Una línea de investigación del Laboratorio de Redes Personales y Comunidades consiste en analizar el sentido psicológico de comunidad, es decir, el sentimiento de pertenencia a un colectivo amplio (más allá de la interacción directa que se produce en pequeños grupos). Esta idea genera reacciones diferentes dependiendo del público al que se dirija.
Cuando lo presento a mis alumnos en Andalucía, tengo la sensación de que el concepto es consistente con su experiencia subjetiva. En Sevilla hay formas comunitarias muy desarrolladas, con niveles elevados de cohesión social. También se refleja en mecanismos de control social comparativamente muy asentados, y a veces es una barrera para la innovación… Aunque es un estereotipo referirse a las hermandades de Semana Santa, constituyen un ejemplo prototípico de estructura meso-social, con mecanismos de reciprocidad e intercambio que se traducen en fuertes sentimientos de identificación colectiva. Para los estudiantes andaluces referirse a la “conexión emocional compartida” como una dinámica colectiva no es algo extraño sino familiar y comprensible.
Sin embargo, cuando he presentado nuestras investigaciones ante un público francés siempre he encontrado objeciones al propio término de “comunidad”. Se trata de un concepto con connotaciones políticas particularistas que entran en contradicción con el marco de referencia de la república (de la res publica), de la igualdad ante la ley o de la idea de ciudadanía. Suelo replicar haciendo un paralelismo con las dinámicas de cohesión de grupo. Hay formas de cohesión social en colectivos de nivel intermedio, meso-social, que resultan relevantes en el plano psicológico y en la estructura social, y que no se disuelven aunque adoptemos un marco político de referencia de carácter universalista.
Estas dos reacciones muestran la tensión entre el uso descriptivo y el uso político de la idea de “comunidad”. Los grupos pequeños pueden generar dinámicas positivas de cohesión social que mejoran su rendimiento, como ocurre en ocasiones en los equipos de trabajo. Normalmente son redes en las que todos los miembros se relacionan entre sí, tienen contacto directo y son visibles entre sí. Sin embargo, las formas de cohesión social también pueden darse en barrios, organizaciones o comunidades relacionales, que constituyen espacios meso-sociales en los que no todos los integrantes tienen una relación directa ni se conocen mutuamente.
El 14 de junio se celebra en Cerdeña el encuentro europeo de voluntariado “Cittadini attivi: desiderio e forza di cambiamento. Il ruolo del volontariato”.
“Sono niti i tempi in cui l’integrazione europea poteva realizzarsi per implicito consenso dei cittadini. L’Europa non può essere tecnocratica o burocratica, e neanche diplomatica,ma dev’essere sempre più democratica.”
Este encuentro prestará especial atención a la elaboración de propuestas de la futura Ley Andaluza de Comunicación Audiovisual. Este foro pretende agrupar aquellas inquietudes por ajustar la comunicación a aspectos éticos y valores de participación ciudadana y de compromiso social de los agentes sociales, instituciones y empresas del sector de la comunicación.
El Movimiento PROSPERA es una iniciativa ciudadana surgida en México cuyo objetivo es apoyar las microempresas del país en la generación de empleo, riqueza y conciencia ciudadana. Ofrece herramientas para aumentar la visibilidad y la competitividad de estas pequeñas empresas en México y conseguir la implicación de la ciudadanía en su desarrollo.
Una de los valores añadidos de esta iniciativa son las estrategias que pone en marcha para conseguir esta implicación. Destacan las propuestas de microvoluntariado, ofreciendo alternativas para colaborar dedicando desde 1 minuto (twiteando la iniciativa o siguiendo su página en Facebook) hasta una parte importante del tiempo disponible (Blogueando iniciativas de PROSPERA, asesorando a microemprendedores u organizando un evento sobre consumo responsable, por ejemplo). Por otro lado, la integración de la propuesta con las redes sociales como Twitter o Facebook es un ejemplo claro de cómo utilizar las nuevas tecnologías en la difusión de iniciativas de este tipo. Finalmente, disponen de una tienda basada en el consumo responsable de productos de las microempresas apoyadas.
”Caminando hacia una democracia más participativa” es el lema de la novena edición del Congreso Andaluz del Voluntariado, un evento consolidado como una cita clave del movimiento asociativo andaluz.
La inscripción es gratuita y se tramita a través del portal web oficial del evento, donde también se actualizará el programa definitivo de contenidos: www.congresoandaluzvoluntariado.org
La guía pone el acento en el papel de la innovación social como componente esencial en el diseño, implementación y evaluación de programas. Este componente estratégico tendría sentido en la medida en que las políticas públicas se ajusten a las necesidades de la sociedad, genere nuevos espacios de colaboración y proponga alternativas sostenibles en el tiempo y expresadas en mejoras en la calidad de vida de la población.
Algunas de las buenas prácticas propuestas en la guía son las siguientes:
The Social Innovation Camp, un espacio de colaboración entre el diseño de tecnología y respuestas a retos sociales, desarrollada en el Reino Unido.
La 27e région en Francia, a través del cual un grupo de especialistas en diferentes disciplinas se concentran durante semanas junto con grupos y asociaciones locales para discutir y dar respuesta a demandas y mejoras en el entorno comunitario.
Citilab, centro para la innovación social y digital, configurado a modo de clearinghouse para la promoción de iniciativas digitales y situado en Cornellá de Llobregat (Barcelona).
The Danish Business Authority, iniciativa a través de la cual la gestión de los fondos europeos daneses derivó en una práctica interactiva con la ciudadanía y permitió un control comunitario de sus resultados.
10 pasos prácticos para implementar la innovación social
El análisis de las prácticas se realiza desde un enfoque inductivo, empleando como ejemplos programas reales financiados y ofreciendo recomendaciones para el desarrollo de una estrategia de innovación social para futuros programas de acuerdo con los siguientes diez pasos:
Aprender sobre innovación social y unir piezas. Liderar no quiere decir asumir íntegramente la toma de decisiones sobre un programa. Las instituciones públicas han de conocer el enfoque basado en la innovación social y tener la capacidad para ponerlo en práctica en un contexto concreto. Para ello, se recomienda conocer la realidad y la dinámica social de un territorio, implicar a agentes clave, líderes comunitarios y ponerlos en contacto con personas expertas. Posteriormente, este proceso se abre al conjunto de la comunidad donde debatir las mejores propuestas.
Definir la táctica y cómo llevarla a la práctica. Etapa dedicada al establecimiento de criterios de evaluación de las fases del programa de trabajo. Estas evidencias deben ser coherentes con la lógica de la innovación y la mejora continua. Puede requerir la mejora de las competencias del equipo técnico de las instituciones implicadas (p.ej. formación).
Partir del conocimiento en profundidad del contexto. Se trata de anticipar las tendencias o desafíos futuros a los que se puede enfrentar la comunidad, e integrar este conocimiento en el quehacer de las políticas públicas y del desarrollo socioeconómico de la región. Crear un listado de potencialidades de la zona por muy pequeñas que parezcan.
Priorizar y seleccionar la estrategia. La comunidad debe asumir la innovación social como una de sus prioridades, que deben estar claramente definidas, presupuestadas y formar parte de la agenda sociopolítica de la región.
Desarrollar herramientas de colaboración con el tejido social. Este apartado concentra sus esfuerzos en transmitir competencias a la ciudadanía y sus entidades para apropiarse de la lógica de la innovación social, por ejemplo, aprendiendo cómo hacer sostenibles sus iniciativas ciudadanas, cómo promover coaliciones comunitarias, o cómo rentabilizar socialmente iniciativas de auditoria social a instituciones y empresas.
Promover plataformas abiertas hacia la innovación. Parte más organizativa del plan de trabajo, dedicado a la definición compartida de una hoja de ruta que oriente las actividades de los diferentes actores sociales participantes, sin perder de referencia los objetivos previstos. Compartir una visión y un estilo de gobernanza son aspectos claves en esta fase.
Desarrollar recursos donde incubar la innovación social. Una vez se han creado las condiciones necesarias para la financiación europea, la comunidad está “preparada” para co-gestionar un proceso de innovación que incida tanto en la mejora de políticas públicas, en la creación de nuevas empresas (o mejora de las existentes) y en la dinamización de la participación ciudadana.
Crear laboratorios e infraestructuras para la innovación social. Definido el proyecto piloto o experimental, es la parte más visible del proceso, donde se crean estructuras, parques tecnológicos, nuevos modelos de negocio desde una nueva dinámica de participación. Los campos de intervención son diversos. Puede tener impacto en la regeneración empresarial de una zona, el diseño urbanístico, el impacto ambiental o en la prestación de servicios públicos más ajustados a las necesidades de la población.
Definir la zona económica de trabajo para la innovación. Las propuestas deben asentarse como iniciativas económicas viables. Las autoridades pueden fomentar modelos de negocio sostenible y de base centrada en la innovación social. Pueden crearse zonas de especial protección donde laboratorios experimentales y prácticas empresariales convivan y contribuir así al desarrollo social de la región.
Promover un intercambio internacional de prácticas innovadoras en el marco de los programas europeos. El éxito de estas buenas prácticas reside también en su capacidad para hacerlas evidentes y compartirlas en el marco de otras experiencias a escala internacional. El ciclo del programa se cierra una vez se ponen en valor la contribución de la innovación social al conjunto del desarrollo económico y social de Europa.
La guía completa está disponible en el siguiente enlace (pdf inglés) [ver aquí].
La organización IDEAS (Iniciativas de Economía Alternativa y Solidaria), junto con REAS (Red de Economía Alternativa y Solidaria) organizan conjuntamente el 11º encuentro de economía alternativa y solidaria – IDEARIA, que se celebrará del 26 al 28 de abril de 2013 en la ciudad de Córdoba.
El programa de trabajo combina sesiones plenarias con talleres de trabajo, de acuerdo con las siguientes temáticas:
Las finanzas éticas en el estado español como herramientas de la economía solidaria.
Comercialización justa y consumo responsable.
Autogestión cooperativa: participación y autogestión en la economía solidaria.
Instrumentos para el mercado social
Durante el encuentro tendrá lugar también la presentación de Buenas Prácticas de Economía Solidaria y un espacio dedicado a la construcción colectiva de ideas.
Sentido común es un portal de noticias relacionadas con asociacionismo, voluntariado, solidaridad, cooperación y otras iniciativas comunitarias.
Esta asociación de periodistas concentra sus esfuerzos en hacer visible la labor del tejido asociativo y movimientos sociales en Sevilla y sus alrededores, subrayando el interés por el bien común de sus propuestas, tanto de aquellas que proceden de estructuras más consolidadas como iniciativas propuestas por movimientos más informales o emergentes.
La estructura del portal está dividida por secciones, de acuerdo con las siguientes temáticas: barrios, consumo, cultura, ecología, educación, mujer, ocio, profesiones, salud y solidaridad.
Además de cumplir una función básica de comunicación, el portal está sistematizando la información y ofrece un conjunto de recursos:
Un listado de colectivos actualizados periódicamente a partir de las experiencias divulgadas en el portal [ver aquí]
Una agenda de eventos con posibilidad de suscripción vía correo electrónico [ver aquí]
Un tablón de convocatorias con jornadas, eventos y enlaces a las entidades promotoras [ver aquí]
Una serie de talleres formativos, orientados hacia la capacitación de los colectivos sociales en el manejo de estrategias de comunicación social [ver aquí]
Los sistemas nacionales de estadística tendrían una herramienta común para medir la labor de la sociedad civil, de acuerdo con los siguientes grupos de indicadores:
Número de organizaciones de la sociedad civil, por campos de actuación
Número de personas contratadas y personas voluntarias en entidades no gubernamentales.
El “valor añadido” de las entidades de la sociedad civil.
Cuantificación de la contribución del voluntariado, por campos de actuación.
Gastos de funcionamiento de la sociedad civil.
Distribución de sus fuentes de financiación, tanto públicas, donaciones, filantropía, etc., tanto local como internacional.
Tamaño y distribución de las subvenciones y ayudas al sector.
Informe comparativo en 16 países
En marzo de 2013 esta entidad ha publicado un informe con datos procedentes de 16 países: Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Francia, Israel, Japón, Kirguizistán, México, Mozambique, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, República Checa y Tailandia.
Esta experiencia nace con vocación de hacer más visible al sector del voluntariado, reconociéndolo como movimiento social internacional, incrementando su credibilidad, al tiempo de aumentar la credibilidad en el establecimiento de relaciones de colaboración entre instituciones públicas, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil. Por su parte, también ofrece información de enrome interés para el estudio del voluntariado a escala global, incluyendo el impacto sobre la economía y las políticas de bienestar comunitario que realiza la actividad solidaria.
Más información
- El informe completo de los 16 países está disponible en el siguiente enlace (pdf en inglés) [ver aquí]
- Descarga el Handbook on Non-Profit Institutions in the System of National Accounts, elaborado por Naciones Unidas (pdf en inglés) [ver aquí]
- Descarga informe sobre el estado del voluntariado en el mundo, elaborado por Naciones Unidas (pdf en español) [ver aquí]
- Descarga el Manual sobre Medición del Trabajo Voluntario, elaborado por la OIT (pdf en español) [ver aquí]
El evento combina sesiones plenarias con grupos de trabajo en torno a las siguientes áreas: (1) La educación como medida fundamental contra la exclusión social; (2) La participación y el voluntariado infantil y juvenil como parte de la solución; (3)Igualdad de oportunidades en la infancia: Programa CaixaProinfancia; y (4)El II Plan Estratégico Nacional de Infancia y su aplicación en los territorios
El plazo de inscripción finaliza el próximo domingo 7 de abril [inscripciones aquí].
El programa está disponible en el siguiente enlace [ver aquí]