratorio de Redes Personales y Comunidades y la Agencia Andaluza del Voluntariado. A este encuentro asistieron personal técnico y responsables de la Red de Centros de recursos para el Voluntariado y las Asociaciones; de la Red Andaluza de Observatorios para la Participación y el Voluntariado; y personal de la propia Agencia Andaluza del Voluntariado.

El seminario estuvo dividido en dos partes fundamentales. La primera se desarrolló durante la mañana y en ella se presentaron algunos conceptos claves relacionados con la mejora de la efectividad y la innovación de la acción voluntaria, como por ejemplo el concepto de preparación comunitaria u otras estrategias de mejora de la implementación de programas. Por otro lado, se presentó la Evaluación del II Plan Andaluz de Voluntariado junto al sistema de seguimiento y acompañamiento de la Red de Recursos y la Red de Observatorios.

Durante la sesión de la tarde se organizaron diferentes grupos de trabajo en torno a las áreas fundamentales que abarcará el III Plan Andaluz de Voluntariado, con el fin de identificar las propuestas estratégicas, las necesidades formativas, las demandas y los recursos necesarios para la promoción del voluntariado.

Programa del encuentro:

  • Presentación. Plan Andaluz de Voluntariado. Innovación y efectividad en las acciones de voluntariado. Carlos Arenas (Decano de la Facultad de Ciencias del Trabajo), Higinio Almagro (Director General de la Agencia Andaluza de Voluntariado), Rosa Muñoz (Directora del SACU de la Universidad de Sevilla), Isidro Maya Jariego (Director del LRPC).
  • Preparación comunitaria y participación. Daniel Holgado Ramos.
  • Grupos de trabajo: oportunidades para el voluntariado. DAFO para el Plan Andaluz de Voluntariado. Coordinado por Fran Santolaya.

La Plataforma Andaluza de Voluntariado agrupa al conjunto de plataformas de voluntariado existentes en Andalucía. Se centra fundamentalmente en la coordinación y la promoción del voluntariado, contando para ello con la colaboración de las entidades asociativas.

Entre sus objetivos se cuenta la sistematización del trabajo de promoción del voluntariado, promoviendo un modelo compartido entre las entidades asociadas a la plataforma.

En su Web recoge noticias, ofertas y demandas de voluntariado y un registro de las actividades realizadas por la Plataforma. También ha dado de alta un Foro para la discusión sobre voluntariado.

La semana pasada se celebró el 6º Congreso Andaluz de Voluntariado. El programa contó con expertos en participación comunitaria y voluntariado. También se presentó un listado de comunicaciones diverso e interesante. Y hubo una muy amplia representación del Tercer Sector. En los próximos días haremos una crónica de algunas de las aportaciones que se presentaron.

De momento, te dejamos para abrir boca con la presentación de Ismael Peña sobre voluntariado virtual.

El pasado 13 de febrero, tuvo lugar en el Departamento de Psicología Social de la Universidad de Sevilla, la ponencia “TICS para el desarrollo: el papel de la Universidad en la cooperación internacional” a cargo de Ismael Peña-López, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), dentro de los Seminarios del Doctorado “Intervención Social con la Comunidad”.

Ismael Peña-López explicó el proceso de constitución del Campus for Peace. Para ello comenzó su exposición nombrando las fechas clave en la introducción de las TICS en el Tercer Sector: Canal Solidario, Netaid, Haces Falta, etcétera.

Entre estas fechas, se produjo la constitución en el año 2.000 del Campus for Peace, tras varias tentativas en la creación de una oficina virtual de cooperación al desarrollo y un servicio de e-voluntariado. Para ello, se partió de los puntos fuertes que a su juicio tiene la UOC como Universidad sin “campus físico”, es decir, la experiencia en e-learning y la creación y gestión de campus virtuales, y de las funciones básicas de las instituciones universitarias: innovación, docencia y difusión del conocimiento.

Para Ismael Peña-López, la combinación de estos dos elementos permite por un lado la transferencia del modelo pedagógico y en definitiva del conocimiento y por otro, la coordinación virtual de organizaciones a través de la creación de una oficina virtual.

Algunas de las características fundamentales de esta iniciativa son:

  • La creación de una oficina de cooperación en la que colaboraron personal del PDI, PAS, etcétera.
  • Utilización de los estudiantes de la UOC como e-voluntarios.
  • Utilización de los elementos didácticos y pedagógicos para la generación de recursos: trabajo final de carrera, prácticum, etcétera.
  • Asunción de un modelo sin ánimo de lucro como base de cualquier iniciativa que pudiera surgir de la estructura creada.

En definitiva, se trata de la creación de una estructura de cooperación a través de la transferencia tecnológica y de conocimiento que ha implicado a un conjunto importante de actores vinculados de una u otra forma a la Universidad. Por tanto, las cuestiones clave de este modelo son (a) la utilización de los recursos que ya tiene la Universidad, (b) el alineamiento con la misión y la estrategia de la Universidad, (c) la implicación de la comunidad universitaria y (d) la creación de un modelo “sostenible” y “escalable”.

En la segunda parte de su presentación, Ismael Peña-López, trató de aportar algunas reflexiones teóricas acerca de esta experiencia. Entre otros, profundizó en las diferentes concepciones del voluntariado virtual o e-voluntariado, las particularidades en la gestión de este tipo de voluntariado y adquisición de conocimiento y recursos y coste de esta adquisición en contextos de aplicación de nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Es posible encontrar una presentación de la ponencia de Ismael Peña-López aquí.

El pasado 3 de febrero, tuvo lugar en el Aula de Grados de la Facultad de Psicología de Sevilla, una mesa redonda sobre nuevas tecnologías y acción social. Se contó con la participación de Irene Gómez, coordinadora de proyectos en la Fundación Cibervoluntarios y Neyda Guasamucare, colaboradora en diversos proyectos de aplicación de nuevas tecnologías al tercer sector y miembro de Amnistía Internacional.

La presentación de Irene Gómez giró en torno a la descripción de las iniciativas y el funcionamiento de la Fundación Cibervoluntarios, además de aportar algunos ejemplos y buenas prácticas de uso de las nuevas tecnologías en iniciativas sociales. La Fundación Cibervoluntarios plantea el uso de las nuevas tecnologías para la innovación social y el desarrollo humano, además de tratar de eliminar barreras y brechas en el acceso a ellas. Irene describió algunos ejemplos significativos de utilización de las nuevas tecnologías en el empoderamiento y el desarrollo social, como el Patio Maravillas, el Blog del Alcalde de Jun, Abla 2.0 o la iniciativa de Aldea Moret.

Igualmente, Irene aportó algunas de las iniciativas en las que participa Cibervoluntarios, como el Centro Sociodigital, Cibermix, Evoluciona en red/Mujer + Red o RSC a escena. Finalmente, habló del Simposium E-stas, sobre nuevas tecnologías para la acción social que organiza la Fundación Cibervoluntarios.

Por su parte, Neyda Guasamucare, describió cómo es posible utilizar las TICs como elemento de mejora de la calidad de las iniciativas emprendidas por las ONGs. Para Neyda, existe una falta de consideración de las TICs como un medio serio para alcanzar un trabajo de calidad y eficiencia en las organizaciones sociales. Las razones pueden ser la falta de cultura digital tanto entre profesionales como usuarios, la debilidad de la cultura de participación social o la poca o nula intención o formación en el uso de las nuevas tecnologías.

Neyda describió los tres usos posibles de las nuevas tecnologías, en función de la interactividad y el dinamismo de dicho uso: 0.0, 1.0 y 2.0, y aportó diversos ejemplos de cada uno de estos usos. Finalmente, ilustró cómo algunos de los recursos disponibles en la red (como Facebook, Twitter, Tuenti, Flickr, etcétera) son utilizados por algunas de las principales organizaciones del Tercer Sector en España.

El pasado martes 27 de febrero, tuvo lugar en el curso “Mediación Intercultural Sociolaboral”, organizado por el LRPC e IFES, la ponencia “Ciudadanía, Participación y Voluntariado” a cargo de Abelardo de la Rosa, jefe del Servicio de Juventud del Instituto Andaluz de Juventud en Jaén.

Con un estilo didáctico y participativo, Abelardo de la Rosa habló de los conceptos de ciudadanía y democracia y su relación con los procesos de participación social y voluntariado, y de la importancia de la educación para la mejora de las estrategias y las habilidades de participación social.

Para Abelardo de la Rosa, es necesario diferenciar entre voluntarismo y voluntariado a la hora de definir el papel del voluntario en las organizaciones sociales. En este caso, el voluntariado es un movimiento colectivo y organizado que puede transformar situaciones grupales o individuales para mejorar, de forma sostenida la calidad de vida de las personas a las que se dirige la acción voluntaria.

Por otro lado, definió el concepto de ciudadanía en función de sus implicaciones:

  • Separación del concepto de nacionalidad, ya que en ese caso, la ciudadanía se convertiría en un concepto excluyente.
  • Inclusión del concepto de co-decisión. Es decir que las políticas públicas deber partir de un proceso de participación pública.
  • Fundamentación en la base común de los derechos humanos.
  • Vinculación con procesos de la sociedad civil y la participación.

Igualmente, a través de diversas dinámicas de grupo, desarrolló algunos conceptos relacionados con los prerrequisitos, procesos y resultados de la participación y el voluntariado, como el empoderamiento, la integración social, etcétera.

Finalmente, Abelardo resumió el panorama general del tercer sector y la acción social en Andalucía, aportando algunos datos sobre organizaciones y participación voluntaria. También aportó algunos recursos de interés, como la Biblioteca Digital del Voluntariado y las Asociaciones, de la que él es uno de los promotores y de la que ya hemos hablado aquí en otra ocasión.

Este nuevo año también comienza llevando al fenómeno de la participación ciudadana y al voluntariado a las portadas de actualidad, cual es el caso que os presento, en el que se resumen algunas de las características de participación según el informe Juventud en España 2008.

Algunas claves merecen ser analizadas con mayor detenimiento. No sólo aquellas que ponen el énfasis en la credibilidad de las ONGs de cara al conjunto de la juventud, sino aquellas que señalan una tendencia de individualización de la participación ciudadana, en detrimento de aquellas macroinstituciones (partidos políticos, sindicatos u otras similares). ¿Estamos asistiendo a una tendencia hacia la personalización de la participación? ¿Qué implicaciones tiene para el movimiento asociativo? ¿Supone más o menos oportunidades de participación, si cada persona que simpatice con una causa específica, problemática u otro fenómeno similar, contribuirá entonces con su tiempo, afiliándose, asistiendo a eventos relativos a ese fenómeno concreto?

Es por ello que los datos de aquellos informes que citan un descenso en la participación de las personas en actividades solidarias puedan ser enriquecidos con nuevos argumentos. A lo mejor no es que se participe menos, sino que se participa de manera diferente. Algunas de las consecuencias de esta tendencia hacia la segmentación de la participación pueden observarse en este breve informe, realizado con grandes datos de participación en torno al año 2006-2007 y publicado (o, al menos, un servidor lo ha conocido) recientemente.

A todo esto, este panorama sugiere interesantes reflexiones en torno al planteamiento con el que las organizaciones de voluntariado atienden, supervisan, gestionan y alcanzan resultados en las iniciativas de cambio y acción social. Os recomiendo la lectura del siguiente artículo publicado por María Celeste Dávila, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, y que bajo el título Abandono del Voluntariado, analiza alguno de los factores implicados en la permanencia de las personas voluntarias en las organizaciones de acción social. El pasado mes de diciembre, en el contexto de un seminario dedicado a la prevención de riesgos y el burnout (sentirse quemado) aplicado a la acción voluntaria, tuvimos la ocasión de compartir estas reflexiones con la propia autora.

El tercer sector ha evolucionado notablemente en la última década, incrementando el volumen de recursos gestionados y su presencia en la vida social, económica y política. Este crecimiento también ha aumentado la composición interna de las entidades, donde conviven diferentes roles, siendo el voluntariado uno de los más diversos en su composición.

En torno al movimiento de voluntariado se han desarrollado diferentes aproximaciones a las prácticas de gestión interna, es decir, a la sistematización de las actividades que las organizaciones desarrollan con el objetivo de incrementar la efectividad de la iniciativas solidarias. Para ello se atiende a procesos tan básicos como la sensibilización y concienciación de la población, la gestión de equipos de trabajo, la transparencia y participación en la toma de decisiones, etc…

Al respecto, quizás los primeros antecedentes que acercan los principios de calidad a la gestión asociativa los encontramos en la Norma ONG con Calidad, una más que interesante propuesta sostenida con referencias al EFQM. En una línea de trabajo orientada hacia la transparencia en la gestión y de credibilidad a los donantes, la Fundación Lealtad lleva años también editando un índice anual de transparencia y buenas prácticas.

La inquietud por la gestión de la calidad también ha llegado al ámbito específico del voluntariado. De recomendada lectura resulta la publicación elaborada por los compañeros del Observatorio del Tercer Sector, editada por la Obra Social de la Fundación La Caixa bajo el título “Buenas Prácticas en la Gestión del Voluntariado”.

Define de manera didáctica las diferentes fases en la gestión de programas de voluntariado, desde su planificación, a su implementación y la evaluación.

Recientemente, el CRAC ha elaborado la publicación “Construyendo experiencias significativas de acción y participación social: indicadores para identificar buenas prácticas”, donde desde una metodología eminentemente inductiva, muy cercana a procesos basados en la Investigación Acción Participativa, pone de relieve un conjunto de áreas relevantes que inciden en el éxito del diseño, gestión y evaluación de iniciativas protagonizadas por parte del movimiento asociativo.

Sin duda, tan importante es disponer de un conjunto de indicadores relevantes para la identificación de buenas prácticas, como desarrollar recursos para acompañar procesos de fortalecimiento organizativo.

Se puede descargar directamente en el siguiente enlace.