La Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS) pone en marcha por decimocuarto año consecutivo el programa Pajeps. Esta iniciativa, financiada por el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte se dedica a formar a jóvenes de entre 18 y 30 años como agentes de promoción de la salud, para que ejerzan dicha actividad desde sus comunidades autónomas. El objetivo principal del programa es capacitar a los jóvenes para que desarrollen actividades de educación sanitaria desde su ámbito de actuación.

La Red Pajeps cuenta con más seiscientos jóvenes desde sus inicios, la mayoría de los cuales se dedican en la actualidad a la ejecución de actividades relacionadas con la educación para la salud y la educación socio-sanitaria, constituyendo así un nexo de unión entre las actividades formativas y el mercado laboral. El programa Pajeps consta de cuatro etapas: fase inicial de divulgación, formación, intervención y evaluación de las actuaciones llevadas a cabo. Algunos de los ejes en los que se desarrollan las intervenciones son la prevención del consumo de estupefacientes, la educación afectivo-sexual (prevención de ETS y VIH) la educación vial, técnicas de promoción de la educación para la salud y metodologías de intervención socio-sanitaria entre otras. Estos ejes tratan problemas que afectan a toda la población en general, pero en materia preventiva resulta muy oportuno que se trabaje directamente con los jóvenes, favoreciendo actitudes de participación ciudadana crítica y activa.

Entre los día 7 y 10 de Julio se celebrará en Buitrago del Lozoya (Madrid) una nueva edición de Jornadas de Capacitación de Jóvenes Pajeps en el Centro de Estudios de Santa María del Castillo de la misma localidad.

Ignacio Ramos Vidal

Los próximos 6 y 7 de julio tendrá lugar el “II Encuentro Iberoamericano sobre Transparencia en el Tercer Sector: la transparencia, un valor en la práctica”, organizado por el Observatorio del Tercer Sector, en CaixaForum Madrid.

El encuentro tiene como objetivo general reflexionar en torno a las buenas prácticas en el ámbito de la transparencia en el Tercer Sector en Iberoamérica. Por otro lado, es una oportunidad para visibilizar el trabajo realizado desde las organizaciones para mejorar la justificación de las actividades y reforzar la posición y la evolución de los recursos destinados a la transparencia.

En el encuentro participarán más de 200 personas de 10 países iberoamericanos. Por otro lado, se adoptará una metodología participativa en su desarrollo, con grupos de debate y trabajo, talleres y presentación de estudios y conclusiones.

La sistematización de la práctica consiste en organizar lo que sabemos sobre la intervención social con un problema social o una población determinados. La organización del conocimiento basado en la experiencia es útil por varias razones:

  • Por un lado, permite recopilar las lecciones aprendidas y la experiencia de intervención. Por su propia naturaleza, a veces los programas se aplican sin dejar registro de la experiencia, de forma que se pierde el conocimiento práctico que se ha generado a lo largo de su desarrollo. Sirve por tanto para disponer de un inventario de lecciones aprendidas y buenas prácticas de intervención.
  • En segundo lugar, permite tener una visión de conjunto de la intervención, generando nuevo conocimiento. Es la idea original de investigación-acción de Kurt Lewin… La aplicación de programas en diferentes contextos y con diferentes poblaciones es una oportunidad para conocer bajo qué condiciones resultan efectivos los programas de intervención. También sirve para mejorar nuestro conocimiento sobre el ajuste comunitario de las intervenciones.
  • Finalmente, proporciona una guía de referencia para la intervención, señalando qué ha sido efectivo (y qué no) en diferentes contextos.

Esa es la teoría… porque hay que reconocer que no hay muchas experiencias que respondan a dicho esquema de sistematización de la práctica.

Una iniciativa de ese tipo, aún en desarrollo, es el Observatorio de Prácticas Innovadoras en el Manejo de Enfermedades Crónicas. Su diseño está pensado para que investigadores, profesionales de la salud y organizaciones comunitarias compartan su experiencia en la atención a las enfermedades crónicas complejas.

Con un diseño colaborativo se propone (a) crear un lenguaje común en el tratamiento de las enfermedades crónicas, (b) compartir innovaciones y buenas prácticas y (c) facilitar la relación entre los diferentes implicados.

El diseño está bien pensado. Los resultados posiblemente dependan de generar una dinámica de participación adecuada en torno a esta herramienta de intercambio.